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domingo, 30 de marzo de 2014

Sin dueño. (A Juan Sánchez Sierro)

Pilar Linto: "la perrica, sin dejar que nadie se acercara" 
Actualización 10.11.16:
Casi todos los días Consuelo Ordóñez, la Presidente del Colectivo de Víctimas del Terrorismo (COVITE), nos recuerda en Face a quién asesinó ETA en esa fecha. Anteayer, 8 de noviembre, se cumplió el 32 aniversario del atentado que costó la vida a Juan Sánchez Sierro. 
Cuando Consuelo leyó la entrada que sobre Juan hice hace unos años, recomendó su lectura. Gracias. amiga.
El relato sobrecoge, pero más sobrecoge la cruel indiferencia y el olvido sufrido por las víctimas, especialmente en los años de plomo.
Cuando uno comprueba lo rentables, electoralmente hablando, que han sido los asesinatos de ETA, lo que se siente es indignación.
***

El 30 de Junio de 2010, en una entrada dedicada a las subvencionadas Penas (sin tilde) de Pamplona, escribía:
El 8 de noviembre de 1984, consiguió (Miguel Ángel Gil Cervera, alias "Kurika") su primera víctima: Juan Sánchez Sierro (es increíble, pero no puedo ofreceros ni un triste enlace) en Cestona (Guipúzcoa)
Me quejaba con amargura por el olvido al que han sido sometidas las víctimas de ETA, especialmente las de aquellos primeros años de andadura democrática, hasta el punto de que en aquella entrada no conseguí ninguna referencia sobre aquel hombre.
Gracias a una conversación con una persona, he vuelto a este caso, el del asesinato de José Sánchez Sierro, Maixu Txikia ("pequeño maestro", hijo de un maestro que tuvo que huír tras sufrir un atentado atribuído a ETA), y me ha alegrado infinito encontrar un impresionante documento de Alberto Moyano.
Es reconfortante saber que vamos recuperando la memoria, que vamos desolvidando.

Maite Pagaza y Pilar Linto (viuda de Juan Sánchez Sierro) en el homenaje a Casanova 2015
Las víctimas y el poema
Nos cuenta Alberto, el 03.12.13:
En el programa de ETB2 ‘Sesenta minutos’ emitido anoche, se recogía el testimonio, entre otros, de María Pilar Linto Iriarte, viuda del electricista de Zestoa Juan Sánchez Sierro.
El 8 de noviembre de 1984, Sánchez Sierro fue secuestrado por un comando de ETA cuando salía de casa con su perra, una cocker hispanier, y llevado posteriormente a una cantera cercana, en donde fue asesinado de tres tiros en la cabeza. Cuando la Guardia Civil llegó al lugar de los hechos, se encontró -amén de una bomba trampa- a la perra junto al cadáver de su dueño, lamiendo sus heridas de bala y sin dejar que nadie se acercara. Todo esto lo contaba anoche Pilar Linto y así aparece reflejado en la prensa de la época (D.V. 09.11.84).


La viuda también contó que días después apareció en el DV un poema, así que me he lanzado escaleras arriba, a buscar en las telarañas que son las páginas de una hemeroteca. Y efectivamente,  el poema aparece publicado en la página 2, sección Cartas al Director, el día 16 de noviembre
A UN TRISTE CAN DE CESTONA
Me ha helado el corazón
tu cara compungida
tu adivinado llanto
tu tremenda impotencia

La patética imagen
de tu mundo en el suelo
la inerte mano
que te acariciaba
Tu voz sin sonido
llamando a tu dueño;
y el horror que has vivido
en tu impotente inocencia

Jamás el amor y la fidelidad
serán más tristes, más expresivos
que el impacto de tu figura
acongojada junto a tu dueño caído

El poema lleva la firma de Ana María Bernabé (San Sebastián).
En aquellos años en los que no existían asociaciones de víctimas ni todavía existía Gesto por la Paz, bastante valentía demuestra la publicación con nombre y apellido de tan tremendos versos. Aunque la última estrofa no carga contra los asesinos del dueño, sino contra quienes maltratan a los perros:


¡Y habrá en él vida todavía,
quien cruel e insensible
os maltrate, os censure, a vosotros
superiores, queridos y amados perros!

Por eso, he preferido modificar el final con esta estrofa "made in Desolvidar":

¡Matarifes, yo os maldigo!
Y, tras purgar en la cárcel, os deseo… el infierno:
que jamás disfrutéis del cariño
del mejor amigo del hombre, el perro


(Espero que la valiente donostiarra no se me enfade)
Los verdugos
El autor material de los disparos fue José Antonio López, el gudari López Ruiz (bien podría ser el protagonista de "Ocho apellidos vascos"), alias Kubati, alimaña sanguinaria (13 asesinatos y 16 frustrados) que también asesinó a Yoyes delante de su hijo, y que, disfrazado con pelliza de cordero, hizo de portavoz en el matadero de Durango:


¿Una paz sin vencedores ni vencidos?
Cuando, casi treinta años después, uno observa los resultados electorales de Cestona, se da cuenta de quiénes han sido los vencedores, de lo rentables, electoralmente hablando, que han sido los asesinatos de ETA:

(pincha para leer mejor)
¿Quién tenía el valor de amargarse la vida y, quizás, perderla, representando a opciones que no fueran nacionalistas, si le habían pegado tres tiros a un afiliado a ELA-STV?
Aquí ha habido una carnicería y quienes han asesinado, quienes han jaleado sus fechorías, los que las han legitimado... tienen que, por lo menos, reconocerlo y, si son valientes, pedir perdón.
Y no puede ser que cantidad de pueblos de Euskadi y de Navarra sigan, todavía, prisioneros del síndrome de Estocolmo.
Pero, para ello, no hay que pasar página, sino todo lo contrario: ¡¡¡DESOLVIDAR!!!

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Magnífico. Efectivamente, ojalá no perdamos la memoria ni la justa indignación ante el crimen y la impunidad.
Javier B.

Anónimo dijo...

Caray Patxi, se me han puesto los pelos de punta. No había visto a Juan así nunca y me ha impactado.

Después de leer y ver los videos, he hablado con Pilar y se lo he reenviado a ella.

Muchas gracias!
M.

Anónimo dijo...

Tuebes razón Patxi , después de leer y releer todo, creo que hay que desolvidar y no amargarnos más la vida!!!!
Gracias.

Anónimo dijo...

joder! la carne siempre de gallina, maitia
AMB

Anónimo dijo...

Como me gusta!!! Gracias por escribirlo. Voy a mandárselo a Pilar Linto su viuda, la conozco y la aprecio, una gran mujer, es socia de Covite. Es uno de nuestros grandes empeños "desolvidar" lo inolvidable!!!. Gracias por ayudarnos.
Consuelo Ordóñez

Anónimo dijo...

Fue algo tan trágico, en una cantera, lo dejaron muerto, como quien deja un despojo. Adhirieron al cuerpo una bomba para intentar que muriese algún policía cuando llegaran a descubrirlo y así aumentar la barbarie. ¡Cuánto por desolvidar! El dolor de Pilar Linto, que con tanta dignidad sobrelleva, no cabe en ningún mapa... y es mío también, y es de todos.
Salvador Ulayar Mundiñano