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lunes, 8 de febrero de 2010

Ramona Belzunegui: La plegaria de los niños

...ligero un hombre subió por el angosto sendero, murmurando una canción...
Siendo ya bastante mayor, un día nuestra madre nos sorprendió recitando este poema que nunca se lo habíamos oído, y que desde entonces se convirtió en el tema estrella de nuestras celebraciones familiares. Como veréis en el primer vídeo (recitado sin papel con 92 años), mi madre ya estaba muy débil cuando conseguí grabárselo hace 6 años, por estas fechas. Pero disfrutó de esta entradica unos pocos meses antes de su adiós.
***
Hacía mucho calor aquella tarde de mayo (o, quizá, junio) de 1927. Y los niños, con Doña Blasa -su maestra-, salieron de la escuela buscando la sombra del nogal de casa Garcierena.
Doña Blasa (Blasa Azanza Leza, de Lezáun), tenía 19 años y Cemboráin era su primer destino. Había llegado con su padre a casa Macaya. Él enseguida se dio cuenta de que allí Blasa iba a estar bien alojada. "De aquí no sale mi hija", dijo aquel hombre. Y en casa Macaya (que en vasco podría significar "la chopera", Makaldia) se quedó unos cuantos años.
Como decía al principio, era tanto el calor que no se podía parar dentro de la escuela. Así que, aconsejada por algún niño, decidió la maestra salir hacia casa Garcierena. A la sombra del nogal se sentaron todos y Doña Blasa abrió un libro y se puso a leer un poema de Ignacio Manuel Altamirano, titulado "La plegaria de los niños".

LA PLEGARIA DE LOS NIÑOS
Ignacio Manuel Altamirano

En la campana del puerto
tocan, hijos, la oración. . . 
¡De rodillas! . . . y roguemos
a la madre del Señor
por vuestro padre, infelice,
que ha tanto tiempo partió
y quizá esté luchando
de la mar con el furor.
Tal vez, a una tabla asido,
¡no lo permita el buen Dios!
náufrago, triste y hambriento,
y al sucumbir sin valor,
los ojos al cielo alzando
con lágrimas de aflicción,
dirija el adiós postrero
a los hijos de su amor.
¡Orad, orad, hijos míos,
la Virgen siempre escuchó
1a plegaria de los niños
y los ayes de dolor!
En una humilde cabaña,
con piadosa devoción,
puesta de hinojos y triste,
a sus hijos así habló
la mujer de un marinero,
al oír la santa voz
de la campana del puerto
que tocaba la oración.

Rezaron los pobres niños
y la madre con fervor.
Todo quedóse en silencio
y después sólo se oyó,
entre apagados sollozos,
de las olas el rumor.
De repente, en la bocana
truena lejano el cañón:
"¡Entra buque!", allá en la playa
la gente ansiosa gritó.
Los niños se levantaron;
mas la esposa, en su dolor,
"no es vuestro padre”, les dijo,
tantas veces me engañó
la esperanza, que hoy no puede
alegrarse el corazón".
Pero, después de una pausa,
ligero un hombre subió
por el angosto sendero,
murmurando una canción.
Era un marino...¡Era el padre!
La mujer palideció
al oírle, y de rodillas,
palpitando de emoción,
dijo: “¿Lo véis, hijos míos?
La Virgen siempre escuchó
la plegaria de los niños
y los ayes de dolor”
Los alumnos siguieron con atención el emocionante relato. Una vez terminado, la maestra dijo que ese libro de poemas sería para quien contestara bien a esta pregunta:
-¿Por qué dice el poeta "infelice"?
-Para que quede bien el verso- respondió una niña de 9 años llamada Ramona, de casa Macaya.
A Doña Blasa le pareció una respuesta muy adecuada y, sin que nadie se opusiera, aquella niña recibió el libro como premio.
Hoy en día aquella niña, mi madre, sigue considerando este episodio como una anécdota "de feliz recordación". Y, de vez en cuando, nos regala los oídos recitando "La plegaria de los niños":
(A petición de algunos, vuelvo a incluir la versión original, en primer lugar)



En esta segunda versión Ramona se ayuda de un papel que le preparé:



Algunos emocionados comentarios de Facebook

13 comentarios:

Anónimo dijo...

inceible, patxi. 92 años y con esa cabeza! que siga así. Ginés

Anónimo dijo...

¡Admiro tu manera de contar historietas!
Resulta Muy emotivo escuchar a tu Madre.
un saludo
el charrasqueado

pd: prometí que te daría una explicación racional sobre la demora astronómica. je . No es tan fácil como parece. je pero estoy en ello.

patxi mendiburu dijo...

ay, Juan, cuánto te echo en falta. El coro, sin ti, ya no es lo que era. Sobre el desfase astronómico, no te preocupes... Sé que me iré a la tumba sin entenderlo. lo de mi madre no tiene palabras... tan solo escuchar y emocionarse. Gracias, amigo

Anónimo dijo...

nada, que no hay manera d ver a mi querida famlia política.Un derroche

Anónimo dijo...

Debes ser el único ridiculo que le llama al parque "Taconera", "La taconera" de toda la vida, lo mismo que Güelbenzu.

patxi mendiburu dijo...

De ridículo, na de na: era por ahorrar espacio y que se vea mejor el vídeo. Parque, dices? Nosotros de niños decíamos: "Vamos a Los Jardines". ¡Cómo se nota que has ido poco por allí! ¿Alguna vez, a cazar jabalies?

Anónimo dijo...

Si no quieres aceptar ciertos comentarios,mejor que no dejes publicar comentarios.De toda la vida se ha dicho " Vamos a los jardines de La Taconera" Y por cierto no habia jabalies,eran unos hermosos pavos reales,animal que creo conoces bien ya que vas de eso,de dejarte ver como mucho,con tus comentarios pelin prepotentes.

patxi mendiburu dijo...

Jodeeeer! En este blog entra much@ c.....@! En vez de admirar el precioso trabajo que he hecho y hacer lo propio con vuestras madres, la envidia os lleva a buscarle 5 pies al gato (3 es demasiado fácil). Hala! Vamos a llevarnos bien, vale?

Anónimo dijo...

esto cada vez se parece mas a un chat. Lo de "taconera" viene a cuento con la mania de patxi de decir "madre" en vez de "la Madre". Lo de Gúelbenzu, porque mi suegro, patxi ya lo conocia, decia que así se habia dicho de toda la vida, y lo de los jabalies era una palabra en clave que usabamos algunas amigas para decir que te ibas a "la Taconera" a darte unos besos con el chavalin: Nos vamos a cazar jabalies.
Por cierto, Como se parece Andrea a la foto de tu madre con 18 añicos.
cecila

Anónimo dijo...

Ahora,además del nombre, comparto con tu madre el color de sus ojos de tanto mirar desde el cielo.
Ramón
(el de los ojos bonitos)

patxi mendiburu dijo...

Ramón, siempre admiré de ti el discurso de político y de sindicalista. Pero, a partir de hoy, te admiraré como poeta.
Gracias

Anónimo dijo...

Me ha emocionado oir a vuestra madre. Un fuerte abrazo
Luis Enrique López Hernández

desolvidar dijo...

prometiste y cumpliste con creces. Si alguien lo duda, que escriba en GOOGLE "por santa lucía..."