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sábado, 10 de diciembre de 2016

El Roncalés: el original de Huarte y unas sospechas


De puño y letra de Huarte
Ayer, a las 12:41, recibí en mi correo esta joya con estas palabras: 
"Buenas Mendiburu¡¡¡¡ de puño y letra de Jose Antonio Huarte Salud". 
Agradezco en el alma que alguien me haya proporcionado esta partitura porque, aunque a estas alturas de la película todo aquel que se haya interesado por este tema sabe de sobra que José Antonio Huarte ha desmentido lo que se decía en DN 08.12.16 (: La armonización para coro de José Antonio Huarte sustituye un verso que dice “el jardín español”) y ha dejado bien claro "que en el manuscrito de su armonización se mantiene el original", como dice el refrán, una imagen vale más que mil palabras,
Y esta imagen que veis aqui (y que os podéis descargar) es la prueba irrefutable de que la armonización de J.A. Huarte (izda.) no se corresponde con la partitura que canta la Coral "Julián Gayarre" de Roncal (dcha.):
El roncalés es una composición de Salvador Ruiz de Luna para la banda sonora de la película Gayarre, protagonizada en 1959 por Alfredo Kraus en el papel del tenor roncalés.
Huarte recordaba ayer que había decidido hacer una versión para coro de El roncalés, ante la dificultad de que se interpretase el original, compuesto para solista y orquesta. “Me gustó mucho la partitura, y vi que la única forma de que se interpretase era hacer una versión para coro”, aseguraba Huarte. Por ello, José Antonio, en su adaptación, mantiene -como es de ley- el nombre de la composición y el de Ruiz de Luna:

El cambiazo: la versión manipulada
Cuando quienes conocen el Orfeón se enteraron por DN de que "la partitura que utiliza la Coral Julián Gayarre tiene un sello del Orfeón Pamplonés y está fechada el 27 de mayo de 1986", fueron varias las opiniones, expresadas en Facebook, que coincidieron en afirmar que, casi seguro, el autor del cambiazo, quien cambió "jardín español" por "frondoso o fragante jardín", "fue el antiguo archivero y magnífico copista de partituras F.A.". "En su día lo comenté con él -me dice uno- y lo hizo por su manera de 'discrepar' con ese texto". Me lo confirma otra persona: F.A. ´sentía especial alergia a ese texto del "jardín español". Hay quien opina que F.A. "estaba en su derecho de escribir, como copista que era, lo que le diera la gana. La calidad de sus partituras (como copista) era magnífica y por eso mismo alguien pudo obtener la que nos ocupa". "Yo mismo -me dice alguien- conservo alguna de ellas y, entre ellas, la de esta controversia...". 
Y ahora, a las 09:30 acabo de recibir en mi privado: "tengo la copia en la que el archivero F.A. modifica el texto. Lo firma el día 27 de Mayo de 1986."
Así que pronto la podremos ver en Desolvidar.
Actualización 11:00
Me ha llegado la partitura completa que copiaba FAS (Félix Arellano Sada). Por increíble que pueda parecer, Arellano mantenía (con error) al autor original (Ruiz de Luna), el título de la obra (El Roncalés), el autor de la adaptación (J.A. Huarte), cambiaba lo que no coincidía con su ideario político ("un fragante jardín" en lugar de "el jardín español"), ponía el sello del Orfeón y la fecha ¡¡¡y encima firmaba la copia (F.A.)!!! Como veis, "un magnífico copista". Podéis verlo en este montaje con las 7 hojas de la partituras que he subido a Facebook:



En resumen, era y es vox populi entre los orfeonistas que FAS modificaba algunas letras que -como El Roncalés- contenía algún tramo ("el jardin español") que le daba alergia. 
Por lo que parece difícil que alguien que encontrara en una partitura algún texto ostensiblemente cambiado, pensara que esa modificación se debiera al autor de la armonización.
***
Así cantó el Orfeón Pamplonés El Roncalés el día dos de enero de 1990, en la inauguración de la Casa-Museo de Julián Gayarre en Roncal. El tenor solista es Juan Miguel Etxarri


viernes, 9 de diciembre de 2016

"El Roncalés". Huarte no manipuló la letra


Habla Amaia Huarte
Uno: "La versión de 'El Roncalés' que cantó la Coral Julián Gayarre no se corresponde con la armonización de José Antonio Huarte. Armonización que se canta en varias corales de Navarra, desde hace varios años, incluido el Orfeón Pamplonés.
DosNo es cierto que dicha armonización se realizara para el Orfeón Pamplonés.
TresEl original de la armonización no se corresponde con la foto (de DN, ver arriba). 
Cuatro: ¿Cómo puede el Diario de Navarra hacer una publicación sin haberla contrastado???????
Cinco: La armonización original, como comprenderás, la tiene mi padre. Hoy la vimos. Armonización que aún se canta en el Orfeón Pamplonés (por cierto, hace poco la cantaron), Coral de Añorbe (su pueblo), de Tafalla, etc. desde hace años.
Seis: En la armonización de El Roncalés, en el compás 14 y 15 la letra de la soprano debe decir " El jardín Español".
Siete: Mi padre no sabe quien ha dado esa otra versión.
Ocho: Mi padre lo aclarará públicamente, ya que no se le ha dado la oportunidad antes de la publicación (en DN)."

