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miércoles, 23 de enero de 2019

Paseo Valencia, hoy llamado Sarasate

Pie de foto de Arazuri: 06.1965 columpiándonos en las cadenas
del Monumento a los Fueros, aprendimos a ser forales
Todavía muchos pamploneses, precisamente los más castizos y de más edad, siguen llamando 'Paseo Valencia' al que hoy es Paseo Sarasate. Lo más curioso es que, a pesar de que han pasado 116 años del nuevo nombre, no estamos seguros del porqué de la denominación "Paseo (de) Valencia".

1891.Los Dragones de Numancia  por el Paseo de Valencia
1. Cambios de denominación
Veamos los cambios de título del Paseo
  • Aunque la gente ya le llamaba así de antes, es en el padrón municipal de 1854 cuando aparece por primera vez el nombre de calle o Paseo de Valencia.
  • Sarasate murió en 1908, sin embargo en la hemeroteca de DN ya aparece el título de 'Paseo (Boulevard) de Sarasate' desde 1903. Hay alguna postal firmada por él con el Boulevard de Sarasate.
  • Posteriormente, en 1974,   y durante apenas 5 meses, de mayo a  octubre, vuelve a llamarse Paseo de Valencia, pero viendo que a la ciudadanía no le había gustado el cambio, se regresa a la denominación de "Paseo de Sarasate", hasta nuestros días.
2. Hipótesis sobre el origen de 'Valencia'

Arazuri, con las gaficas nuevas
A) J.J. Arazuri, tomada de I. Baleztena

Paseo de Valencia.—Ha sido y es costumbre en Pamplona denominar a ciertos lugares y rincones de la ciudad con el nombre de la persona que vive en dicho sitio, máxime si el individuo es muy renombrado o su posición social es relevante. Recordemos el «Pasaje de la Jacoba», «Pasaje de Seminario», «Escalericas de Jadraque», «Rincón de Vélaz», «Callejón de Ciganda», «donde Casa de Baleztena», «Pasaje de Lapoya», «Barrio del Mochuelo», «Belena de Pintamonas», etc. De este modo, creemos, se originó el nombre de Paseo de Valencia, basándose nuestra hipótesis en los siguientes datos: 

Hasta 1850 fue el "Parador General"
En la primera mitad del siglo XIX, aunque los edificios del actual Paseo de Sarasate pertenecían a la Taconera, en los padrones municipales, las casas comprendidas entre la iglesia de San Nicolás y la calle de las Comedias, aparecían inscritas en la de la calle de Lindachiquía, con las notas de «situadas frente al Parador General» o «frente a la Casa de Misericordia». Es en el padrón municipal de 1854 cuando aparece por primera vez el nombre de calle de Valencia, y ya con este título o con el de paseo del mismo nombre persistirá hasta principio del siglo XX. 

En 1850, el pueblo lo denomina Paseo y calle de Valencia, aunque el Ayuntamiento no hubiese reconocido oficialmente esta denominación, como lo demuestra un acta de dicho año, por la que «...se acuerda pedir a Pau 150 plantas de tuyas de la China para colocarlas entre los árboles del Paseo llamado de Valencia, frente al Parador» (sesión del 1 de marzo de 1850). En el mismo año, en otra sesión «...se dio cuenta del presupuesto del coste de las obras proyectadas por el empedrador Ildefonso Goñi, para formar la entrada del denominado Paseo de Valencia» (sesión del 18 de marzo de 1850). 

 Tragantúa en Sarasate SF 1910
Ahora bien; ¿por qué el público denominó así a dicho Paseo? Por lo siguiente: 
En 1842 vino a Pamplona, procedente de Bargota y natural del mismo lugar, Prudencio Valencia, un mozo de 17 años que se colocó de sirviente (nosotros creemos que de pasante) en casa del viudo don Javier María Ibáñez, escribano de profesión y que vivía en el número 39 de la calle de Lindachiquía, frente al Parador General, es decir en una de las primeras casas del actual Paseo en sus números pares. 
Pasaron los años, y aquel imberbe bargotano, estudiando y aprovechando el tiempo, terminó por situarse y hacerse cargo del despacho del maestro, y con los títulos que consiguió, publicó en el Boletín Oficial de Navarra de 16 de julio y de 15 de agosto de 1851 el siguiente anuncio: 
PaseoValencia a finales del XIX
«Don Prudencio Valencia, vecino de esta ciudad, procurador de la Excma. Audiencia de la misma, Notario Eclesiástico de este Obispado, y Agente de Negocios de diferentes villas y pueblos, así que de particulares, hace saber: Que, nombrado tal procurador para actuar en asuntos criminales, pueden valerse de él cuantos tuvieran por conveniente al efecto; se arreglará con los pueblos por cantidades sumamente módicas, para desempeñar los asuntos que les ocurriera en esta capital, bien en la Excma. Diputación, bien en el Consejo Provincial o en otras oficinas y dependencias. Cuenta para ello con buenas relaciones y promete gran celo y actividad, según lo tiene acreditado con cuantas personas se han dignado dispensarle su confianza. Vive frente al Parador General número 39, 3.° piso. 
Pamplona, 14 de junio de 1851». 
1933, antes de hacer el BHA y la CAMP
Fácil es colegir que el bueno de don Prudencio, con sus múltiples actividades, nombradía, relaciones personales y abundancia de clientes, dio lugar a que el pueblo soberano diese en llamar al actual paseo, «donde casa de Valencia», «calle donde vive Valencia», «calle de Valencia» y posteriormente «Paseo de Valencia». 
Todo esto nos lo confirma el Ayuntamiento en 1853 (sesión del 18 de mayo de 1853), al aprobar el informe de la Comisión de Policía Urbana, que por error, y aunque consta en el expediente, no pasó al libro de actas de la Corporación Municipal. 
El mencionado informe dice textualmente: 
Marzo 1965 Casa de Alzugaray, antiguo gobierno civil. J. Gallo
«Esta Comisión debe de manifestar a V.S. que, hallándose sin nombre propio toda la parte de casas frente al paseo, desde la de Balda (la que hace esquina con la calle de las Comedias) hasta San Lorenzo, le ha parecido conveniente dividir este trozo en tres, denominándose al primero, o sea el que principia en casa de Balda y termina en la esquina exterior del cuartel de San Martín (casa de Alzugaray), calle de Valencia, título adoptado por el público para aquel sitio». 
Baleztena con sus gigantes. Atrio Catedral
Así es como se dio título a nuestro popular Paseo, sin tener ninguna relación con el nombre de Valenciaga (como hubo quien lo quiso derivar etimológicamente, siendo refutado acertadamente por Premín de Iruña en «Iruñerías» del 2 de enero de 1955) ni con el de la ciudad del Turia. 
Es, pues, en 1853, cuando el actual paseo de Sarasate recibe por primera vez el nombre de Paseo de Valencia, deja de ser una parte de la Taconera y se integra al bloque urbano con personalidad definida.

