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sábado, 24 de enero de 2009

"Ara nun diran", de Iparraguirre, vasco y español

Ceru polit hau utzi bearra!  ¡Cielo tan lindo tener que dejar! (haz favor de pinchar)
En el caso del guipuzcoano Iparraguirre (1820-1881) y su canción “Ara nun diran”, no podemos hablar propiamente de un desolvido, como pretende mi blog, sino, más bien, de un desengaño.
Porque nos han tenido engañados desde que poco después, por el País Vasco y también por Navarra, se extendiera un sentimiento nacionalista esencialmente antiespañol de la mano, sobre todos, de Sabino Policarpo (mucho fruto, sin duda excesivo) Arana Goiri.
El bardo Iparraguirre, autor del "Gernikako arbola", amaba por igual a España y a Euscalerría, como lo demuestra la letra de la canción que hoy veremos. No así Sabino Arana, al menos en su etapa de más furibundo antiespañolismo. Baste, entre otras muchas, esta perla sabiniana:
«Si a esa nación latina la viésemos despedazada por una conflagración intestina o una guerra internacional, nosotros lo celebraríamos con fruición y verdadero júbilo, así como pesaría sobre nosotros como la mayor de las desdichas, como agobia y aflige al ánimo del náufrago el no divisar en el horizonte ni costa ni embarcación, el que España prosperara y se engrandeciera.»
Y lo más triste es que a ese racista, a Sabino Arana, fundador del PNV, le han dedicado nombres de calles (ver comentario). Y más de 100 años después de su muerte, le han levantado una estatua en Bilbao. El día que le hagan lo que le hicieron a Adolf Hitler en su ciudad natal, ese día (y me gustaría verlo) se habrá terminado el dichoso contencioso.

Pues, lo que os decía: con el Ara nun diran (que realmente se llama Nere etorrera lur maitera) de Iparraguirre nos han tenido engañados. ¿Cuántas veces no habremos cantado: “... Ara Euskal Herri! Lur oberikan...”? A muchos les siguen teniendo engañados. Otros (Wikipedia, por fin han rectificado) nos siguen queriendo engañar, aunque saben la letra original del bardo Iparraguirre.

Ha llegado el momento de desengañarnos. Esos versos, séptimo y octavo, les traen por la calle de la amargura a los que odian a España, a quienes se avergüenzan de su nombre y lo sustituyen por Estado español, el Estado... Y han cambiado la palabra España por Euskal Herri, Euzkadi, Euskadi... Les duele, especialmente, que esos versos hayan sido escritos por un vasco, un guipuzcoano de Villarreal (gracias, Iker; ver comentario) de Urréchua, la actual Urretxu: ¡el autor del Gernikako arbola!
Si alguien pone en duda lo que afirmo, que piense: ¿qué sentido tiene que, estando en Hendaya (para ellos ya dentro de Euskalherria), y mirando hacia España, diga “ ahí está Euskal Herria"?
El mismo José Mari Esparza en su libro "Cien Razones Por Las Que Dejé de Ser Español" lo reconoce: "Tienen razón algunos insidiosos españoles cuando dicen que los vascos, cada vez que cantan Hara nun diran, falsean la letra original... Es cierto, Iparragirre decía España (sic). Tras su muerte en 1881, sus paisanos cambiaron la letra para siempre...".

Tras 18 años fuera de España, Iparraguirre vuelve de Sudamérica, desembarca en Burdeos y llega a Hendaya. Y en la frontera, mirando a España, se queda alucinado de la visión que se le presenta. Lleno de inspiración compone su popular Ara nun diran:

[Hoy 16.10.15, he tenido que subir a internet este vídeo que intenta hacer justicia al Ara nun diran de Iparraguirre. En esta entrada podéis ver la actualización]

Nere etorrera lur maitera

Ara nun dirán mendi maiteac
ara nun dirán celaiac,
basarri eder zuri-zuriac,
iturri eta ibaíac.
Hendayan nago choraturican,
zabal-zabalic beguiac…
¡ara España!... ¡Lur oberican
ez du Europa guciac!
Gero pozic, bai, Donostiara,
Oquendo-arren lurrerá,
ceru polit au utzi bearra,
nere anayac, ¡au pena!
Iru-chulueta maitagarria
lore tokia zu zerá:
Veneziaren graci guciak
gaur Donostian badirá.

¡Oh! Euscal-erri, eder maitia,
ara emen zure semia,
bere lurrari muñ eguitera
beste gabe etorria.
Zuregatican emango nuque
pocic, bai, nere bicia;
beti zuretzat, ill arteraño,
gorputz ta anima gucia.
Agur, bai, agur Donostiaco
nere anaya maitiac,
Bilbaotican izango dirá
Aita-zarraren berriac;
eta gañera itz neurtuetan,
garbi ezanez, eguiyac,
Sud-American ser pasatzendan
jaquin dezaten erriyac.
Mi regreso a la tierra querida

Ahí están los montes queridos,
ahí están los prados
los caseríos bonitos, blanquísimos,
las fuentes y los ríos.
Estoy en Hendaya alucinado,
con los ojos bien abiertos;
¡ahí está España!¡Tierra mejor
no la tiene Europa entera!
Luego, contento, sí, a San Sebastián,
a la patria de Oquendo,
cielo tan lindo tener que dejar,
¡qué pena, hermanos!
Iruchulo querido,
tú eres un florido jardín:
de Venecia las gracias todas
tiene nuestra Donostia.

