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viernes, 21 de julio de 2017

Del Sputnik a la Estación Espacial

La Tierra, desde el interior de la Estación Espacial (Google Maps)
Sello de conmemoración
Hace casi 60 años, en octubre de 1957 -tenía yo 7 añicos- vimos toda la familia el Sputnik, cruzando el cielo -ya oscuro- de Pamplona, desde los Jardines de la Taconera. Era el primer artefacto que el ser humano ponía en órbita. Ahora me he enterado de que lo que vimos no fue propiamente el satélite, sino el cohete auxiliar que también alcanzó la órbita terrestre y fue visible como un objeto de primera magnitud.
Recuerdo también, allá por el 61-62, el comentario de la madre de un compañero: "¿por qué se meten esos rusos en el Reino de Dios?", Fuerte, ¿verdad? Ya entonces me pareció una mentalidad aún más infantil que la mía: la de quienes confunden el cielo con el Cielo, de los que creían que el Cielo estaba arriba y el Infierno abajo y las nubes algodonosas servían de sofá a angelotes regordetes. Algo no muy extraño entonces.
Sesenta años después, aunque el progreso en este campo de la navegación espacial no cumple las expectativas que se tenían a finales de los años 60, ya podemos visitar la Estación Espacial Internacional sin movernos del sofá.

La Estación Espacial
La Estación Espacial Internacional (ISS) gira sobre nuestro planeta a 400 kilómetros de altura desde hace 16 años. Desde entonces, por un breve período de tiempo, se ha convertido en el hogar de las personas que componen su tripulación, permitiéndoles investigar aspectos tan diversos como la reacción del cuerpo humano ante la microgravedad, el estudio de los ciclones, o la monitorización de los desechos de nuestros océanos
Y, cada noventa minutos, completa una órbita sobre la Tierra a una velocidad de 7,7 kilómetros por segundo, lo que hace que recorra cerca de 27.000 kilómetros en una hora. Subir a bordo de ella no es tarea fácil.



Sin embargo, Google Street View ha conseguido lanzar un cohete con éxito hacia la ISS. Desde ayer, será posible visitar telemáticamente la Estación Espacial Internacional gracias al álbum interactivo que ofrece la Compañía.
Las imágenes fueron recopiladas por el astronauta y mecánico de a bordo Thomas Pesquet, que utilizó parte de los seis meses que pasó a bordo para fotografiar el interior de los 15 módulos que componen la estación, y de los dos vehículos que posee: el SpaceX Dragon y el Orbital Cygnus (pincha sucesivamente de izquierda a derecha y de arriba abajo):


Suspiros
¡Quién nos iba a decir que un día íbamos a viajar -aunque sea virtualmente- en aquel Sputnik que vimos de niños desde la Taconera! Además sin los miedos y peligros que pasan quienes viajan en las naves reales.
Sólo nos queda levantarnos del sofá y navegar hasta el mueble-bar en busca de la mejor copa para el mejor vino de nuestra tierra para celebrarlo.
Y suspirar, suspirar de felicidad y a pantalla completa

“¿Es eso verdad, aita?”


Gracias al Menticias (¿por qué hasta ellos le llaman así?) me enteré de que la manifestación por la bandera de Navarra no era más que una maniobra de distracción para relegar a un segundo plano las irregularidades detectadas en la planta de biogás de Ulzama…
Y yo, que era uno de los tres ultras convocantes, sin enterarme.
Más vale que, ayer por fin, Patxi exalcalde de Ulzama respondió a la pregunta de su hija:
-"¿Es cierto, como dicen en el colegio, que ´has robado tres millones de euros? ¿Es eso verdad, aita?”