J.J. Martinena Portal Taconera
B) Crítica de J.J. Martinena y Fernando Pérez Ollo
Siguiendo a Martinena, Pérez Ollo, en 'Sarasate. Familia, casa natal y Pamplona', publicado por Príncipe de Viana en 2009, hace una crítica -yo diría que furibunda- a la pretensión de atribuir a Prudencio Valencia el nombre del Paseo, aunque, como Rafael García Serrano, reconoce con desgana que la hipótesis -original de Baleztena- se ha impuesto: “paseo de Valencia o de Sarasate, que de ambos modos se le denomina, aunque Valencia no evoca el mar, las naranjas y las Fallas, sino a un oscuro procurador de los Tribunales que allí tuvo su casa”. Así recoge GARCÍA SERRANO en La gran esperanza, Barcelona, 1983, p. 96b.
Fijaos en la contundencia de Fernando:

"El Ayuntamiento de Pamplona aprobó el 16 de mayo de 1903 dar el nombre de Paseo de Sarasate al conocido oficialmente desde 1853 como de Valencia. 
Dejemos a un lado la hipótesis u ocurrencia –lanzada por Ignacio Baleztena– de que ese topónimo, todavía vivo en el callejero popular, recuerda a una persona, el bargotano Prudencio Valencia Díez, nacido en 1824 y fallecido en Pamplona en 1890, avecindado precisamente desde 1853 en la jurisdicción de San Lorenzo y no en la calle de su primera residencia. 
Sarasate lecho mortuorio 29.09.1908 
Prudencio Valencia vino, todavía adolescente, en 1842, a trabajar en la escribanía, hoy diríamos notaría, de Javier Ibáñez de Ibero, sita en el tramo extremo de la Taconera, Lindachiquía, 39, frente al palacio de la Diputación, espacio entonces conocido como 'Frente al Parador' (recordemos: en una de las primeras casas del actual Paseo en sus números pares). 
Valencia se estableció como procurador de asuntos municipales en 1851 y los anuncios iniciales del despacho dan la dirección de Ibáñez Ibero, Frente al Parador. Pero cuando, meses después, casó con Petra Burdaspal, vecina de la calle Mayor, se instaló en la de San Francisco y allí vivió siempre. 
Cuesta mucho creer que un mancebo de notaría, un muchacho foráneo y de corta capacitación profesional, en absoluto un pasante, como se ha pretendido, pudiese, por mucha actividad y eficacia despierta que desplegase, dar su nombre al nuevo paseo que ya parecía llamado a desempeñar un papel importante en el desarrollo urbano de la ciudad todavía constreñida por las murallas. Pero aún parece más improbable, si no imposible, que los vecinos impusieran el apellido de alguien irrelevante que además había dejado de vivir en la calle."

Fernando Pérez Ollo
Fernando se nos fue en 2011 sin poder presentar una alternativa a la hipótesis de Baleztena-Arazuri.
Martinena, en cambio, yo sé que, sin prisa, está elaborado el estudio de esa alternativa con la seriedad y el respaldo documental que el caso requiere

Conclusión
Aunque todavía hoy se presenta la hipótesis Baleztena-Arazuri como única y definitiva, como un tema cerrado, eso no es cierto. El tema no está zanjado y, desde este blog, ofrezco sus páginas a Juan José para que, sin ninguna prisa, cuando tenga todo el material (documentos, fotografías...), publicar en él su explicación.
Será un honor.

domingo, 20 de enero de 2019

¿Pío XII realmente quedará amable?


¿Pío XII realmente quedará amable? 

Carril bici en Pío XII
En los años 80, cuando se instaló el carril bici en Pío XII, lo recorrí con ganas. ¡Por fin un carril bici en nuestra cuidad! El carril bici iba a facilitar la movilidad ciclista, pero la realidad fue que costaba más tiempo recorrer Pío XII por el carril bici que hacerlo compartiendo espacio con los coches. Nadie lo usó y se eliminó. Fracasó porque el cruce de las bicicletas con las calles transversales se reguló mediante los semáforos peatonales y la bici es más rápida que un peatón. 
Como para opinar hay que conocer, he vuelto a recorrer con la bici el carril y la sensación es la misma. Es el mismo diseño de 1985, con los cruces regulados por los semáforos de peatones. 
En la zona de la Clínica, he tenido que parar tres veces por los semáforos para cruzar la Avenida de Navarra. ¿Hay que regular los semáforos? Pero, ¿qué costaba haber prolongado el carril bici recto en los cruces para cruzar las bicis como los coches, con sus mismos tiempos semafóricos en lugar de llevarlo hasta los pasos de cebra? 
Dicen que los carriles son unidireccionales siguiendo el sentido del trafico, pero se usan indiscriminadamente. Esto pasa porque la entrada y salida se hace en los pasos de peatones de las calles transversales y los ciclistas buscan su comodidad. 
La anchura de 1,80 metros es insuficiente para su uso en doble sentido y cruzarse o adelantarse dos bicis, alguna tendrá que salir del carril para no chocar. 
En las zonas de parada bus tenemos el lío servido. La ubicación de las paradas del transporte urbano y las islas para los contenedores de basura son muy peligrosas, ya que para acceder a ellas hay que cruzar el carril bici. En el vídeo de promoción se ve cómo paran para dejar pasar a las personas, pero esto no es la realidad y menos cuando llegas tarde. Las bicicletas no paran y las personas tampoco miran. 
Además, pocos ciclistas saben que hay que dejar un metro de seguridad entre la bicicleta y la persona en aceras y zonas peatonales. 
Conclusión, vamos a ver tortas dignas de las mejores viñetas de Ibáñez en Mortadelo y Filemón.
Espacio multifuncional
Vamos ahora con el denominado espacio multifuncional. Inicialmente era zona verde que quedaba preciosa, pero en la práctica se ha quedado en asfalto con bolardos que se usa para carga y descarga. Tal y como están construidas, en esas bandas entran varios vehículos en fila y tienen que salir por orden de entrada. Al final se dejará la furgoneta sobre el carril bici para al terminar poder salir por el resto del carril multifuncional e incorporarse a la calle al final del mismo. Con este diseño lo que tenemos en lugar de un carril es una zona de carga y descarga que cuando quede libre podrá ser usada por las bicis.
Otro problema importante es dónde se puede parar para recoger o dejar a las personas con problemas de movilidad. Se alardea de la accesibilidad universal de la solución construida, pero a las personas con diversidad motora no se les puede dejar en las plazas rojas de las calle aledañas ya que su movilidad no le permite llegar a su portal.
En el carril de la derecha no se puede parar: la villavesa, el camión de la basura o el trafico te lo va a impedir Si hay sitio en la zona multifuncional podría apearse ahí, pero si el coche invade el carril bici mal, y si no lo invade, hay que cruzarlo y subir el bordillo con una silla de ruedas, andador o bastón. En esta zona vive mucha gente mayor y esta es una labor lenta y peligrosa que no se puede hacer en medio de un carril bici. 
También se dice que se aumenta la zona peatonal, pero fuera de puntos concretos, el espacio peatonal y el arbolado, es igual o peor que el anterior. 
¿Y el tráfico? Un vídeo vale más que mil palabras: imagínense en la calle un camión de la basura y un autobús articulado, un coche dejando a una persona y la zona multifuncional llena, vehículo averiado o un accidente. El resultado, un atasco, bloqueo del tráfico y a aguantarse. Al carril especial para el bus, un articulado no puede acceder si hay tres o cuatro coches esperando en el semáforo. 
¿Y las ambulancias? No te puedes apartar y dejarles paso ya que no hay sitio donde apartar el coche si ambos carriles están ocupados. En el vídeo se salva el problema porque no hay tráfico, pero no será tan sencillo en otras ocasiones.

