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lunes, 3 de agosto de 2015

Embarkados (Juan Gracia Armendáriz)


En medio de la furia iconoclasta —quítame ese busto, bájame esa cabeza, sube ese cuadro, borra esa calle, ponme un adoquín—, los navarros estamos embarkados con una presidenta que empieza a tomar la deriva prevista en la carta náutica del nacionalismo. 
La capitana de la nave va a Madrid para decirle al Rey: “Mira, chaval, tú serás Príncipe de Viana, pero yo los tengo más puestos que Alvar Núñez Cabeza de Vaca, así que ya te vas apartando de los premios que llevan tu nombre y me vas quitando el polígono de tiro de Las Bardenas (Reales), ¿estamos?” 
En barca dos
Y el Rey sonríe, porque parte de su labor consiste en sonreír a quien le desprecia, y quizá asiente, como pensando “Vaya mañanita me estás dando, Uxue”, aunque nada en su gesto indique contrariedad. ¿Hipocresía? No, educación, que diría el lingüista Roman Jakobson.
Al parecer, Barkos está muy contrariada por las críticas recibidas a causa del nombramiento de María José Beaumont como consejera de Interior y Seguridad. Es parte de la nueva normalidad, esa geometría variable de una jugada a cuatro bandas a fin de que comience el “tiempo nuevo”. Nombrar a una representante de EH-Bildu como responsable de Interior es tan normal como mandar a Hannibal Lecter a un comedor infantil. 
Comprendo, embarkado por la emoción, su malestar, dado que yo no quiero acordarme tampoco de los sabotajes sufridos a manos de ETA por los trabajadores del pantano de Itoiz y del “apoyo” recibido por la Coordinadora del mismo, cuya abogada, vaya por Dios, era la actual consejera de Interior. 
No me quiero acordar de la manifestación convocada por UGT, de los 360 trabajadores despedidos, de los mil millones de pesetas causados por los atentados o de la suspensión de las actividades de 28 de las 31 empresas subcontratadas. 
Cuando entonces, EH-Bildu, se llamaba Herri Batasuna, pero quizá, como a muchos de mis conciudadanos, me está fallando la memoria. 
De regreso de palacio, estirando el cuello sobre a la proa del futuro, Uxue Barkos grita: “¡Soy la reina del mundo!”, como Di Caprio a bordo del Titanic

2 comentarios:

Echenique dijo...

Qué poco han tardado en volver a poner las kas y las ikus quienes se las quitaron en campaña electoral para captar votos desmemoriados. Hay que reconocer que la operación les ha salido redonda, pero los Gracias, los Desolvidares, los Arbeloas y otros muchos afortunadamente les van a sacar los colores, desolvidando tanto trapo sucio, tanto atropello e incluso tanta muerte.

Anónimo dijo...

Patxi menos mal que pones los puntos sobre las iesssssssss
aqui todo vale o qué............. realmente es preocupante ..
LJ