Son las palabras que me ha enviado Amaia, hija de José Antonio Huarte, a quien Mari Cruz Bona, directora de la Coral Julián Gayarre, ha responsabilizado de ser el autor de una armonización espuria de "El Roncalés", de Salvador Ruiz de Luna.
Es triste -como con toda razón se queja Amaia- que DN dé por buena la versión de Mari Cruz Bona sin contrastarla. 
Ahora José Antonio -sin comerlo ni beberlo- ha sido metido por Bona (lo metió, por 1ª vez, en los comentarios de la entrada "Echenique, las identidades y el jardín español")  en una polémica y, a sus 80 años, se va a ver obligado a hacer pública la aclaración pertinente.



[Actualización de hace una hora
No han pasado ocho horas y acabo de leer, con satisfacción, en DN 09.12.16 las declaraciones de José Antonio Huarte que corroboran las que ayer me manifestó su hija.
Sobre la partitura que desde 1986 "guarda tan celosamente" la Coral "Julián Gayarre", lo dejamos a la imaginación inteligente del lector.
Me encanta la última frase de José Antonio: Él mismo "facilitará a la coral roncalesa una partitura de su armonización que recoja la versión orginal" ¡30 años después!:
José Antonio Huarte niega que cambiase uno de los versos del zortziko ‘El roncalés' El exdirector del Orfeón Pamplonés asegura que en el manuscrito de su armonización se mantiene el original    El exdirector del Orfeón Pamplonés José Antonio Huarte negó ayer ser el responsable del cambio de letra del zortziko El roncalés en la versión que canta la Coral Julián Gayarre de Roncal. En esa versión, interpretada en el acto de la entrega de la Medalla de Navarra a Pedro Miguel Echenique, un verso que dice “el jardín español de flores sin igual” se canta como “un fragante jardín, de flores sin igual”.
El roncalés es una composición de Salvador Ruiz de Luna para la banda sonora de la película Gayarre, protagonizada en 1959 por Alfredo Kraus en el papel del tenor roncalés.
Huarte recordaba ayer que había decidido hacer una versión para coro de El roncalés, ante la dificultad de que se interpretase el original, compuesto para solista y orquesta. “Me gustó mucho la partitura, y vi que la única forma de que se interpretase era hacer una versión para coro”, aseguraba Huarte. José Antonio Huarte, que dirigió el Orfeón Pamplonés entre 1973 y 1993, señala que el manuscrito original de la armonización que escribió hace una treintena de años conserva el verso original de “el jardín español”. La partitura que utiliza la Coral Julián Gayarre tiene un sello del Orfeón Pamplonés y está fechada el 27 de mayo de 1986. El verso de la controversia solo está modificado en la voz de las sopranos, ya que contraltos, tenores y barítonos cantan “el-jardín- es”, como corresponde a la versión que escribió José Antonio Huarte.
El músico facilitará a la coral roncalesa una partitura de su armonización que recoja la versión orginal.]

Como me temía, Mari Cruz Bona, en su afán de desviar la atención, ha dirigido el foco hacia José Antonio, y DN lo ha dado por bueno con una desgraciada frase que tenía que haber comprobado antes de emitirla: 
"La armonización para coro de José Antonio Huarte sustituye un verso que dice “el jardín español...
... Mari Cruz Bona explica que la versión que interpretó la coral es una armonización que José Antonio Huarte realizó para el Orfeón Pamplonés."
A mí personalmente me extraña mucho que Huarte haya hecho una partitura con una letra que falsea la letra original de Ruiz de Luna y, con ello, escamotea la identidad española del Valle de Roncal. Las palabras de su hija Amaia lo confirman.
Hoy mismo Fran Torres , quien canta genial El Roncalés, me lo confirma con vehemencia:
En el orfeón con jose antonio huarte cantabamos el roncales en cada concierto, o celebracion (era una de las canciones estrella), y siempre, doy fe como exofeonista, se cantó la letra original "el jardin español.."
Pero es que, además, corren por la red vídeos de El Roncalés, armonizado -e incluso dirigido- por José Antonio, que muestran bien claro su respeto por la letra original (pincha en el minuto 3'). Y éste vídeo no es -ni mucho menos- el único.



Versiones diferentes de Mari Cruz Bona
El 15.05.12 Mari Cruz Bona me decía:
La versión a 4 voces que tenemos es una armonización que se hizo especialmente para nosotros y que guardamos muy celosamente pues además la tenemos firmada por el propio Alfredo Krauss quien un día visitó nuestro pueblo y a quien se la pudimos cantar. La manipulación de la letra es casi como dices tú: en la original se dice "El jardín español, de flores sin igual" y en la versión manipulada se dice: "Un fragante jardín, de flores sin igual".
Ahora, en cambio, en el DN de hoy, dice:
La versión que interpretó la coral es una armonización que José Antonio Huarte realizó para el Orfeón Pamplonés. También añade que dicha versión de El Roncalés es la que interpreta su coral desde hace muchos años y reconoce que, a pesar de que el cambio de letra es evidente, no se puede culpabilizar a la Coral Julián Gayarre de ello."
Como veis, dos cambios evidentes:
1. De "se hizo" a que fue "José Antonio Huarte" quien la hizo
2. De "se hizo especialmente para nosotros" a "para el Orfeón Pamplonés" (algo que niega Amaia)
Tanto en un caso como en otro, reconoce que la letra ha sido manipulada.
Pero, a pesar de todo ello,  dice Bona: “Me duele que se quiera polemizar y politizar con la actuación de una coral. El cambio de letra en la partitura no se puede convertir en un ataque a la coral ni a mi persona”.