Conclusión 
Nos vendieron un diseño atractivo, pero al llevarlo a la realidad la calidad urbana queda muy por debajo en diseño y en uso. Se han cometido los mismos errores de manual que hace treinta años. 
Y todo esto se va a tener que cambiar en menos de seis años si se aprueba la implantación de las líneas troncales de la comarca. 

Ricardo Pascual Ustárroz. Arquitecto urbanista, 
exconcejal de Pamplona, ciclista urbano y conductor

viernes, 18 de enero de 2019

El diminutivo '-ico', en Navarra y Aragón


Dime qué diminutivo utilizas, y te diré de dónde eres
Sin que nos enseñe el DNI, podemos adivinar la procedencia de una persona en cuanto abre la boca y pronuncia unas pocas palabras. La entonación, la pronunciación y, muy especialmente, los diminutivos que usa nos darán una pista inequívoca de su origen.
Hay muchos disponibles en español: el más general es –ito (casita, llavecita), también el que menos te marca; pero con él hay unos cuantos (ver imagen de portada) que sí son claros signos de pertenencia al habla de una zona concreta.
Otro indicador son las palabras que ponemos delante del diminutivo. En el español de américa, por ejemplo, se ponen diminutivos en muchos más adverbios que en el español de Europa (ahorita, ahoritita, despuesito...).
Y el tercer indicador -que es el tema fundamental de la entrada de hoy sobre la diferencia entre navarros y aragoneses (-ico navarro y -c-ico aragonés) es cómo juntamos la palabra -más correctamente, el lexema o raíz) con el diminutivo. Se puede hacer directamente (cam-a > cam-ita) o utilizar un enlace (un interfijo) entre la palabra raíz y el sufijo -ito, -ico... (tapón > tapon-c-ico). En el español de España (vieje-c-ito) y en Aragón (vieje-c-ico) se utilizan más estos enlaces (interfijos), mientras que en el español de America (viej-ito) y en Navarra (viej-ico) tenemos tendencia a aplicar el diminutivo directamente, sin enlaces.
Por cierto, la palabra 'villancico' podría tener su origen en Aragón: villano > villan-c-ico.
Charo Fuentes me insiste en enlazar el discurso de entrada a la RAE de Ines Fernández Ordóñez, genial e interesantísimo sobre el tema de mapas lingüisticos y historia del español. Queda ahí enlazado. Muchas gracias, Charo.

Amado Alonso
Juan María Lecea
Mi profesor de Lengua en Humanidades, Juan María Lecea Yábar ha escrito una obra absolutamente necesaria sobre este lingüista, filólogo y crítico literario, nacido en Lerín (Navarra) en 1896, que entre 1927 y 1946 residió en Buenos Aires, donde dirigió el Instituto de Filología, y que marchó luego a la Universidad de Harvard y vivió en Estados Unidos hasta su muerte, en 1952.
Se trata de la biografía de Amado Alonso (que estaba por hacer) y de su relación con Navarra. Siguiendo a Lecea, voy a destacar estos aspectos:
1. Amado Alonso es, probablemente, el navarro más universal dentro del mundo de la cultura del siglo XX. Pero carece aún de biografía completa, y de una descripción y análisis del conjunto de su obra. Estas páginas son una modesta contribución a una posible biografía, a la vez que esbozaremos un recorrido por sus obras fundamentales. Por otra parte indagaremos el lugar que ocupa Navarra en su vida y en su obra
2. Era hijo de Wenceslao Alonso, que luchó en la última Guerra Carlista (1872-76), así como también en la Guerra Civil (1936-39), convirtiéndose, con 80 años, en el requeté más viejo de la contienda.
Brecha de Roldán en 1960. Imagen del blog de Ángel 
Lapeña " 25. Vío un colpe que fizo don Roldáne"
3. Cuando, hace seis años, publiqué "El Roncesvalles navarro" (pincha y echa una ojeada, por favor), desconocía esto que nos cuenta Lecea "En 1916 se halló en el Archivo General de Navarra un fragmento -100 versos- de un perdido Cantar de Gesta del ciclo carolingio, denominado Cantar de Roncesvalles. Menéndez Pidal, que lo publicó, nos informa de la intervención de Amado en su descubrimiento: «Este fragmento fue hallado en 1916 en el Archivo Provincial de Pamplona. Debí entonces su conocimiento a la bondad de don Carlos de Marichalar, archivero, y de don Amado Alonso, entonces alumno de la Facultad de Letras, gracias a lo cual lo pude tener en mi poder para su estudio»"
4. Y relacionado con la temática de esta entrada, dice Lecea que "decisiva es también la contribución de Amado Alonso al estudio del diminutivo, principalmente como índice de la afectividad del hablante, mucho más que como indicativo de tamaño.
En su estudio sobre los diminutivos comenta que hay formas idiomáticas que evocan, cuando se emplean fuera de él, el ambiente de su procedencia. Y cita el -ico de Navarra (común con Granada, Aragón, Colombia, Costa Rica y Las Antillas).
En este vídeo, Pilar García Mouton alude con admiración a la obra de Amado Alonso y se centra en el -ico.