¡Oh, Euscalerría hermosa y querida!
aquí está tu hijo,
que por besar tu suelo,
sin otro quehacer, ha venido.
Por ti daría
contento, sí, mi vida;
para ti hasta la muerte,
cuerpo y alma del todo.
Adiós, pues,
hermanos queridos de Donostia,
desde Bilbao tendréis
del viejo padre noticias;
y además,
os contaré en verso
lo que pasa en Sudamérica
para que todos lo sepan.

Y aquí os presento como muestra actual del engaño al que, todavía, nos siguen sometiendo (porque hay que reconocer que insistentes son) este video del You Tube, el único vídeo de Ara nun dira, en el que este coro “Gaztelu Zahar” (¡de Hendaya, para más inri!) nos sigue queriendo dar gato por liebre (Euskalerri por España).
Por cierto, ¿a que no descubrís quién es el solista?

Actualización 14.02.10
Hoy, por casualidad, he encontrado en casa un cancionero que me llegó hace unos 15 años. Y me he llevado la gratísima sorpresa de que trae la canción del bardo Iparraguirre con el original "Ara España lur oberikan...".
Aunque no me gusta hacer propaganda de bebidas alcohólicas, no me resisto a poner la foto del cancionero:

No sé cómo, se me ha ido la mano hacia un cancionero viejo que andaba descolocado en la biblioteca y se ha abierto en la página del Ara nun diran. Con mirada prejuiciosa he ido a confirmar el “Ara Euskalerri…” del nacionalismo tergiversador y me he llevado la inefable sorpresa de encontrar el original “Ara España, lur oberikan…” del bardo Iparraguirre.
He ido corriendo al Google a buscar más datos sobre esa canción de Iparraguirre y me he encontrado con un vídeo nuevo (aparte del que ya señalaba en mi entrada de hace un año), cuyos comentarios confirman punto por punto lo que entonces decía:
1. Que en la canción original se dice “Ara España…” y no “Ara Euskal Herri…” ni “Ara Eus(z)kadi…”.
2. Que el nacionalismo, tergiversando la letra, ha conseguido que todos la aprendiéramos de la manera incorrecta, incluidos los autores del vídeo. Por cierto, cuando Arana empezó a utilizar el neologismo "Euzkadi", en 1896, Iparraguirre llevaba 15 años muerto.
He dejado la entrada prácticamente igual, dejando las novedades para el final.]

Pero, además, he encontrado un vídeo nuevo de Ara nun diran, interpretado por Ainhoa Garmendia con arreglos de Javier Bello Portu en el que, aunque dice "Ara Euskadi", se reconoce en los comentarios posteriores la tesis, que algunos defendemos, del "Ara España", arrinconado vergonzantemente por el nacionalismo vasco:


[Actualización 23.08.12: Mi agradecimiento a Sertorio por el enlace en el foro de "El Confidencial" hacia esta entrada.]

viernes, 23 de enero de 2009

Zaragoza entera llora consternada

En un estanco de la calle del Coso...
Cuando mi madre nos cantaba esta triste historia que tanto impresionó a Zaragoza, ella no conocía el desenlace. Hoy, gracias a la digitalización de la prensa histórica, conocemos con pelos y señales todos los pormenores. Y gracias a Miguelo, hasta quién es el autor de la melodía: el mexicano Guty Cárdenas

Corrían los años 30. Eran años de mucha hambre.
Seguramente fue un domingo cuando llegaste a Cemboráin.
Pasaste por varias casas pidiendo, no dinero, que no había, sino algo que llevarte a la boca. Al final, caíste en casa Macaya.

Casa Macaya antes de 1950. El Chocolá y el Pintas. La Higa sin antena
Hubo suerte, porque ese día sobró un buen caldo, o sea, berza, garbanzos y patatas.
Llovía, y la hija mayor te hizo pasar a comer a la entrada. Y, una vez que lo terminaste, te sacó un vaso del vino de la casa, de ese chacolí que el padre eleboraba con esmero y al que le sacaba chispas.
Y a ti también te puso bien contento.
El perro, Chocolá (el oscuro de los dos de la foto), se acercó a olerte y enseguida te reconoció porque no era la primera vez que venías. Tú lo acariciaste y, mientras, sacaste con parsimonia del bolsillo ese papel, doblado con cuidado, que habías recortado de un periódico.
Y, a tu aire, con la misma melodía de casi todas, empezaste a cantar otra de esas historias, casi siempre truculentas, que enseguida conseguían que los mozalbetes, y algún mayor, se arremolinaran a tu alrededor.
Y empezaste así:

Zaragoza entera llora consternada
por el crimen que ocurrió recientemente,
en el que fue horriblemente asesinada
una bella joven inocentemente.