En resumen...
¡Cómo es posible cantar una canción cuya letra sabes que ha sido gravemente manipulada y pretender que tú no tienes ninguna responsabilidad sino quien hizo la armonización! Es como si alguien disparara un tiro y le echara toda la culpa del daño causado a quien fabricó la pistola o la bala.
El tema se politiza y polemiza desde el momento en que una coral canta -a sabiendas- una canción en la que desaparece como por encanto -tanto en la versión en euskera, como en castellano- la expresión "el jardín español" y se sustituye por "un fragante jardín".
Es evidente que -desde hace años- se han conculcado los derechos de Ruiz de Luna y que se ha pretendido ocultar la identidad de Gayarre (uskaldun, navarro y español), indignando a gran parte de la sociedad navarra, que -como Gayarre- nos sentimos navarros y españoles, 
Esta lamentable situación ha tenido su última edición en el Palacio de Navarra, organizado por el Gobierno de Navarra, en el Día de Navarra y en la entrega de la Medalla de Navarra a Pedro Miguel Echenique.
Me parece, en resumen, que además de un "fragante jardín", podría ser tambien un "flagrante delito" o, al menos, una "flagrante falta", falta de respeto a Ruiz de Luna, a José Antonio Huarte, a Julián Gayarre y a cuantos navarros nos sentimos, también, españoles.
Y me queda una duda: ¿cómo fue que en el programa de mano figurara la versión correcta y en cambio se cantara la manipulada? ¿De dónde sacó o quién le dio a la organización la versión correcta?

Penúltima hora
No quiero terminar sin pegar aquí este comentario que -ya de madrugada- me acaba de mandar Marinela Ruiz de Luna:
  1. En primer lugar Salvador Ruiz de Luna conocía perfectamente la historia de Gayarre y gracias a ello pudo componer "El Roncalés"; 
  2. segundo, siendo íntimo amigo de Alfredo Kraus sabía de su excelencia como tenor, quizás si hubiera sido otro El Roncalés no existiría. 
  3. Kraus jamás podría haber visto con buenos ojos cambios en la letra de su amigo; como ambos han fallecido es muy fácil atribuírles "concesiones". 
  4. Hace unos días le hice unas líneas a la Sra. directora del coro manifestando mi molestia y diciéndole de SGAE. pero no he tenido respuesta...
  5. Dado todo ésto he decidido asesorarme para tomar las medidas más estrictas que se pueda. Dependo de ti para que me tengas al tanto. Un abrazo.

Aquí tenéis en texto lo que contaba ayer DN 08.12.16:

Una versión de ‘El roncalés’ que se canta desde hace 30 años disgusta a la familia del autor
La armonización para coro de José Antonio Huarte sustituye un verso que dice “el jardín español”
Una versión de El Roncalés que se canta desde hace treinta años y se interpretó en el acto de entrega de la Medalla de Oro a Pedro Miguel Echenique Landiribar, disgustó a la familia de Salvador Ruiz de Luna, compositor toledano que puso letra y música a este zortziko para la película Gayarre que protagonizó Alfredo Kraus.
El malestar de Marinela Ruiz de Luna viene motivado porque la Coral Julián Gayarre interpretó una versión musical en la que no se respetó la letra creada por su padre. La hija del compositor, según cuenta en una entrada de su blog Patxi Mendiburu Belzunegui, se ha puesto en contacto con la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) para reclamar una rectificación de la partitura en la que se cambió la letra.
El pasado sábado, el acto de entrega de la Medalla de Oro de Navarra concluyó con la interpretación de El Roncalés a cargo de la Coral Julián Gayarre. Pero un verso de la canción entonada por el coro no concide con la letra original de Ruiz de Luna ni con lo que venía recogido en el programa de mano que se entregó a los invitados al acto. Dicho programa decía en su segundo párrafo “el jardín español de flores sin igual (...)”, mientras que el coro cantó “un fragante jardín de flores sin igual”.
Este cambio de letra generó cierta polémica de la que se hicieron eco las redes sociales a través de blogs y Facebook. La propia Marinela Ruiz de Luna, que vive en Uruguay muestra su malestar. Mendiburu reproduce un mensaje en el que ella explica que ya se ha puesto en contacto con la SGAE y que espera una respuesta para a “logar la rectificación y hacer justicia” a su padre. “Llegaré hasta donde sea por proteger sus obras que, lamentablemente, la mayoría yace en el olvido en los viejos archivos de la sociedad de autores”, añade el mensaje.
Partitura de la coral
Mari Cruz Bona, directora de la Coral Julián Gayarre, explica que El Roncalés que interpretaron el sábado es el que corresponde a la partitura que ellos tienen desde hace 25 años. Insiste en que no hubo ningún cambio de letra premeditado. “Hemos cantado la partitura que tenemos en la coral. Sin comerlo ni beberlo nos hemos visto envueltos en una polémica que no va con nosotros. La coral no ha cambiado la letra, no se ha cantado de esa manera de forma intencionada para el Día de Navarra. Es la partitura que tenemos y cantamos, no hay nada más”, explica.
Mari Cruz Bona explica que la versión que interpretó la coral es una armonización que José Antonio Huarte realizó para el Orfeón Pamplonés. También añade que dicha versión de El Roncalés es la que interpreta su coral desde hace muchos años y reconoce que, a pesar de que el cambio de letra es evidente, no se puede culpabilizar a la Coral Julián Gayarre de ello.

