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viernes, 25 de mayo de 2012

"Canto de Altobiscar": el mayor fraude de la literatura vasca

Actualización 27.02.17
¡Quién me iba a decir a mí que aquel tremendo poema, que leí sobrecogido en mi adolescencia, había sido el mayor fraude de la literatura en lengua vasca! Se "vendió" como coetáneo de la batalla de Roncesvalles (VIII-IX), anterior, pues, al Cantar de Roldán (s, XI), con lo que adelantaba en 7 u 8 siglos a los primeros escritos literarios en euskera (s. XVI). Durante medio siglo engañó a todos los que quisieron dejarse engañar, por ejemplo, Hermilio Olóriz, autor de la traducción que leí de mocico.
Pero nadie me dijo nunca que era un pufo. Parecía un pacto de silencio. Lo descubrí hace cinco años. Fue mi 2ª decepción gorda, muy gorda, con el vascuence, sobre todo por la cobardía de no asumir el fraude.
Ayer habló del tema DN y me ha hecho actualizar esta entrada.
Hay algunos errores en DN. Leed esta entrada. 

Recuerdos de adolescencia
Tendría 13 ó 14 años cuando en algún libro de texto de Geografía e Historia de Navarra (creo que bien podría ser el de Julio Gúrpide Beope, pag. 94) me topé con un tremendo poema: "Canto de Altobiscar". Me impresionó tanto que, a partir de entonces, el fiero Etcheco Jauna, Ibañeta, Roldán, los buitres comiendo la carne machacada de los soldados de Carlomagno... empezaron a formar parte de la mitología de mi adolescencia.
Por esa misma época pasábamos alguna semana de verano en Roncesvalles y, recorriendo aquellos parajes, me afanaba por encontrar el posible lugar de la batalla, algún resto de aquella carnicería, una punta de saeta oxidada entre la hojarasca, el eco de un irrintzi... En vano.
Pero hoy he tenido, al menos, la suerte de volver a encontrar ese viejo poema. Era así:


En medio de los montes de Vasconia
se eleva un grito, nuncio de borrascas,
y de su puerta en el dintel erguido:
Quién vá? pregunta el fiero Etcheco-Jauna.
Intranquilo su perro se despierta,
álzase al punto, husmea, ronco ladra
y su estruendosa voz en Altobiscar
con cien lúgubres ecos se agiganta.
Yá bélico rumor oye Ibañeta,
que entre las rocas iracundo avanza
y de derecha á izquierda se aproxima;
mas tambien en las cumbres elevadas,
guerreros cuernos á la muerte evocan,
y afila el montañés tajantes hachas.
Vienen! Vienen!... cual nubes de tormenta
brillan relampagueando sus corazas,
y ¡qué de enseñas de colores flotan
entre el inmenso bosque de sus lanzas!
Navarzal, cuántos son? cuéntalos bien.
—Son uno, dos, tres, cuatro;
cinco, seis, siete, ocho, nueve, diez;
son.., ¡cielos! once, doce,
trece, catorce, quince, diez y seis;
diez y siete, diez y ocho, diez y nueve;
veinte.., ¡y miles y miles aún se ven!
Unamos, pues, los brazos, y arrancando
esas enormes rocas de sus basas,
caigan sobre sus míseras cabezas,
que al precipicio rueden aplastadas.
Hijos del Septentrion, á qué vinisteis?
Á qué el reposo herir de las montañas?
¡Dios las alzó para que nunca el hombre
con menguados intentos las franqueara!