Hiciste una pausa. Para entonces ya había salido a escucharte, con otro hermano pequeño, una mocica tempranera. Te miraban con toda atención, como queriendo grabar en su mente aquel romance.
Y proseguiste:

En un estanco de la calle del Coso
penetraron en él unos pistoleros,
amenazando de muerte a la estanquera
y obligándole a entregar todo el dinero

Y la sobrina con grande arrojo
hacia la calle pronto salió,
pidiendo auxilio, pero en la puerta
un pistolero la asesinó.

Otra pausa para echar un buen trago. Para entonces ya tenías a toda la familia, Chocolá incluído, alrededor. Les encantaban, y tú bien lo sabías, las historias que recitabas:

Veintitrés años contaba la muchacha
y gozaba de una espléndida salud.
Han venido unos ladrones sin entrañas
y han cortado la flor de su juventud.

Isabelita ¡qué horrible muerte!
no merecías tan triste fin.
Tú que en la vida fuiste tan buena
no merecías morir así.

Te hicieron varias preguntas: que cuándo fue, que si pillaron a los ladrones... Y tú.., que no sabías, que la próxima vez les contarías. Y, ¿cuándo volverás? Que no tardarías...
El padre sacó de la petaca un poco de tabaco y te liaste un cigarro con un papel que sacaste del librillo.
Y, bien contento, te fuiste canturreando camino de Unciti

***
Actualización 01.12.15 Me preguntan algunos por qué vuelvo a sacar viejas entradas como ésta, de hace años. Si mi madre pudiera leer este recorte que acabo de encontrar, lo entendería perfectamente.
De las 17 referencias encontradas en la prensa histórica, se pueden extraer los siguientes datos:
- el atraco tuvo lugar el domingo, 17 de abril de 1932, a la hora del cierre, poco después de las 22 horas. Mi madre ("una mocica tempranera") aún no había cumplido 15 años.
- el estanco estaba en la calle del Coso, nº 137, en Zaragoza
- lo regentaban la dueña Rita Rojas (Rioja, en algún caso) y su sobrina Isabel Miranda (no Medina), de 23 años
- los hechos sucedieron como relata la cancioncilla
- al entierro acudieron 40.000 personas (Zaragoza tenía 174.000 habitantes en 1930), y estudiantes de derecho pidieron la restitución de la pena de muerte
- inmediatamente se detuvo a 3 personas que resultaron ser inocentes. Más de un mes después (ver recorte) se detuvo a los auténticos culpables.
- la canción de Guty Cárdenas se grabó en Nueva York en abril del 31 y el pobre Guty fue asesinado en abril de 1932, razón perfecta para usar su melodía para relatar el atraco de Zaragoza.


sábado, 17 de enero de 2009

Cemboráin: villancicos sogandillas

Casa Macaya (Cemboráin), antes de 1950. La Higa (nunca fue Elomendi), sin antena;
 el Pintas y Chocolá en la yerba
Antes de empezar, leed el 5º comentario:
Hoy en visita(traumat.del Vall d'Ebron, hablando con sr Juan q sufria mucho dolor y q tenia ganas de morirse ya..(84 years) ademas decia q no creia en la existencia de Dios y para calmarlo le cante algo y le pregunte si sabia El alguna cancion, me dijo q no sabia pero q cuando era pequenin su mami le cantaba (Las estellitas q hay en el cielo forman un velo.... yo jamas habia escuchado tal cancion, entonces la apunte y busque en internet y que alegria... aki esta ... hoy es un dia especial pq por un momento este sr se olvido del dolor q sentia! Doy gracias a Dios ... aleluia (enhorabuena por su blog!!!!).17 de octubre de 2012 13:50 
Desolvidar: Sin palabras. Gracias a ti y a Juan

Ya hablaremos en otro momento de la rica toponimia vasca de Cemboráin (el fundus de Sempronio, Sembus o similar), pequeño pueblo del valle de Unciti.
El objetivo de hoy es doble: presentar, por una parte, algunos viejos villancicos que se cantaban en Cemboráin y que no están en la Red y, por otra, comentar el mote por el que son conocidos sus habitantes.
Como bien recoge José María Iribarren en su "Vocabulario navarro", sogandillas es el mote que aplican a los de Cemboráin. Sogandilla (una de las muchas variantes de sugandila), en vasco, significa lagartija, y no es difícil adivinar el porqué de dicho apelativo.
Cambiemos de tercio y pasemos a los villancicos. Tengo que agradecer a Manuel Belzunegui, que hace ya bastantes años me los puso por escrito (según los cantaba su familia), el poder hoy ponerlos al alcance de todo el mundo.