Vocabulario navarro
En el Diccionario de José María Iribarren aparecen estas interesantisimas líneas sobre los diminutivos navarros:
Ico. ico, illo, ito. Sufijos diminutivos. La terminación en -ico, aun siendo una terminación muy castellana, de la que hicieron uso preferente los escritores clásicos, y aun estando aceptada por la Academia, resulta entre los castellanos desusada y casi ridícula, mientras que en Navarra (y en Aragón) tiene un uso muy generalizado entre todas las clases sociales, lo mismo en la Montaña que en la Ribera.
Dice Borao que la terminación en -ico tiene una significación especial y distinta de las otras: aunque no muy marcada, consiste en que la terminación en -illo tiende visiblemente al desdén, al desprecio, al achicamiento voluntario; por ejemplo: chiquillo, bichillo, soldadillo. La en -ito, tiene muchas veces carácter depresivo y, no pocas, denota cierta repulsiva hipocresía, vgr.: ¡tiene una risita! ¡La mosquita muerta!; y la en -ico demuestra cariño o inclinación, siendo, a lo menos, un aditamento inofensivo. La otra diferencia estriba en que el diminutivo en -ico representa el lenguaje de la familiaridad, de la confianza, de la intimidad, de la buena fe, fuera del cual apunta, en cierto modo, el disimulo, la desconfianza, la afectación y la falta de espontaneidad.
Por nuestra parte, añadiremos que el sufijo -ico se aplica en Navarra de un modo que contraría todas las reglas que para la formación de los diminutivos señala la Gramática de la Real Academia. Y así de pie, se hace piedico y piecico; de silla, sillica; de mesa, mesica; de pantalón, pantalonico; de flor, florica; de ciego, cieguico; de hierba, hierbica; de huevo, huevico; de lengua, lengüica; de frío, friíco; de baile, bailico; de pobre, pobrico; de triste, tristico; de trote, trotico; de mujer, mujerica; etc.
Otra particularidad digna de notarse es que existe una zona en la Ribera de Navarra donde se emplea casi exclusivamente el sufijo -illo. Es la zona de la ribera del río Alhama y parte de la ribera del Queiles. A dichas zonas pertenecen Corella, Cintruénigo, Fitero y Cascante. También ocurre esto en Mendavia y en otros pueblos de la ribera del Ebro.
El diminutivo en -ito carece de uso en Navarra. El pueblo jamás lo emplea, y en las clases elevadas y cultas apenas se oye, como no sea a personas afectadas o poco espontáneas, o en circunstancias excepcionales.

La terminación -ete, -eta aparece, vgr., en Larraga: mochete, chiqueta, madreta.  

Santi Berges, el pionero
Santi Berges
Pero en ningún sitio he encontrado nunca un trabajo, un estudio que haga referencia a las diferencias entre el diminutivo navarro y el aragonés. Fue mi amigo Santi quien, con un par de frases, me lo hizo ver hace unos 8 años: 
Un navarro coge la sartenica para ponerla en el fueguico; 
 un maño coge la sartencica para ponerla en el fueguecico
Santi tiene la ventaja de haber vivido el comienzo de su vida  en Zaragoza y, ya mozo, haber venido a Navarra. Pero él es el primero, al que le he oído esa diferenciación tan gráfica.
Como ya hemos visto al comienzo, el navarro tiende a aplicar el sufijo diminutivo -ico directamente, sin enlace, al lexema, a la palabra raíz: sartén > sarten-ica; huevo > huev-ico.
Mientras que el maño, para unir el sufijo -ico a la palabra raíz suele utilizar un enlace: olor > olor-c-ico; prueba > prueb-ec-ica...
Aclaración: Pamplonica
El sufijo -ica de 'pamplonica', 'estellica', 'tafallica' no es un diminutivo femenino (como puede ser 'bilbain-ica') sino un sufijo gentilicio masculino y femenino. 'Pamplonico' (remedo tópico y humorístico del habla  de los extranjeros) no existe.

Algunas regularidades
He mirado algunas decenas, centenas de palabras, terminadas en vocal, terminadas en consonante, agudas, con diptongo en la penúltima sílaba... y he caído en la cuenta de que hay algunas palabras que, por sus características peculiares piden o no ese enlace.
He puesto numeración en rojo donde discrepamos navarros y aragoneses.
Por ejemplo:

A. Terminadas en vocal
1. Palabras agudas terminadas en vocal:
sofá > sofacico; café > cafecico o cafetico; corsé, carné. paripé
Aquí no hay tu tía, y navarros y maños tenemos que usar el enlace. Por qué? Porque la última letra, al recibir el golpe de voz, se resiste a desaparecer. Ningún navarro (y, por supuesto, ningún maño) dice: sofá > sofico; café > cafico.
2. Palabras de dos sílabas, sin diptongo en la primera, terminadas en -e (sin tilde):
carne > carnecica; madre > madrecica; hombre > hombrecico (en Navarra muchos decimos 'hombrico', pero creo que mal: sería diminutivo de hombro); tarde, jefe, calle... Pero hay excepciones como de pobrepobrico; de tristetristico; de trotetrotico
3. Pero si la primera tiene diptongo, ya empieza la bronca entre navarros y aragoneses:
aire > airico (N), airecico (A); suave > suavico (N), suavecico (A); pliegue, fuelle, muelle, duende, suerte, Nieves...
3.1 tanto si acaba en -e o en otra vocal:
Sigue la bronca: huevo > huevico (N), huevecico (A); ciego > cieguico (N), ciegecico (A); rueda, pierna, suegra, prueba, nieta, cuento, fuego...
4. En el resto de palabras terminadas en vocal, vuelve la paz a Navarra y Aragón: montañica, alcorcico, almuercico, monaguillico...

B. Terminadas en consonante
1. Terminadas en -l, -j, -t: farol, reloj, tarot > farolico,  relojico... Creo que todos de acuerdo
2. Terminadas en -r: salvo mayor y amor > mayorcico, amorcico, en el resto los navarros nos vamos al -ico: pinar, billar, pilar, lagar, collar, cáncer, mujer, mártir, hervor, flor, olor, color... Aquí podemos ver la curiosa contradicción de los aragoneses que a un pilar le llamarían pilarcico, pero a la Virgen le llaman, a lo navarro, la Pilarica.
3. Terminadas en -n: caimán, plan, alemán, jardín, festín, reunión, canción, bribón, camión, atún, betún, ... Los navarros nos vamos, en general, al -ico. Con deciros que, cuando nos dirigimos a San Fermín, familiarmente, todos decimos: "Oye, Ferminico, hazme el favorico, arréglame ese cancerico del muetico...". Jamás he oído a nadie decir 'Fermincico'.

Ignoro si se ha hecho alguna vez un mapa lingüístico por las diferentes localidades navarras y aragonesas para comprobar si esto del -ico y -c-ico es como aquí se dice, pero sería necesario algún estudio coordinado entre Navarra y Aragón que lo comprobara o desmintiera. Y sobre todo, que afinara, corrigiera y completara.

