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martes, 12 de octubre de 2010

El enigma de la cruz de la Peña de los Canteros


La Cruz de los cencerros con tres fechas: 1728, 1902 y 1947 (foto cedida por G. Ariz)
A comienzos de los ochenta, y debido a mi afición al monte, me compré una magnífica colección de libros titulada "Mendiak". Los artículos y, especialmente, las fotos aéreas que traía me permitieron visualizar innumerables paseos por la montaña. Fue para mí una especie de SITNA de los años 80. Gracias a esos libros tuve conocimento de un hecho que me ha intrigado durante mucho tiempo. En uno de los tomos, el tomo 2, había un relato de Patxi Ripa sobre una misteriosa cruz que se alzaba en lo alto de la Peña de los Canteros, en las Peñas de Etxauri. El tema del artículo, publicado en Mendiak, era tan interesante y estaba tan bien escrito, que enseguida me enganchó. Ahora, con algunas pequeñas variaciones, os lo reproduzco casi literalmente:

La enigmática cruz de Peña Cantero
Como hecho relevante, notorio y único, destaca, por méritos propios, entre los monolitos de Etxauri, la antiquísima Cruz de los Cencerros que preside la Peña de los Canteros, cuyo origen remotísimo y la forma en que se asentó en el lugar privilegiado que ocupa, es tema, desde antiguo, de conversación de escaladores y lugareños, sin que, hasta el presente, la investigación de archivos y averiguaciones locales hayan aclarado los orígenes, motivos, circunstancias y actores de este sin igual hecho.
Daniel Bidaurreta en El Huso de
Etxauri Septiembre de 1958
Se conoce con todo detalle que el año 1902 los vecinos de Etxauri José Irujo y Eustaquio Lacunza, acompañados de Domingo Pello, de Ciriza, deciden ascender la desafiante Peña para limpiarla de arbustos y, de paso, comprobar si existía una cruz que, según se rumoreaba en la comarca, la habían subido con anterioridad dos canteros que habitaron en el valle y, de cuyo hecho, le viene el nombre de "Peña del Cantero" o "de los Canteros".
La tal Peña queda defendida por impresionantes paredones de verticalidad absoluta, que alcanzan la centena de metros. El punto más practicable de ataque es por "La Horquilla" que forma con su vecina "Peña San Quiriaco". Pero, para llegar a la base de la "La Horquilla", se precisa pegar un gran salto para salvar la grieta que se hunde en el abismo. (Actualmente une sus bordes un puente metálico colocado por el GEDNA). Aprovechando las terrazas de la cara sur, se llega a la base de la escalada que normalmente se realiza por la chimenea que conduce a "La Horquilla" y la pared final con un desnivel vertical de 40 metros.
En la ya mencionada "Horquilla", aéreo y fantástico mirador de la cara norte, fueron incrustando maderos entre las dos paredes, con auténtico valor y destreza, hasta alcanzar la terraza de la Vía Normal de la ascensión. Desde aquí quisieron llegar a la cima por medio de una escalera que, por el desprendimiento y caída de un grueso peñasco, estuvo a punto de truncar el intento en tragedia, pues partió 5 de los 22 peldaños, e incluso quebrantó algunos de los tablones de la base, antes de precipitarse en el vacío. No arredró el percance a los improvisados escaladores y, días después, con la escalera reparada, vuelven a la carga y consiguen alcanzar la cima. Pero, al no llegar la escalera al borde superior de la roca, vencieron los últimos metros en improvisada escalada libre. Entre los chaparros, que cortaron y arrojaron al vacío, hallaron la cruz de hierro, cuya existencia suponían, con la fecha grabada de 1728, que se supone que es la de su colocación, y que sorprende a todos por su antigüedad. Fue bajada al pueblo inmediatamente y vuelta a subir, al día siguiente, debidamente reparada y con la fecha de 1902 añadida.
Los hermanos Emilio y Braulio Jaunsarás y Benito Andueza, en cordada militar, vuelven a bajar la cruz al pueblo el año 1947, y el herrero Calixto Arbizu añade la tercera fecha.
El año 1959 es una cordada de escaladores del C. D. Navarra quienes las desciende para arreglar las esquilas que cuelgan de sus brazos, volviéndola de nuevo a las soledades de su altivo pedestal, sin añadir esta vez la fecha correspondiente.
Muchas son las preguntas y cábalas que se han cruzado entre los que viven de cerca esta apasionante incógnita. Pensando en aquellas lejanas fechas, carentes de toda técnica, como queda de manifiesto años más tarde, cabe preguntarse: ¿quiénes fueron los autores de semejante hazaña?, ¿por qué colocar una cruz en paraje tan inaccesible?, ¿cuál fue el móvil? No se conoce respuesta y todo permanece igual en el transcurrir del tiempo. Pero su acción queda patente por siempre, y más en estos años de intensidad deportiva. Que unos sencillos aldeanos, carentes de medios y preparación técnica, realizaran esta increíble proeza, es algo que los coloca indiscutiblemente a la cabeza de los primeros escaladores de nuestra Región.
Patxi Ripa

