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domingo, 17 de enero de 2016

Laly Jausoro: Pamplona Canta (Actualización)

Laly Jausoro, (de Pamplona es un tesoro- R.M) frente al café Iruña -.J.A GOÑI
Si os fijáis bien, en la Plaza del Castillo hay muchos pilares, pero sólo hay una única columna. Ésa a la que está abrazada una mujer, también única. ¿Queréis conocerla?

[Actualización 28.09.09

Sirva esta entrada para subsanar en lo posible un olvido: no haber citado expresamente a Laly Jausoro como organizadora de esta 3ª Concentración de la Jota navarra en Pamplona. En mi disculpa quiero señalar que fui a grabar porque quise, sin que nadie de organización me invitara; que, cuando llegué al evento -en las escalerillas de Santo Domingo-, Laly ya no se encontraba allí; que cuando pedí algún programa, no me fue facilitado, y que cuando pregunté a quién tenía que poner como organizador, me dijeron los responsables presentes que pusiera "Pamplona canta". 
Y como prueba de que -por mi parte- no hay ningún otro motivo en ese olvido y, ni mucho menos, algo personal contra ti, aquí tienes el enlace a las 5 entradas de este año en las que has sido etiquetada. Sirva también esta actualización como muestra de cariño y de agradecimiento por lo mucho que estoy aprendiendo de ti


 ]

Calles y barrios  Anónimos populares (DN 16.01.16)
por PILAR FDEZ. LARREA 

LALY JAUSORO BUÑUALES
Mientras le educaban, educó la voz, aprendió a caminar casi de la mano de la jota. La adolescencia frenó los escenarios, pero los retomó ya adulta, mientras estudiaba para ser maestra. Ahora imparte clases, pero el día le da para mucho más, siempre pensando en la tradición y en el folclore, con proyectos, que darán que hablar, y defiende con ahínco. 

DNI
Eulalia Jausoro Buñuales nació en Pitillas (Navarra), en una familia de dos hermanos. Con 10 años entró en el coro parroquial. Para entonces ya cantaba jotas. Estudió Magisterio. Cantó en varios grupos, ahora está en la AGAO. Tiene una hija de 17 años y muchos proyectos por explorar

FRASES
“A veces me deprimo, sobre todo cuando la gente se mueve por interés económico”

‘PAMPLONA CANTA’ SE LLAMA SU EMPEÑO
Sus manos casi escalan, dibujan siluetas, a la velocidad de sus ojos, como si los hubiera entrenado. Por momentos, parece que podría prescindir de la voz, que con sus gestos elocuentes y una mirada tan expresiva se hiciera entender. En parte es así, pero la voz es una buena amiga de Laly Jausoro. Para hablar, y cantar, desde bien niña. Creció con las jotas, con la música del coro, se hizo adulta en concursos, y explora nuevos caminos, de la mano de la lírica y la ópera, camino de una soprano que nunca dejará de ser jotera. 
Laly Jausoro Bañuales nació en Pitillas en diciembre del 67. La jota era uno más en casa. Se recuerda con la “guitarrica” , ensayando en el salón, cuando su padre regresaba del campo y le corregía algunos tonos. Con 10 años entró en el coro parroquial. “Me subía a un taburete con mis trenzas para que se me viera aunque fuera media cabeza. Qué pequeña era”, rememora tardes de funerales, o jotas en las procesiones, también las auroras y las rondallas. La adolescencia supuso en su caso una tregua musical. Hasta que poco antes de ir a la universidad escuchó en el pueblo al coro Ipar Doñua. Le impresionó tanto. “El curica les habló de mí y entré”, relata una secuencia que desembocó en los concursos de jotas: “Fue en una comida, canté una jota y, casualidad, al lado comía el padre Valeriano Ordóñez, entre otros con Elena Leache”. Se acercaron y le preguntaron. En cinco años recibieron cien trofeos, en los certámenes de más renombre. Bajó de los escenarios hace algo más de veinte años. Se embarcó luego en otros proyectos, primero con el acordeonista Jesús Román y con Reyes Aristu, en el grupo Flores de Navarra. “Fueron cinco discos en cinco años, repertorio inédito para todas las merindades de Navarra”. Porque su tierra, las tradiciones y el folclore, no lo oculta Laly, son las pilas que cargan su entusiasmo. 
Laly estudió magisterio. Trabaja en el colegio público de Sarriguren. No vive de la música. Ni se lo ha planteado. Pero la música le da vida. 
Alegría Navarra, de Estella, fue otro de los grupos a los que dio voz, sin dejar de lado Javieradas y villancicos. Y hubo una pausa más en su vida, esta de tinte personal. Decidió dedicar tiempo a su única hija. Mañana cumple 17 años. 
“Ahora he vuelto retomando todo”, resume una trayectoria de trazo grueso. Rescató a los joteros de la historia en un blog con Serafín Ramírez, que se hizo página y radio en internet, La Voz de Navarra. Colaboró dos años; también en la Rondalla Armonía. Y ahora ronda por la Agao, de la ópera. “Llevo tres años, recibo clases de canto, exploro la lírica, sin olvidar mis raíces”, cuenta. Parece que ha llegado al final del un relato tan condensado que apenas toma aire. Qué va. Guarda lo mejor para las últimas líneas:



Se llama Pamplona Canta (Folklore y Tradiciones de Navarra), y es una asociación “altruista”, con el único fin de impulsar proyectos de la mano de las tradiciones. Tienen tres consolidados y uno más en cartera:
1.   “Uno es ‘Ya Falta Menos’, espectáculo que muestra el folclore de toda Navarra, en la semana presanferminera, en la plaza del Ayuntamiento, tras la actuación de La Pamplonesa. “Era una idea loca, decían, pero la plaza se ha llenado los dos años y esperamos un tercero”, apunta. 
2.  El segundo es la ‘Concentración de la Jota Navarra en Pamplona’. Este año irá por la tercera edición, el fin de semana de San Fermín Chiquito. “Nos reunimos en el café Iruña, y cantamos en el Casco Antiguo, para reunirnos luego en la capilla de San Fermín, donde se homenajea a alguna persona”. 
3.  El tercer proyecto tiene nombre casi aristocrático: ‘Encuentro Intercomunitario, Cultural, Gastronómico y Folclórico. Día de las Casas Regionales’. Se celebra en mayo, e integra a restaurantes y bares con una jornada sobre la gastronomía de las distintas zonas de España.

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