El diminutivo '-ico', en Navarra y Aragón


Dime qué diminutivo utilizas, y te diré de dónde eres
Sin que nos enseñe el DNI, podemos adivinar la procedencia de una persona en cuanto abre la boca y pronuncia unas pocas palabras. La entonación, la pronunciación y, muy especialmente, los diminutivos que usa nos darán una pista inequívoca de su origen.
Hay muchos disponibles en español: el más general es –ito (casita, llavecita), también el que menos te marca; pero con él hay unos cuantos (ver imagen de portada) que sí son claros signos de pertenencia al habla de una zona concreta.
Otro indicador son las palabras que ponemos delante del diminutivo. En el español de américa, por ejemplo, se ponen diminutivos en muchos más adverbios que en el español de Europa (ahorita, ahoritita, despuesito...).
Y el tercer indicador -que es el tema fundamental de la entrada de hoy sobre la diferencia entre navarros y aragoneses (-ico navarro y -c-ico aragonés) es cómo juntamos la palabra -más correctamente, el lexema o raíz) con el diminutivo. Se puede hacer directamente (cam-a > cam-ita) o utilizar un enlace (un interfijo) entre la palabra raíz y el sufijo -ito, -ico... (tapón > tapon-c-ico). En el español de España (vieje-c-ito) y en Aragón (vieje-c-ico) se utilizan más estos enlaces (interfijos), mientras que en el español de America (viej-ito) y en Navarra (viej-ico) tenemos tendencia a aplicar el diminutivo directamente, sin enlaces.
Por cierto, la palabra 'villancico' podría tener su origen en Aragón: villano > villan-c-ico.
Charo Fuentes me insiste en enlazar el discurso de entrada a la RAE de Ines Fernández Ordóñez, genial e interesantísimo sobre el tema de mapas lingüisticos y historia del español. Queda ahí enlazado. Muchas gracias, Charo.

Amado Alonso
Juan María Lecea
Mi profesor de Lengua en Humanidades, Juan María Lecea Yábar ha escrito una obra absolutamente necesaria sobre este lingüista, filólogo y crítico literario, nacido en Lerín (Navarra) en 1896, que entre 1927 y 1946 residió en Buenos Aires, donde dirigió el Instituto de Filología, y que marchó luego a la Universidad de Harvard y vivió en Estados Unidos hasta su muerte, en 1952.
Se trata de la biografía de Amado Alonso (que estaba por hacer) y de su relación con Navarra. Siguiendo a Lecea, voy a destacar estos aspectos:
1. Amado Alonso es, probablemente, el navarro más universal dentro del mundo de la cultura del siglo XX. Pero carece aún de biografía completa, y de una descripción y análisis del conjunto de su obra. Estas páginas son una modesta contribución a una posible biografía, a la vez que esbozaremos un recorrido por sus obras fundamentales. Por otra parte indagaremos el lugar que ocupa Navarra en su vida y en su obra
2. Era hijo de Wenceslao Alonso, que luchó en la última Guerra Carlista (1872-76), así como también en la Guerra Civil (1936-39), convirtiéndose, con 80 años, en el requeté más viejo de la contienda.
Brecha de Roldán en 1960. Imagen del blog de Ángel 
Lapeña " 25. Vío un colpe que fizo don Roldáne"
3. Cuando, hace seis años, publiqué "El Roncesvalles navarro" (pincha y echa una ojeada, por favor), desconocía esto que nos cuenta Lecea "En 1916 se halló en el Archivo General de Navarra un fragmento -100 versos- de un perdido Cantar de Gesta del ciclo carolingio, denominado Cantar de Roncesvalles. Menéndez Pidal, que lo publicó, nos informa de la intervención de Amado en su descubrimiento: «Este fragmento fue hallado en 1916 en el Archivo Provincial de Pamplona. Debí entonces su conocimiento a la bondad de don Carlos de Marichalar, archivero, y de don Amado Alonso, entonces alumno de la Facultad de Letras, gracias a lo cual lo pude tener en mi poder para su estudio»"
4. Y relacionado con la temática de esta entrada, dice Lecea que "decisiva es también la contribución de Amado Alonso al estudio del diminutivo, principalmente como índice de la afectividad del hablante, mucho más que como indicativo de tamaño.
En su estudio sobre los diminutivos comenta que hay formas idiomáticas que evocan, cuando se emplean fuera de él, el ambiente de su procedencia. Y cita el -ico de Navarra (común con Granada, Aragón, Colombia, Costa Rica y Las Antillas).
En este vídeo, Pilar García Mouton alude con admiración a la obra de Amado Alonso y se centra en el -ico.

Vocabulario navarro
En el Diccionario de José María Iribarren aparecen estas interesantisimas líneas sobre los diminutivos navarros:
Ico. ico, illo, ito. Sufijos diminutivos. La terminación en -ico, aun siendo una terminación muy castellana, de la que hicieron uso preferente los escritores clásicos, y aun estando aceptada por la Academia, resulta entre los castellanos desusada y casi ridícula, mientras que en Navarra (y en Aragón) tiene un uso muy generalizado entre todas las clases sociales, lo mismo en la Montaña que en la Ribera.
Dice Borao que la terminación en -ico tiene una significación especial y distinta de las otras: aunque no muy marcada, consiste en que la terminación en -illo tiende visiblemente al desdén, al desprecio, al achicamiento voluntario; por ejemplo: chiquillo, bichillo, soldadillo. La en -ito, tiene muchas veces carácter depresivo y, no pocas, denota cierta repulsiva hipocresía, vgr.: ¡tiene una risita! ¡La mosquita muerta!; y la en -ico demuestra cariño o inclinación, siendo, a lo menos, un aditamento inofensivo. La otra diferencia estriba en que el diminutivo en -ico representa el lenguaje de la familiaridad, de la confianza, de la intimidad, de la buena fe, fuera del cual apunta, en cierto modo, el disimulo, la desconfianza, la afectación y la falta de espontaneidad.
Por nuestra parte, añadiremos que el sufijo -ico se aplica en Navarra de un modo que contraría todas las reglas que para la formación de los diminutivos señala la Gramática de la Real Academia. Y así de pie, se hace piedico y piecico; de silla, sillica; de mesa, mesica; de pantalón, pantalonico; de flor, florica; de ciego, cieguico; de hierba, hierbica; de huevo, huevico; de lengua, lengüica; de frío, friíco; de baile, bailico; de pobre, pobrico; de triste, tristico; de trote, trotico; de mujer, mujerica; etc.
Otra particularidad digna de notarse es que existe una zona en la Ribera de Navarra donde se emplea casi exclusivamente el sufijo -illo. Es la zona de la ribera del río Alhama y parte de la ribera del Queiles. A dichas zonas pertenecen Corella, Cintruénigo, Fitero y Cascante. También ocurre esto en Mendavia y en otros pueblos de la ribera del Ebro.
El diminutivo en -ito carece de uso en Navarra. El pueblo jamás lo emplea, y en las clases elevadas y cultas apenas se oye, como no sea a personas afectadas o poco espontáneas, o en circunstancias excepcionales.