Mari Cruz Bona indica que está preocupada y “dolida” por esta polémica en torno a su actuación en el Día de Navarra. “Me duele que se quiera polemizar y politizar con la actuación de una coral. El cambio de letra en la partitura no se puede convertir en un ataque a la coral ni a mi persona”.

jueves, 8 de diciembre de 2016

La maldición de la laureada

Pincha para ver mejor
Algo ocurre con la laureada que, cada vez que quitan una, aparece un óculo. 
El primero del que supe fue el del frontón de la fachada oeste del Palacio de Navarra, el óculo que mira al Paseo Valencia (“hoy llamado Sarasate” que dice Lacunza en “Gamazo”) y ahora -gracias a DN- nos hemos enterado del de Tiebas. 
Hay que reconocer que el de Tiebas ni siquiera parece un óculo de 3ª regional (¡claro, como Tiebas es pueblo..!). Es, sin remedio, un p… agujero.
Ahora que ya ni nos fijábamos en esas tonterías, están consiguiendo que nos percatemos de su existencia y reflexionemos sobre ello.
Jeroglífico foral: "que os den por el ....."
El significado de la aparición de óculos, cada vez que levantan una laureada, creo yo que va dirigido a quienes no tienen otro quehacer en todo el día que escudriñar toda Navarra, de arriba abajo, para ver si encuentran algún vestigio del franquismo. Y ese significado es claro y nítido: “que os den por el óculo” o, más concretamente, dirigido a la filial en Navarra del PNV: “que os den p’Urkulu”. 

Porque clama al cielo que vengan aquí a retirar símbolos franquistas y mantengan en capitales y pueblos de Euskadi avenidas, calles y plazas al fundador del PNV, el racista, machista... Sabino Arana, en cuya casa natal está la sede del propio partido: Sabin Etxea. Nunca me cansaré de recomendar la lectura de estas "Perlas Sabinianas" (leed unas pocas; son mortales de necesidad) para que la gente vea la catadura de este elemento. Un botón de muestra, para que veáis lo que dice ese animal de la mujer. Por ejemplo... de Uxue Barcos:
"La mujer es vana, es superficial, es egoísta, tiene en sumo grado todas las debilidades propias de la naturaleza humana. (...) Es inferior al hombre en cabeza y en corazón. (...) ¿Qué sería de la mujer si el hombre no la amara? Bestia de carga, e instrumento de su bestial pasión: nada más"
Y con calles, plazas, avenidas, monumentos, fundación, premios...
¡Y tienen que venir a Tiebas a estropear una placa!

El óculo de Tiebas, obra de gamberros, vándalos o talibanes
El óculo de Tiebas
Lo dicho, un puñetero agujero. Y con él llevan los habitantes de la antigua Venta de Tiebas desde hace más de un mes.
Me gustaría preguntar a cualquier navarro, por muy antifranquista que sea, a ver con qué placa de las dos se queda.
Viendo la imagen uno se pregunta: "¿qué gamberro, qué vándalo, qué talibán puede haber hecho semejante animalada?
La respuesta ya la conocéis: el Gobierno de Uxue Barcos. Ése es el amor que tienen por Tiebas y por Navarra.

La placa de Ansoáin
Hace algo más de un mes me dirigí a Uxue Barcos, Presidente del Gobierno de Navarra, pidiéndole que ordenara la retirada de esta lamentable placa que todos los días, desde hace 31 años, insulta gravísimamente a todo ser humano que se acerque a leerla.
Yo creía que Barcos sabía que la lengua española y la vasca son lenguas propias de Navarra, y que los navarros todos estamos muy orgullosos de ambas.
Pensaba que ella se daría cuenta de que esa placa no ayuda en absoluto a la pretensión de su Gobierno de "sensibilizar y crear una imagen positiva hacia el euskera".
Pero veo con tristeza que esa placa ni siquiera figura entre los símbolos que la Memoria Histórica señala como susceptibles de ser eliminados "por herir sensibilidades ideológicas".  Por lo visto, no hiere más que la sensibilidad de algunos raricos, fatxas y antivascos.
Así que no me ha quedado otra que hacer con ella lo mismo que ella hizo con la de Tiebas. Ni más, ni menos. ¿A que queda preciosa?


miércoles, 7 de diciembre de 2016

Iñaki Iriarte: Euskera y Política lingüística

agur proviene del latín augurium (agurium, en latín tardío): "augurio, presagio, 
anuncio, suerte"... De ahí palabras como agüero, agorero, inaugurar.
Dice la Real Academia de la Lengua Vasca que “desde hace siglos existe un empleo generalizado de la denominación Euskal Herria para designar un territorio con rasgos culturales bien definidos…”. Entre esos “rasgos culturales” el elemento más importante sería el euskera.
El problema empieza en el momento en el que se empieza a dibujar ese territorio en un mapa, haciéndolo coincidir, casualmente,  con “las siete provincias o territorios”, como quiere Euskaltzaindia.
La excusa perfecta para la cruzada nacionalista de euskaldunizar todo el territorio navarro, llevando el euskera a zonas donde no se ha hablado jamás, o dejó de hablarse hace siglos.
Como dice Iñaki Iriarte, necesitamos urgentemente una política lingüística que no enfrente a navarros con navarros. Que no premie a unos por “corregir” su identidad cultural ni agravie a otros, por resistirse a hacerlo 