"No todo vale en política"                                                         por Patxi Pérez Arregui
El exalcalde de Ulzama expresa la indefensión en la que se encuentra quien sufre acusaciones y difamaciones personales que no se sostienen en un tribunal
Algunos dirán que he tardado mucho en responder a las acusaciones, difamaciones, calumnias y demás despropósitos que, tanto mi familia como yo, hemos tenido que aguantar todo este tiempo. Lo cierto es que han sido semanas enormemente dolorosas para todos nosotros. Dolorosas porque, ante las desinformaciones interesadas y dirigidas que se han ido publicando sobre mi desempeño público al frente del Ayuntamiento de Ulzama, ha sido complicado mantener la compostura. Dolorosas porque convivir con aquello del “difama que algo queda” ha sido muy injusto. 
Ahora que la Fiscalía de la Audiencia Provincial de Navarra ha archivado el caso “Planta de Biometanización” es cuando, con el respaldo de la Justicia, puedo gritar alto y claro a los cuatro vientos que todo era mentira. 
Ahora es el momento oportuno para responder de forma tajante y contundente a quienes me han acusado vilmente sin ningún otro propósito que destruir mi imagen y mi honor. 
Ahora es cuando quiero decir que todo ha sido un infundio político. Todo ha sido una mentira cuyo único objetivo era hacerme daño, y, de paso, hacer daño a un partido político. Todo ha sido una “vendetta” pergeñada desde la esfera pública. 
Ahora es cuando quiero decir que no todo vale en la vida para sacar rédito electoral.
Soy inocente de las falsas acusaciones que se han vertido sobre mí. Y lo soy, no sólo porque así se desprende del archivo de las actuaciones de la Fiscalía impulsadas por la Cámara de Comptos. Lo soy porque lo he sido siempre, antes de que se iniciara todo este proceso, y por eso puedo decirlo con mucho orgullo: "soy inocente". 
Como máximo responsable del Ayuntamiento del Valle de la Ulzama entre los años 2003 y 2012, mi única obsesión ha sido conseguir lo mejor para todos y para todas. Lo mejor y lo más conveniente en todo momento para el Valle. En algunas ocasiones habré acertado y otras me habré podido equivocar. Sin embargo, mi conciencia está tranquila porque en todo este tiempo no he hecho nada de lo que pueda avergonzarme y mucho menos he metido la mano en la caja.
Efectivamente, soy inocente de lo que cierta clase política -con poca “clase”- me acusaba. Que quede claro: ni me he llevado ni he hecho que nadie se llevara un solo euro de dinero público. Quien diga lo contrario, miente; y miente a sabiendas, que aún es peor. La mentira tiene las patas muy cortas, y si esa mentira tiene poca consistencia, al final cae por su propio peso. Y así ha sido. Por esa razón salgo a defender mi honorabilidad con ahínco y tesón. Garra no me falta, y ganas tampoco.
Todos estos meses han dejado una marca importante en mi entorno, en mi familia, en mis amigos, en mí. La sospecha de que yo hubiera podido incurrir en un caso de corrupción política no nos ha dejado descansar. Las preocupaciones, el qué dirán, los titulares de cierta prensa seguidista, amarilla y partidista han hecho que, por momentos, haya sido insufrible permanecer callado. Ha sido duro escuchar cómo tu propia hija, una inocente niña de apenas once años te preguntaba si era cierto, como decían en el colegio, que yo había robado tres millones de euros: “¿Es eso verdad, aita?” Agria sensación de impotencia se me quedó al escucharle. ¿Cuánto le tuvo que costar a mi hija hacerme esa pregunta? Pensar en el sufrimiento y en la vergüenza interior que debió sentir me rompe el corazón. “No, cariño, no. Yo no me he llevado ni un duro. No te preocupes. La gente critica sin saber y acusa por acusar”.
Llegado este punto, ¿quién se hace responsable ahora de restaurar mi honor? ¿Alguien va a pedir disculpas de las aseveraciones gratuitas que han ido difundiendo por las redes sociales y desde determinados medios de comunicación social? ¿Por qué los grupos parlamentarios que sustentan este gobierno nacionalista no han permitido que el Legislativo tuviera acceso a los informes en los que se basó la Cámara de Comptos para hablar de irregularidades en mi gestión? ¿No hacen tanta gala de transparencia?  ¿Por qué en este caso no lo han hecho? Ahora sabemos por qué, y todavía se sabrán y se demostrarán más cosas.
La política es lo que tiene. Unos días te critican y otros también. Nunca llueve a gusto de todos, y cuando la lluvia se transforma en tormenta, aún menos. Creo firmemente en mis convicciones políticas. Mi paso por la “cosa pública” atesora infinidad de ejemplos de servicio a mis vecinos y vecinas. He trabajado por ellos y por ellas, por mi familia, por mis amigos y amigas y por Navarra. Con casos como el mío, ¿quién va a querer dar el salto a la política y dejar de lado su profesión? ¿Alguien va a querer estar expuesto a esta bastarda crítica por el mero hecho de tener ideas contrarias a las de sus opositores? Malos tiempos para la política. No todo vale.
Patxi Pérez Arregui es exalcalde de Ulzama

jueves, 20 de julio de 2017

Pioneras del Encierro


Ekiñe, la corredora que ha hecho unos comentarios muy interesantes en esta entrada, me ha mandado estas fotos que he añadido al álbum de Facebook: Mujer y Encierro.