1. Gilote, Jamate, Farruco y Pascual
El primero de todos nos presenta a cuatro pastores con nombres que bien podrían servir de inspiración para ponérselos a los niños de hoy en día (jajaja)


Gilote, Jamate, Farruco y Pascual
aprisa y corriendo van hacia el portal,
Jesús ha nacido para nuestro bien.
Vayamos a adorarle y a darle el parabién

2. En el fondo de una áspera gruta
Éste me trae recuerdos de mi tío Severino Mendiburu, que solía entonarlo en la iglesia de Cemboráin:



En el fondo de una áspera gruta,
en el crudo rigor del invierno,
ha nacido el infante más tierno
y más bello que nunca se vio.
Es su cuna grosero pesebre,
sus almohadas la paja y el heno
y su rostro infantil está lleno
de una dulce e inefable expresión.
Alegría, alegría, alegría,
alegría, contento y placer,
que el Mesías ha nacido,
salvador, Dios de Israel.
Bendición y aclamaciones
para todo el pueblo fiel.
Vamos a adorar al niño
a la gruta de Belén.

3. Hoy tres reyes salen del oriente
Del tercero he encontrado algún trozo similar en otro recogido en Ibdes (Zaragoza). Y en Buñuel (Navarra) tienen la misma letra pero con distinta música


Hoy tres reyes salen del oriente ¡bolín, bolán!
hoy tres reyes salen del oriente,
en busca de un niño,
en busca de un niño,
en busca de un niño nacido en Belén.

Una estrella muy resplandeciente ¡bolín, bolán!
una estrella muy resplandeciente
les sirve de guía, les sirve de guía
les sirve de guía hasta entrar en él.

Vayamos a ver, vayamos a ver
cómo ofrecen oro, incienso y mirra
al Niño, Dios y hombre que adoran y ven.
Cómo ofrecen oro, incienso y mirra
al Niño, Dios y hombre que adoran y ven

4. Del Oriente hermosa estrella


Del Oriente hermosa estrella,
reluciente más que el sol,
nos anuncia que ha nacido
el divino Redentor.

Alegrémonos pastores y cantemos a una voz:
¡gloria a Dios de cielo y tierra,
gloria a nuestro Salvador!
¡gloria a Dios de cielo y tierra,
gloria a nuestro Salvador!

5. Ya vienen los tres reyes:



Ya vienen los tres Reyes,
ya vienen a adorar
al Niño Jesús
que está en el portal.

El uno es Melchor
el otro, Gaspar,
y el otro se llama
el rey Baltasar.

Baltasar le da mirra,
oro le da Melchor
y Gaspar le da incienso
como hombre y como Dios.
Y Gaspar le da incienso
como hombre y como Dios.

Por supuesto que se cantaban muchos más, pero no es difícil encontrarlos en Internet. Si algún sogandilla recuerda algún otro, de mil amores lo incluiremos.

6. "Las estrellitas que hay en el cielo"
Mi hermana Nieves me ha hecho desolvidar ésta, originaria de Cemboráin y que cantábamos en Navidades:




Las estrellitas que hay en el cielo
forman un velo de blanco tul.
Y se destaca como ninguna
la hermosa Luna del fondo azul.

Todas son piedras preciosas
que se han ido a desprender
de la cuna donde duerme
el niñito de Belén

7. "El rocío celestial"
No estoy muy seguro de si este villancico es de Cemboráin o ya de Dormitalería:


El rocío celestial
que cae en la Nochebuena
lo produce una azucena
de belleza sin igual
ah, ah..
Niño hermoso, tus ojos bellos
han cautivado el alma mía
en ti pienso noche y día,
noche y día sin cesar
ah, ah, ah, ah, ah, ah,
ah, ah, ah, ah, ah, ah,
aaaaah!

8. "Todos te regalan algo"
El que viene a continuación sí que era de Dormitalería, o, mejor, de la Parroquia Jesús y María (San Juan Bautista, en la calle Compañía). Su origen parece ser asturiano: 'pucheru', 'tarritu'... Y se prestaba a mucho cachondeo con el seminarista mayor que intentaba cantarlo en la Novenica del Niño Jesús. No había manera de terminarlo porque los críos seguíamos con el tiruriruriruriruri... Era así: 

Todos te regalan algo, ¿yo que te regalaré? (bis)
Un pucheru de manteca y un tarritu de miel (bis)
Tiruriruri, tirurirurá
tiruriruriruriruri...
Tiruriruri, tirurirurá

9. Venid a Belén a ver al Mesías (añadido en navidad 2013)


Venid a Belén a ver al Mesías,
venid a Belén a ver nuestro Bien.

Sus blancas manitas,
pequeñas cual son,
hicieron la Tierra,
formaron el Sol.

Venid a Belén a ver al Mesías,
venid a Belén a ver nuestro Bien.

