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jueves, 23 de julio de 2015

V.M. Arbeloa: Banderas y sensibilidades


Sobre este tema de las banderas, vital para Navarra -aunque algunos mamporreros quieren echar vaselina para que traguemos la ikurriña- Arbeloa (y César Oroz) nos recuerda lo evidente: que los navarros ya tenemos desde hace siglos nuestra bandera (que nos representa a todos) y no necesitamos otras advenedizas que lo único que hacen es dividirnos.
Y quiero agradecer a Víctor Manuel su halagadora cita:
Lo decía el gran Dalí:
"lo importante es que, aunque bien,
hablen de ti";
pero si quien piropea es Víctor Manuel,
sobre hojuelas miel
Banderas y sensibilidades
A muchos nos gustaría que el alcalde de Pamplona no nos mintiera, ni nos disimulara y ocultara sus intenciones, sus propósitos y sus hechos. Como ocurrió cuando hizo ondear la bandera vasca, la diseñada por los hermanos Arana Goiri, oficial en la Comunidad Autónoma Vasca, y declaró después que lo había hecho en homenaje a la presencia de no sé qué parlamentarias vascas de Bildu. Con ese criterio, que no es exactamente el contemplado por la ley, los balcones de todos los ayuntamientos podrían llenarse de banderas, en fiestas o no, invitando, cuando se quiera, a unos y otros personajes de cualquier lugar del mundo.
Chupinazo en Viana
Por ejemplo, cualquier día que visite Viana el vecino alcalde de Logroño, luciría en el balcón de la ciudad navarra la bandera riojana. Cuando el jesuita Alberto Pérez tire el cohete de las fiestas de Tudela, el alcalde izquierdaunidista podría hacer ondear la bandera de la Ciudad del Vaticano. Y lo raro es que no se desplegara la bandera francesa en el balcón central del ayuntamiento de Pamplona, cuando hace unos días nos visitó el alcalde de Bayona. Qué despiste, ¿no? ¿O no tienen, además de la vasca, una mala bandera francesa que poner?
Dejémonos de bromas. El argumento principal, utilizado por casi todos los defensores de la bandera vasca es que representa a muchas sensibilidades en Navarra o a una parte de las sensibilidades de los navarros. Para empezar, ¿qué es eso de las sensibilidades? Sensibilidad, aparte de calidad de las cosas sensibles, es la facultad de sentir, propia de los seres animados. Pero en el hombre la sensibilidad es parte integrante de su inteligencia sensible, que abarca la razón, la voluntad, la memoria, los sentimientos, y ninguna de estas facultades, que distinguimos en la unidad de la inteligencia humana, va por libre ni campa por sus respetos: todo acto intelectivo es sensitivo y viceversa. Así que, tratándose de actos relacionados con banderas, símbolos de cualquier clase, arte, amor, amistad, repulsa… son actos de la inteligencia humana completa, con mayor o menor grado de razón, volición o sentimiento.

