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domingo, 17 de julio de 2016

Los Agüeros: "Viento del Norte"


No hace dos meses saqué en este blog una entrada dedicada a Cantabria. La excusa fue una habanera que desde el 99 viene enamorando a todos los santanderinos. Chema Puente con su Santander, la marinera, ha conseguido que toda Cantabría se haya puesto a cantar, emocionada, las cosas de su tierra:
"la que tiene azul el alma y al viento su corazón. La que crió a Sotileza la del hablar cantarinaen el tendal ropa blanca y un jilguero en el balcón" 
No mucho después, allá por el 2006, los hermanos Agüeros -Nando y Sergio- desolvidaron su infancia en Cires (ver imagen de portada), un pueblecito que no llega a 50 habitantes, en el valle cántabro de Lamasón, con un título la mar de significativo: Aquel niño que yo fui.
"Es un disco lleno de sentimiento, el mismo que suele aflorar a media tarde, cuando volvemos a recordar la imagen de aquellos niños que fuimos. Nos ha hecho retroceder a nuestros orígenes, a recordar momentos inolvidables que vivimos cuando éramos niños. Ha sido una bocanada de aire puro en la memoria".
Ese trabajo recoge trece temas dedicados a las tierras cántabra y asturiana, guiños a toda la España verde, canción mejicana, flamenco, romances y canciones de mar y montaña.
Y entre esas trece canciones, hay una -Viento del Norte- que ha arraigado en lo más profundo de Cantabria y Asturias, porque, sin necesidad de decir su nombre, retrata a la perfección esa parte de la España verde, entre el mar Cantábrico y los Picos de Europa.

Esta entrada va dedicada a mi sobrina Edurne, la 'culpable' de que yo conociera esta maravilla



-Viento del Norte-
Me embruja el murmullo 
del río y del monte
Con lluvia de mayo me quiero mojar
Voy a correr como el lobo en la noche
Pretendo sentir toda tu inmensidad

Me guía la luz de un rayo de luna
La clara del alba al amanecer
Me llena de vida toda la hermosura
De esta tierra verde que aprendo a querer

Quiero saltar de la rama de un roble
Gritar tu nombre y echar a volar
Tengo la fuerza del viento del norte
Y esa bravura que viene del mar

Un puño de tierra, de arena o de nieve
Hacen tan pequeño lo poco que soy
Que a veces me alienta y otras me hiere
Yo vengo de ti y no sé dónde voy

1 comentario:

Edurne dijo...

Muchísimas gracias por la entrada. Es verdad que esta canción me tiene enamorada desde la primera vez que la escuché. Ya me la sé de memoria y cada vez que veo uno de los paisajes espectaculares que hay por aquí (acantilados, bosques, playas...) me brota de la garganta.
Muchas gracias de nuevo y a ver si, con un poco de suerte, incorporamos esta canción al repertorio familiar.