10. Si los pastores supieran (añadido en navidad 2013)


11. Vamos, pastores, vamos (por la Pía Unión de Pastores de Pamplona. Añadido en navidad 2014)

jueves, 15 de enero de 2009

Por santa Lucía alarga la tarde, pero aún mengua el día

Traslación y rotación, siempre en contra de las agujas del reloj
1. "Por Santa Lucía (13D), acorta la noche y alarga el día". Falso. Alarga la tarde, pero las horas de luz no ganan hasta después del solsticio de invierno (20-23D)
2. "A partir del solsticio de invierno (20-23D), tarde y mañana crecen". Falso. La mañana no gana hasta después de Reyes (10-11E)
3. ¿Por qué ese desfase de casi un mes entre el crecer de la tarde y el de la mañana? Tras 30 años de pensar y preguntar, conseguí resolverlo (con la ayuda que vais a ver). Si lees con atención, tú en 15' lo entenderás (si quieres agradecérmelo, una botella de tinto, D.O.Navarra).
Por supuesto, todo esto sólo vale para el hemisferio norte.

***
Sabía que esta página era interesante, pero no hasta el punto de que alguien la copiara sin ningun pudor, sin citar al autor y poniendo un simple enlace genérico. Increíble.

La velocidad de traslación aumenta al llegar al perihelio,
mientras que la de rotación es siempre la misma

Hoy, en esta campaña por el desolvido, voy a romper una lanza (bueno, por lo menos media) a favor de uno de los refranes más populares sobre la duración del día y de la noche. Tal refrán tiene muchas variantes:

Santa Lucía, el más corto de los días
Santa Lucía, la más larga noche y el más corto día
Por Santa Lucía, acorta la noche y alarga el día.
Por Santa Lucía, achica la noche y agranda el día.
Día de Santa Lucía, mengua la noche y crece el día
En llegando Santa Lucía, un palmo crece el día.
Per Santa Lucía tanto como salta la pulga crez el día
Por Santa Lucía mengua la noche y crece el día un paso de gallina
A Santa Lucia - pas ad furmìa
Por Santa Lucía, mengua la noche y crece el día, y hasta Navidad en su ser está
Por Santa Lucía, crecen las noches y menguan los días. Ni creció ni menguó hasta que el Niño Dios no nació
Por Santa Lucía, achican las noches y agrandan los días; primero a tumbo de piojo; después, a paso de gallina; por Navidad, los ciegos lo verán.
Por Santa Lucía, crece el día un paso de gallina; por Navidad, cada necio lo verá.

Comencemos diciendo, especialmente para la gente joven, que el día de Santa Lucía es el 13 de diciembre y que, según todas estas versiones del refrán, a partir de esa fecha, las horas de luz solar (poco más de 9 horas) comienzan a aumentar y que, por tanto, las horas de noche (más de 14) empiezan a disminuir, eso sí, muy lentamente. Bueno, pues entendido así, el refrán es falso. Ya que eso no sucede hasta el solsticio de invierno (alrededor del 21 de diciembre).
Pero ahora viene lo curioso: mucha gente, especialmente gente con estudios, cree que a partir del solsticio empieza a amanecer antes y atardecer más tarde. Y esto es otro error muy habitual. Lo que voy a contar ahora no lo conocía , para mi sorpresa, incluso gente que, por su oficio o afición, (astrónomos, por ejemplo) debería conocerlo.
¿Qué sucede, pues, con la salida (orto) y la puesta (ocaso) del sol? Os pego aquí este enlace que nos da las horas de orto y ocaso del sol en Pamplona. Resumo lo más importante en la tabla que viene a continuación.

Fecha
Salida Sol
Puesta Sol
Duración
Día
Observaciones
11/12/11
8'27
17'32
9h05m
12/12/11
8'28
17'33
9h05m
el Sol se pone ya algo más tarde
13/12/11
8'28
17'33
9h05m
Santa Lucía
13-21/11



menguando día por culpa de la mañana
21/12/11
8'34
17'35
9h01m
Solsticio de Invierno: el día más corto
21/12/11-10/01/12



va creciendo el día gracias a la tarde
10/01/12
8'37
17'52
9h15m
11/01/12
8'36
17'53
9h17m
empieza ya a amanecer antes

Si nos fijamos bien, no empieza a amanecer (orto) antes hasta el 11 de enero, a las 8,36. Y sin embargo la puesta (ocaso) del sol comienza a retrasarse ya para el 12 de diciembre, (cerca del 13, ¡día de santa Lucía!). Como se ve, la gente del campo que creó el refrán no andaba tan descaminada y habrían acertado de pleno si hubieran dejado el refrán así:

Por Santa Lucía alarga la tarde, pero aún mengua el día

Grabado de un buen aficionado (y mejor persona) en una pared de Mendillorri (Pamplona)

Estos hechos observados podríamos resumirlos en este par de pareados:

Para diciembre trece
la tarde ya crece.
¿Y la mañana?
Hasta pasado Reyes no gana

Ahora que ya sabemos qué es lo que sucede, vamos a dar, aunque sea de gallina, de pulga o de piojo, un pasito más: ¿y por qué sucede así? ¿por qué ese desfase de fechas, de casi un mes, entre el amanecer antes (10 de enero) y el oscurecer más tarde (santa Lucía)? ¿no deberían producirse a la vez, el día del solsticio? Lo mismo ocurre en el solticio de verano (alrededor del 21 de junio, cerca del día de san Juan), cuando ya para el 17 de junio el orto comienza a producirse más tarde, mientras que el ocaso no se adelanta hasta el 3 de julio.
Volvamos a la pregunta: sabemos que sucede así, pero, ¿por qué? Pues lo siento mucho, pero yo no tengo la respuesta. Lo he pensado, he preguntado.., y nada. Y me encantaría entenderlo, verlo, con la misma claridad con la que entiendo por qué hay estaciones o por qué hay día y noche.
Si alguien pudiera hacérmelo entender, me convertiría en su criado.

La velocidad de traslación aumenta al llegar al perihelio,
mientras que la de rotación es siempre la misma. 
Por ello, en el perihelio, a un 
punto cualquiera de la Tierra, le cuesta más tiempo encarar al Sol.

[Actualización 13.12.11: ¡Eureka! Hoy, 13 de diciembre, día de Santa Lucía, creo que he encontrado a mis dos amos. Para que no os volváis locos con los comentarios, os entresaco los dos que me han hecho entender el problema que planteaba: ¿por qué, a partir de Santa Lucía, atardece más tarde y, sin embargo, no amanece antes hasta después de Reyes? ¿amanecer antes y atardecer más tarde no deberían producirse a la vez, a partir del día del solsticio?

Nota: como lo que viene a continuación es un poco largo, una breve explicación de este extraño fenómeno la puedes encontrar en la entrada dedicada al culpable del desaguisado: el puñetero perihelio.


Estos son los dos comentarios que me han hecho entender el problema:

05.04.10: Juan Charrasqueado:
Te diré que la respuesta está en el hecho de que el Sol que vemos salir y ponerse es el Sol verdadero (como es natural) mientras que el Sol que utilizamos para definir la hora que marca nuestro reloj NO es ese Sol sino un Sol ficticio, inexistente, que tenemos que inventar porque el Sol de verdad anda moviéndose por el cielo de manera no suficientemente regular como para que las horas que podráimos definir utilizando sus pasos por nuestro meridiano fuesen todas iguales. La diferencia en tiempo entre el paso del Sol de verdad y el ficticio por el meridiano de un lugar se llama la ecuación del tiempo.
La velocidad de traslación aumenta al llegar al perihelio,
mientras que la de rotación es siempre la misma.

En el perihelio, al recorrer mayor distancia, a un punto cualquiera de la Tierra
le cuesta más tiempo encarar al Sol.
Por eso, el sol se pone más tarde y sigue amaneciendo más tarde
21.01.11: Ferrán Penas:
El sol no está en el centro de la órbita terrestre y la segunda ley de Kepler dice que el radio vector que une a un planeta y el sol, barre áreas iguales en tiempos iguales. Viene a decir que cuando la tierra se acerca más al sol, durante el solsticio de invierno, mejor dicho en el perihelio (3 de enero), va aumentando la velocidad de traslación que mantenía cuando estaba más apartada del sol, debido a la fuerza de atracción de dicho astro. La tierra gira sobre sí misma en 23 horas 46 minutos y, para encararse el meridiano al sol, le faltan 4 minutos a las 24 horas (tiempo promedio en los diferentes puntos de la órbita ,ya que mientras la tierra gira un día, el planeta se ha trasladado kilómetros en su órbita circular o elíptica alrededor del sol y le faltan estos teóricos 4 minutos. Como un compañero dijo (Juan Charrasqueado), la hora de nuestros relojes no es la misma que la del sol, aunque adelantásemos una hora. Supongamos que estamos en meses anteriores a diciembre, la velocidad de la tierra era más lenta o sea que a las 12 horas del mediodía del reloj serían las 12 horas del sol, pero a medida que nos acercáramos al mes de diciembre y al solsticio de invierno, al aumentar la velocidad y deplazarse más en su orbita, necesitaría algún minuto más para encararse al sol; las 12 del reloj serían las 11,58 hora solar; a los días siguientes, las 11.56 etc. hasta que pasara el perihelio (distancia mínima entre la tierra y el sol) el 3 de enero; entonces la velocidad iría descendiendo poco a poco y se recuperaría el desfase horario.Si son las 11.55 y el reloj marca las 12, quiere decir que el sol se pondrá más tarde, y por la mañana saldrá más tarde.Aparte de las diferentes velocidades, según la ley de Kepler, interviene también el que la órbita sea elíptica:  cada vez que la Tierra se acerca a los solsticios (perihelio y aphelio), la curva de la órbita es más cerrada y hace que la tierra necesite más tiempo para encararse al sol. Algunos días antes y después de los solsticios ya interviene el eje de la tierra para alargarse o acortase más deprisa las horas de luz, que, por lo que veo, siempre ha sido así y todavía no comprendo, es que siempre se alarga más el día por la tarde que por la mañana.


