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jueves, 28 de noviembre de 2013

Canción del flecha (Agustín de Foxá)


Las canciones del Frente de Juventudes fueron un elemento importante de adoctrinamiento durante la guerra y en las dos décadas posteriores a la Guerra Civil española.
En los años 40 y 50 se cantaban muchas canciones, que hoy llamamos fachas, en las escuelas, campamentos de la OJE...
En ellas, en general, se propugnaba un nacionalismo exaltado, aderezado con el catolicismo tradicional de aquellos años.
Constituían estas canciones un verdadero banderín de enganche a la ideología falangista.

Canción del flecha
Desconozco el origen de la música aunque, por su brillo, sonoridad... no me extrañaría que hubiera venido de la Italia de Musolini.
La letra es de Agustín de Foxá y la escribió en 1938, en plena guerra:

¡En pie, flechas de España! Falange es victoriosa. Dame el fusil pequeño, que suena ya una clara voz: "Para que tú crecieras sobre una Patria hermosa, tus hermanos mayores cayeron cara al sol". Un día dejaremos los viejos camaradas; escuelas y talleres iremos todos a fundar en un soto florido,
al pie de las espadas, porque la Patria joven ha amanecido ya.


Hay que reconocer que, para estar escrita en plena guerra, si la comparamos con La MarsellesaEls Segadors, el Eusko gudariak.., parece una canción de monjas (sobre todo tal como la cantan las chicas, como luego escucharéis). Lo único eso del fusil pequeño, pero era de madera, para desfilar.
En las dos versiones que aquí se escuchan, el séptimo verso (Un día dejaremos los viejos camaradas) queda totalmente suelto, sin continuidad. Y se debe, creo, a que esta versión es un resumen de otra más larga.

El autor
Sobre Agustín de Foxá, además del enlace (para compensar), basten estas líneas autobiográficas para mostrar su talante en pleno franquismo:
"Gordo; con mucha niñez aún palpitante en el recuerdo. Poético, pero glotón. Con el corazón en el pasado y la cabeza en el futuro. Bastante simpático, abúlico, viajero, desaliñado en el vestir, partidario del amor, taurófilo, madrileño con sangre catalana. Mi virtud, la imaginación; mi defecto, la pereza. Soy conde, soy gordo, fumo puros; ¿cómo no voy a ser de derechas? Todas las revoluciones han tenido como lema una trilogía: libertad, igualdad, fraternidad fue de la Revolución francesa; en mis años mozos yo me adherí a la trilogía falangista que hablaba de patria, pan y justicia. Ahora, instalado en mi madurez, proclamo otra: café, copa y puro.

El vídeo
Encontré en el No-Do unas imágenes de marzo del 43 y, con algunas adaptaciones, no he podido resistirme a su belleza:




1 comentario:

Jesús Herrera Peña dijo...

Pues yo lo cantaba todas las tardes en mi escuela primaria (1952-59) de aquella España fascista. Me refiero al "Cara al sol".
Y las canciones machaconamente repetitivas, o se odian o se aman. Pudiera ser que dentro de mí se den los dos contrastes.
Pero dejando un poquito al margen mi izquierdosidad, siempre me han parecido muy poéticas aquellas metáforas de:
♫ la camisa nueva que tú bordaste en rojo ayer ♫
♫ si te dicen que caí, me fui al puesto que tengo allí ♫
♫ con mis compañeros que hacen guardia junto a los luceros ♫

Creo que de todos los himnos falangistas que nos hicieron cantar en esos tiernos años, ese fue el más bello (poéticamente hablando).
Aunque no se quedaba muy atrás esa metáfora poética que compara a las montañas nevadas con un gran ejército de soldados portando banderas de paz.