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martes, 14 de marzo de 2017

¿Radicales? Mejor, violentos aberzales


Me sabe a cuerno quemado cuando en varios periódicos con buenos profesionales se califica de 'radicales' a quienes sembraron el terror en el casco viejo de nuestra ciudad. La gente normal, especialmente quienes estaban disfrutando de esa tarde de sábado o quienes trabajaban en sus negocios de hostelería ya sabemos con qué expresiones los califican. La más suave, 'cabrones', pero, claro, eso no puede poner un periódico. Más aún, si se confirma que se encontraron regalitos pirotécnicos con los nombres de algunos establecimientos concretos (y todos imaginamos alguno), ya no hablaríamos de 'animales', sino de auténticas alimañas. El asunto -ya de por sí grave- cobra tintes muy preocupantes que exigen una condena nítida y unánime por parte del Ayuntamiento.

¿Qué es un individuo, un movimiento, un partido radical?
Si echamos mano del DRAE, nos dice que radical proviene de raíz y alude a algo fundamental, esencial, a un cambio, no superficial, sino total. También extremoso, tajante, intransigente...
Como veis, nada o casi nada que ver con esos impresentables que rompieron escaparates, mobiliario urbano, volcaron y quemaron contenedores, atacaron cajeros... sembrando pánico y destrucción por nuestra ciudad.
Radical, en principio, no tiene nada que ver con la violencia y el vandalismo de raíz aberzale de estos fanáticos. Y llamarles radicales es, para ellos, un piropo que no merecen. Ni tampoco luchadores de la calle (kale borroka)
Llamémosles fanáticos, extremosos, aberzales violentos, vándalos (perdón, (v)Andalucía!), aspirantes a terroristas.., pero nunca radicales ni luchadores ni revolucionarios.
Parodiando a Pío Baroja, podríamos definir a estos pertsonajes así: "aberzales de orejas con aros que abrevan en las erricos  y que, al grito de 'gora ATA', se echan a la calle y atacan al pamplonés (y/o* pamplonesa)"

Víctor Manuel Arbeloa
Casualidades de la vida, ayer mismo, en Diario del Recuerdo, venía un buen ejemplo de un radical, de alguien que buscó -y lo sigue haciendo 50 años después- una profunda transformación en la Iglesia y en la situación política de la España franquista:
1967 El fiscal pidió 4 años y 2 meses para Víctor Manuel Arbeloa
Se vio ante la Sección Primera de la Audiencia Provincial de Madrid, con gran asistencia de público, la causa seguida contra Víctor Manuel Arbeloa Muru, autor del artículo “Progresismo e Iglesia viva”, publicado en la primera semana de junio de 1966 en el semanario “Signo”.
En su escrito de conclusiones, el fiscal relató que dicho artículo contenía conceptos calumniosos para el Movimiento Nacional. Pidió que el escritor navarro fuese condenado, por el delito de calumnia al Movimiento Nacional, a cuatro años, dos meses y un día de prisión y a pagar 10.000 pesetas de multa. Gregorio Peces Barba, abogado del procesado, negó toda existencia de delito en el contenido del artículo y pidió la absolución para su defendido.

(Tres días más tarde se publicó la sentencia absolviendo a Víctor Manuel Arbeloa. El fiscal la recurrió).


Plaza de la O, 1940. Zubieta y Retegui, recogida en J.J. Arazuri, ‘Pamplona, calles y barrios’
Más casualidades: y/o*
Tiene gracia que esta tontería (y/o), que se puso de moda por los años 80, vuelva a resurgir en el Parlamento como fórmula unitaria a la hora de rechazar o condenar la agresión que sufrió este sábado la ciudad. Ha sido el gran invento para salir del paso. Decía así ayer DN:

Pamplona“rechaza y/o condena” la kale borroka

Pero es que, unas páginas más adelante, en un artículo sin ninguna relación con el anterior, leíamos:

Papa Francisco: cuatro años de continuidad y/o de cambio

Digo tontería porque y/o no añade nada a lo que dice la o, entendida como disyunción, no exclusiva, sino inclusiva. Si digo: "Esta mañana seguro que viene el electricista o el fontanero", se trata de una 'o' inclusiva, que incluye que vengan los dos. Sólo será falsa la frase si no viene ninguno.
Así pues, si hubieran dicho "Pamplona rechaza o condena...", habrían dicho lo mismo.
A este paso, a la Virgen de la O acabarán llamándole Virgen de la Y/O. Pero de esta Virgen y de la Plaza que lleva su nombre hablaremos próximamente 




1 comentario:

Echenique dijo...

¡ Qué poco se atreven a dar la cara, siempre con pasamontañas, siempre camuflados !¡ Pero si ahora están en el poder ! ¿ A qué juegan ? ¿ A quienes pretenden engañar ?