Fue en 1975 -aún no había muerto Franco- cuando mi hermana Mariví, que entonces tenía 21 años, decidió que iba correr el Encierro. Fueron los Sanfermines de La Trastienda y de aquel montón tras el cual fue corneado de muerte mi ex-compañero de atletismo Gregorio Górriz.
Para que su acción no pasara desapercibida, se puso en contacto con la entonces corresponsal de la revista Cambio 16Alicia Rivas, también dispuesta a correr, y ambas se reunieron para preparar el asunto.
Antes que ellas, otras mujeres lo habían intentado, pero los propios mozos echaban a las mujeres que trataban de correr el Encierro.
Y no sólo en el Encierro. Había mozos -y gente, en general- que no querían ver a la mujer participar ni siquiera en la salida de las peñas de la Plaza de Toros, todo un espectáculo en aquellos años. Y el mejor modo para que ni lo intentaran era meterles mano. Y lo hacían con todo el descaro del mundo, amargándole la tarde a la cuadrilla de chicas que intentaba entrar.
Y es que todavía los sanfermines se consideraban “cosa de hombres”
 
Marichu Olazarán y Celaya. Peña Muthiko Alaiak
La mujer en las Peñas
Sin duda, la Peña Muthiko Alaiak fue siempre la pionera y las mujeres eran socias de la Peña en igualdad con los hombres.
En los años sesenta, “en la primera asamblea que hubo sobre el tema, salió por unanimidad que fueran socias con todos los derechos”, recordaba la presidenta de la peña.
Pero en el resto de peñas tuvieron que esperar hasta los años 80. Fue entonces cuando decidieron que “no queríamos ser las novias de, madres de o amigas de... Queríamos ser nosotras en la fiesta. En las peñas no se nos regaló nada, hubo que pelearlo.”


Objetivo cumplido
Ya el año anterior de 1974 había sido derogada por fin la normativa sobre festejos taurinos, por lo que, sobre el papel, las mujeres ya podían participar. El problema era que, a pesar de ser legal, la autoridad competente las sacaba del recorrido y la actitud de muchos mozos que no las admitían.
Así que buscaron la solidaridad de algunos corredores -en especial del Muthiko- para que les sirvieran de parapeto en el caso, probable, de que intentaran echarlas del recorrido.
Al final, no hubo necesidad de protegerlas ya que nadie intentó impedir su derecho y ellas cumplieron el objetivo que se habían marcado.
Mariví y Alicia fueron las primeras. No quisieron demostrar que podían correr igual o mejor que los hombres, sino que exigieron a la autoridad y, sobre todo, al resto de corredores el derecho que tenían -el mismo que nosotros- a correr en el Encierro.


Paradojas de la vida
Recientemente (2016), las mujeres que fueron pioneras en exigir la igualdad de derechos en las peñas y en los Sanfermines han recibido un homenaje en reconocimiento a su lucha por la igualdad.
Paradojas de la vida, alguna de ellas le decía a mi hermana en el 75: “las mujeres en el Encierro no hacemos más que estorbar”
Esperemos que no siga pensando lo mismo.

miércoles, 19 de julio de 2017

El origen vasco del toreo a pie

Andaba buscando algo breve que mostrara que el origen del ”toreo a pie” procede del Norte de España, sobre todo de Navarra -cuna de ganaderos y toreros-, Provincias Vascongadas y Aragón (allá por el siglo XIV). Y que su transformación en arte se debe a Andalucía, a principios del siglo XVIII. Pero sólo he encontrado este artículo que me convence muy poco. Miradlo muy críticamente, sobre todo las etimologías.
Actualización: me acaban de enviar este inmenso trabajo que confirma ampliamente lo que venimos diciendo: "Dice Cossío que «la cuna del toreo a pie fue Navarra (...) pero su trasformación en arte se debe a Andalucía"

El origen vasco del toreo a pie, por Kepa Oliden
José Letona sostenía que el toreo a pie nació en la zona pirenaica vasco-navarra.
pelotaris, 1904
A diferencia de la pelota, un juego que no es originario vasco, pero quedó arraigado aquí, el toreo, que sí es originario de estas tierras, se desarrolló en el sur y en el centro de la península ibérica. José Letona (1908-1987) argumentaba esta afirmación en una extensa tesis que vio la luz en 1983 y que sostenía que la lidia a pie se inició en el Pirineo vasco-navarro «porque el pastor vasco, pastor a pie, se enfrentó al toro de esas maneras». En cambio, el pastor del sur «conducía al ganado a caballo». Más tarde, el toro se hizo pastueño al trasladarse al sur. Allí los pastores se defendían del animal a caballo, cuarteando (10ª ac.). De lo que nació el toreo en redondo.
Letona subraya la antigüedad del toreo vasco profesional datando a los primeros toreros de estas tierras en el año 1400 «cuando toreaban en las plazas de Balmaseda, Azpeitia, Mondragón, Tolosa, San Sebastián y Pamplona. En cambio, a los primeros pelotaris los conocieron nuestros abuelos», asevera.

