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viernes, 29 de enero de 2016

Con Endériz, en el Museo de Navarra

Dos amigos, un empeño
Emilio, Raquel, ¿tenéis alguna foto con el abuelo? ¡Yo sí!

"Retrato de Ezequiel Endériz"
Como podéis suponer, ayer -entrada gratuita- estuve saludando a mi amigo Ezequiel en la sala 4,1 del Museo de Navarra. Una oportunidad que ha sido posible gracias a Pilar, hija del escultor Fructuoso Orduna, quien recientemente (julio 2015) cedió la obra al Museo de Navarra, y a la organización de este Museo que este martes ha inaugurado la microexposición.

Ezequiel y Fructuoso
Repasando mis papeles, enseguida he encontrado una imagen de 1929 (tres años después del retrato de Endériz) en la que aparecen los dos protagonistas de la noticia, Ezequiel y Fructuoso. Y nada menos que flanqueando al General Sanjurjo, doblemente representado. Es un Sanjurjo esculpido por su papel en la Guerra del Rif, especialmente durante el Desembarco de Alhucemas. Recordemos que allí estuvo de correponsal Ezequiel.


En esta ocasión he visto una clara mejoría en la presentación de Ezequiel Endériz, en la misma sala en la que está expuesto el retrato. Tanto en euskera como en castellano se dice:
La pieza fue donada al museo en 2015 por la hija del escultor, Pilar Orduna. Es una cabeza de bronce, de gran calidad, de 33 centímetros de altura, realizada en 1926. Orduna y Endériz coincidieron en Madrid, donde Orduna se había formado con Mariano Benlliure y donde instaló definitivamente su estudio tras una estancia en Roma (1917-1922).
La escultura retrata a este periodista y escritor navarro, que desarrolló su labor en numerosos periódicos de Pamplona, Barcelona y Madrid y, como escritor. Fue autor de poesía, reportajes, ensayos, novelas, teatro, jotas y zarzuelas. Su compromiso político le llevó en 1919 a participar en la creación del primer Sindicato Español de Periodistas y Empleados Administrativos del que fue presidente. Tras la Guerra Civil, durante la que había colaborado con periódicos de corte anarcosindicalista, se exilió en Francia.
Por supuesto que me he quedado encantado de que se destaque su compromiso político y, sobre todo, el papel que tuvo Endériz como letrista de las jotas que popularizó Raimundo Lanas. Raimundo se llevó la fama, pero Ezequiel cardó la lana preciosa de unas letras que, en la voz y los estilos de Lanas, revolucionaron y dieron personalidad propia a la jota navarra. 


González Ruano dijo que Endériz fue un "poeta hondo y natural, espontáneo" que "logró la máxima popularidad que puede tener un poeta de lo popular: la pérdida de su propio nombre en la boca del pueblo", refiriéndose a la faceta de Endériz de autor de jotas.
Siendo esta faceta suya de poeta de la jota la más destacable, a mi juicio, de su biografía, qué bonito sería que el Museo de Navarra pusiera en la sala 4,1 un panel digital, a través del cual, el visitante de la sala dedicada a Enderíz pudiera tener acceso a su obra en general o a cualquiera de las jotas que creó para Raimundo Lanas
Algo parecido a esto (pincha, abajo, en las palabras en rojo):

De segar de los Monegros
¡Vivan los Fueros navarros!
¡Bien se ve que es de Tafalla!
Canta, Cardelina, canta
Con que rezaba Gayarre
A la Fuente voy y bebo
Una Rosa del Moncayo
Pamplona siete de julio
Y voy por La Carretera
Tengo plantada una Flor
Atravesé las Bardenas
Corazón, de qué te quejas
Cuando van a La Mejana
En las orillas del Arga
Pamplona tiene Cadenas
Tengo un hermano en El Tercio
Una noche Lagunera
Fiera navarra: Que la hicieron inmortal
Quisiera volverme Hiedra
Rada la jota cantaba

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