Mas las rocas oscilan, se derrumban;
haces enteros al abismo arrastran,
ya todo es confusion! !Qué mar de sangre!
¡Qué de huesos molidos! Los de Francia
que aun tenéis un corcel y aún tenéis fuerzas,
huid, huid, de la feroz batalla.
Y tú, Rey Carlo-Magno, con el yelmo
de plumas negras y la roja capa,
huye, porque Roldán yá en tierra cae,
como los robles al golpear del hacha!
Huyen ... Huyen! ... ¿Qué fué de sus banderas?
¿qué, del inmenso bosque de sus lanzas?
Con su traidora sangre enrojecidas,
yá tampoco relumbran sus corazas.
Navarzal, cuéntalos, ¿cuántos anhelan
burlar, huyendo, nuestra ardiente saña?
Son veinte, diez y nueve,
diez y ocho, diez y siete, diez y seis,
quince, catorce, trece,
doce, once, diez, nueve, ocho, siete, seis;
cinco, cuatro, tres, dos, uno. ¡Ni uno!
Todos yacen sin vida á nuestros piés.
Todo acabó! Con tu bravío perro
ya puedes ir en paz, Etcheco-Jauna,
á abrazar á tu esposa y á tus hijos,
á limpiar tus saetas, á encerrarlas
en el guerrero cuerno y, sosegado,
dormir sobre él.¡De la invasion armada
los huesos blanquearán eternamente;
y allá en la noche, las voraces águilas,
vendrán, al son de los profundos vientos,
á comer de sus carnes machacadas!
Nota: he preferido la expresión "montes de Vasconia" al original de Hermilio Olóriz "montes euskaldunas"; "haces enteros" frente al original "haces enteras", hoy en desuso en femenino; y el muy navarro "navarzal" frente a "mancebo".

Cerrando el horizonte: a la izquierda Astobizkar; en el centro el barranco Patxaranberro; en el extremo derecho el monte Ortzanzurieta. Delante, a la izquierda, Burguete (Navarra) y tras él el montículo Don Simón. Fot. Garikoitz Estornés Zubizarreta 1990
Publicación del Canto de Altobiscar
En aquellos años no me planteaba cuándo fue creado el poema. Daba por supuesto que sería de la misma época de la batalla.
Ahora, casi medio siglo después, sí que me lo he planteado y la frustración ha sido mayúscula.
El poema original en euskera ("Altabiçaren Cantua") y traducido al francés (Le Chant d'Altabiçar") se publicó en 1834 en el "Journal de l'Institut historique" (ver, al final, documentación. Garay de Monglave, fundador de dicho periódico, lo presentó como un cantar de gesta contemporáneo a la batalla de Roncesvalles. Procedía -según Garay- del pergamino que con sus propios ojos vio en casa del conde de Garat, al que, a su vez, se lo había proporcionado Latour d'Auvergne, quien lo había recibido en 1794 de manos del superior de un convento de San Sebastián.
Se trataba, pues, de la alternativa vascona al Cantar de Roldán y, además, anterior a él.
El revuelo que causó la publicación del poema fue muy grande y mucha gente, aunque con alguna duda, creyó en su autenticidad. ¡Era tan hermoso! El aire general de antigüedad, el ladrido del perro retumbando en Ibañeta, la doble numeración de los guerreros... La belleza del poema y los deseos, especialmente por parte de los vascófilos y luego del nacionalismo, de que fuera auténtico superaban con creces a las posibles dudas del espiritu crítico.
Hermilio Olóriz
Uno de los más furibundos defensores de su autenticidad fue precisamente Hermilio Olóriz quien hizo la traducción al castellano que acabáis de leer para la Revista Euskara (1878-83):
"Por fortuna, los hombres de ciencia más eminentes, han reconocido su autenticidad, su magestuoso sabor antiguo, su indisputable mérito. Alguno, como Mr. Bladé, ha negado su antigüedad y se ha esforzado en probar, con argumentos poco sólidos y sutilezas, que dicha composicion es apócrifa y data solamente de fines del siglo pasado; pero las razones que aduce este escritor son de tan poco peso, tan sistemático se muestra al combatir los cantos heróicos de los vascongados, y en tales errores incurre al hacer ciertas comparaciones que su trabajo, apreciable por otra parte, carece en esta de importancia...."
La gran mentira
Wentworth Webster
Pero a finales de 1883, Wentworth Webster descubrió una de las más grandes patrañas literarias. Obtuvo declaraciones de gran transcendencia y escribió una notable carta a don José Manterola (quien en 1880 había fundado la revista cultural Euskal-Erria) incluyendo la declaración de Mr. Duwisin, testificada por otra autoridad no menos respetable, la del ilustre vascófilo Mr. D'Abbadie, de las que se desprende que el original del Canto de Altobiscar había sido compuesto en francés por el bayonés Garay de Monglave, que no sabía vascuence, en París, donde residía como estudiante. Lo compuso para cantarlo en las reuniones de estudiantes vascos. Uno de los compañeros, Louis Duhalde d'Espelette lo tradujo al vasco, en verso libre. Webster publicó su sensacional descubrimiento en el Boletín de la Real Academia de la Historia del año 1883.
No es, pues, de extrañar que el Dictionnaire de Contemporains de Vapereau califique a Garay de Monglave de "expert en pamphlets et quelque peu filibustier".
Yo, por mi parte, simplemente os muestro su etimología de "euskaldunak" (escualdunac, en la grafía de aquella época y en el país vasco-francés) en la misma presentación del Canto de Altobiscar:

Tras el desenmascaramiento
A pesar de que el Canto de Altobiscar es el poema más apreciado y estudiado de la literatura vasca, tras la denuncia de Wentworth Webster, no he obtenido (quizás los haya) ningún dato de nadie que haya rectificado, que haya reconocido su error, no tanto por haber apoyado la autenticidad del poema, sino por haber creído que ponerla en duda era un ataque al pueblo vasco. Ni Arturo Campión (autor de Orreaga), ni Hermilio Olóriz... Da la impresión de que ha habido un pacto de silencio entre "vascófilos" sobre esta tremenda metedura de pata.
Sí he encontrado una carta de Carmelo Echegaray a Marcelino Menéndez Pelayo enviada desde Guernica el 15.04.1904:
"Un Diputado portugués, Pereira de Lima ha publicado recientemente un libro acerca de iberos y vascos. No lo he visto todavía, pero sé que no va muy de acuerdo con la crítica en ciertos puntos: por ejemplo, aún cree en la antigüedad del Canto de Altobiscar, cuyo origen está puesto bien en claro por un artículo de Webster en el Boletín de la Real Academia de la Historia."
O este párrafo del mismo Unamuno en "La sangre de Aitor" donde se hace eco del poema:
"Vio luego al echeco-jauna de Altobiscar asomarse en la puerta de su caserío, y oyó ladrar a su perro.Vio venir las huestes de Carloman; vio a los euskaldunas aguzar sus azconas en la peña; les oyó contar los enemigos, cuyas lanzas refulgían; vio rodar los peñascos de Altobiscar e Ibañeta; oyó la trompa de Roldan, moribundo, y vio escapar a Carloman, con su capa roja y su pluma negra."
También me ha asombrado lo que dice el ABC de 18.06.1936 haciendo una valoración del libro de Javier Ibarra, "Historia de Roncesvalles":
"Muchos nombres de lugares españoles tienen resonancia en el alma nacional, pero Roncesvalles quizá sea el más conmovedor. Dos mil años de historia patria recoge la síntesis de esa palabra: "Roncesvalles"; capítulos de independencia bravía y de gesta heroica. Allí donde se cantó el Canto de Aztobiscar que podría ser el himno nacional de España. Allí donde murió Roldán mirando el horizonte de Francia..."
No me imagino a los chicos de la Roja recitando eso de "Navarzal, cuántos son? cuéntalos bien..."

No he conseguido el libro de Gúrpide, pero no recuerdo (perdón si me equivoco; han pasado casi 50 años) que dijera nada de la falsedad del Canto de Altobiscar.

En 1981 Benito Lertxundi (tampoco dice nada de su falsedad) pone música a la letra en vasco del poema en Altabizkarko Kantua.

Quiero destacar las páginas de Auñamendi Entziklopedia que, cada vez que las he consultado sobre este tema, han dicho verdad.

Finalmente quiero señalar que, a pesar de todo, el "Canto de Altobiscar" ha sido considerado siempre como "el primero y el más importante de los cantos vascos".

Documentación
Pongo a vuestra disposición el poema original (en vasco y en francés) de Garay de Monglave en el "Journal de l'Institut historique".  Va precedido de una introducción del mismo autor (en francés) que merece figurar en la Antología del Disparate. Lo único que la salva es que está hecha en 1834.
Y este escrito -ya de 1919- de José Manterola a la  comisión de monumentos históricos y artísticos de Navarra Epoca SEGUNDA Año 1919 Tomo X Número 37 - 1919 enero

viernes, 18 de mayo de 2012

Hola, Narciso


[Actualización 29.10.12: Hoy es San Narciso. Habrías cumplido 90 años. Felicidades, tío!!!]
Hola, Narciso: ¡querría decirte tantas cosas..! A pesar de nuestras pequeñas diferencias, han sido muchos años de complicidad (alguien me solía llamar "el Narciso laico"), quizás porque cuando yo nací, tú fuiste de misionero a la India.
Nuestro amor a Cemboráin, al lenguaje propio de ese pueblo, a los juegos de palabras, la afición por hacer versos, las nuevas tecnologías a las que (tú con mucho más merito) tuvimos que adaptarnos... Muchas gracias por haber compartido todo eso conmigo. 
Y también por haberte apuntado, cuando "caías" por aquí, a comer en casa de tus sobrinos, aunque mi Ceci te pusiera arroz.
Pero hoy quiero agradecerte sobre todo la sonrisa que ayer mismo me regalaste.
Muchas gracias, Narciso.
Y hasta siempre,
tu sobrino Patxi (y todos los demás sobrinos y sobrinas)