La terminación -ete, -eta aparece, vgr., en Larraga: mochete, chiqueta, madreta.  

Santi Berges, el pionero
Santi Berges
Pero en ningún sitio he encontrado nunca un trabajo, un estudio que haga referencia a las diferencias entre el diminutivo navarro y el aragonés. Fue mi amigo Santi quien, con un par de frases, me lo hizo ver hace unos 8 años: 
Un navarro coge la sartenica para ponerla en el fueguico; 
 un maño coge la sartencica para ponerla en el fueguecico
Santi tiene la ventaja de haber vivido el comienzo de su vida  en Zaragoza y, ya mozo, haber venido a Navarra. Pero él es el primero, al que le he oído esa diferenciación tan gráfica.
Como ya hemos visto al comienzo, el navarro tiende a aplicar el sufijo diminutivo -ico directamente, sin enlace, al lexema, a la palabra raíz: sartén > sarten-ica; huevo > huev-ico.
Mientras que el maño, para unir el sufijo -ico a la palabra raíz suele utilizar un enlace: olor > olor-c-ico; prueba > prueb-ec-ica...
Aclaración: Pamplonica
El sufijo -ica de 'pamplonica', 'estellica', 'tafallica' no es un diminutivo femenino (como puede ser 'bilbain-ica') sino un sufijo gentilicio masculino y femenino. 'Pamplonico' (remedo tópico y humorístico del habla  de los extranjeros) no existe.

Algunas regularidades
He mirado algunas decenas, centenas de palabras, terminadas en vocal, terminadas en consonante, agudas, con diptongo en la penúltima sílaba... y he caído en la cuenta de que hay algunas palabras que, por sus características peculiares piden o no ese enlace.
He puesto numeración en rojo donde discrepamos navarros y aragoneses.
Por ejemplo:

A. Terminadas en vocal
1. Palabras agudas terminadas en vocal:
sofá > sofacico; café > cafecico o cafetico; corsé, carné. paripé
Aquí no hay tu tía, y navarros y maños tenemos que usar el enlace. Por qué? Porque la última letra, al recibir el golpe de voz, se resiste a desaparecer. Ningún navarro (y, por supuesto, ningún maño) dice: sofá > sofico; café > cafico.
2. Palabras de dos sílabas, sin diptongo en la primera, terminadas en -e (sin tilde):
carne > carnecica; madre > madrecica; hombre > hombrecico (en Navarra muchos decimos 'hombrico', pero creo que mal: sería diminutivo de hombro); tarde, jefe, calle... Pero hay excepciones como de pobrepobrico; de tristetristico; de trotetrotico
3. Pero si la primera tiene diptongo, ya empieza la bronca entre navarros y aragoneses:
aire > airico (N), airecico (A); suave > suavico (N), suavecico (A); pliegue, fuelle, muelle, duende, suerte, Nieves...
3.1 tanto si acaba en -e o en otra vocal:
Sigue la bronca: huevo > huevico (N), huevecico (A); ciego > cieguico (N), ciegecico (A); rueda, pierna, suegra, prueba, nieta, cuento, fuego...
4. En el resto de palabras terminadas en vocal, vuelve la paz a Navarra y Aragón: montañica, alcorcico, almuercico, monaguillico...

B. Terminadas en consonante
1. Terminadas en -l, -j, -t: farol, reloj, tarot > farolico,  relojico... Creo que todos de acuerdo
2. Terminadas en -r: salvo mayor y amor > mayorcico, amorcico, en el resto los navarros nos vamos al -ico: pinar, billar, pilar, lagar, collar, cáncer, mujer, mártir, hervor, flor, olor, color... Aquí podemos ver la curiosa contradicción de los aragoneses que a un pilar le llamarían pilarcico, pero a la Virgen le llaman, a lo navarro, la Pilarica.
3. Terminadas en -n: caimán, plan, alemán, jardín, festín, reunión, canción, bribón, camión, atún, betún, ... Los navarros nos vamos, en general, al -ico. Con deciros que, cuando nos dirigimos a San Fermín, familiarmente, todos decimos: "Oye, Ferminico, hazme el favorico, arréglame ese cancerico del muetico...". Jamás he oído a nadie decir 'Fermincico'.

Ignoro si se ha hecho alguna vez un mapa lingüístico por las diferentes localidades navarras y aragonesas para comprobar si esto del -ico y -c-ico es como aquí se dice, pero sería necesario algún estudio coordinado entre Navarra y Aragón que lo comprobara o desmintiera. Y sobre todo, que afinara, corrigiera y completara.

miércoles, 16 de enero de 2019

Algo no funciona (José Murugarren)

"No, si son unos 'chavales' (¿os suena?) muy tranquilos"
El domingo, DN publicó este artículo de José Murugarren que, a mi juicio, da en el clavo cuando retrata todas las contradicciones de nuestros actuales (esperemos que por poco) des-gobernantes, con la ocupación privada e ilegal del Palacio de Rozalejo.
Un bien público, no lo olvidemos. Nuestro, de todos los navarros.
Gracias, José.