Una visita al Cantero
Nosotros ahora vamos, pues, a conocer en directo la enigmática Cruz de los Cencerros, una cruz que fue colocada en 1728 en la Peña de Los Canteros. Se trata de una escalada (tranquis, no vamos a escalar) catalogada como Muy Difícil: un quinto grado que incluye pasos de grado superior. El enigma es evidente: ¿cómo es posible que hace casi 300 años, sin medios ni técnicas de escalada, fuera colocada esa cruz en lugar tan inaccesible?
Lo mejor será conocer in situ la ubicación exacta de la Cruz de los Cencerros. Para ello, mi propuesta es dar un completo rodeo a todo el conjunto del Cantero.
Nos dirigimos desde Pamplona a Etxauri y, subiendo el puerto, encontramos en el km 15'3, a la derecha, un aparcamiento.
Desde las inmediaciones del km 15 se observa así la impresionante mole que consta de 3 partes principales:


A la izquierda, algo más baja, Peña El Quiriaco; en el centro, El Cantero con su cruz (dentro del círculo); a la derecha del Cantero, más abajo, el Balcón del Cantero. Hasta allí, aunque os parezca increíble, subiremos.
Por detras de la inmensa mole, entre ella y las paredes del monte, el Callejón de las trampas nos va a permitir rodear el imponente conjunto.
En la parte baja del aparcamiento cogemos el ancho camino. Rechazo un primer desvío a la izquierda y seguimos siempre en dirección al Quiriaco. Ya bastante arriba, rechazamos un tentador camino a la derecha y la senda nos mete en una dura cascajera. El esfuerzo merecerá la pena. Por fin llegamos arriba, al collado occidental del Callejón de las Trampas. A la derecha tenemos la cara noroeste del Quiriaco y a la izquierda la pared del monte. Enseguida observo a mi derecha La Horquilla entre el Quiriaco y el Cantero. El sendero baja hasta una hondonada y vuelve a subir. Llanea y, si miro arriba, veré que ya he pasado el Cantero (se llega en un punto a ver la cruz) y que las hiedras llegan hasta el Balcón. Estoy en el collado este del Callejón y, ahí mismo, antes de comenzar el descenso, tengo que ver un senderillo a mi derecha que, por una increible chimenea, da acceso al Balcón. ¡Ahora entiendo por qué al Callejón se le llama "de las trampas"! A la izquierda veo las escalerillas que suben al altar de los sacrificios: un buen observatorio de la Cruz de los cencerros. Unos metros más adelante, rodeada de lirios al comienzo de la primavera, la lápida de Xabi, alguien que decidió que el Balcón era un buen sitio para descansar, y, bajando hacia el sudeste, una estructura metálica a la que, si consigo vencer el vértigo, aunque sea reptando, me acercaré y me permitirá comprobar el impresionante vacío. Vuelvo a la chimenea por la que he entrado y cruzo el puente metálico del GEDNA. Una sirga me ayudará a trepar hasta la base del Cantero. Desde ahí, con unos prismáticos, puedo comprobar con más detalle las fechas de la Cruz de los cencerros. Merece la pena acercarse hasta La Horquilla que la separa del Quiriaco para ver de cerca por dónde subieron los 3 improvisados escaladores de 1902 (y, posiblemente, quienes subieron la cruz en 1728), y así valorar en toda su dimensión la hazaña que unos y (sobre todo) otros llevaron a cabo.
Tras escudriñar el Balcón, vuelvo al Callejón de las trampas y tiro hacia mi dcha. Y en pocos minutos llego al Huso y la Rueca. Un sendero claro me lleva al Refugio. Vuelvo al Huso y, rodeándolo por el este, bajo en rápido descenso y llego a la carretera 100 m. antes del km. 15.
Que la emoción no te haga olvidar que tienes el coche 400 m. más arriba.