Día del Euskara y política lingüística
por Iñaki Iriarte
No me cansaré de repetirlo: el euskara constituye un elemento fundamental de la identidad de Navarra. Ésta no sería la misma, si aquel desapareciera. Por ese motivo, la promoción y el fomento de la lengua vasca no deberían constituir un tema particularmente polémico. Deberían ser una de esas materias -como la lucha contra el acoso escolar o la preservación del medio ambiente- en la que coincidiéramos todos los partidos, aunque, como es lógico, pudiéramos diferir a la hora de proponer políticas concretas.
Por desgracia, sabemos que no es así. Hace tiempo que la política lingüística se ha convertido en uno de los temas más controvertidos –si no en el que más- de cuantos son objeto de debate en la sociedad navarra. El euskara es “venerado” por muchos, como se veneran los objetos sagrados. Se diría que, en una tierra con un pasado tan marcado por la religión, como la nuestra, y en donde se ha producido una secularización tan súbita, el vascuence funciona como un santuario en donde dar vía a las pasiones religiosas


.
A los vascos, es preciso confesarlo, no nos quedan muchas pruebas tangibles de nuestra hidalguía cultural. Ni tenemos un RH para nosotros solos, ni somos más fiables ni más trabajadores que los demás. Tampoco más indómitos, ni mucho más brutos (¡que se lo digan, si no, a los bearneses!). ¿Que tenemos un folklore muy rico? Seguro, pero tampoco nos sirve ya de gran cosa, porque ni siquiera en lo más profundo del Goierri guipuzcoano la gente va por la calle dando saltitos y abatiendo el arbolado a hachazos. Así las cosas, el vascuence ha quedado como la sola prueba de nuestro particularismo. Esto, por cierto, ya lo advirtió Arturo Campión hace más de cien años: sin el euskara nuestro pedigrí quedaba bastante en entredicho.
Sucede, sin embargo, que sólo una pequeña minoría de los vascongados y los navarros hablamos euskara (en muchos casos, no se crean, de forma muy chapucera, aunque, por suerte, quienes no entienden vasco no puedan advertirlo). La existencia de esa mayoría no vascoparlante, lógicamente, entraría en contradicción con esa supuesta hidalguía y constituiría, no ya una realidad incómoda, sino una amenaza que refutaría nuestra radical singularidad. De ahí que al nacionalismo le parezca tan urgente euskaldunizar a la población y, por medio de las barrabasadas toponímicas, también a los montes y los ríos.
Esta forma de entender el papel de la lengua vasca en nuestra identidad colectiva, hay que admitirlo, ha conseguido atraer a mucha gente. Pero también (es igualmente preciso reconocerlo) ha provocado en muchas personas una enorme desconfianza y un considerable desdén hacia ella -algo que nos resulta muy doloroso a todos aquellos que (nacionalistas o no) lo sentimos como algo propio-. 
Esa percepción negativa crece, naturalmente, cuando, por ejemplo, se comete el enorme error de “decirlo todo en euskera”, simplemente para fastidiar a alguien. 
O cuando alguien, conforme adquiere unos rudimentos de vascuence en una academia, reclama, no ya derechos para sí mismo, sino obligaciones para los demás. 
O cuando se proponen “incentivos fiscales” a las empresas que promocionen el euskara, fuera de las zonas vascófona y mixta (como hace la versión inicial del Plan Estratégico del Euskara del Gobierno de Navarra en su página 19). 
Necesitamos urgentemente una política lingüística que no enfrente a navarros con navarros. Que no premie a unos por “corregir” su identidad cultural y agravie a otros, por resistirse a hacerlo. 
A Baztan, Ergoiena o Areso no les sobra nada. Pero a Buñuel, Andosilla o Monteagudo, tampoco les falta nada. 
Necesitamos una política que respete nuestra realidad social y cultural, no una que la vea como una anomalía histórica que debe ser rectificada.
La Euskal Herria nacionalista 
Necesitamos, seguramente, entender la zonificación de manera mucho más flexible e incluyente. Pero no solo en una dirección, sino en ambas. 
Necesitamos que los recursos culturales se repartan de forma proporcional y con un ánimo integrador.
Y muy especialmente necesitamos que la gente se sienta libre y respetada por ser lo que es. No sobran euskaldunes, ni personas que desconocen el vascuence. El machismo, la intolerancia, los prejuicios, el odio religioso, racial o ideológico, son realidades que debemos esforzarnos por transformar desde la política, porque constituyen un mal. La realidad sociolingüística de una comunidad, no. No es mejor ser euskaldun que no serlo, como no es mejor ser judío, armenio o serbio, que no serlo.
Navarra necesita a toda costa que seamos capaces de aparcar esencialismos y llegar a consensos en esta materia. Lo contrario nos abocará a la incomprensión y el resentimiento. Evitémoslo.