Algo no funciona                             ANÁLISIS Jose Murugarren @sejorumu
Algo no funciona, si un trabajador que sella con cemento una puerta, tiene que cubrirse el rostro para hacerlo.
Algo rechina, si la furgoneta en la que trasladan los escombros recogidos en el palacio de Rozalejo, oculta con cartones los rótulos que identifican a la empresa.
Algo no marcha, si los obreros que sueldan chapas de metal al muro del gaztetxe, prefieren, por miedo, no hablar con periodistas.
Algo chirría, cuando ‘okupas’ invaden un palacio del siglo XVIII y hay gente que aplaude.
Algo no anda bien, si en el momento en que la policía recupera el edificio, los simpatizantes de los ‘okupas’ insultan llamando ‘fuerzas de ocupación’ a quien ha liberado de ‘okupantes’ el local.
Algo no rueda correctamente, si hay políticos que -aun gestionando el reparto de locales públicos- dicen que entrar en un edificio para quedarse es “recuperar un espacio para la ciudadanía” y no ven que se trata de un asalto con fuerza a una propiedad colectiva.
Algo debería crujir socialmente, si hay jóvenes que, a la hora del bocadillo y de hacer los deberes del instituto, salen a difundir proclamas contra la policía, cuando no a golpear con rejillas de alcantarilla la puerta que selló con hormigón el operario que se cubría el rostro.
Algo no funciona, si hay políticos con responsabilidades que, en lugar de poner el freno y afear su comportamiento, les respaldan y jalean.
Algo no anda bien, si nadie les ha hecho entender que no se puede invadir la propiedad pública. ¿De dónde habrán sacado que ‘okupar’ es “una forma de entender el mundo”?
Detrás de esta suma de desatinos, hay grupos dispuestos a cuestionar el sistema social establecido.
Y no es que eso escandalice. Discutir sobre las cosas es un sugerente ejercicio siempre, especialmente a la edad en la que armamos el mobiliario intelectual.
Pero el debate debe asumir la legitimidad de principios básicos. No sirve estimular la idea de que defender el gaztetxe es respaldar a una juventud que quiere gestionar sus propios locales.
Si el Ayuntamiento quiere promover espacios para ellos, hágalo. Tiene los votos y el gobierno de la ciudad para priorizar las actuaciones que desee. Pero hágalo conforme a las leyes, el único paraguas insoslayable para todos.
O cambie las leyes, si lo prefiere, para que todos los ciudadanos sepamos que entrar golpeando la puerta de un edificio público garantiza el derecho de uso y disfrute del local a cualquier contribuyente que tenga una maza a la puerta de un palacio público apetecible.
Lo que no sirve es esta peculiar manera de gestionar: hoy se franquea la puerta para que entren los ‘okupas’. Mañana se les saca y la policía custodia el edificio, y en ocasiones, interviene.
Entonces, quienes posibilitaron este juego de entradas y salidas, y de alquiler sin renta de los ‘okupas’, se lamentan...
  • de que los hayan echado, 
  • de que haya habido policía, 
  • de que los bares y comercios pierdan ventas, 
  • del ambiente tenso del casco viejo que provoca la presencia de antidisturbios, sobre los que ellos tienen gobierno y mando 
...y reclaman, con cara de disgusto, que la ‘okupación’ se incorpore a la Relación de Derechos Humanos de la Declaración Universal.
Si los ‘okupas’ entran o salen, si se envía o no policía, si se sella la puerta del inmueble, si se pega con hormigón o se fijan chapas metálicas, si hay paz o tensión, si repercute en las ventas del comercio y la hostelería, la responsabilidad es suya.
Hasta para hacer la revolución hay un procedimiento (hasta aquí José).
***
Pero para hacer la "independentzia" de su "Euskal herria", todo vale.
Cincuenta años de asesinatos, secuestros, extorsiones, amedrentamientos y -lo peor- de envenenar a la juventud, no les basta.
Amenazan con seguir... y seguirán hasta dejar pequeños a Hitler y Musolini (eso sí, los fascistas y los nazis seremos los demás).
En democracia (aunque sea española), hacer el gilipollas (tontolapiko?) no es revolucionario.
Y menos, si os anima el alcalde.

lunes, 14 de enero de 2019

Sara Montiel, de romería en Oyarzun

El grupo guipuzcoano Goizaldi actuó en 1962 en la película La reina de Chantecler
Ayer, mi amigo y vecino Alfredo me envió este trocito ('Erromeria') de La reina del Chantecler, una película dirigida por Rafael Gil y protagonizada por Sara Montiel, que se estrenó en 1962. Las escenas de baile y la música son realmente deliciosas y muy sorprendentes para esos años.
La pena que tengo es que el sábado día 12 echaron la película en Cine de Barrio y no estuve atento para conseguirla con una calidad muy superior a lo que vais a ver.

Nada más llegar al País Vasco, Charito (Sara Montiel) se entera de que hay fiestas en Oyarzun y recuerda a Santi, un joven  pelotari con el que se encontró en Madrid, y decide ir a su encuentro. El joven desconoce su profesión (estrella del cuplé) y ni siquiera su verdadero nombre, ya que ella se presenta ante él como Margarita, y durante las fiestas ambos jóvenes se enamoran. 
No os perdáis la gracia que tiene bailando el pelotari, que parece, más bien, un futbolista calentando.


Primera sorpresa: Pedro Ugalde (2): "Estampa koskera"
Justo en el minuto 1'18'', cuando Santi le dice a ella "vamos a bailar", suena "Estampa koskera", de Perico Ugalde. Y dura, apenas audible, hasta el 2'20''.
(pincha para leer bien)
De este entrañable donostiarra he publicado en Desolvidar un anuncio comercial, muy conocido en la Pamplona de los años años '60, y tres canciones, entre las que destaca la habanera "Parte Vieja donostiarra" (1951).
Tras los acordes de la Diana de la Tamborrada de San Sebastián, da comienzo, cantada y más pausada, la misma melodía de la película.
Y tras rendirse a la evidencia de que los tambores llenan el corazón de cualquier donostiarra, nos trae un recuerdo delicioso de Errondo-chiqui (así lo escribían los periódicos de la época), aquel caserío en el que, además de comidas y meriendas, organizaban animados bailes los jóvenes donostiarras.
Ese camino de Errondo, por lo que se ve en las imágenes, debía de ser una maravilla. Tanto como ver venir en sus carros a las caseritas con los productos que traían a los mercados de La Brecha o San Martín.




2ª sorpresa: "No te olvido (Desde que nace el día)"
Y no más termina la música del baile, suenan las voces de un bellísimo zorcico que a muchos nos llega muy adentro.
Terminando la canción, ella dice: "Es hermosa". Y Santi: "Muy antigua". Veamos.

Manuel Villar
Su autor es Manuel Villar y Jiménez (1849-1902), un tudelano que, a los 18 años, ganó por oposición plaza de cantor en la iglesia de Santiago de Bilbao, que ocupó hasta su muerte. Curiosamente, en el enlace anterior no aparece entre sus obras el zorcico "No te olvido", del que sí se hace cumplida referencia en la BNE. El registro más antiguo es de 1891.
Aquí lo tenéis, en esta versión, la más vista, pero con un lamentable corte del comienzo, que sí podéis escuchar en este enlace. Os recomiendo que pinchéis primero el enlace y paséis enseguida (hasta que muere el sol) al vídeo:

No te olvido (Desde que nace el día)
Manuel Villar/ Sara Montiel
Desde que nace el día
hasta que muere el sol,
resuena en mis oídos
el eco de tu voz.
El monte y los ríos,
el aire y el rumor
me traen las palabras
que me dijiste, amor.

Y aunque, lejos de mí,
yo no te olvido, no;
tu imagen adorada
llevo en mi corazón.
Por el anochecer,
el velo del adiós
flota en ese pañuelo
que tiembla por los dos.

Era un romería,
sonaba el tamboril,
y al son de aquel zorcico
me enamoré de ti.
Vivimos del recuerdo
que nos supo decir
en su alegre zorcico
la voz del tamboril.

Y aunque, lejos de mí,
yo no te olvido, no;
tu imagen adorada
llevo en mi corazón.
Por el anochecer
el velo del adiós
flota en ese pañuelo
que tiembla por los dos.

