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jueves, 1 de mayo de 2014

Dormitalero y arcediano. Rincones misteriosos de la Catedral

Casa del arcediano (franja negra) y del dormitalero de la Catedral de Pamplona
Hay una acogedora página en Facebook (¿Quién sabe dónde está hecha?) que, a través de las fotografías, constituye un auténtico test para medir tu conocimiento sobre Navarra y un acicate continuo para, por medio de la contemplación de sus pueblos y paisajes, amar cada vez más nuestra tierra.
Ella ha sido la que me ha empujado a desempolvar algunas inquietudes que tenía desde la infancia y algunas grabaciones más recientes sobre uno de los lugares más misteriosos de Pamplona. Y, la verdad, que me he quedado muy satisfecho de lo conseguido.

Nacido en Dormitalería, enfrente del Arcedianato, entenderéis que esas dos palabrejas, que dan inicio al título de esta entrada, hayan sido para mí bastante comunes, y que siempre haya mostrado interés por conocer todo lo referente a ellas.

Dormitalero
El dormitalero era el cargo que ostentaba un canónigo, encargado de cerrar cada noche las puertas de la Canonjía: el recinto que albergaba las viviendas de los canónigos, la cillería, el refectorio, claustro... Ese canónigo tuvo una casa, asignada para él, desde 1802 y esa casa dio el nombre a la actual calle de Dormitalería, que antes se llamó Rúa de San Martín (1342) y Rúa de Zugarrondo (1350. Del vasco zumar, zugar = olmo y -ondo, sufijo que, aplicado a plantas, equivale a árbol).
Son unas cuantas las páginas de internet que hablan de la casa del dormitalero, pero ¿por qué ninguna nos enseña una foto de la misma?
¿Dónde estaba esa casa del canónigo dormitalero que dio nombre a mi calle?

Arcediano
Cuando, hace unas semanas, pase por el Archivo Municipal, observé que en las fotografías de hace sólo 80 años aparecía sistemáticamente arcedeano, arcedeanato...
Y me entró la duda (a ver si alguien me ayuda) de si vendría de decano o de diácono. En muchos casos, archidiácono y arcediano son tratados como sinónimos. Sea como fuere, el arce- (archi-) inicial alude al primero o principal de ellos, y tenían jurisdicción delegada del Obispo y formaban parte del Cabildo catedralicio. Se ocupaban principalmente de obras de caridad que ejercían de parte del obispo, de administrar las diócesis y, finalmente, de dirigir algunas zonas (especialmente rurales) llamadas archidiaconados o arcedianatos.
[Nota posterior: veo claro ahora (ver comentarios 4º y 6º) que arce-diano no viene de díácono sino de decanus (jefe, en este caso, de una decena de monjes), palabra que, a través del francés, dio en castellano la palabra dean, deanazgo y deanato. ¡Qué razón tenían las fotos de los años 30: arcedeano, arcedeanato... !]
Esta última función sería la del arcediano de Usún, Juan Pérez de Estella, quien en 1315 edificó una vivienda en el Conjunto catedralicio.
¿Y dónde estaba esa casa? Si es que aún estaba en pie, sería la vivienda más antigua de Pamplona.

Goñi Gaztambide
José María Goñi Gaztambide, canónigo e historiador, que en los años 60 del pasado siglo vivió precisamente en la Casa del Dormitalero, fue quien aportó entonces el dato de la existencia de la Casa del Arcediano de Usún.
Como se ve en la imagen de portada, pegadica a la casa del dormitalero y debajo de la biblioteca gótica, había una dependencia que parecía un almacén o, mejor, los restos de una torre defensiva. Sin embargo, la ausencia de elementos militares, la anchura de la escalera, la comunicación con el refectorio y otras muchas razones, han llevado (hace dos años, en 2012), a arqueólogos e historiadores que han participado en la investigación, a la conclusión de que se trata de la vivienda del Arcediano. El hoy llamado Palacio Usún es, pues, la vivienda más antigua de la Vieja Iruña.