Iñaki Iriarte López es parlamentario foral de UPN Iñaki Iriarte 

martes, 6 de diciembre de 2016

Echenique, las identidades y el jardín español


Navarro, vasco, euskaldun
Viene muy bien que alguien, precisamente como Echenique, diga –y a casi todo el mundo le parece bien- algo tan elemental como esto: "Siendo navarro de nacimiento y sentimiento, me siento y soy vasco y euskaldun".
Recuerdo, allá por la transición, que declararse navarro no estaba bien visto. Teníamos que ser directamente vascos.
Pero la frase de Echenique implica también que se puede ser navarro y no ser ni sentirse vasco. 
Y es que ser navarro se dice de muchas maneras (para muestra, un botón), y ello garantiza la pluralidad de Navarra.
Quien primero debería tomar nota es el Gobierno de Barcos, que justo en ese día acababa de identificar “Día de Navarra” con “Día Internacional del Euskera”, y no cede en su empeño de hacernos a todos vasquitos –desde Vera hasta Tudela- a través de la euscaldunización.
Y una preguntica: ¿cómo se diría en euskera “soy vasco, pero no euscaldún”?
Y otra: ¿por qué siguen llamando (eso sí, con 'cariño') erdera a la lengua española? En Navarra, al menos, eso nos duele. Porque las dos lenguas son navarras y ninguna extraña, extranjera... ¿No debería exigírselo el Gobierno de Navarra a Euskaltzaindia?

España y Europa
Pero en las palabras de Echenique  hubo también dos grandes omisiones en lo que a las identidades se refiere: Europa –cuya bandera sigue sin ondear en el Parlamento- y, sobre todo, España.
Viniendo de alguien que participó en el primer Gobierno Vasco de Garaicoechea tendremos que conformarnos con esta frase: “Hay formas diferentes de sentirse navarro –dijo-  y ninguna debe ser excluida ni denostada”. Implícitamente sí reconoce el derecho que tenemos a combinar perfectamente nuestro ser navarro con ser y sentirnos españoles. Faltaría más.


Vieja postal de Isaba
El jardín español
Pero una cosas son la palabras bonitas y otra cosa son los hechos.
Leo en DN:
“El acto concluyó con la interpretación del zorcico El Roncalés, por el Coro Julián Gayarre. El programa de actos, donde se reproducía la letra, decía en su segundo párrafo El jardín español de flores sin igual (...), pero el coro cantó Un fragante jardín de flores sin igual (...), algo que fue comentado por algunos asistentes. La directora del Coro Mari Cruz Bona explicó que no hicieron ningún cambio, ya que es la partitura que ellos llevan años cantando”
Añade el Noticias que "El Roncalés" "emocionó especialmente al premiado", Echenique.


Hace algo más de un año, Marinela Ruiz de Luna –hija de Salvador Ruiz de Luna, autor de letra y música de El Roncalés, se puso en contacto conmigo porque había leído en Desolvidar la entrada "Gayarre y Nafar euskalduna" y quería saber mi opinión. Ella ya me adelantó que nadie de la Coral Julián Gayarre le había pedido permiso ni para traducirla ni para cambiar la letra, modificando el espíritu del mensaje de su padre.
Y le dije lo mismo que puse en aquella entrada, de 2012: que se trata de una versión parasitaria y escamoteadora, que intenta suplantar el "nicho ecológico" que ocupa desde hace más de medio siglo el "Vasco navarro soy...".
Aunque parezca increíble, la propia directora de la Coral me lo confirmaba:
La manipulación de la letra es casi como dices tú: en la original se dice "El jardín español, de flores sin igual" y en la versión manipulada se dice: "Un fragante jardín, de flores sin igual".
Yo, por mi parte, entiendo perfectamente que haya roncaleses que no se sientan españoles. Muy bien; que inventen una canción, con otra música y otra letra, que exprese sus intereses y que intenten popularizarla. Pero lo que no es de recibo es plagiar letra y música del auténtico himno del Roncal, asumido por propios y extraños, y desvirtuar de modo esencial, no sólo la canción de Ruiz de Luna, sino también -me lo confirma Óscar Salvoch- los sentimientos identitarios del propio Julián Gayarre:
  • hablaba uskara (euskera roncalés), pero eso no le llevaba a definirse como vasco
  • se sentía navarro y se enorgullecía de ello
  • y era español, con toda naturalidad
En resumen: uskaldun, navarro y español.

Como os podéis imaginar, cuando Marinela se ha enterado de lo que ha ocurrido en el Palacio de Navarra con la canción que creó su padre, ha puesto el grito en el cielo y piensa iniciar las acciones legales en defensa de los derechos de su padre, Salvador Ruiz de Luna.
Actualización 18:50. Este es el comentario que me ha mandado a Facebook Marinela Ruiz de Luna:
Apreciado Patxi, ya he mandado reclamo a SGAE y voy a abusar de tu aprecio mandando este escrito tuyo que tanto valoro. Gracias a ti que le haces justicia a Salvador Ruiz de Luna mi padre espero lograr la rectificación y justicia. Ten por cierto que llegaré hasta donde sea por proteger sus obras que, lamentablemente, la mayoría yace en el olvido en los viejos archivos de la sociedad de autores. Un gran abrazo y te tendré al tanto
Es evidente que se han conculcado los derechos de Ruiz de Luna desde hace años ("es la partitura que ellos llevan años cantando", dijo la directora), y la gravedad aumenta cuando ese insulto a la identidad de Gayarre y de gran parte de la sociedad navarra, que -como Gayarre- nos sentimos navarros y españoles, se ha producido en el Palacio de Navarra, organizado por el Gobierno de Navarra, en el Día de Navarra y en la entrega de la Medalla de Navarra a un izabar: Pedro Miguel Echenique Landiríbar, roncalés, como Julián Gayarre.
¡Infumable!
En Pamplona, a 6 de Diciembre de 2016. 38º Aniversario de la Constitución Española

