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miércoles, 22 de noviembre de 2017

Juicio SF 16: ¿Qué 'dicen' los vídeos?

¡Y  todavía hay quien dice que las comas no son importantes!
De todos modos, quien hizo el cartel se lució
Hace unos días decía Herrera:
Si resultan culpables del delito de violación, caiga el Código Penal sobre ellos; 
si no puede demostrarse que eso fuera así, que todos sepan, al menos, qué clase de tíos son unos bestias que
  • machacan a una joven de dieciocho años en una noche de diversión y borrachera, 
  • la dejan tirada semidesnuda, 
  • le roban el móvil 
  • y siguen su pavoneo de sementales por la noche sanferminera. 
Bueno, pues justo ahora se está dilucidando cuál de las dos hipótesis es la real.

Juicio por la violación denunciada en Sanfermines
  • Las defensas subrayan que el informe se basa en interpretaciones subjetivas del agente
  • Los siete vídeos grabados en el portal fueron emitidos en numerosas ocasiones para valorar cada detalle
  • La policía insiste en que la joven no colabora ni toma la iniciativa en los vídeos
Gabriel González DN      
-“Repugnantes”, dijo el abogado de la víctima. 
-“Como una película porno casera”, valoró una defensa. 
Los siete vídeos grabados en el portal por los acusados de la violación múltiple fueron emitidos ayer en la Audiencia por primera vez. Y no una, sino numerosas veces a lo largo de cinco horas, para analizar cada detalle. 
El agente de la Policía Foral que lo estudió destacó que la actitud de la joven es pasiva, que no colabora ni toma la iniciativa, y que siempre está en un plano inferior al de los acusados. 
Las defensas, en su interrogatorio, le achacaron que su informe y valoración sobre la actitud de la joven se basara en “elucubraciones subjetivas”, que interpreta lo que se ve, en lugar de describirlo.
El informe de la Policía Foral contiene numerosos fotogramas de los vídeos e individualiza las acciones de los cinco acusados y de la víctima a lo largo de 259 folios. El agente que lo realizó reconoció ayer que era la primera vez que analizaba un vídeo sobre una denuncia de agresión sexual.  
Sobre la joven, destaca que su actitud es de “rol neutro” y que en todos los vídeos tiene los ojos cerrados. Se le preguntó por esto último y el agente contestó que para él “no era normal”. 
El informe destaca que solo en un momento se detecta cierta iniciativa por parte de ella, “no pudiendo precisar si obedece a una reacción instintiva o automática, o a un acto consciente o deliberado”. Se refiere, concretamente, a dos segundos de los 96 que duran las grabaciones. 
En algún momento, añade el informe, se percibe que los movimientos de la joven son “dirigidos o controlados” por los acusados con sus propias manos, pero no se aprecian “acciones de violencia física sobre la joven”.  
Sobre unas risas que se oyen de fondo, el agente no las calificó como festivas, sino como “humillantes y vejatorias”. 
El informe apunta que los vídeos recogen actos masturbatorios, penetraciones bucales y acciones típicas de penetración anal y vaginal. Seis fueron grabados con el móvil del exguardia civil, quien en dos de ellos se graba a sí mismo mientras dice: “Todos, todos”. El séptimo vídeo lo grabó el exmilitar, que aparece en una de las grabaciones riéndose mientras otro de los acusados realiza una acción sexual. En el vídeo que él graba realiza un plano cenital para recoger mejor una de las escenas. Otro de los acusados también mira a la cámara sonriendo mientras realiza una actividad sexual. 
El perito de las defensas, un psiquiatra que analizó el lenguaje no verbal de los vídeos, calificó de “perversas e inauditas” las imágenes, pero afirmó que a su juicio la joven sí que adopta cierta actitud activa y que en ningún caso se desprende de ellas una agresión sexual ni intimidación alguna. 

La psicóloga del juzgado no cree que ella exagere sus síntomas
  • Un juez preguntó si una relación frustrante también podía generar estrés y la perita judicial respondió que sí
VILLAR LÓPEZ (EFE)
La maratoniana jornada de ayer empezó a las diez y concluyó a las ocho y media de la tarde, con dos horas para comer. En la sesión vespertina declararon las psicólogas que entrevistaron a la joven en 2016, en Tudela, y en sus conclusiones discreparon: las peritas del juzgado apreciaron un estrés postraumático y el de la defensa considera que no es tal.  
Cuando terminó de declarar la psicóloga del juzgado, uno de los magistrados (el que ha emitido cuatro votos particulares en este caso) le hizo una pregunta. Le indicó, primero, que sus conclusiones partían en todo momento de dar por sentado una agresión sexual, cuando eso era precisamente lo que se juzgaba allí, y le preguntó si ese estrés postraumático también lo podrían generar unas relaciones consentidas, vividas con gran frustración. La perita respondió que sí. 
La pericial psicológica a la joven se llevó a cabo en los juzgados de Tudela. Dos psicólogas forenses entrevistaron a la joven en una sala, mientras que las peritas de la defensa seguían el acto a través de un monitor en otra sala y podían pasar sus preguntas por escrito. 
El informe de las psicólogas del juzgado recoge que la joven muestra un malestar psicológico “intenso”, cuando se enfrenta a factores externos que le recuerdan al suceso: 
  • escuchar música de San Fermín, 
  • olor a colonia 
  • y ver a personas con rasgos físicos parecidos a los de los acusados. 
La joven, añade el informe, evita recuerdos y pensamientos sobre los hechos y muestra un estado de ánimo negativo persistente -“culpa, vergüenza, enfado”- y disminución de interés en actividades significativas, así como un comportamiento irritable, problemas de concentración y alteraciones del sueño. 
El informe concluye que la joven “no exagera ni minimiza sus síntomas”. Relata que cuando se realizó la entrevista mostró “una importante afectación emocional” y describió su vivencia en el portal “como una situación de bloqueo psicológico en la que no sabía qué estaba pasando, no entendía la situación, no podía pensar, y en consecuencia no pudo reaccionar”. 
Cuando todo acabó, la joven relató que se echó a llorar, sin poder parar, “sin creerse lo que había pasado”, con impotencia. “Afirmaba sentirse muy sucia, con recuerdos recurrentes del olor de las colonias de los presuntos agresores”. 
Ante sus amigos y en las redes sociales “intentó dar una imagen de normalidad”.  
El psiquiatra de las defensas, que no estuvo en la prueba de Tudela (fue una sustituta), afirmó que ese estrés postraumático, técnicamente hablando, no se daba, y resaltó que no se habían practicado las pruebas necesarias. Y añadió que el relato de la joven tenía contradicciones: citó, por ejemplo, que ella dijo que le daba miedo estar sola, pero que, si se encontraba mal con las amigas en un bar, salía fuera a estar sola. Destacó que según su informe ella no se encuentra en tratamiento y resaltó que no acudió a un especialista hasta septiembre. 
La perita del juzgado respondió que es normal y hasta aconsejable no ir de inmediato.  

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