Afición por la 'fiesta brava' en el Norte
El cronista extrae un dato histórico ilustrativo: en las bodas del rey Felipe IV (1621-1665) se lidiaron toros en la Plaza Mayor de Madrid. «Los toreros a caballo era originarios de Andalucía, Castilla y Extremadura, mientras que los de a pie era de Navarra. Son afirmaciones -señala Letona- que constataron incluso Cossío, Ortega y Gasset y Gabairu».
De hecho, el famoso filósofo Ortega y Gasset mantenía que el nombre más antiguo que se conoce de torero, en el sentido de que se presentaba con una cuadrilla organizada y disciplinada, es nada menos de Zaracondegui, apellido indudablemente vasco.
Otro de los toreros 'prehistóricos' que menciona Letona es el que inmortalizó el pincel de Goya en su Tauromaquia: Martín Barcáiztegui 'Martintxo', natural de Oiartzun. [Nota: sobre el origen y verdadero nombre de Martincho, 'polémica habemus'. Como aperitivo, escuchad bien este vídeo:
]
Y es que la etimología y los apellidos vascos no faltan en el mundo taurino. Decía Letona que «tenemos una nueva prueba» del arraigo vasco de los toros «al constatar que varias de las primeras ganaderías que registra la historia y que alcanzaron muy notoria fama, son auténticamente norteñas, vasco-navarras para ser más concretos. A cualquier mediano aficionado le suenan nombres casi legendarios como Carriquiri, Guendulain, Espoz y Mina, Zalduendo... Posteriormente son otros muchos ganaderos de reses bravas los que inscriben sus apellidos vascos con caracteres triunfales en la historia de la 'fiesta': Urcola, Urquijo, Murube y Miura (Mihura, muérdago en euskera), como indiscutible póquer de ases.

Etimología vasca (leer nota al final)
José Letona realizó un pormenorizado análisis del léxico de origen vasco presente en el mundo taurino. Comienza aludiendo a uno de los documentos más antiguos que atestigua el enfrentamiento del hombre y el toro. Se trata de la Estela de Clunia, que muestra a un hombre empuñando un arma punzante y portando un escudo en actitud de acometer. En una inscripción en caracteres ibéricos, según estudiosos como Juan Bautista de Erro y Azpiroz, puede leerse 'ni beyarnari', que podría traducirse como 'toreador' o 'lidiador de toros'.
Pero el cronista arrasatearra también recoge las palabras de José Luis Domenge, quien en su obra 'La gran mancha ibérica' sostiene que diversos términos taurinos «no pueden proceder sino del euskera». Y plantea como ejemplo más paradigmático el caso de la tan castiza exclamación 'olé', al que algunos atribuyen ascendencia árabe. «'Olé' quiere decir en euskera gusto, complacencia; como 'oleki' quiere decir 'a placer' o 'a gusto'.
En la obra citada, su autor sostiene que el sustantivo 'morlaco' aplicada al toro viene de la denominación vascuence 'm(b)iur-lako', que se traduce por 'puntas torcidas'. Lo mismo que 'burel', con el que designamos al toro, viene de 'bur-ele' que en euskera significaría 'cabeza de ganado'.
La palabra 'berrendo', que utilizamos para designar a un toro que tiene color de capas sobre otro distinto, a forma de manchas más o menos extendidas, que harán que sean 'berrendo en negro' o 'berrendo en colorado', pone por caso, también provendrían del euskera, en que 'birrindu' quiere decir 'esparcido' o 'disperso'.
 Otra palabra más a la que este autor atribuye una procedencia vasca es 'garrocha', que derivaría de 'aga-erotza' que significaría 'palo largo para hacer caer', lo que en realidad viene a ser la garrocha. Una modalidad de salto sobre el toro que se perdería al igual que el toreo primitivo norteño, que Letona sostiene que era muy atlético con quiebros, cortes, ziz-zagueos... que se han perdido para dejar paso al toreo 'ballet' o danza que hoy impera en el toreo andaluz.