Actualización 08.12.16
Hoy mueve el tema Diario de Navarra (pincha para leer mejor). Muchas gracias:

lunes, 5 de diciembre de 2016

Himno de la peña "Los Iruñshemes"


El 19 de julio de este año saqué una entrada deliciosa sobre la entrega, en 1994, del Gallico de Napardi a Los Iruña'ko. Se trataba de un vídeo, elaborado por Jesús Mari Astráin, que comenzaba con una canción, con aire de ser de Turrillas, interpretada por ellos y dedicada a la Peña Los Iruñshemes. hoy en Jarauta 74.
Como sólamente entraba en el vídeo el comienzo y me dejó con las ganas, me propuse -en cuanto dispusiera del material necesario- hacer un vídeo con la canción completa.
Hace unos días, José Javier de la Era (Chacho para los amigos), directivo de esta peña pamplonesa, leyó mi llamada de socorro y se puso en contacto conmigo. Y no sólo me proporcionó el audio completo, la letra del himno y unas imágenes entrañables, sino que me invitó a su local y -entre rueda de salchichón y trago de bon vino- me fue proporcionando toda la información que necesitaba.
Me quedé impresionado de todos los datos que él y sus amigos han ido recogiendo sobre esa peña que, a lo tontamente, el año que viene va a celebrar su centenario por todo lo alto.
Una parte de esa información la tenéis en esta página.
 
Disco proprcionado por Jesús Garatea (pincha para ver todos los detalles)
El Himno de la Peña: "Los Iruñshemes"
Según me dijo Chacho, la letra original (ligeramente distinta a la que cantan Los Iruña'ko) es nada menos que de Baldomero Barón, el famoso "Romedobal" cuyos "Ripios al vuelo" recuerdo perfectamente haber leído de niño. Os recomiendo que leáis el enlace porque, además de breve, no tiene desperdicio.
Iruñshemes, castizos y alegres,
a la peña venid con afán,
a cantar con las copas en alto
nuestro himno de unión y de paz.
Nuestros pechos rebosan nobleza,
nuestras almas unidas están
en honor a la peña querida
y a Pamplona, la tierra inmortal





Abracemos a nuestra bandera
y gritemos con hondo sentir:
“¡viva, viva Navarra valiente
y el glorioso Patrón San Fermín!”.

La música, no tenemos datos concretos que lo acrediten, pero -en cuanto oigáis los primeros compases-, pensaréis en Manuel Turrillas.
Y son Los Iruña'ko quienes la cantan en 1960, cuando estaban en Madrid y antes de empezar la aventura americana. Descubiertos por Luis Sagi-Vela, uno de los mejores cantantes de ópera y zarzuela, y que entonces era también director artístico de la casa de discos Zafiro, grabaron 50 discos con dicha firma, entre ellos éste, dedicado a la peña Los Iruñshemes.
Las imágenes, encontradas en uno de los traslados de local, fueron llevadas a la filmoteca de Navarra para su limpieza y digitalización y son simplemente conmovedoras. Las del principio son de los años 30, y las del final, con las bicis, son de los 50. Un verdadero tesoro.
Así que vamos allá:

domingo, 4 de diciembre de 2016

Amaiur... te suena?

Observando -entre incrédulos y aterrorizados-  a los dinamiteros guipuzcoanos
Amaiur... te suena? 
Txapote, Txeroki.., hasta tres sanguinarios comandos de ETA llevaron ese nombre.
En las Generales del 20N de 2011 así se llamaba la coalición que presentaron. De ésta ya me acuerdo yo bien ("Sr. de Amaiur: ¿dónde está Petilla?)
Y ahora nos han plantao a Asirón como "Héroe de la Resistencia de Amaiur" (“algo habré hecho por Nabarra”, dixit) en el tenderete que -con 50.000 euracos nuestros- se han montao en el Condestable...
Estoy pensando en sugerirle a Barcos que vaya organizando otra manifestación para limpiar el buen nombre de Maya...
El autor del cuadro, Xabier Morrás, es marido de Miren Aranoa, portavoz de Bildu, en el Parlamento, y padre de Asier Morrás, mano derecha del Consejero Mendoza. Mucho morro, ¿no?
Es significativo el intento de reescribir la historia por parte del nacionalismo vasco: en el monumento que se ha levantado en aquel lugar figuran los escudos de Navarra, Álava, Vizcaya y Guipúzcoa, como si ninguno de ellos (ver imagen de Badostáin) hubiera estado invadiendo Navarra con las tropas castellanas. 
Para desmontar todo este montaje que se traen con Amaiur, fueron ayer hasta allí unos jóvenes navarros (ni agramonteses ni beamonteses, navarros) que plantaron allí la bandera de Navarra


Y Jaime Ignacio del Burgo nos aporta este gran artículo que, ya desde el título, desmonta el negocio político y económico que se traen entre manos.

