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martes, 18 de julio de 2017

Corrales del Gas, del Sario. Origen de los nombres

 Luis Rouzaut 1925. Desencajonamiento. Nave principal, ya abandonada, al fondo
Hoy vas a saber de dónde les viene el nombre a los Corrales del Gas y que los corrales anteriores estuvieron en El Sario. Si gustas del euskera, saborearás que la voz  sario, saroi ..., del vascuence de Navarra, está relacionada por su significado con dos voces de la lengua española: redil y majada. 

TRIBUNA CULTURAL Una fábrica de gas instalada en 1861 en la Rochapea da nombre a los corrales que se instalaron en la zona en 1893 y a los que llegaban las ganaderías procedentes de tierras castellanas y andaluzas que iban a lidiarse en la plaza de Pamplona

Juan José Martinena: "De dónde les viene el nombre a los Corrales del Gas"
Desde hace ya más de un siglo, en el argot local pamplonés, hablar de “El Gas” es referirse a los corrales en que se alojan los toros de las distintas ganaderías que se han de lidiar en las tardes de los Sanfermines, desde que llegan a la ciudad hasta la noche del día anterior al de la respectiva corrida. Sin embargo, no todos conocen el motivo y origen de esa extraña y curiosa denominación, que hoy trataremos de explicar, aunque sea muy someramente, en este artículo.



El antiguo alumbrado de gas 
Altadill 1895 AMP Chimenea del Gas, a la dcha
Pascual Madoz, en su célebre "Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de Ultramar", al referirse en 1849 a las mejoras urbanas que por entonces se trataba de llevar a cabo en Pamplona, dice lo siguiente: “Hay también un proyecto para establecer el alumbrado de gas, y se han dado varios pasos por algunas compañías que se emplean en esta clase de especulación, pero a todas les ha retraído hasta ahora la pequeñez de la población y el poco consumo de gas que por lo mismo habría de hacerse. Este será siempre un obstáculo casi invencible para dicho alumbrado, por grandes que sean los deseos de plantearlo, bien que la necesidad no es muy urgente, hallándose la ciudad perfectamente alumbrada con el método actual”.   
Tapa de registro
Sin embargo, y pese a ese pronóstico tan poco optimista, el panorama iba a cambiar radicalmente unos diez años más tarde. Fue entonces cuando nuestra ciudad decidió subirse al carro del Progreso y en 1861 se instaló en el barrio de la Rochapea, en la zona conocida como Rochapea Vieja, una moderna fábrica de gas, cuyo producto iba destinado al alumbrado público de la ciudad y también al uso doméstico. El fluido era canalizado desde la citada fábrica hasta el casco urbano por medio de tuberías que iban por debajo del pavimento de las calles. En la fachada de las casas que contrataban el servicio, a muy poca altura respecto al nivel de la acera, se instalaba un registro, dentro de una pequeña caja empotrada en la pared, con una puertecilla de hierro cerrada con llave. Recordamos haber visto los últimos que se conservaron: uno en la llamada casa de Alzugaray, al final del paseo de Sarasate, que hacía esquina con la calle Ciudadela; otro en la tienda de Guerendiain, en la calle Mercaderes, esquina con Estafeta, y otro más, el último en desaparecer, que estaba en la casa-palacio de los condes de Guenduláin, en la calle Zapatería, dando frente a la plaza del Consejo.

Unos planos de 1857
AMP 1870 Fábrica de Gas y Mº Viejo San Pedro, al fondo
En el antiguo Servicio Histórico Militar de Madrid, hoy Instituto de Historia y Cultura Militar, se conservan dos planos, firmados por el coronel graduado comandante del cuerpo de Ingenieros don José María de Vizmanos, que llevan fecha 16 de mayo de 1857, referidos a la fábrica de gas de Pamplona: uno de ellos reproduce la planta general de las instalaciones de dicha fábrica, incluidos los alzados y perfiles de las casillas, y el otro la planta y alzado de la sala de hornos y los almacenes. 
Por la traza de dichos dibujos, pulcramente delineados, se puede apreciar que aquella fábrica respondía a un modelo típico de las construcciones industriales de mediados del siglo XIX. Constaba de un cuerpo central más elevado, que servía para sala de hornos, y otros dos laterales, uno para la máquina, la caldera y el extractor, y el otro para almacén. Completaba el conjunto fabril una gran chimenea cilíndrica de ladrillo, asentada sobre una base cuadrada (pincha imagen). Los planos incluyen también la firma del alcalde de Pamplona don Juan Pablo Ribed y la del secretario del Ayuntamiento, el erudito don Pablo Ilarregui. 
1877 Arazuri AMP Túnel luminoso a gas Paseo Sarasate
Ambos aparecen reseñados con los números 415 y 416 en el catálogo que elaboré hace años de la cartografía navarra existente en los archivos militares de Madrid, publicado por el Gobierno de Navarra en 1988. Suponemos que el hecho de que los referidos planos se hayan conservado en un archivo militar se debe a que al estar incluida la Rochapea en las llamadas zonas polémicas, que limitaban la consistencia y materiales de las construcciones próximas al recinto amurallado, el Ayuntamiento habría tenido que solicitar al llamado Ramo de Guerra la preceptiva autorización. Durante la guerra carlista, en 1874, la fábrica se vio obligada a cerrar, por carecer de las materias primas necesarias para la producción. Posteriormente volvió a funcionar, pero solo durante unos pocos años, hasta que se estableció el nuevo alumbrado eléctrico. Aparte del gas, allí también se vendían otros productos, como cok, alquitrán, agua amoniacal, ladrillos refractarios para hornos, cal y hasta tubos de plomo.
 