Nota: Sobre estas etimologías, Desolvidar no se hace responsable de las opiniones de José Letona. Más aún, siendo sólo un aficionado, me atrevo a decir que Letona no ha estado nada acertado a la hora de asignar el origen de estas palabras.

martes, 18 de julio de 2017

Corrales del Gas, del Sario. Origen de los nombres

 Luis Rouzaut 1925. Desencajonamiento. Nave principal, ya abandonada, al fondo
Hoy vas a saber de dónde les viene el nombre a los Corrales del Gas y que los corrales anteriores estuvieron en El Sario. Si gustas del euskera, saborearás que la voz  sario, saroi ..., del vascuence de Navarra, está relacionada por su significado con dos voces de la lengua española: redil y majada. 

TRIBUNA CULTURAL Una fábrica de gas instalada en 1861 en la Rochapea da nombre a los corrales que se instalaron en la zona en 1893 y a los que llegaban las ganaderías procedentes de tierras castellanas y andaluzas que iban a lidiarse en la plaza de Pamplona

Juan José Martinena: "De dónde les viene el nombre a los Corrales del Gas"
Desde hace ya más de un siglo, en el argot local pamplonés, hablar de “El Gas” es referirse a los corrales en que se alojan los toros de las distintas ganaderías que se han de lidiar en las tardes de los Sanfermines, desde que llegan a la ciudad hasta la noche del día anterior al de la respectiva corrida. Sin embargo, no todos conocen el motivo y origen de esa extraña y curiosa denominación, que hoy trataremos de explicar, aunque sea muy someramente, en este artículo.



El antiguo alumbrado de gas 
Altadill 1895 AMP Chimenea del Gas, a la dcha
Pascual Madoz, en su célebre "Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de Ultramar", al referirse en 1849 a las mejoras urbanas que por entonces se trataba de llevar a cabo en Pamplona, dice lo siguiente: “Hay también un proyecto para establecer el alumbrado de gas, y se han dado varios pasos por algunas compañías que se emplean en esta clase de especulación, pero a todas les ha retraído hasta ahora la pequeñez de la población y el poco consumo de gas que por lo mismo habría de hacerse. Este será siempre un obstáculo casi invencible para dicho alumbrado, por grandes que sean los deseos de plantearlo, bien que la necesidad no es muy urgente, hallándose la ciudad perfectamente alumbrada con el método actual”.   
Tapa de registro
Sin embargo, y pese a ese pronóstico tan poco optimista, el panorama iba a cambiar radicalmente unos diez años más tarde. Fue entonces cuando nuestra ciudad decidió subirse al carro del Progreso y en 1861 se instaló en el barrio de la Rochapea, en la zona conocida como Rochapea Vieja, una moderna fábrica de gas, cuyo producto iba destinado al alumbrado público de la ciudad y también al uso doméstico. El fluido era canalizado desde la citada fábrica hasta el casco urbano por medio de tuberías que iban por debajo del pavimento de las calles. En la fachada de las casas que contrataban el servicio, a muy poca altura respecto al nivel de la acera, se instalaba un registro, dentro de una pequeña caja empotrada en la pared, con una puertecilla de hierro cerrada con llave. Recordamos haber visto los últimos que se conservaron: uno en la llamada casa de Alzugaray, al final del paseo de Sarasate, que hacía esquina con la calle Ciudadela; otro en la tienda de Guerendiain, en la calle Mercaderes, esquina con Estafeta, y otro más, el último en desaparecer, que estaba en la casa-palacio de los condes de Guenduláin, en la calle Zapatería, dando frente a la plaza del Consejo.

