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martes, 30 de agosto de 2011

Fco. de Val: Maldición (Que camine sola)

Cuando Francisco de Val hacía jotas, le salía "Y dile que no entro a verla"
Cuando hacía pasodoble-jota, "El Ebro guarda silencio" (Sierra de Luna)
Si le daba por hacer boleros, como "Viajera" ninguno. A veces le salían un poco ñoños, como "Campanitas de la aldea".
Pero, ¡ay como hiciera un tango! ¡Ojo con Francisco de Val! 
Más vale que se le pasaba pronto
"Me importa nada lo que piensen algunos Tangueros sobre la letra de este Tango que veo tan asqueroso, tan maldito, tan inhumano que realmente.. me resulta hasta una porquería escribirlo ..pero es necesario saber cuando el autor y los que levantan esta letra como galardón de la idiotéz total piensan así de una mujer.Mi repudio total."
Tere, "gliSina"
A continuación presentaba la letra de Maldición (Que camine sola). Y remataba:
"ESCUPO ESTA LETRA. Tere"
De esta forma tan contundente se expresaba el 11 de agosto de 2007 una "vieja milonguera" bonaerense, de apodo gliSina en un foro sobre "tangos de la bronca" que ella misma había propuesto.
Tan enojada debió de verla el administrador del Foro que salió al paso diciéndole:
"Como muy bien decís en el título de este aporte... lo que evidencian estas letras es, ni más ni menos, !bronca! y en el medio de la bronca se dicen cosas que luego daríamos lo que fuere por no haber dicho... ".
Argumento que no convenció demasiado a Tere, quien remató de este modo:
"Cualquiera que tenga esos pensamientos, no los veo de bronca, los veo de una persona mala, muy mala, ¡ma que bronca! si la mina se le piantó con otro, ¡ajo y agua!, no mandarle tantas maldiciones a la pobre.. ¡pts!".
Aquella aguerrida mujer tenía 91 años cuando escribió lo que antecede y su verdadero nombre era Amalia Teresa Gómez. Y digo "era", porque falleció el 5 de junio del año 2011.
Tere, gliSina, ¡descansa en paz!
Y me gustaría que desde tu cielo de milongas pudieras ver, escuchar y leer lo que sigue:

Mil lobos hambrientos rodeen su casa,
una noche fría sin luna en los cielos;
por haber mentido, se quede sin habla;
sus ojos traidores que se queden ciegos.


Que ella quiera tanto como la he querido;
como fui engañado, que engañada sea;
que no tenga lumbre, cuando tenga frío;
que no tenga nada de lo que ella quiera.


Que camine sola, como yo camino;
que vaya vestida de luto hasta el fin;
que sea tan negro desde hoy su destino,
que ya nunca sepa lo que es sonreir.
Buscando una fuente, que caiga extenuada;
que seca la encuentre, al ir a beber;
que sólo zarzales vean sus miradas;
ni un arbol encuentre que sombra le dé.


Que un día su mano golpee mi puerta
y que una limosna me pida llorando;
que sobre una acera nevada y desierta
la encuentre caída, sin nadie a su lado.


Que, al verla, se asusten y corran los niños,
le ladren los perros, que nadie la quiera,
que ya nunca sepa lo que es un cariño,
que junto a mi puerta un día se muera.

1. Imaginaos, con esa edad y esa afición, la de tangos de todo tipo que habría escuchado Tere. Y siendo el tango un género propicio para expresar las penas del amor, estaría curada de espanto. Pues no; Tere se escandalizó de la letra de Francisco de Val.
Yo creo que, al menos fuera del tango, hay letras mucho más fuertes que la de Francisco de Val, algunas, incluso, repugnantes. A vuelapluma:
Ésta, auténtico himno al maltrato, siempre me ha producido escalofríos:
Si la ven, quémenla en leña verde; si la ven, mátenla por traición...
Parece más graciosilla, pero es más cínica:
adiós, amor, que te vaya bien, que te mate un carro, que te parta un rayo, que te pase un tren
Aquí, en la Pamplona de España, tenemos un par de ejemplos que tampoco desmerecen. Como ésta de la Chulapotra, dirigida a la exalcaldesa de Pamplona:
Una bofetada para partirte el útero...
Y no digamos nada de la del Drogas en "No hay tregua", en plena democracia y sufriendo el azote de ETA:
pero alguien debe tirar de gatillo
2. Aunque la versión de Maldición que ha trascendido es la que despotrica contra la mujer traidora, Fco. de Val tenía previsto un título para el varón traidor. Nos lo dice la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE):

3. Aunque en la letra de F. de Val, no hay ninguna amenaza ("te voy a matar"), sino que todo el texto está lleno de expresiones desiderativas ("...que junto a mi puerta un día se muera"), a mí también me extrañó, cuando descubrí Maldición, que Paco Val hiciera semejante letra. Por mucho que la canción no siga la letra original en el último verso, ¿cómo es posible, me decía, que el autor de letras tan nostálgicas como Campanitas de la aldea, Las palomas del Pilar, Viajera, Me pedías un beso, Qué bonita es mi niña.., canciones que contienen pasajes que hasta podríamos calificar de ñoños, saque de repente a relucir, como dice Tere, una mala leche tan refinada?

4. Aunque Maldición fue interpretada por Héctor Mauré en 1956 (con la orquesta de Héctor Varela) y en el 69 (con la de Jorge Dragone), su origen es muy anterior. Aparece por primera vez en el libro "Angelus" (principios de 1948), de Francisco de Val, que recoge poemas y canciones del compositor aragonés. Pues bien, justo después de Maldición viene "Te perdono" (1944), poema bellísimo que hace constante referencia  al anterior y en el que se muestra el rostro más humano de Paco Val:
(Pincha para leer mejor)
TE PERDONO (Musicada)
Como ayer te maldecía hoy te perdono,
ya no guardo para ti ningún rencor,
que en la vida que te queda sólo encuentres,
quien te quiera como ayer te quise yo.

