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martes, 24 de octubre de 2017

Poxpoliñas y cigarreras

Escena de Carmen, de Bizet
Leo en el diccionario que la palabra vasca ‘pospolin’ (o su diminutivo cariñoso ‘poxpolin’), en su segunda acepción, significa ‘mocita’, ‘muchachita guapa’.
El traje de poxpoliña (o de neska), con su faldita roja, resultará, pues, alegre y vistoso.
Pero ¿de dónde ha salido esa palabra –‘poxpolina’- tan curiosa? 
Creo no equivocarme demasiado, si aventuro que proviene de ‘poxpolu’ (fósforo, cerilla, mixto, en castellano) que procede del latín 'phosphorus',  y este a su vez del griego antiguo, Φωσφόρος, con el mismo uso; literalmente significa "portador de luz".
Resulta difícil no relacionar, pues, ‘poxpoliña’ con las palabras ‘cerillera’ y cigarrera’, chicas que hacían o vendían por la calle cerillas o cigarros. 
Aunque para muchos sea un mito, la cigarrera más famosa fue Carmen, la protagonista de la novelita de Merimé que sirvió de inspiración a la ópera de Bizet, ambientada en la 1ª mitad del XIX.
El oficio de cigarrera aparece reflejado en algunos cuentos y canciones infantiles. Las cerilleras o cigarreras son siempre hermosas y habitualmente acompañadas del soldado, quizás siguiendo el modelo de Carmen (gitana de Echalar), con el exmilitar -de origen también navarro, de Elizondo- José Lizarrabengoa.
Ésta que, en los años 50, se cantaba en las calles de Pamplona (y en toda España, por lo encontrado en internet)  puede servir de ejemplo



Yo me comí una manzana
Yo me comí una manzana,
¡qué manzana tan sabrosa!
Dentro la manzana había
el correo de Pedrosa.

Había una cigarrera
hablando con un soldado;
al tiempo de despedirse,
se agarraron de la mano.

—Adiós, cigarrera hermosa.
—Adiós, soldado valiente,
tú eres causa de mi vida,
tú eres causa de mi muerte.

—Contigo me casaría,
contigo me he de casar,
cuando me de la licencia
el teniente militar.
Ni tengo tabaco,
ni tengo papel,
ni tengo cerillas
para encender.

Tabaco ya tengo,
papel me darán,
mujer en el mundo
nunca faltará...

Que sepa coser,
que sepa bordar,
que me haga un vestido
a lo militar

Cortito de alante,
larguito de atrás,
con cuatro volantes,
lo mismo me da






















Puede que algunos califiquéis de machista, especialmente, el final de la canción. Sin duda, pero era lo que entonces se cantaba. 
Y ésta no era la peor. Leed ésta, relacionada también con el tabaco, conocidísima canción del Carnaval de Tolosa:

Isabelita, ponte a servir
y lo que ganes dámelo a mí.
Para tabaco, para papel,
para cerillas para encender
¡Será chulo el tío!

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Preciosa Canción y Bonita interpretación. Bravo por el cantante, me alegro mucho de que estés tan bien.

Maite Ibañez dijo...

Hola Patxi, has cantado muy bien, con buen oído, y buena voz. Canciones antiguas con mucho salero. Enhorabuena.

Anónimo dijo...

Jajajaja pero que bien cantas!!!!!!!yo tengo mejor dicho tenía se lo cedi a mí sobrina ahijada, un vestido de pospoliña (que me sentaba fenomenal) y es precioso, me lo puse varias veces ( de soltera claro) para fiestas que se hacían en la plazuela de San José ( socatira, aizcolari, levantamiento de piedras) creo que x San Fermín Chiquito, ya no me acuerdo exactamente, en fin chico gratis recuerdos.
Conchita

Anónimo dijo...

Enhorabuena Patxi, he escuchado la canción de (ni tengo tabaco...) y no has desafinado en toda ella. Sigue así y te contrato.
Un navrazo,
Jokin