Unos planos de 1857
AMP 1870 Fábrica de Gas y Mº Viejo San Pedro, al fondo
En el antiguo Servicio Histórico Militar de Madrid, hoy Instituto de Historia y Cultura Militar, se conservan dos planos, firmados por el coronel graduado comandante del cuerpo de Ingenieros don José María de Vizmanos, que llevan fecha 16 de mayo de 1857, referidos a la fábrica de gas de Pamplona: uno de ellos reproduce la planta general de las instalaciones de dicha fábrica, incluidos los alzados y perfiles de las casillas, y el otro la planta y alzado de la sala de hornos y los almacenes. 
Por la traza de dichos dibujos, pulcramente delineados, se puede apreciar que aquella fábrica respondía a un modelo típico de las construcciones industriales de mediados del siglo XIX. Constaba de un cuerpo central más elevado, que servía para sala de hornos, y otros dos laterales, uno para la máquina, la caldera y el extractor, y el otro para almacén. Completaba el conjunto fabril una gran chimenea cilíndrica de ladrillo, asentada sobre una base cuadrada (pincha imagen). Los planos incluyen también la firma del alcalde de Pamplona don Juan Pablo Ribed y la del secretario del Ayuntamiento, el erudito don Pablo Ilarregui. 
1877 Arazuri AMP Túnel luminoso a gas Paseo Sarasate
Ambos aparecen reseñados con los números 415 y 416 en el catálogo que elaboré hace años de la cartografía navarra existente en los archivos militares de Madrid, publicado por el Gobierno de Navarra en 1988. Suponemos que el hecho de que los referidos planos se hayan conservado en un archivo militar se debe a que al estar incluida la Rochapea en las llamadas zonas polémicas, que limitaban la consistencia y materiales de las construcciones próximas al recinto amurallado, el Ayuntamiento habría tenido que solicitar al llamado Ramo de Guerra la preceptiva autorización. Durante la guerra carlista, en 1874, la fábrica se vio obligada a cerrar, por carecer de las materias primas necesarias para la producción. Posteriormente volvió a funcionar, pero solo durante unos pocos años, hasta que se estableció el nuevo alumbrado eléctrico. Aparte del gas, allí también se vendían otros productos, como cok, alquitrán, agua amoniacal, ladrillos refractarios para hornos, cal y hasta tubos de plomo.
 
Desencajonamiento
Toros de Espoz y Mina, antes Carriquiri,
en los corrales de El Sario de Pamplona
En 1899 las instalaciones fabriles, que para entonces estaban ya en desuso, se empezaron a utilizar para el desencajonamiento de los toros que se traían para las fiestas de San Fermín. José Joaquín Arazuri, en su magnífica obra Pamplona, calles y barrios, añade el curioso detalle de que se encerraban aquí solo las reses de ganaderías castellanas y andaluzas, mientras que los toros navarros se guardaban en los corrales del Sario, acondicionados en 1893 y que se mantuvieron en uso hasta los sanfermines de 1929.
Pincha, que lo vas a ver genial
[DesolvidarEntre El Pamplonica (ya desaparecido) y la Variante Oeste, el Sadar recorre un término con un nombre muy sugerente: Sario. Allí, en tiempos pasados, se guardaron los toros que iban a lidiarse en San Fermín.
Esta palabra, del vasco de Navarra, sario, saroi.., está relacionada, por su significado, con dos de la lengua española: redil y majada. 'Sario' es sare (= red. Recuerda: "Juego de sare"), lo mismo que redil: 'un lugar, al aire libre, en el que se encierra al ganado con redes'. Y si, en vez de red, ponemos una malla (latín maculata, macula), tenemos una majada.]  
Morath, 1954 Sombrero de ala, boina,
gomina, cuellos cerrados sin corbata...
Domingo 
Dominguín recoge la bolita
En un primer momento, las instalaciones de los del Gas eran provisionales, con cercados de madera, hasta que en 1918 se construyeron ya con paredes de carácter permanente. La nueva instalación de los corrales en la antigua fábrica dio lugar a la aparición de un nuevo espectáculo en el programa festivo presanferminero, ya que por aquella época eran muchos los aficionados, más o menos entendidos, que acudían a los corrales a ver cómo se sacaba a los toros de las cambretas en las que habían sido transportados, y poder así apreciar la estampa, trapío y cornamenta de las reses. 
Y ya en los años 30 aquello se convirtió en una especie de fiesta de sociedad, como años más tarde lo sería el apartado. En vista de ello, a partir de 1960 la operación pasó a hacerse a puerta cerrada, contando únicamente con la presencia de unas pocas personas, las que reglamentariamente debían asistir. 
En otro plano menos festivo, cuenta el Dr. Arazuri que durante algún tiempo el ayuntamiento estableció aquí la perrera. Y todavía da una noticia más: la de que en unos chabisques ubicados en lo que fue la antigua fábrica, se recogía por el módico precio de un duro al mes, a las infelices familias humildes que eran desahuciadas de sus modestas viviendas por no poder pagar el alquiler. Parece que en esto último, desgraciadamente, la historia se sigue repitiendo un siglo más tarde.
Encierrillo desde los corrales nuevos
En 1943 el ayuntamiento acordó acometer el derribo de los restos que aún permanecían en pie de la antigua fábrica. Sesenta años más tarde, en diciembre de 2003, se inició la construcción de los actuales corralillos, situados a muy corta distancia del lugar en que estuvieron emplazados los antiguos, y que se estrenaron en las fiestas de San Fermín del año 2004. 
Las primera fotografía que ilustra este artículo fue obtenida por el óptico diplomado y gran fotógrafo amateur, Luis Rouzaut, el año 1925. En ella se puede ver perfectamente, detrás de la tapia de cierre de los corrales, uno de los pabellones de la antigua fábrica que les dio nombre. 