Te perdono todo el daño que me hiciste,
que es de hombres el querer y el perdonar;
si defensa necesitas algún día,
quien te quiso, también te defenderá.

Perdónala, corazón mío, perdónala,
y si la ves por los suelos
  

dale tu mano y levántala.

Perdón para su mentira innoble
le pide a mi alma;
perdón para su traición,
perdón, perdón.

Que la vida te sonría yo deseo,
que se inclinen los rosales ante ti,
que te acuerdes de la noche que mi vida
y mi alma en un beso yo te di.  


5. En otro libro suyo, Cantables y Poesías, de cerca de 1930 hay un poema llamado, también, Maldición, en el que vuelven a aparecer los dos sentimientos ante una traición: el afán de venganza y el deseo de perdonar. Y vuelve a vencer el segundo:

¡Si supieras, viejo amigo, las angustias que pasé..!
¡Pero la quería tanto, que venganza no encontré!

En resumen, creo yo que "Maldición" fue un calentón de Francisco que inmediatamente se enfrió en "Te perdono".
Y espero, gliSina, que te hayas quedado más tranquila con estas aclaraciones.
Aunque, seguramente, en ese cielo de tangos, boleros... ¡y jotas! ya te habrás encontrado con Francisco y habrás comprobado que, como tú, también es buena gente.
Un beso. ¡Y que se inclinen los rosales ante ti!

sábado, 27 de agosto de 2011

J.M. Romera: E. Cáceres, J. Leiber, J. Brel

De izda. a dcha. Patxi, Vicente y Josemari. Oñate, curso 77-78
Hoy José María Romera ha escrito en su columna de La ventana un artículo que me ha conmovido. Me ha gustado especialmente su afán por desolvidar a dos grandes músicos, recientemente fallecidos, cuyas melodías nos han tocado muchas veces el corazón.
Y, como ejemplo, nos trae Josemari dos canciones muy representativas de cada uno de ellos que bien pudieran formar un triplete con el "Ne me quitte pas" de Jacques Brel.
Cuando he leído el artículo de Romera, me he dado cuenta de las limitaciones de la prensa escrita ya que no he podido escuchar las creaciones de esos tres aristas. Para que nadie más se quede frustrado, ahí va el artículo añadiendo los "epitafios sonoros":

Con pocas horas de diferencia han muerto esta semana dos músicos formidables. Uno se llamaba Jerry Leiber y el otro Enrique Cáceres.
Quizá los nombres no digan mucho, pero si hubiera epitafios sonoros poca gente dejaría de sentir un escalofrío de emoción familiar al oírlos.
Cáceres fue el vocalista principal de Los Panchos, aquel trío que cantaba boleros tan conmovedores como “Sin ti”. La canción habla del miedo a la ausencia del ser querido, uno de los universales poéticos de todos los tiempos, que en las guitarras y las voces de Los Panchos suena como un desgarrón afectivo de dimensiones cósmicas.

Leiber compuso una balada que viene a expresar lo mismo: “Stand by Me”, que se podría traducir como “No me dejes”. Hay un puñado de canciones mágicas que han hecho compañía a personas de todas las partes del mundo y se han instalado en las grietas de su biografía sentimental sin distinción de edades, culturas, gustos y geografías, y “Stand by Me” es una de ellas.





Lieber y Cáceres eran dos hombres mayores sobre quienes la ley del tiempo no se ha mostrado especialmente injusta. Se han ido tal vez cuando les tocaba, ni antes ni después. De hecho, esa forma anticipada de la muerte que es el olvido ya había empezado a hacer su trabajo sobre ellos desde hace unos años.
Pero dejan aquí un rastro de eternidad. Mientras haya hombres y mujeres que vibren de dulce melancolía o de honda tristeza al oír cualquiera de esas composiciones, su música ocupará un lugar tal vez más cierto que el de la existencia o el de la fama. Es la gloria de los grandes bardos populares, de los juglares modernos dotados de talento para sintonizar con las emociones comunes.
Tal vez, quién sabe, Cáceres y Lieber hayan ido al Olimpo de los músicos para hacer trío con Jacques Brel, el autor de la imprescindible “Ne me quitte pas”, instalada también en el espacio sentimental de “Stand by Me” y “Sin ti”.

Aquí quedan las notas de sus piezas flotando suspendidas en el aire, destinadas a perdurar al menos mientras los humanos conservemos una brizna de sensibilidad.

miércoles, 24 de agosto de 2011

Fco. de Val: Hombres sin alma y El vals del amor


En la entrada anterior vimos en Alma del tango y El tornado la sorprendente capacidad de Francisco de Val de componer en estilos propios de sudamérica, a pesar de no haber estado allí (no cruzó el charco hasta mediados de los sesenta).
En la de hoy seguimos en la misma línea resaltando la plasticidad de Paco Val para adaptarse al tango y a los valses de sudamérica.

viernes, 12 de agosto de 2011

Francisco de Val: "Alma del tango" y "El tornado"


En 1932 Francisco de Val crea tres canciones para la película "Mercedes", de Josep María Castellví, estrenada el 4 de enero de 1933. Se trata de "Alma del tango", "El tornado" y "Mercedes" (vals de la película homónima). En las tres aparece como autor de la letra, figurando como autores de la música Planas, Betoret y Murillo.

viernes, 5 de agosto de 2011

Francisco de Val y la jota (disco de 1930)


En esta entrada, además de presentaros un disco de jotas, de cerca de 1930, con la voz de Francisco de Val, quiero hacer una síntesis de lo que he encontrado sobre la relación de éste con la jota.