(Ya sabes, Narciso, dale al play)

Éste es el último correo que recibí de Narciso. Lleva fecha del martes, 3 de abril de 2012:
Me han llegado las imágenes, algunas de ,las cuales son inéditas, como la de la entrada y el pasillo la sala....La de los hermanos en frente de la puerta de la iglesia se lleva la palma. !Qué guapos estais todos...Me he asomado al balcon de la sala y he podido contemplar extasiado la "playa" el "Izaga" y la mitad de los pueblos del valle. !Qué bonito ver todo verde - verdin, verdin, beticó - pero ya sé que necesitais del "abril aguas mil" para que crezcan esas cosechas de trigo, cebada. ezkandia etc. Gracias Patxi por todo.
FELIZ SEMANA SANTA Y PASCUA FLORIDA.

(Y vuelve a mirar estas fotos que te mandé:)

Severino, Paco, Isidra, Narciso, Mª Jesús, Emilia, Benjamín, Prisci y Pepito

Paco, Prisci, Benjamín, Severino, Narciso y Pepito




Narciso ha participado muchas veces en mi blog. Leed esto que escribió en una entrada sobre la laya:

Conocí las layas aunque yo en concreto las usé muy poco. Pero aún estoy viendo layar a tu padre y Severino en aquel campo de la "pomera" camino Unciti. Yo usé más el "apero" y el "bravan".. Una anécdota de la que nunca me he olvidado es que estando comiendo con mi madre en la fonda de la Biviana empecé a decir a los comensales:"Me he comprado un "calcetismo" en vez de catecismo..Uno de los presentes me dice: "Vamos a ver cuanto sabes. ¿Cuantos Dioses hay? - "Uno" le contesté sin titubear. "Muy bien." ¿Y cuantas personas?" - "Tres", le dije. "Muy bien" Luego me pregunta:"¿El padre es Dios?" Y sin titubear le contesto: "No, es labrador" Carcajada general...Pero le dije la verdad. Yo creía que se refería a mi padre D. Venancio, que realmente era labrador. Luego más tarde al entrar en la Compañía y leyendo el evangelio de S. Juan ví que allí también dice Jesucristo que su Padre era labrador (agricola) O sea que no estuve muy desacertado en mi primer examen de calcetismo. Un abrazo. Narciso

Tras leer esto, me ha dado verdadera rabia no haberte hecho en la Clinica de San Miguel un buen examen de calcetismo del Padre Astete. Lo tenía aquí mismo, en casa.

O esto que escribió, pocos meses antes de morir, en la entrada sobre "Por Santa Lucía...":




Yo también soy aficionado a la astronomía pero soy incapaz de entender el problema que discutís tú y tus amigos. Ya no me queda mucho tiempo para mirar las estrellas. Un abrazo. Narciso







sábado, 12 de mayo de 2012

Gayarre y "Nafar uskalduna"


Sorolla: "El Concejo del Roncal"
Hace algún tiempo, en Cartas al director de Diario de Navarra, alguien escribía:

"Soy roncalés y así lo predico allí por donde voy. Cuando explico a quien me quiere oír cómo es mi tierra, siempre recurro al zorcico "El Roncalés", ya que casi nadie entiende, en los tiempos que corren, mi afirmación de que soy vasco, navarro, español, roncalés. La letra del zorcico me lo pone fácil: Vasco - Navarro soy | del valle roncalés | donde la primavera | por vez primera vi florecer. | El jardín español |de flores sin igual |tiene entre bellas rosas | la más hermosa | que es el Roncal."
Y continuaba:
"Pero, la coral Julián Gayarre, en honor al cual se compuso dicho zorcico, y a la que no resto méritos, canta el mismo con la letra modificada, matando el espíritu del mismo. Manipulando la letra, manipulan la historia, la cultura, las tradiciones, el orgullo de ser roncalés."
Desesperado, terminaba:
"¡¡¡Devuélvanme la emoción y el orgullo, por favor!!!"
Hoy Desolvidar va a intentar devolverle la emoción y el orgullo a este desesperado roncalés:




Gayarre: roncalés, vasco de navarra, español
"Y esta ciudad de Pamplona le agradece que, al unir su noble esfuerzo al don divino de su voz, haya podido, con la gloria de su arte, pasear en triunfo por todo el mundo su doble condición de español y de navarro".
Así dijo el alcalde de Pamplona ante todos los asistentes (entre los que, muy emocionado, se encontraba Mariano Gayarre, padre del tenor) en el homenaje que la capital navarra ofreció a Julián.
Por supuesto que se trata de una película (Domingo Viladomat, 1958), pero no es ficción. Se trata de una película histórica cuyo guión (Ignacio Aldecoa, principalmente) estaba basado en la biografía ("Memorias de Julián Gayarre",1891) que Julián Enciso Robledo, amigo íntimo de Gayarre, escribió sobre él un año después del fallecimiento del tenor.
Queda, pues, señalada, si nadie le lleva la contraria a su biógrafo, su condición (sencilla, humilde, pero real, como la vida misma) de navarro y español.
El zorcico "El Roncalés" que para la película (y dedicado a Julián) compuso Salvador Ruiz de Luna comienza diciendo "Vasco navarro soy del valle roncalés..." y en él se nos muestran otras dos condiciones de Julián: la de roncalés y la de vasco, vasco de Navarra.
Pero Gayarre no sólo era vasco. Era también euskaldun, o mejor, uskaldun: hablaba y escribía (aunque, según los expertos, con dificultad y errores) el dialecto vasco de Roncal. Sirva de ejemplo esta carta escrita por él a su tía Juana desde Barcelona el 19 de diciembre de 1884:

"Ene tía Juana maitia. Eugenio sin da arro ongui. Quemen gaude anisco ongui guciac eta orií nola dago? Nain din sin cona, ichasoaren ecustra? Anisco andia da, tia Juana. Nai badu nic dud anisco deiru orentaco vidagearen pagateco quemengo ostatiaren pagataco. Ezdi eguiten quemen ozic batrere, chatendegu quemen anisco ongui eta guero artan dugu iror nescache postretaco eta gazte eta polit. ¡Ha! ¡cer vizia! ¡tia Juana maitia, amar urte chiquiago bagunu...!
Gorainzi guzientaco eta piyco bat nescachi pollit erroncari guziat
[Mi querida tía Juana. Eugenio ha venido muy bien. Aquí estamos todos muy bien y usted ¿cómo está? ¿Quiere venir aquí a ver el mar? Es muy grande, tía Juana. Si quiere yo tengo mucho dinero para ello, para pagar el viaje, para pagar el hospedaje. No hace aquí nada de frío, comemos aquí muy bien y luego tenemos para postre tres mocitas y bonitas ¡Ah, qué vida! ¡Tía Juana querida, si tuviéramos diez años menos! Recuerdos para todos y un pellizquito a todas las chicas bonitas de Roncal.]"

Y, como se intuye, Julián era, también, pícaro y bromista. Y, aunque murió soltero, no hacía, precisamente, honor a las tres primeras letras de su apellido.

"Nafar uskalduna": versión parasitaria
Califico de parasitarias ("parásito": junto al alimento, comensal) aquellas versiones que aprovechan el éxito de una canción para "llevar el agua a su molino". El ejemplo más conocido es el de "A San Fermín pedimos", en los momentos previos al encierro. Televisión, los cinco continentes pendientes de lo que pasa en Pamplona... Pero, al menos, la versión en vasco respeta la esencia del original de Joaquín Zabalza.
Otros intentos de parasitar respetan bastante menos, como la ikurriña gigante (acompañada de otras "txikis") que, año tras año, invaden la plaza del Ayuntamiento para el Chupinazo, las pancartas pro presos de ETA, o el propio anagrama de la banda. Parasitan el Chupinazo y toman como rehenes a cuantos están en la Plaza del Ayuntamiento.
Como esta gente no descansa, me atrevo a predecir que el Vals de Astráin, melodía del Riau Riau que con su mejor voluntad intenta recuperar el alcalde Sr. Maya, pronto será traducido y su canto en euskera convertido en condición sine qua non para su celebración.