¿Héroes o bandoleros?
J. I. del Burgo
En la muestra “Amaiur, el último castillo”, que se exhibe estos días en el Palacio del Condestable, hay un cuadro de Xabier Morrás. Viene a ser como una foto de familia de los defensores del castillo de Maya, considerados por los organizadores de la exposición como los últimos héroes de la independencia de Navarra. Lo llamativo de este cuadro -de una exposición por la que el Ayuntamiento ha pagado 50.000 euros- es que su autor, ante la imposibilidad de contar con los retratos de los protagonistas de aquel episodio histórico ocurrido en el verano de 1522, optó por pintar las caras de personajes de la Navarra de hoy, entre ellos el alcalde Asirón.
Paradójicamente, el Palacio que cobija la exposición fue construido en 1548 por Luis de Beaumont, Condestable de Navarra, III Conde de Lerín, que junto al Conde de Miranda, entonces virrey de Navarra por designación de Carlos IV de Navarra, I de Castilla y de Aragón, primer rey de las Españas desde 1516 y emperador del Sacro Imperio Romano-Germano desde 1519, sitiaron y rindieron el 19 de julio de 1522 a los pretendidos héroes representados en el cuadro de Morrás.
Este episodio bélico sucedió siete años después de la incorporación de Navarra a la Corona de Castilla (1515) mediante “unión eqüeprincipal” (de igual a igual), sobre la que se han escrito ríos de tinta. Dicha incorporación a la Monarquía más poderosa de Europa, fue el lógico desenlace de la condición hispana de Navarra, que se expresa con rotunda claridad en el Fuero General de Navarra, nuestra primera constitución histórica, escrito en 1238 en idioma romance o “idiomate terre navarre”, utilizado ya en tiempos de Sancho VI el Sabio, el mismo monarca bajo cuyo reinado, en un documento notarial, se insertaron unas palabras en “lingua navarrorum” -en referencia a la primitiva población de origen vascón-, hablada sobre todo en la zona norte de Navarra.
Badostáin, 2012 (500 años de la Conquista). El Duque de Alba con 6.000
guipuzcoanos, vizcaínos y alaveses (desaparecidos como por "Anselmo")
A principios del siglo XVI, Navarra se hallaba inmersa en una larga y cruenta guerra civil provocada por el enfrentamiento de dos bandos nobiliarios, agramonteses y beamonteses (el pueblo llano sólo era el sufridor de los desmanes de ambas facciones). Eran reyes de Navarra, Juan de Albret y Catalina de Foix. Ambos miraban más por los intereses de sus extensos dominios en Francia que por los de un reino empobrecido como era Navarra. En 1512 se aliaron con Luis XII en la contienda europea que enfrentó al rey francés con el Papa Julio II. En este contexto, se produjo la ocupación de Navarra por Fernando el Católico, legitimada por sendas bulas papales, que excomulgaban a los reyes navarros y, conforme al derecho de la época, les privaba de su reino por su alineamiento con el monarca francés. En 1513, las Cortes navarras reconocieron al aragonés como rey y señor natural. En 1515 éste decidió que a su muerte sucedieran en el trono navarro, quienes fueran sus herederos en Castilla. Todo ello sin mengua de su condición de reino.
Los reyes destronados trataron inútilmente de recuperar su corona. El último intento tuvo lugar en 1521, en que los franceses invadieron Navarra, pero sin ninguna intención de restaurar a Enrique II, hijo de Juan y Catalina. El 30 de junio las armas francesas, junto a soldados navarros del bando agramontés –que poco antes habían rendido al castillo de Pamplona, en cuya defensa cayó herido Iñigo de Loyola y que junto a Francisco de Javier fundaría más tarde la Compañía de Jesús-, sufrieron una humillante derrota en Noáin a manos de las tropas castellano-beamontesas del emperador Carlos y en la que jugaron un papel decisivo las milicias vascongadas.

En el monte Gaztelu del Baztán se alzaba el pequeño castillo de Mayer. En las proximidades se hallaba la pequeña población de Maya. Tales eran los nombres que figuran en los documentos oficiales desde comienzos del siglo XII. La fortaleza, conquistada por los franceses en octubre de 1521, después de la derrota de Noáin fue encomendaba a unos doscientos caballeros agramonteses, leales a Enrique II, a la espera de que los franceses volvieran a intentar la toma de Navarra.
Maya se encontraba completamente aislada. Mientras alimentaban la esperanza de recibir ayuda de Francia o de Enrique II, señor del Bearn, los ocupantes de la fortaleza acabaron por convertirse en bandoleros, saqueando a los lugareños. Los baztaneses, hartos de soportar tales desmanes, recurrieron al virrey. Miranda decidió poner fin a la situación. Organizó una expedición militar. La mayoría eran soldados navarros reclutados por el Condestable. También acudieron dinamiteros guipuzcoanos. Llegaron a Maya el 15 de julio de 1522. El 16 se inició el asedio. El 17 bombardeó la artillería y comenzó el minado de la fortaleza. El 18 varios intentos de tomarla al asalto fueron rechazados. Y el 19, una mina derribó parte de los cubos del castillo y los sitiados se rindieron. No se conoce el número de muertos, pero no consta que ninguno de los miembros de la nobleza agramontesa pereciera. Muchos, entre ellos dos hermanos de San Francisco Javier, se refugiaron en Fuenterrabía, en poder de los franceses desde octubre del año anterior. En 1523 se rindieron al emperador, que al año siguiente les concedió una amnistía total.
La defensa del castillo distó mucho de ser numantina. El noble agramontés representado por Asirón tiene poco de héroe. Su lealtad a la dinastía francesa de Navarra le convirtió en bandolero. Disfrazarse de héroe con fondos públicos da que pensar.
Jaime Ignacio del Burgo es académico C. de las Reales Academias de la
 Historia, de Ciencias Morales y Políticas, y de Jurisprudencia y Legislación