Mira el recorrido en este vídeo:
Algunas reflexiones:
1. Si llamamos misterio a algo que mi razón no puede entender, la presencia de la Cruz de los Cencerros en lo alto de la Peña del Cantero no es ningún misterio. Ha sido, evidentemente colocada por seres humanos, no por dioses ni por extraterrestres. Se trata, pues, aunque parezca obvio decirlo, de una hazaña humana.
2. Creo que hay que dejar de lado suposiciones de que la fecha estuviera trucada, ya que cualquier entendido en deterioro de metales lo descubriría inmediatamente. Pero me intriga saber en qué parte de la cruz estaba la fecha inicial, porque, en el que ahora se encuentra, parece evidente que no.
3. Quienes subieron la cruz en 1728 disponían de similares medios que los que lo hicieron en 1902. Si éstos lo consiguieron con maderos y una larga escalera, los que colocaron la cruz por 1ª vez también podían disponer de esos, o parecidos, medios materiales. Y en ambas ascensiones le tuvieron que echar, mucho, muchísimo valor.
4. Con el argumento anterior, queda claro que no comparto la opinión de Marcos Feliú quien en 1977 afirmaba, refiriéndose a la 1ª ascensión: "Ante la dificultad técnica de la vía normal nosotros nos hemos resistido siempre a creer, que pudieran subir sin más, si suponemos que en aquellas lejanas fechas se hallaba la roca como hoy. Creo que lógicamente, no queda más remedio que pensar que entonces existían bloques, cornisas o árboles que posteriormente se desprendieron". Creo que Marcos Feliú se pilla los dedos, ya que el mismo argumento valdría para los de 1902. Y, sin embargo, estos subieron. Y si estos sí, ¿por qué los de 1728 no?
5. Dice Patxi Ripa en el Tomo 2 de Mendiak, de 1981: "Que unos sencillos aldeanos, carentes de medios y preparación técnica, realizaran esta increíble proeza, es algo que los coloca indiscutiblemente a la cabeza de los primeros escaladores de nuestra Región." Y cuando dice "Región" supongo que no se refiere precisamente a Navarra, porque díría simplemente "Navarra" (en aquellos años era un pecado llamarle "región"), ni tampoco a España. Pero se refiera "Región" a lo que sea (el lector avezado ya lo supone), yo creo que se queda pero que muy corto. Lo que hicieron aquellos "sencillos aldeanos" fue un ¡quinto grado!, una escalada "Muy Dificil", que puede incluir pasos del grado superior, que hoy muchas veces se superan con la ayuda de la escalada artificial. La dificultad que tiene el Cantero, por la vía normal, es similar a la que tiene el Pico Urriellu (Naranjo de Bulnes), que no fue hollado hasta 1904. Y un grado superior al Mont Aiguille (considerado como el acta de nacimiento del alpinismo) que, aunque fue ascendido, por orden real, en 1492, está catalogado como un 4a por la vía normal y que, luego, no fue ascendido por 2ª vez hasta 1838. El propio Mont Blanc, objetivo goloso para cualquier alpinista, no fue conquistado hasta 1786 y eso porque había una recompensa monetaria. En resumen, la ascensión de 1728 a nuestro, no tan famoso, Cantero es, mientras alguien no demuestre lo contrario, la 1ª ascensión, no ya de Navarra, España o Europa, sino de todo el Planeta a una cumbre de esas características. Además es una proeza que se puede demostrar y que cualquiera puede comprobarla sin ninguna duda: ahí está la fecha en la cruz: 1728.
6. En cuanto al motivo de la ascensión, en el caso de la de 1902 se dice que subieron por conocer el origen de un tintineo procedente de la peña del Cantero los días de viento. Si la cruz estaba donde está ahora y la altura de los chaparros que la rodean era similar, era evidente el origen del sonido, toda vez que la cruz y sus dos cencerros son visibles a simple vista y, mejor, con ayuda de algún anteojo (el telescopio existe desde comienzos del siglo XVII). La motivación de los 3 héroes de 1902 fue, pues, a mi juicio, un reto personal o, quizás, una apuesta.
7. En el caso de la ascensión de 1728, yo creo que se trata, en cambio, de una motivación más religiosa que deportiva (aunque poner una fecha muestra cierto afán de notoriedad). La misma que ha llevado a mucha gente a colocar ermitas, cruces, estatuas en lo alto de los montes. La espectacularidad del conjunto del Cantero lo asemejan a una imponente catedral natural. Y es comprensible, desde el punto de vista cristiano, la tentación de colocar en el punto más alto una cruz. Hay, también, otro detalle curioso: si trazamos una línea recta que una la ermita de la Santa Cruz, en la cumbre del Cabezón, con la torre de la iglesia del pueblo de Echauri, esa línea pasa justo por el Cantero. Yo no quiero hacer ninguna interpretación más. Simplemente señalo el hecho.
8. Al ser la cruz original tan sencilla, no creo que la idea de colocarla partiera de fuentes eclesiásticas (dicha cruz sería mucho más elegante), sino de alguien particular, por ejemplo... ¡de unos canteros!: gente habituada a moverse en la zona, que extraía piedra de ahí y que, como todo ser humano, se sentirían atraídos por ascender a esas peñas.
9. Me llama la atención que en ninguna publicación se explique la diferencia entre la cruz de la foto cedida por G. Ariz y la que se ve en la actualidad. Siempre se habla de 3 fechas. Sin embargo en la cruz que vemos hoy se ha colocado la vieja cruz sobre una especie de pedestal más complicado que lleva la fecha de 1981 (eso creo que pone). Es una carencia que debería ser comentada.
10. No quiero terminar sin denunciar que en Etxauri hay unas cuantas vías de escalada con nombres muy desagradables para la mayor parte de los navarros. Quiero pensar que es el mismo escalador el que ha abierto todas esas vías, porque, si no, sería muy peligroso tanto imbécil escalando. Pero la culpa no la tiene sólo él, sino todos los que consienten semejantes nombrecitos. Sirvan como ejemplo: "Kaña a España" (aquí se le ha escapado por 2 veces esa "ñ" tan española), "Kale borroka"... Encima, están puestas en un letrero que seguramente hemos pagado todos los navarros. En fin, que ojalá no le pase nada, pero si un día le pasa, ya sabéis, como tantas veces, quién tendrá que ir a rescatarlo: la Guardia Civil.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Patxi después de ver ésto quiero pensar que estás como un cencerro. Aún tengo los pelos erizados imaginándome viéndote trepar por aquellos cascajos.