lunes, 17 de julio de 2017

Miguel, nos ponemos en tu piel

¡¡¡Miguel, nos ponemos en tu piel!!!
La agresión (si los jueces no dicen otra cosa) fue poco después del Pobre de Mí.
Desolvidar se solidariza con Miguel, le desea una pronta recuperación (la física, ojalá no tarde mucho; la psicológica, seguro que tardará mucho más) y exige que nadie llame a esta agresión "pelea, trifulca de bar, a las cuatro de la madrugada, por el alcohol..."; y que cuando el agresor (sea de aquí o de fuera, guardiacivil o sacerdote, del Oviedo, pamplonés, de Rentería o de Alsasua... o de Indargorri) cuando el agresor, -decía- sea detenido, ninguna entidad, ayuntamiento, partido o Gobierno pida su libertad o diga que la pena que se le pide es desproporcionada, y dejemos a policías y jueces que hagan su trabajo con tranquilidad.
"Sea de aquí o de fuera", insisto. "Si no vas a respetar, no vengas", decía erróneamente la campaña de la Manita SF'2017. Como si los únicos que no respetan tuvieran que ser 'de fuera' obligatoriamente. Los que más daño hacen a Pamplona, a los pamploneses, a sus fiestas y a sus tradiciones no hay que buscarlos fuera: los tenemos en casa. ¿Hace falta  que diga el nombre u os basta con esta imagen colgada del municipal Palacio del Condestable?
 Arizkuren Ruiz, alias Kantauri  20 asesinatos, secuestros etc
Alguno tendrá la desfachatez de decir que estábamos deseando que se produjera alguna agresión de tipo no sexista. Le diré que ojalá no se produjera ninguna, pero que es un insulto a la inteligencia que quienes han jaleado las mayores agresiones en Pamplona, quienes reciben como héroes a los agresores, se erijan ahora en los adalides de la lucha contra las agresiones sexistas. Vamos, la zorra cuidando el gallinero.
También agradezco a la Peña Donibane su CONDENA de los hechos y su ayuda para dar con el agresor.
Miguel, nos ponemos en tu piel
Ah, y un consejo al agresor: siempre será mejor -para todos, tú incluido- que te entregues a que te detengan.

Leamos el relato que Miguel ha hecho en Face y en su cuenta de Twitter:

"Os pido por favor que leáis y compartáis esto para que llegue al mayor número de personas posible y podamos evitar que haya más gente que sufra lo que yo he sufrido esta noche del 14 al 15 de julio en Pamplona.

2.30 de la mañana
Acabo de entrar con unos amigos a la Peña Donibane (junto a la Plaza San Francisco) y voy directo al baño. Hay cola (uno de los dos está cegado y desbordado) y me quedo esperando a que del otro salgan dos chicas que acaban de entrar juntas.
Yo iba vestido de blanco y rojo y con una camiseta blanca del Sporting (sí, soy de Pamplona, pero me gusta el Sporting) que muchos conoceréis y que cada vez que la llevo en Sanfermines hace que la gente se acerque de forma simpática a animar, vacilar e incluso a sacarse fotos. Pues bien, de repente escucho un grito y me parece entender "Puxa Sporting" (el equivalente al "Aupa Osasuna" de allá) y me dispongo a saludar.
Pero no. Era un "Puta Sporting" que me pilló totalmente desprevenido y que llegó acompañado de una serie de puñetazos en la nariz, en la nuca y por todo el cuerpo con toda la fuerza del mundo y de patadas. Yo solo trataba de sobrevivir (y no es una exageración). No podré olvidar nunca sus ojos inyectados de odio y la fuerza con la que me pegaba. Un tipo al que no conozco de nada y con el que no había mediado ninguna conversación previa. Al cabo de unos segundos, entre varios de los jóvenes que había en el bar lograron separarle de mí y unos cuantos, a los que agradezco enormemente su ayuda (personificada en una chica bajita de rizos, a la que me habría gustado dar las gracias en persona), me llevaron junto a mis amigos, me consiguieron rápidamente una bolsa de hielos (mi nariz ya chorreaba sangre) y me condujeron, junto con camareros de la peña, a un almacén detrás de la barra, lejos del peligro y donde me pude reponer un poco.
Un rato después reuní fuerzas para ir al Centro de Consultas San Martín para que me emitieran un parte de lesiones y con él acudí a la Policía Foral a poner la denuncia. El problema es que apenas pude retener datos del agresor, porque bastante hacía con intentar salir vivo. Sólo recuerdo que era calvo o tenía poco pelo. Hay testigos que dicen que llevaba una camiseta oscura (unos dicen que roja, otros que azul), y que iba acompañado de otros tres amigos, uno de ellos vestido con una camiseta de Indar Gorri.
Foto del perfil de Miguel, de Face
Pero había mucha gente en el bar, y seguro que alguien vio todo, puede aportar algún dato o identificar a ese asesino en potencia que me dio una paliza sólo por llevar una camiseta de un equipo de fútbol. Por favor, si alguien sabe algo ruego que se ponga en contacto conmigo. Por el bien de todos tenemos que acabar con estos comportamientos, con el fútbol como trasfondo o como excusa, de personajes muchas veces defendidos o no perseguidos por los clubes deportivos, que prefieren dejarles tranquilos "porque animan mucho en el estadio". Por supuesto que no estoy señalando a todos los miembros de Indar Gorri, pero es obvio que entre ellos hay ovejas negras ultraviolentas y cuyo cerebro carbura a base de odio.