13.12.11: Lo que yo entiendo a partir de las explicaciones de Juan y Ferrán:


Si la órbita de la tierra alrededor del sol fuera un círculo perfecto, las 12 del mediodía de mi reloj coincidiría con el mediodía solar (cuando, en el transcurso de 24 horas, el sol está encima del volcán V en T1 y T2). 
Pero al ser una elipse, la velocidad de traslación se acelera al llegar al perihelio (el punto de la órbita más cercano al sol, hacia el 3 de Enero), con lo que en 24 horas se ha desplazado desde T1 a T2'. Al ser la velocidad de rotación la misma, las líneas L y L' deben ser paralelas, por lo que, en el volcán V de T2', son antes las 12 en mi reloj que el mediodía solar. Y si el mediodía solar se retrasa, la puesta y el orto real del sol sufrirán también un retraso respecto a mi reloj.

¿Cuánto tiempo tarda la Tierra en completar un giro sobre su eje? Si tenemos en cuenta las estrellas, dura 23 h 56 min 4,09 s. Es el día sidéreo. Si tenemos en cuenta las culminaciones consecutivas del Sol sobre un mismo meridiano, su duración es variable, debido a que la órbita de la Tierra es elíptica y la velocidad de traslación aumenta en las cercanías del sol (perihelio). Es el día solar verdadero y dura más que el día sidéreo porque, para que el Sol llegue a la altura del mismo meridiano, además de completar una revolución sobre el eje de la Tierra, debe compensar el movimiento de traslación recorrido. A lo largo del año se va adelantando o atrasando regularmente. Esas diferencias se calculan con la ecuación de tiempo y se expresan en una curva llamada analema. Para superar las diferencia entre el día solar verdadero y el día sidéreo usamos el día solar medio, que dura 24 h.

Analema
Es ahora, en el solsticio de invierno, cuando estamos más cerca del sol (perihelio). La velocidad de traslación es, por tanto, mayor. Y, para compensarla y situar al sol a la altura del mismo meridiano, la tierra debe girar sobre su eje un tiempo mayor. Como consecuencia, mi reloj de pulsera (que no sufre variaciones) da las 12 antes de que el sol culmine. Y cuando éste llegue a la altura del meridiano, veré que son más de las 12. Y lo mismo ocurrirá con la puesta del Sol y con el amanecer (ambos se retrasarán respecto a mi reloj). Por eso alarga la tarde, pero no amanece antes. A partir de  Reyes, la inclinación del eje irá compensando el retraso y ya empezará a amanecer antes.
Y esto es lo que sucede.

Juan, Ferrán: ¡¡¡gracias, amos, a mandar!!!]

sábado, 10 de enero de 2009

Romance a Pepete I (Actualización)

Cogida de Pepete, auténtico retrato
Siete años largos han pasado desde que hice esta entrada sobre Pepete. Mientras tanto, ha aparecido un quinto Pepete, torero mexicano, que a pesar de llevar ese apodo de mal fario, no murió de cornada, según me cuenta su nieto en un reciente comentario. Y, a falta de más pruebas, sigo manteniendo la hipótesis de que la intervención de la Reina, Isabel II, en la muerte de Pepete (según cuenta el romance que de niño aprendí en las Colonias de Zudaire), no es sino una fabulación -quizás carlista- para desprestigiarla. Hoy estoy convencido de que la reina, si estuvo en esa corrida -que lo dudo-, no tuvo nada que ver con el fatal desenlace.
Pero vamos ya a aquel relato...
***
Creo que tendría entre 8 y 10 años cuando pasé un mes en las Colonias de Zudaire. De esa estancia recuerdo tres canciones: Esos Altos de Jalisco, Cachito y Pepete.
Con Esos altos de Jalisco, de Manuel Esperón y Ernesto Cortazar, ha habido suerte y aquí os pego este enlace que es absolutamente delicioso. Nada menos que Jorge Negrete y María Félix en una película de 1942: “El peñón de las ánimas”.
Actualización 15.10.15: creo que ha quedado bastante mejor:


Cachito, lo he podido conseguir con la voz de El Consorcio:


Pero quiero centrarme en Pepete. Es una canción de música monótona, triste. Si, todavía hoy, soy capaz de cantarla es, sin duda, porque siempre me han perseguido los interrogantes que plantea su trágica letra. Desde que la oí por primera vez, allá en las colonias de Zudaire, me acosaron unas cuantas preguntas: ¿quién era Pepete? ¿Quién esa reina caprichosa? ¿qué pasó en realidad en la plaza de Madrid? ¿Y el toro?
Hoy, después de haber investigado un poco, puedo responder a algunas de ellas, pero sigue siendo un misterio para mí si la muerte de Pepete tuvo alguna relación con la actitud de la Reina, Isabel II, como señala la letra que yo recuerdo.
Por supuesto que no se encuentra en Internet y ello basta para justificar este desolvido.
Vamos a empezar con la letra tal y como la recuerdo:

[Actualización 23.09.16. Como el romance es largo y más con las aportaciones; y como la tonada que aprendí es de una monotonía evidente, he decidido suprimir las repeticiones de los versos impares.