Anónimo dijo...

No se si el propietario del blog conoce a sus colaboradores anónimos. Por si no fuese así, te hago saber, por la presente, que ayer Susana sin que mediara amenaza ni sugerencia, sin hablar siquiera conmigo del asunto, te llamo cencerro ¿que te parece?.
Un abrazo

patxi mendiburu dijo...

Gracias, Susana, por tu preocupación, pero tranqui, parece más de lo que es. Vamos, que un día haremos el recorrido y nos meteremos por todos los recovecos. Ya he comprobado que has sabido meterte en éste de mi blog.
Flaco, gracias por el chivatazo

Anónimo dijo...

Gracias por tan interesante articulo, es bueno saber la historia del alpinismo en tu tierra.

Anónimo dijo...

Aunque me gustaría comentar el ultimo párrafo, que considero bastante fuera de tono y ofensivo para el colectivo escalador, entre los que me incluyo.
También quiero dejar bien claro que ni soy vasco, ni nacionalista, ni radical que legitima la violencia.
Puntualizado esto, tengo que decir que los nombres a los que te refieres no solo son vías de escalada, sino que esas vías son las que han dado nombre a los sectores en las que se encuentran. Siendo así, se demuestra que son topónimos ampliamente aceptados por los escaladores.
Por ejemplo, Kale Borroka significa "La lucha callejera", y eso es un derecho legitimo que tenemos todos los ciudadanos y que por cierto gracias a la nueva ley mordaza cada vez esta mas reprimido.
Así que no es un grupo de desalmados que queman cosas sin ton ni son, sino la gente que se manifiesta por tener mejores condiciones de vida, mas solidaridad,etc. El problema es que en vez de informarse sobre el verdadero significado de las cosas, nos creemos las milongas que cuentan los gobiernos y medios de comunicacion.
Luego esta "Kaña a España".
Todos los "españoles" tenemos unas rasgos identitarios que nos hermanan, cosa muy importante y digna de recordar y preservar. Aun así, te guste o no, en nombre del honor y la grandeza de ESPAÑA se han hecho autenticas barbaridades. Por lo que buena parte de la ciudadanía no se siente cómoda con los valores del patriotismo español, que huele a rancio.
Y ya solo faltaba lo de la guardia civil.
No quiero menospreciar a los miembros del greim, ya que hacen una labor excelente que siempre es digna de agradecer. Pero si los rescates de montaña los hacen ellos es porque desde el gobierno no permiten que sea un grupo externo a un organismo militar como es la g.c. el que los realice.
Muchos grandes montañeros con mas y mejores aptitudes para realizar un rescate se apuntarían a esos grupos, pero su sentido de la dignidad no se lo permite.
Por ultimo solo decir que siguiento tu criterio podría pensar que todos los navarros son unos fascistas y mea pilas, ya que si miras un callejero de pamplona se te puede caer el alma a los pies.

Patxi Mendiburu dijo...

Gracias, Anónimo, por tus explicaciones, llenas de buenismo y de ingenuidad. A estas alturas de la película tú nos vas a vender las bondades de la Kale borrika? Claro que no queman sin ton ni son. Eso sería vandalismo. Saben perfectamente lo que hacen y porqué lo hacen. Por ejemplo, preguntale a Asun Apesteguía cuántas veces han atacado su casa y cuántas veces condenó HB esos ataques. Eso sí es Kaña a España. Se nota a la legua que no eres de por aquí. Lo más triste es lo que dices de que los escaladores aceptáis sin rechistar esos "topónimos". Es lo que me temía. Te imaginas, en tiempos de la dictadura, una vía que se llamara "Viva Franco" y que fuera aceptada por los escaladores de la época? Qué dirias de esos escaladores? Pues eso, aplícate el cuento