Hace unos días me puse en contacto con la directora de la coral roncalesa "Julián Gayarre" quien, rápida y amabilísimamente, me proporcionó la letra en euskera que canta su Coral y de la que me acababa de enterar gracias a internet. A pesar de mi escaso nivel de euskera (y, menos, de uskera) enseguida caí en la cuenta de que estaba ante una versión parasitaria de "El Roncalés", de Salvador Ruiz de Luna.
Parasitaria, porque plagia música y letra. Y escamoteadora, porque para nada cita la condición de español de Julián Gayarre o del Roncal. Veamos la letra, o mejor, las tres letras:
(Nota: La traducción al castellano de Erronkariarra es mía. Intenta hacerlo "al pie de la letra". No busca, pues, hacer poesía, que ya está hecha en la de Salvador Ruiz de Luna. Seguramente habrá errores y me gustaría que me los corrigieran. Es simplemente para mostrar en "Erronkariarra" la ausencia de cualquier referencia a España)

El Roncalés
Erronkariarra
El Roncalés
Vasco navarro soy
del valle roncalés,
donde la primavera
por vez primera
vi florecer.

El jardín español,
de flores sin igual,
tiene entre bellas rosas
la más hermosa
que es el Roncal.

Gozosa el alma canta
y de mi garganta surge la voz
para esta tierra mía
con alegría en el corazón.


Mi jardín no tiene igual
y entre sus bellas rosas
la mas hermosa
es el Roncal.

Valle donde nací
nunca te he de olvidar,
aunque la vida lejos,
muy lejos lleve mi caminar.

Tierra donde viví,
pura como el azahar,
aunque mil años viva,
yo siempre, siempre
te he de adorar.

Hasta morir
yo te he de amar.
Nafar uskalduna
erronkariarra
bedatsea lilitzen
han sortu nintzen
ni mundura.

Lur zabal honetan
liliak ugari
arrosa ederrena
sortu nintzena
Erronkari.

Bozkarioz arima
isurtzen ari da
eztarrritik
lur xoragarri horri
kantuz nago ni sakonetik.

Liliak ugari
arrosa ederrena
sortu nintzena
Erronkari

Sorterri maitea
mendien xokoan
lekuz zutandik urrun
egonik ere zu gogoan.

Haurretako herri
zohardi goxoko
mila urtez bizirik
ez zintuzket nik
ahantziko.

Hil artean
bihotzean.
Vasco de Navarra,
roncalés,
al florecer la primavera,
allí vine
yo al mundo.

En esta tierra ancha,
en flores abundante,
la rosa más hermosa
que surgió:
Roncal.

Con regocijo el alma
se está derramando
por la garganta;
a esta tierra increíble
canto desde lo más hondo.

De flores abundantes
la rosa más hermosa
que surgió:
Roncal.

Tierra querida donde nací,
en un rincón de montes...
a pesar de estar lejos de ti,
tú en mi recuerdo.

Del pueblo de mi niñez
el resplandor dulce,
aún viviendo mil años,
yo no te
olvidaré.

Hasta morir,
en mi corazón.

Como se ve, se trata de una versión parasitaria y escamoteadora que intenta suplantar el "nicho ecológico" que ocupa desde hace más de medio siglo el "Vasco navarro soy...".
Entiendo perfectamente que haya roncaleses que no se sientan españoles. Muy bien; que inventen una canción, con otra música y otra letra, que exprese sus intereses y que intenten popularizarlo. Pero lo que no es de recibo es plagiar letra y música del auténtico himno del Roncal, asumido por propios y extraños.
Y lo que aún entiendo menos es que la coral Julián Gayarre, que debería ser plural y representativa del Valle, quizás influída por el buenismo de fomentar el uskera, haya caído en semejante trampa.


[Actualización 15.05.12: Ya me lo avisaba en un comentario anterior J.J.M. y ahora lo veo corroborado por la propia directora de la Coral: La versión a 4 voces que tenemos es una armonización que se hizo especialmente para nosotros y que guardamos muy celosamente pues además la tenemos firmada por el propio Alfredo Krauss quien un día visitó nuestro pueblo y a quien se la pudimos cantar. La manipulación de la letra es casi como dices tú: en la original se dice "El jardín español, de flores sin igual" y en la versión manipulada se dice: "Un fragante jardín, de flores sin igual".]