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viernes, 14 de noviembre de 2014

Endériz: Fiesta en España/ La Jota


Por fín, como ya aventuré en la biografía de Endériz, en el apartado titulado Exilio, he encontrado Fiesta en España y nada menos que en la Biblioteca General de Navarra. La pena es que la Biblioteca no permite sacarlo debido a su antigüedad y por afán de conservación. Pero sí me permitieron fotografiar los capítulos que me interesaban.
En este libro, Fiesta en España, publicado por Ezequiel Endériz el 10.11.1949 en su exilio de Toulouse, hay un capítulo que me interesó y mucho: es el dedicado a la "La Jota".
Sirva este resumen, síntesis, o lo que sea, como una especie de aperitivo, o mejor, menú-degustación, para saborear con más fruición, si cabe, la lectura del artículo completo (pinchad en ese enlace).


Extensión de la Jota
Dice Endériz que, disfrazada, quizás, con otros nombres, la Jota se encuentra extendida por toda España. Pero es en La Rioja, Navarra y Aragón donde ha arraigado con más fuerza.

Esencia de la Jota
Para él su esencia no está en sus aspectos técnicos, sino en los emocionales. La Jota es sentimiento, víscera... y en ese triángulo riojano-navarro-aragonés la Jota es substancia misma de su ser, traducción a la música de sus fuerzas vitales.

Origen y antigëdad de la Jota
Aunque trata como una leyenda su origen moro en Aben-Jot, no lo descarta, y hasta le gusta. Pero cree que su antigüedad es mucho mayor que lo que dicen las Historias del Folclore español. Endériz piensa que algo que se lleva tan adentro tiene que tener un origen muy antiguo, anterior incluso a la venida de los romanos, quizás en los iberos. Aunque sea poéticamente, así lo afirma:

 Cuando vengan los sabios
y quieran estudiar quiénes fueron los iberos,
que vayan a la Jota,
a esa Jota que es mora,
y cristiana,
y semita,

Fue, según Endériz y siguiendo a Joaquín Maya, un canto que sufrió un eclipse, y que, en el XIX, reapareció innovada, en su forma actual.

Jota aragonesa
Una vieja copla dice :

 La Jota nació en Valencia
y se crió en Aragón;
pero en Navarra le dieron
sentimiento y corazón.

"Tras de esa aventura de Valencia y de Aben-Jot de la que nada cierto se sabe. Aragón tomó por suya la Jota", dice Ezequiel.
Y en Aragón la Jota creció: los estilos de Jota en Aragón son incontables.

Jotero riojano

Jota aragonesa, riojana y navarra
La aragonesa tiene un carácter más altanero y abierto que sus hermanas de la Rioja y Navarra.  Es ese afán de claridad de que el aragonés blasona.
La Jota riojana, en cambio, es pícara y mordaz, propia de una tierra en la que el picante es un ingrediente habitual.
La de Navarra, solemne y profunda, parece la hermana mayor de esta familia musical. Mientras Aragón se llevó la popularidad, la fama, Navarra atrajo con su Jota a los compositores y las hermosas Jotas de piano y de concierto, que han sido escritas con temas y dejos navarros. Zabalza, ArrietaGaztambide, Chapí, Laspiur, LarreglaSarasate, han escrito bellísimas Jotas.

Serapio Olavide, jotero de Peralta
Fue sin duda, dice Endériz, el mejor cantador de Jota navarra del último tercio del siglo XIX. A Olavide le fueron a oír cantar los compositores Zabalza, Eslava, Guelbenzu y Gaztambide; y Gayarre, una vez que pasó por el balneario de Fitero, le rindió visita. Este Olavide fue sin duda quien dió a Peralta la supremacía de la Jota.
Y con pena tengo que decir que de este gran jotero no he conseguido la más mínima noticia que me permitiera poner, siquiera, un enlace en su nombre. Así pues, Serapio Olavide: un jotero a desolvidar.

Raimundo Lanas en el centro, sacando la cabeza. "Un día en La Tudelana..."

Piropo a Raimundo Lanas
"Porque no se puede dar una mayor agilidad, una variedad mayor de estilos, una voz más fresca y humana, una cuadratura más perfecta, una dicción más pura y una inspiración más abundante. Raimundo era un genio de la Jota, como Gayarre lo fue del “bel canto”, o Sarasate del violín. Era la Jota misma hecha carne en su persona menuda, enfermiza, llena de amenazas de muerte, que desgraciadamente se cumplieron ahora, durante la guerra civil, cuando el genial cantor apenas si tenía 30 años."

Endériz reivindica la autoría
Sigue piropeando a Raimundo: "además de su voz de tenor con impostación propia, la fantasía desbordante, irresistible de quién no solamente practicaba los viejos estilos, sino que creaba nuevas formas de Jota en cuanto se le daba una copla (1)
(1) Nadie mejor que yo puede ser testimonio de esta afirmación, pues casi todas las coplas cantadas por el “Ruiseñor Navarro” y que él ha popularizado, fueron escritas por ."
Así pues, ni todas ni algunas: casi todas.

Gayarre y Sarasate en San Fermín
Fonda Europa
Esta preciosa anécdota también tengo que comprobarla, ya que no he conseguido contrastar lo que cuenta Endériz con ninguna otra versión. Quizás, aunque hable de otra fecha (03.07.1882), sea la misma que cuenta Fernando Hualde:
Inolvidable en los balcones de la Fonda Europa fue la noche del 3 de julio de 1882, en la que el violinista Pablo Sarasate y el tenor Julián Gayarre hicieron las delicias de cuantos se agolpaban para escucharles.
Ezequiel Endériz, en cambio, aporta más detalles pero en fecha distinta:
"Pamplona aún tiembla emocionada con el recuerdo de una Jota cantada y tocada al aire libre el año 1885, nada menos que por Julián Gayarre y Pablo Sarasate. La ciudad los había recibido como a hijos excepcionales. Hubieron de salir al balcón del Hotel  (quizás la Fonda Europa, en el actual Paseo Sarasate) donde se hospedaban veinte veces, treinta, cien. Al fin, se oyó una voz estentórea .entre la multitud, que gritó:
— ¡La Jota!
Esta voz se hizo general:
— ¡La Jota! ¡La Jota!
Entonces Sarasate sacó su violín y entre un silencio enorme, en la noche estival, comenzó el genial violinista a tocar la Jota, Jota que, al llegar a la copla, Gayarre cantó con estos cuatro versos que quedaron escritos para siempre en el corazón de los pamploneses:
 El cielo de las navarras
está vestido de azul;
por eso las navarricas
llevan la sal de Jesús. "

Esta copla, por favor, buscadla en El Tradicionalista, de 1891, al final de la primera colomna.

Poema a la Jota
Termina Endériz con un largo poema dedicado a la Jota del cual os ofrezco sólo el comienzo. Con este bellísimo poema creo yo que habrá que hacer algo:


Danza del corazón, de la sangre, del alma;
danza de los sentidos, del músculo, del pecho.
Un viento primitivo envuelve las parejas
de las gentes que bailan la Jota de fuego.
Un misterio también... ¿Por qué la Jota tiene
esa luz de relámpago y ese bramar de trueno?
Por la espina dorsal de media España corre
lo mismo que una pólvora que no tiene remedio.
Secreto...
Secreto de su fuerza bravía,
del varonil empuje de su cierzo,
de su loca algazara, de su temblor de brasa,
secreto...


Como os decía al principio, aquí tenéis el enlace al artículo completo (pinchad ahí).

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