Simpecado de la Hermandad del Rocío en Navarra
Pero las banderas políticas, que son símbolos -representaciones sensorialmente perceptibles de una realidad-, no representan “sensibilidades”, ni siquiera opiniones, convicciones, voluntades ni proyectos de las personas. Representaron un día la realidad del señor feudal, caudillo, príncipe, rey absoluto, y luego pasaron a representar a las regiones, países, reinos…, y sus pueblos respectivos. Hay otras banderas, no políticas, que representan empresas, asociaciones, organismos, clubes, y hasta estados de opinión, como puede ser la bandera del arco iris. Si la bandera de la Comunidad Autónoma Vasca tuviera que estar en los balcones, por representar opiniones, convicciones, deseos, “sensibilidades”, procedencias, lenguas… debieran estar, desde luego, las banderas de los países de los inmigrantes residentes y otras muchas más. En muchas localidades navarras, verbi gratia, se habla mucho más árabe, búlgaro, rumano, o inglés que vasco.
Y no me vengan con el ejemplo de Ultrapuertos y del País Vasco Francés, porque las comarcas y los departamentos franceses no tienen bandera propia. Si llegan un día a ser una Comunidad, al estilo de las españolas, ya veremos qué bandera eligen. Viniendo más cerca, ¿en cuántos ayuntamientos vascos, regidos por el PNV o por Bildu, pusieron en lugar preferente la bandera española junto a la vasca, antes de que les obligaran por ley?
Por otra parte, a los ignaros arcaicos, que todavía repiten eso del “trapo” de las banderas, hay que recordarles que eso es tanto como decir con un tonto desprecio que los símbolos más importantes y útiles del hombre, los números, las letras… o el dinero, son sólo tinta o papel. ¿Y?
Volvamos al caso en Navarra. No, no es un tema menor, aunque lo parezca. Quien sabe algo de semiología, y de historia particularmente, lo sabe bien. Es de una de esas cosas culturales, espirituales, que tienen mucha influencia en la convivencia y hasta en las cosas de comer, por si así alguien lo entiende. ¿Problemas de esencias, de pertenencia? No sólo eso: problemas de vivencia, de convivencia, de coexistencia. “¡Problemas de identidad!”, dicen algunos con desdén. ¿Y les parece poco la identidad? ¿Pueden vivir ellos sin saber, sin querer ser lo que son? ¿O sin atreverse a decirlo? ¿O no son nada ni nadie? Y lo pregunta quien es patriota de muchas patrias y hombre de muchas banderas. No hagamos como tantos que, dándoselas de “progres” internacionalistas aquí, en España, tras renegar de la bandera nacional española -la histórica, la de hace tres siglos- homenajeaban con entusiasmo la bandera soviética en Moscú o gritaban: “¡Patria o muerte!”, bajo la bandera de Cuba.



De un Gobierno nacionalista-independentista vasco en Navarra -que algunos simples. simplistas o simplificadores llaman “nacionalista” sin más- no podemos esperar mucho en este ámbito, como acabamos de ver, y como lo veremos de continuo. Sólo deseo que “el cambio” en este punto no sea un cambio a peor y más traumático. El error mayor tal vez esté en el empeño de no incluir en la bandera secular navarra todo lo vasco que hay en la Navarra histórica, como suele repetir Patxi Mendiburu. Tanto hablar del Estado navarro, del Reino de Navarra, de la “lingua navarrorum” (mira sobre todo algunos comentarios)… ¿y luego le ponen a todo eso la bandera de los Arana Goiri?
Lo peor es que no habrá paz, y la vida en Navarra será más difícil, mientras entre todos no seamos capaces de reconocer, respetar y honrar, sin reparos y también sin fanatismos, nuestro primer símbolo político foral. Navarra, como toda Comunidad, como todo País, como toda Nación, merece tener su bandera propia.
Víctor Manuel Arbeloa es escritor
Algunos muy sabrosos comentarios de Face 

7 comentarios:

Pablo dijo...

Víctor Manuel, como siempre, tan acertado, llamando a la reflexión, a las cosas por su nombre y su palabra adecuada. Y haciéndonos caer en cuenta de cosas que, por obvias, parece que a veces se nos olvidad de tanto que repiten, una y otra vez, mentiras e hipocresías disfrazadas de media verdad.

Echenique dijo...

Que Victor Manuel Arbeloa, quien se merece olas y loas, cite a Patxi Mendiburu como argumento de autoridad, dice mucho de Paxi y Desolvidar, ese blog al que con tanta frecuencia acudimos unos y otros, tiros y troyanos.
Me viene a la memoria la distinción del maestro Álvaro D'Ors entre la auctóritas, como el saber socialmente reconocido, y la potestas, el poder socialmente reconocido. Enhorabuena Patxi, enhorabuena Desolvidar. Ad multos annos.

Patxi Mendiburu dijo...

Muchas gracias, Ramón, por tus loas. Y queda renovado tu título de Desolvidadizo Mayor del Reino. Pero, como muy bien dice Pablo, aquí no se hace sino desolvidar lo obvio, escondido por tanta mentira. La bandera de Navarra nos representa a todos: al gitano euskaldun del Baztán y al tudelano de cultura árabe.
Gracias a los dos

Anónimo dijo...

