Páginas vistas en total

viernes, 20 de septiembre de 2013

Ricardo Visus : "Plegaria al Pilar"(Fco. de Val, 1961)


Cuando en 2011 publicamos José Ramón y yo el libro que ha ayudado a rescatar del olvido a Francisco de Val, tan sólo conocíamos la existencia de esta "Plegaria al Pilar" por su título, recogido en la SGAE. Pero ni idea de la música y de la letra, y menos, de los intérpretes.
Pocos meses después, Peperramón dio con el disco, de 1961, y tuvo la generosidad de publicarlo en su blog para disfrute de todos.
 Ricardo Visus
Cuando pude escuchar esta canción, quedé profundamente impresionado por muchas razones: el aragonesismo de la letra de José Mª Ferrer ("Gustavo Adolfo"), el sonido del órgano de José Mª Roma, que me produjo escalofríos, la voz solemne, segura y la dicción de Ricardo Visus y, una vez más, la versatilidad, doble versatilidad, de Francisco de Val.

Porque, como ya he dicho muchas veces, las canciones de Paco Val, "Paco el herrador", tienen, por una parte, la virtud de entroncar perfectamente con el espíritu popular, hasta el punto de que en México creen que quien ha hecho "Torito bravo" es mexicano; en Chile (especialmente en las Islas Chiloe), que quien compuso "El tornado" es chileno; en Argentina, que el creador de "Alma del tango"... Pero, por la otra, por los diferentes estilos de sus canciones: desde la denominada música ligera en todas sus casi infinitas variantes, hasta  canciones líricas como "Adiós aldea" o "Te espero en Granada", interpretadas por Miguel de Alonso.
Esta vez Francisco jugaba en casa. Y le salió un Avemaría, una Plegaria a la Virgen del Pilar, aragonesa y universal, digna de Gounod o del mismísimo Schubert. 
Y quiero decirle a Ricardo: Visus... pirar a la Virgen escuchando tu Plegaria.
Y, si no me creéis, escuchadla y ved el vídeo a pantalla completa:



Plegaria al Pilar (1961)

Bendita y alabada
sea siempre la hora
que, en rayo de la aurora
y gloria virginal,
viniste, gracia alada,
surcando el alto cielo,
a ser luz y consuelo,
y aliento maternal.
Bendita y alabada
te dijo ya Santiago.
El Ebro, en dulce halago,
repite la canción.
Y, lumbre enamorada,
desde su labio ardiente
mira así, eternamente,
el alma de Aragón.
Bendita y alabada
te dijo ya Santiago.
El Ebro, en dulce halago,
repite la canción.
Y, lumbre enamorada,
desde su labio ardiente
mira así, eternamente,
el alma de Aragón.
Así entona su oración
todo Aragón.

De los cuatro protagonistas de esta Plegaria sólo nos queda Ricardo Visus. Y es para mí un honor
poder presentaros su biografía:

Biografía de Ricardo Visus

Ricardo, a la derecha, en una fiesta familiar
Nota: esta biografía ha sido corregida y completada por el propio Ricardo Visus, quien ha tenido la amabilidad de aceptar el borrador que yo le envié. Este gesto muestra  que don Ricardo, además de un gran tenor y un buen profesor, es una persona amable y cercana, como me han corroborado quienes lo conocen.