Mayte del alma mía,
yo no te olvido, no;
tu imagen adorada
llevo en mi corazón.





















Historial de 'No te olvido'
Este zorcico tuvo en su día un inmenso éxito. Os he dicho que el primer registro en la BNE era de 1891, pero debo precisar que se trataba de la ¡3ª edición! de la partitura. Así pues, el zorcico es anterior.

Quienes habéis tenido la precaución de mirar esa partitura, habréis visto que su título es "A mi querida madre. No te olvido".
Y, lógicamente, la letra poco tiene que ver con el sentido que se le da en la película. Ésta es la original:
Desde que nace el día
hasta que muere el sol,
resuena en mis oídos
el eco de tu voz (bis)

Que aunque lejos de ti
yo no te olvido, no;
tu imagen adorada
guardo en mi corazón (bis).
Madre del alma mía
yo no te olvido, no (bis)
Tus cantos amorosos,
arrullos de otra edad,
a solas en mis sueños
recuerdo con afán.
Que aunque lejos de ti...

El Santo escapulario
que me diste al marchar
del pecho que te adora
nunca se apartará.
Que aunque lejos de ti...

Hay unas cuantas versiones, pero a mí, la que me parece mejor con la letra original, es ésta del tenor, Rogelio Baldrich, de 1931.

viernes, 11 de enero de 2019

Las Víctimas en el pleno del Ayto. Pamplona

Alberto Toca (flecha) en la concentración del 28D
A su padre, Alberto, lo asesinaron en 1982 los Comandos Autónomos de ETA. El inefable Eguín (el oráculo de ETA) lo remató haciéndose portavoz del odioso "algo habrá hecho". Alberto dejó viuda y siete hijos, ésa fue la terrible realidad.
El 27D, víspera de que pusieran la "celda de la aberración" (¡el Día de los Santos Inocentes, puro cinismo!), José Ignacio Toca publicó en DN una 'carta de los lectores' (os la pongo al final) de obligada lectura en todos los centros de enseñanza de Navarra. De los actuales gobernantes poco podemos esperar, pero de los jóvenes sin malear debemos esperar todo. Ellos tienen que saber que aquí se ha asesinado en Democracia por pensar distinto o simplemente por ser navarro y español.

José Ignacio es Presidente de ANViTE (Asociación Navarra de Víctimas del Terrorismo de ETA) y nos convocó los días 28 y 29 a una concentración en protesta por la 'celda de la vergüenza' que buscaba (fracaso total) empatizar con los asesinos de 42 navarros, entre ellos los que mataron a su padre.
Y el día 10 de Enero asistió al Pleno del Ayuntamiento de Pamplona ('la Pamplona al revés', ver vídeo) y, como vais a ver, predicó en el desierto más árido:
“Hago una llamada al sentido común, ruego de este Ayuntamiento que valore en profundidad lo sucedido en estos días y tome nota para que, si su verdadera voluntad es fomentar un desarrollo en paz y convivencia, actos de este tipo no se vuelvan a autorizar”.
Nos lo cuenta M. Munárriz en el DN de ayer:

Rozalejo, ayer a última hora. Esperemos que sea sólo lo que parece: bengalas
Pleno del Ayuntamiento de Pamplona 
Las víctimas apelan al ‘sentido común’ para no permitir más celdas en Sarasate
La Asociación Navarra  de Víctimas del Terrorismo de ETA fue ayer (por el 10) al pleno y criticó la autorización municipal
La propuesta de UPN  contra del acto, sólo la apoyó en parte PSN. IE se sumó en el punto a favor de las víctimas
M. MUNÁRRIZ Pamplona 
El rechazo a la instalación de una jaima y una celda en el paseo Sarasate los días 28 y 29 de diciembre por la plataforma de apoyo a los presos de ETA Sare llegó ayer al pleno por partida doble: con una declaración de UPN y la intervención del presidente de la Asociación Navarra de Víctimas del Terrorismo de ETA, José Ignacio Toca.
1. La propuesta regionalista pedía que los grupos manifestaran  su “más profundo rechazo a la decisión del área de Seguridad Ciudadana que permitió que un acto a favor de los etarras humillando a las víctimas”. Y en este punto, la abstención de PSN impidió una negativa en bloque.
2. En el segundo, donde se manifestaba el “más absoluto apoyo a las víctimas del terrorismo verdaderas artífices de nuestra democracia”, al voto de UPN y socialistas se unió también el de I-E.
3. Y finalmente, el “adoptar medidas necesarias en el Ayuntamiento para que actos como estos no vuelvan a repetirse”, se quedó  únicamente con los votos de UPN y PSN. La negativa de Bildu, Geroa Bai y Aranzadi impidió que se aprobase la moción.
La edil de Seguridad Ciudadana, Itziar Gómez (Aranzadi), dijo que no era competencia de su área conceder el permiso, sino de la Delegación del Gobierno que sí lo autorizó. Y reiteró el compromiso ético de su grupo con las víctimas. Pero la regionalista Ana Elizalde le replicó que sí habían concedido el suministro eléctrico y que, además, Seguridad Ciudadana había impedido  colocar casetas de partidos argumentando que era Navidad y que no se podía en lugar céntricos. “Pero aquí sí, y además, junto a un recinto de actividades infantiles”.
Por su parte, José Ignacio Toca, hablo de “fórmulas eufemísticas o recovecos léxicos” para argumentar que no encontraban forma legal de detener “lo que a todas luces” era una petición “clara y meridiana” de libertad para los presos de la banda terrorista. “Hago una llamada al sentido común, ruego de este Ayuntamiento que valore en profundidad lo sucedido en estos días y tome nota para que, si su verdadera voluntad es fomentar un desarrollo en paz y convivencia, actos de este tipo no se vuelvan a autorizar”.
Toca dijo que no iba a valorar la “pretendida conculcación de derechos” de los terroristas. “Ya que todos sabemos que han podido y pueden acogerse a beneficios penitenciarios en según qué condiciones y bajo ciertas premisas, otra cosa es que les dejen o que simplemente les interese”. 
Como, desde las filas de Bildu, Maider Beloki (la 'atropellancianos impune') dijera que para avanzar hacia la paz había que superar la dispersión, el socialista Eduardo Vall le replicó que, para alcanzar este objetivo, la premisa era que su partido condenara el terrorismo. “Y siguen sin hacerlo”.

Terminamos con la carta de José Ignacio Toca. Pinchad en la imagen para leerla con total comodidad.
La reflexión que hace sobre víctimas y asesinos explica bien a las claras la tragedia de una tierra en la que a la víctima de ETA se la remata ("algo habrá hecho) y al asesino se le llama gudari y se le considera un héroe ("alguien debe tirar de gatillo") cuyo sitio no es la cárcel.