Muy buena tu entradica de hoy sobre las banderas.
Por cierto, te has percatado de que en su fijación por que ondease la inevitable, nuestro alcalde desplazó la bandera de Pamplona hasta el extremo derecho para meter con calzador la suya para darle más protagonismo, orillando así la verde pamplonesa? Quizá sea la posición lógica que la de Pamplona esté en último lugar? Porque si es así, en este momento ondean mirando de frente al Ayuntamiento y de izda. a dcha. pamplonesa, española, navarra y europea. Con lo cual, si la de Pamplona en estos momentos figura la 1ª, no se bajo qué pretexto ondeó en último lugar en las fiestas de San Fermin de esta ciudad de Pamplona.
Yolanda O.

Anónimo dijo...

Os dejo un artículo relacionado con el tema. A ver qué os parece. Se titula "La ikurriña, ¿bandera de Euskal Herria?". https://casadenuestropadre.wordpress.com/2015/07/10/la-ikurrina-bandera-de-euskal-herria/

En este asunto se dan muchas confusiones que es necesario aclarar. Aunque sea difícil...

Ikerín dijo...

El nacionalismo utiliza de manera hipócrita el reclamo del "respeto a la pluralidad de sensibilidades" allí donde es minoría, para conseguir infiltrarse y ser mayoría.

Pero donde son mayoría, imponen fascistamente sus intereses sin contemplaciones.
No hay más que ir a ver como quitaron la bandera de España en Baztán el otro día, pese a que, además de ser bandera oficial de Baztán, como mínimo, un 40% de los baztaneses se siente identificado con esa bandera.
O no hay más que ver los anuncios oficiales de ayuntamientos como Leiza donde sólo se utiliza el euskera y se excluye el español (a pesar de que precisamente la Zona Vascófona es la única donde euskera y español son oficiales).

Todos tenemos muchas sensibilidades y cada cual es libre de expresarlas en su vestimenta, en su casa o en su balcón (menos en esos paráisos nacionalistas del norte de Navarra donde la gente no puede sacar al balcón nada que contrarie a la bildurrianada porque entonces el fascismo que llevan dentro entra en acción y puede acabar en agresiones), pero en las instituciones deben ondear las banderas oficiales, que son las que nos representan a todos como ciudadanía.
Poner banderas que no son oficiales lejos de ser una muestra de pluralidad lo es de imposición.

Si los nacionalistas quieren que la ikurriña ondee de manera oficial en Navarra, lo tienen muy sencillo QUE CONVOQUEN DE UNA VEZ (ahora tienen los 26 escaños necesarios) EL REFERÉNDUM DE ANEXIÓN y así, si lo ganan, la ikurriña ondeará oficialmente en Navarra indicando la pertenencia al País Vasco.

Pero eso no lo van a hacer, saben que lo perderían y si ya actualmente en la doctrina jurídica hay dudas de que el Constitucional (llegaro el caso de que se le consultase sobre esto) considere que una disposición transitoria aprobada hace 35 años todavía pueda estar vigente, está muy claro que una vez que se celebrase un referéndum ya no habría dudas y la totalidad de la doctrina jurídica concluiría que la disposición transitoria ha quedado definitivamente extinguida por perdida de objeto.

Antes de convocar el referéndum les harían falta (como mínimo) 10 de años ininterrumpidos de tejer una red clientelar regada de dinero público en el mundo mediático y cultural, la conversión de la administración en un coto cerrado de nacionalistas mediante el artilugio de imponer el euskera, y del adoctrinamiento masivo de los niños riberos y de la Zona Media.

Espero que UPN, PSOE y PP (apoyados en su caso por Ciudadanos) tomen nota de lo que ha pasado por haber sido timoratos a la hora de hacer frente a las intenciones nacionalistas y supriman de una vez la transitoria cuarta.
Suprimida la posibilidad de anexión. El proselitismo ultranacionalista se quedaría sin horizonte.
Navarra no es transitoria.

Patxi Mendiburu dijo...

Gracias, Ikerín