Tres callejas
Desde el atrio de la Catedral hasta la Bajada de Javier son tres las callejas que, desde los números impares de la Calle Dormitalería, se adentran en el imponente Conjunto Catedralicio. Ninguna de ellas tiene (que yo sepa) nombre y, por eso, las vamos a bautizar:

Señaladas en rojo, las tres callejas de Dormitalería
  • La que yo llamo "Calleja del Campanero", que arranca en La Casita, nº 1 de Dormitalería, y discurre entre este edificio (en el que muchos niños del barrio de La Navarrería obtuvimos nuestro título más preciado: "Cagonicos del Asilo") y las verjas del atrio de la Catedral. Atravesando la verja del fondo de la calleja y subiendo unas escaleras, nos lleva a la Casa del Campanero.
  • La "Calleja del Claustro" existe desde 1970 y sustituyó a la entrada más recoleta y bella que ha tenido nunca nuestra Catedral: la Puerta del Arcedianato, destruída, tristemente, en ese año (a ella dedicaremos una próxima entrada). Sale del nº 3 y, girando a nuestra izquierda, nos mete en el Claustro. Es la única entrada al Claustro desde el exterior. La otra, accede desde el propio templo, por la Puerta del Amparo.
  • "Calleja del Dormitalero". Poco antes de llegar al nº 7, encontramos la tercera calleja, protegida por una verja, y nos lleva (además de, evidentemente, a las casas de los canónigos) a las del Arcediano y el Dormitalero. Cuando, de niño, me metía por aquella calleja, sin adoquines, con bastante maleza, y contemplaba aquellas casas, cuya piedra rezumaba humedad, me invadía una atmósfera de misterio y de miedo, como si algún ser extraño me observara. Hoy, todavía, no las tengo todas conmigo.
Aprovechando fotografías y grabaciones, recientes y de hace un par de años, os invito a colarnos (escuchad algún fragmento) en esas callejas, atravesando las verjas que las protegen, para sentir el misterio de esos rincones prohibidos y ocultos de nuestra Catedral:

9 comentarios:

Echenique dijo...

Esta entrada, Patxi, casi te cuesta la vida, pero la Dolorosa te envió a uno de sus porteadores, que no se pudo aguantar ( aguantad aguantad )y te porteó hasta la Coronaria, de donde saliste con la corona triunfal para poder regalarnos esta deliciosa maravilla.

Patxi Mendiburu dijo...

entre la Virgen del Camino, por lo del pie, y la Dolorosa, por el infarto, va a tener razón Cecilia cuando me tachaba de meapilas

Anónimo dijo...

Pienso que aquí hay una confusión, pues al parecer la casa ahora descubierta pertenecía al Arcediano de Usún mientras que la que daba nombre al Arcedianato sería la del Arcediano de la tabla o la del Arcediano de la cámara (todas ellas dignidades distintas entre las 13 que existían en el Cabildo iruñés hasta el S. XIX).

Anónimo dijo...

Por cierto, la palabra "arcediano" sería al parecer la vulgarización de "archidiácono", es decir, el principal de los diáconos de una determinada iglesia.

Patxi Mendiburu dijo...

Eso mismo me preguntaba yo. Por qué arcediano o tipo de arcediano llevaba el nombre la desaparecida Puerta del Arcedianato, jardín del Arcedianato? Si algún día lo sabemos, agradeceré, como ahora agradezco, tu colaboración. Muchas gracias

Patxi Mendiburu dijo...

En cuanto a lo de archidiácono, eso mismo creía yo. Pero me hizo dudar lo de arcedeano de los años 30. Lo que está claro es que decano y diácono nada tienen que ver etimológicamente. En cambio, veo ahora que viene de "deán" y "deanato", palabra que, según la RAE, (Del fr. ant. deien, hoy doyen).

1. m. Canónigo que preside el cabildo de la catedral.

2. m. En la antigua Universidad española de Alcalá, graduado más antiguo de cada facultad.

3. m. ant. Jefe de un grupo de diez.

Por tanto, lo liga más que con decano que con diácono.
Muchas gracias

Anónimo dijo...

La alegría que albergues en tu corazón, el positivismo y tu esfuerzo serán tus mejores herramientas para afrontar la vida y salir siempre adelante y airoso, con la frente bien en alto pese a las adversidades, obstáculos o problemas que se te presenten.
Así que arriba ese ánimo y a luchar con las herramientas que te he mencionado. Vamos tu puedes. Cuentas con todo mi apoyo y cariño amigo
Muy importante....me gusta mucho tu entrada, tu fortaleza y tu diligencia y amor por el trabajo, te hacen publicar estas cosas tan interesantes. Nuria

Javier Baleztena Abarrategui dijo...

Enhorabuena porque la Dolorosa te ha sacado en andas del susto que nos has dado y del que no me había enterado hasta el otro día. Me alegro de veras. Un abrazo

Patxi Mendiburu dijo...

Mejor enterarse a toro pasado. Muchas gracias, Javier!