Romance a Pepete I
El día mas desgraciado (bis)
el día 20 de abril,
el toro mató a Pepete (bis)
en la plaza de Madrid.
Pepete hizo una faena, (bis)
la Reina no lo vio bien
y dijo que se repita, (bis)
que se repita otra vez.
La suerte no se repite, (bis)
el toro me va a matar.
Si te mata que te mate, (bis)
en público morirás.
Entonces salió el toro (bis)
con unas astas de fiera,
prendiole al pobre Pepete (bis)
y le dio contra la barrera.
Y a la mujer de Pepete, (bis)
que estaba pelando un gallo,
le ha venido la noticia (bis)
que a Pepete lo han matado.
Ya lo llevan, ya lo llevan, (bis)
ya lo llevan a enterrar,
y encima'la caja lleva (bis)
la capa de torear.
Por las calles de Madrid (bis)
toda la gente lloraba
al ver al pobre Pepete (bis)
que entre cuatro lo llevaban
















El año 2015 subió a internet este bello romance Javier Cuéllar, en una versión recogida en Iniesta (Cuenca). Versión que insiste en la presencia de la Reina Isabel II:


Primera pregunta: ¿quién era Pepete
Ha habido 4 toreros (ahora cinco) que han llevado el alias de Pepete. Por cierto, apodo de mal fario, pues de los cuatro, tres murieron por graves cogidas.
El Pepete del que habla la canción no puede ser otro que José Dámaso Rodríguez y Rodríguez nacido en Córdoba el 11 de diciembre de 1824 y muerto en Madrid el 20 de abril de 1862. Era alto y desgarbado. Fue un torero valiente y gozaba de la simpatía de los aficionados, que decían que era "carne de toro" por estar a merced de los astados. De hecho tenía muchas cogidas.

¿Qué pasó aquella tarde del 20 de abril de 1862?
Dejemos al cronista que nos lo relate con precisión fotográfica:
"El segundo se llamaba “ Jocinero“ de la divisa de Miura, berrendo en negro, botinero y capirote, de pura casta cabrera. Pepete lo trastea junto a las tablas del tendido 13. Se ve obligado a saltar la barrera. El diestro cambia unas palabras con varios espectadores. En esos momentos el toro embiste al picador Antonio Calderón, ocasionándole una caída peligrosa. Se masca la tragedia. El publico comienza a alborotarse. Pepete mira al ruedo y rápidamente acude en auxilio del varilarguero; pero el toro se fija en Pepete y, cortándole el viaje, le prende con el pitón derecho por la cintura. El torero agarra el pitón izquierdo, pero el toro le tira dos cornadas que le destrozan la cavidad torácica. Pepete queda tendido en el suelo. Se incorpora y anda hasta el estribo de la barrera, donde cae y se hace una herida en la frente; brota sangre de esa herida, por el pecho y la boca. Los compañeros le recogen y rápidamente lo trasladan a la enfermería. El medico Don Gonzalo Aguinaga, le despoja del traje de torear y al desprenderle la camisa, observa una cornada mortal de necesidad. Cuando el doctor intenta la curación de la herida, comentan que Pepete dijo: '¿Ez argo?' (¿es algo?), y tres o cuatro minutos después moría.


Coplas y versiones
La muerte de Pepete resulto hondamente sentida por los españoles. Las coplas, los romances circularon rápidos, como el viento, por todo el país. Una copla decía: 'Pepete salió a la plaza como torero valiente; por salvar a un picador el toro le dio muerte '.
Dice Córdobapedia: "Cuenta la leyenda una versión ligeramente diferente: herido en el pecho por Miura, según cuentan, al repetir la suerte de la garrocha, puesto que la Reina no la había visto bien; murió instantes después en la enfermería de la plaza".
El toro Jocinero comienza la leyenda de tragedias de los toros de Miura.
José Dámaso Rodríguez y Rodríguez era un torero moderado, respetuoso y gran estoqueador –lo mismo al volapié como en la suerte suprema- con grandes conocimientos de la lidia, su técnica era especial".
Es curioso que se recoja en los libros sobre el arte de Cúchares este breve verso y no la canción que a mí me enseñaron las señoritas de Zudaire.

¿Y la Reina? 
En las reseñas de la cogida de Pepete, de la Reina no se dice nada y es extraño que, si la Reina Isabel II (reina entre 1833-1868) estuvo presente en aquella corrida y tuvo alguna intervención, no haya sido recogida por las crónicas de la época. Y más cuando se cuentan detalles tan curiosos como los que hemos visto en el relato del cronista o que Jocinero recibiera nada menos que 18 varas. ¿Se trata, entonces, de una fabulacion, republicanacarlista, por ejemplo, para desprestigiar a la Reina?
Como se ve, el misterio de esta canción continúa.