Ricardo Visus Antoñanzas nació en Carcastillo (Navarra), el 11 de agosto de 1931. En este pueblo se le conoce cariñosamente por el apelativo de Caíto (seguramente, de Ricardito).
Ingresó en el Seminario de Pamplona a los 10 años, donde dio sus primeros pasos musicales con don Domingo Galarregui (director de la Schola y organista de la parroquia pamplonesa de San Saturnino), cantando de tiple en la Schola Cantorum y como solista con un grupo de cámara. 
A los dos años dejó el seminario e ingresó en el internado del Colegio de los Salesianos, donde pasó tres años, siguiendo sus aficiones musicales, cantando y tocando el clarinete en la banda del colegio con “don Ale”.
En 1958 le escuchó Juan Eraso, entonces director del Orfeón. Le invitó a ingresar en el Orfeón y tomar clases privadas, animándole a seguir la carrera de canto.
Estudió en los conservatorios de Pamplona y Madrid. En esta capital estudió con Ángeles Ottein, comenzando a cantar en Colegios mayores, embajadas...
Visus con Kraus (izda)
En 1960 fue a Milán con una Beca de la Fundación Juan March y pudo continuar sus estudios en Italia, bajo la dirección de Mercedes Llopart y Zita FumagalliFranco Patané y Arnoldo Fornassari, (siguiendo un consejo de Alfredo Kraus, con quien tuvo una gran amistad, así como con su hermano Francisco, con quien todavía la conserva) y con Marcello Cortis en arte dramático.
Siguió estudiando en Italia tres años más, al ganar el Concurso especial de la entonces Diputación de Navarra para la ampliación de estudios de Bellas Artes en el extranjero para jóvenes navarros.
Fue galardonado con la Medalla de Oro en el Concurso internacional de canto Gian Battista Viotti, en Vercelli (Italia), en 1962, compitiendo con más de un centenar de artistas de veintidós países. 
Ricardo Visus ha cantado las principales óperas del repertorio italiano y español en las más renombradas ciudades de Italia, España, Brasil, EEUU, Argentina… 
Como miembro de la Compañía Lírica del Maestro Mendoza Lasalle y, más tarde, con el Teatro de la Zarzuela de Madrid, fue primer tenor con notable éxito, con artistas como Mirna LacambraTrinidad PaniaguaMonserrat CaballéÁngeles Chamorro y Corinne Petit, bajo directores como Odón AlonsoIgor MarkevitchAntoni Ros-Marbà y Carlos Chávez.  
En septiembre de 1967 Ricardo Visus fue a los Estados Unidos y durante 24 años ejerció de profesor de canto y director del taller de ópera en la universidad estatal de Moorhead, Minnesota.
En 1969 viajó a Argentina contratado para cantar varias funciones de Rigoletto y un concierto con la prestigiosa Asociación Wagneriana de Buenos Aires
Durante 1970 y 1971, actuó con la Orquesta Nacional y la Orquesta de TVE en España, cantando la Novena Sinfonía de Beethoven, la Misa en Do Mayor del mismo compositor, Misa en Do de Mozart, el oratorio “Elías” de Mendelssohn y las “Vísperas de la Virgen” de Monteverdi, además de muchos recitales con piano y guitarra.
Fue cinco veces jurado en la Metropolitan Opera. Tiene varias grabaciones discográficas y ha dado clases magistrales en España, EE.UU. y Argentina. 
Regresó a USA, Universidad de Minnesota,  en 1970, donde se quedó hasta 1995.
En la actualidad el Maestro Visus sigue cincelando las voces de los jóvenes cantantes y colabora con  AGAO, a cuya junta directiva pertenece:

Ahí lo tenéis (4º x la dcha), el 26.09.13, diseñando el futuro de la AGAO

sábado, 14 de septiembre de 2013

Por dignidad, en Etxarri Aranatz

Ayer, ensalzando a los verdugos;ahora, respetando a la víctima; ¿mañana? (pincha)
Esta mañana un grupo de personas ha ido a Etxarri Aranatz para llevar a cabo un sencillo acto de ciudadanía: restablecer la dignidad de una familia que no sólo sufrió el asesinato del padre por parte de ETA y el nombramiento de hijos predilectos de quienes lo mataron, sino el escarnio de ver la fachada de su casa con constantes pintadas a favor de los asesinos.

domingo, 8 de septiembre de 2013

Iñaki Lacunza: Privilegio de la Unión (Actualización)

Esto puede leerse en el suelo de la Plaza del Ayuntamiento de Pamplona
Actualización: Si queréis ver en DN el programa para estos días, una Galería de imágenes del Privilegio 2014 y unos cuantos vídeos de ese año, pinchad en lo escrito en rojo.

El 8 de Septiembre es una fecha muy señalada para Pamplona.
Ese día de 1423 Carlos III dictó el Privilegio de la Unión para acabar, de una vez por todas, con las continuas reyertas que llevaron a sangrientos enfrentamientos entre los tres burgos de Pamplona: la Ciudad de la Navarrería, el Burgo de San Cernin y la Población de San Nicolás.
En la "tierra de nadie" entre los tres burgos se construyó el Ayuntamiento, como símbolo de esa unión.
Contraluz de la fachada (a la dcha.) del Ayuntamiento
Iñaki Lacunza, el Trovador de Pamplona, no podía dejar pasar este hecho tan importante para la unidad de todos los pamploneses y le ha dedicado este zorcico -verdadera clase de historia- interpretado por Voces de los Burgos:


Privilegio de la Unión

Carlos III, antes de morir,
quiso que Pamplona lograra la paz;
la Navarrería el buen rey quiso unir
a San Saturnino y a San Nicolás.

Cesen reyertas, caigan los muros
en la nueva capital;
en su pendón, como escudo,
león de plata y corona real.

Diez jurados la regirán:
tres por la Población,
cinco por el Burgo, dos por la Ciudad.
¡Privilegio de la Unión!

Álcese la Jurería
en ese mismo barranco

en que la Navarrería
luchó a muerte con los Francos.

Los que un día se miraron
como hostiles enemigos,
dejen a un lado venganzas,
convivan como vecinos.

Ocho de septiembre,
mil cuatrocientos veintitrés,
día solemne,
no lo olvidéis.

Junto a su esposa, Doña Leonor,
mirando al cielo en la Catedral,
un Noble Rey, ante el altar mayor,
que hizo de Pamplona una sola CIUDAD