Son las 7.45. 
Navarra.com: Osasuna invita a Miguel al palco de honor
No puedo dormir y cada vez me duelen más partes de mi cuerpo. Mañana va a ser un día muy duro. No entiendo nada, he llorado de dolor y de impotencia, no sé por qué el ser humano puede alcanzar semejantes niveles de delincuencia, y a la par que dolor y rabia siento una tristeza enorme.
Hoy he sido yo por una camiseta del Sporting, pero mañana puedes ser tú por una bandera arcoíris o tú por no aceptar que te meta mano.
Por eso insisto en que este mensaje circule lo máximo posible. Pamplona es pequeño y me gustaría, por el bien de todos, dar con este salvaje y evitar que vuelva a actuar y que siga colaborando en destruir la imagen de las fiestas de esta ciudad.
Gracias a todos.
Miguel."

domingo, 16 de julio de 2017

El mozo que daba de leer a los miuras

1. Ojo con la curva de Telefónica
El ramo de flores, junto al poste número 66, recuerda que fue ahí donde un Jandilla dio una cornada mortal a Daniel Gimeno.
En la curva de Telefónica los toros tienden -por la inercia de la recta Estafeta- a acercarse al vallado de la derecha. Justo allí había un ramillete de 6 mozos en una situación muy comprometida.
Aitor, que iba dando de leer a su toro, se ha percatado del peligro y le ha metido el periódico al miura que iba más pegado al vallado, para intentar evitar que la manada arrancara literalmente de las tablas a quienes ya se creían a salvo.
Pero, inútil. Un toro atrapa de la cintura el pantalón del mozo de blanco que, como un supermán, sale volando por encima de los morlacos. El resto recibe en su espalda, nuca, cara... las caricias de las hojas de afeitar de los cuernos.
Quiero que os fijéis en el mozo de camiseta verde con el número 9, quien consigue fijarse al poste 66 y, tras recibir en la cara los varetazos de varios toros, consigue quitarse el cuerno derecho del último toro que le abraza. Increíble. Ese mozo, seguro, correrá toda su vida con la camiseta verde.

Dar de leer al morlaco
Es la obra de caridad pamplonesa que, desde hace años, practica con devoción Aitor. Tiene comprobado que a los toros les gusta leer la prensa diaria y a algunos hasta el olor y sabor de la tinta,  y les ofrece el papel con generosidad.
El final del vídeo es toda una sinfonía del buen correr y de las facultades de Aitor Arístregui, de Huarte-Pamplona. Mi buen amigo, Ángel Inda, cebollero como Aitor, ya nos descubrió hace años su potencial.


2. Despedida del equipo de RTVE
Me extrañaba el día 14 de cuánto tardaran tanto en subir el vídeo largo, de más de una hora de duración, con los comentarios de Javier Solano. Y es que ver el encierro a secas, sin las palabras de Javier, como que te deja vacío, como si te faltara lo principal del encierro.
Pero la espera ha merecido la pena. Éste es el precioso vídeo de despedida de todo el equipo que cada año nos deja sobrecogidos en los encierros.
El año que viene, por favor, seguid con nosotros