Desencajonamiento
Toros de Espoz y Mina, antes Carriquiri,
en los corrales de El Sario de Pamplona
En 1899 las instalaciones fabriles, que para entonces estaban ya en desuso, se empezaron a utilizar para el desencajonamiento de los toros que se traían para las fiestas de San Fermín. José Joaquín Arazuri, en su magnífica obra Pamplona, calles y barrios, añade el curioso detalle de que se encerraban aquí solo las reses de ganaderías castellanas y andaluzas, mientras que los toros navarros se guardaban en los corrales del Sario, acondicionados en 1893 y que se mantuvieron en uso hasta los sanfermines de 1929.
Pincha, que lo vas a ver genial
[DesolvidarEntre El Pamplonica (ya desaparecido) y la Variante Oeste, el Sadar recorre un término con un nombre muy sugerente: Sario. Allí, en tiempos pasados, se guardaron los toros que iban a lidiarse en San Fermín.
Esta palabra, del vasco de Navarra, sario, saroi.., está relacionada, por su significado, con dos de la lengua española: redil y majada. 'Sario' es sare (= red. Recuerda: "Juego de sare"), lo mismo que redil: 'un lugar, al aire libre, en el que se encierra al ganado con redes'. Y si, en vez de red, ponemos una malla (latín maculata, macula), tenemos una majada.]  
Morath, 1954 Sombrero de ala, boina,
gomina, cuellos cerrados sin corbata...
Domingo 
Dominguín recoge la bolita
En un primer momento, las instalaciones de los del Gas eran provisionales, con cercados de madera, hasta que en 1918 se construyeron ya con paredes de carácter permanente. La nueva instalación de los corrales en la antigua fábrica dio lugar a la aparición de un nuevo espectáculo en el programa festivo presanferminero, ya que por aquella época eran muchos los aficionados, más o menos entendidos, que acudían a los corrales a ver cómo se sacaba a los toros de las cambretas en las que habían sido transportados, y poder así apreciar la estampa, trapío y cornamenta de las reses. 
Y ya en los años 30 aquello se convirtió en una especie de fiesta de sociedad, como años más tarde lo sería el apartado. En vista de ello, a partir de 1960 la operación pasó a hacerse a puerta cerrada, contando únicamente con la presencia de unas pocas personas, las que reglamentariamente debían asistir. 
En otro plano menos festivo, cuenta el Dr. Arazuri que durante algún tiempo el ayuntamiento estableció aquí la perrera. Y todavía da una noticia más: la de que en unos chabisques ubicados en lo que fue la antigua fábrica, se recogía por el módico precio de un duro al mes, a las infelices familias humildes que eran desahuciadas de sus modestas viviendas por no poder pagar el alquiler. Parece que en esto último, desgraciadamente, la historia se sigue repitiendo un siglo más tarde.
Encierrillo desde los corrales nuevos
En 1943 el ayuntamiento acordó acometer el derribo de los restos que aún permanecían en pie de la antigua fábrica. Sesenta años más tarde, en diciembre de 2003, se inició la construcción de los actuales corralillos, situados a muy corta distancia del lugar en que estuvieron emplazados los antiguos, y que se estrenaron en las fiestas de San Fermín del año 2004. 
Las primera fotografía que ilustra este artículo fue obtenida por el óptico diplomado y gran fotógrafo amateur, Luis Rouzaut, el año 1925. En ella se puede ver perfectamente, detrás de la tapia de cierre de los corrales, uno de los pabellones de la antigua fábrica que les dio nombre. 

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Saroi también es una palabra del euskara que se utiliza en Gipuzkoa.

Patxi Mendiburu dijo...

Sí. Yo me refería a Sario: "en los préstamos más antiguos, y aún en alguna palabra patrimonial como saroi “majada´, el altonavarro meridional presenta un resultado propio característico: -io"

Anónimo dijo...

Lo de que en altonavarro la palabra Saroi se dice "Sario" te lo acabas de inventar tu. La palabra "Sario" no existe en euskara.

Patxi Mendiburu dijo...

Gracias por sobrevalorarme, pero a tanto no alcanzo:
Sin embargo, en préstamos antiguos aparece un resultado en - io , derivado de -oi ( montio < montoi < montón ):
montioan ler fan baigine koadrilla
cf en altonavarro meridional formas como arratio `rata´ (sario `majada´ (saroi).
http://www.fonoteka.com/es/dialectos/1#.WW_U94jyiM8