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| 1985 10 18 El Diario de Ávila Letra A. Olavarría. Música Giménez y Navarro |
Este recorte de El Diario de Ávila echa por tierra mi sospecha de que Francisco de Val fuera el autor del Pasodoble Arenas de San Pedro pero ha abierto la puerta de un hallazgo sorprendente: un disco de pizarra que sonó en las Navidades de 1944.
Decíamos en "Francisco de Val, en Arenas de San Pedro (1970-71)" que "el pasodoble se viene interpretando de forma ininterrumpida como apertura y cierre oficial de las ferias y fiestas de agosto desde hace décadas". Viendo que el recorte del periódico es de 1985, yo me imaginaba que la creación del pasodoble habría sido por esas fechas, a comienzos de los años ochenta.
Pero, al poner en Google juntos los nombres de Olavarría, Giménez y Navarro, nos aparece este magnífico enlace:
| Ref | 309 |
| Marca | ARENAS DE SAN PEDRO |
| Sector | VARIOS |
| Pais | ESPAÑA |
| Observaciones | DISCO DE PIZARRA. COLUMBIA. P 1293. ARENAS DE SAN PEDRO (ALFREDO OLAVARRÍA. E. GIMÉNEZ. LUCIO NAVARRO. PASODOBLE. TENOR ENRIQUE ZAMORA). (CAJA PLANA DISCOS DE PIZARRA 4). |
Como veis, un disco de pizarra con el título y autores que ya conocemos, a los que se añade el intérprete del pasodoble, el tenor Enrique Zamora.
Los discos de pizarra dominaron la industria musical desde finales del siglo XIX hasta mediados de la década de 1950, cuando fueron reemplazados por el vinilo.
1944
Durante esa época en España, la serie "P" de la compañía Columbia se utilizaba para numerar y lanzar sus populares discos de pizarra de 78 rpm dedicados a la música popular, lírica y folclórica.
La referencia de catálogo P 1293 de la discográfica Columbia (unida a la fábrica de San Sebastián) corresponde al año 1944, más concretamente al último trimestre previo a las fiestas de Navidad que era cuando más se vendían.
Esta referencia exacta contenía dos temas interpretados por el tenor Enrique Zamora:
- En la Cara A: El pasodoble Arenas de San Pedro.
- En la Cara B: La canción lírica o pasodoble Noche de amor.
Un tándem con un tercero
Los verdaderos motores detrás de los pasodobles de varios pueblos de esa comarca abulense fueron Lucio Navarro Martínez (músico, director de las Bandas Municipales de Ávila y Cuenca) y Alfredo Olavarría Bragado (escritor, periodista y secretario municipal de Ávila). Ellos dos solos compusieron y registraron mano a mano piezas similares de la misma época.
Un equipo creativo fuertemente vinculado a la provincia de Ávila y a la música de bandas municipales durante la posguerra española. El pasodoble de concierto y de fiesta solía nacer de la colaboración entre un literato (encargado de la letra) y músicos profesionales.
El perfil de los autores revela cómo se gestó la pieza:
1. Alfredo Olavarría (Letra)
Alfredo Olavarría Bragado fue una figura muy destacada en el panorama funcionarial y cultural de la época.
Abogado, periodista, escritor y Secretario Municipal de Administración Local. Ejerció como secretario de importantes ayuntamientos, entre ellos el de Talavera de la Reina y, fundamentalmente, el Ayuntamiento de Ávila.
Al ser un hombre de letras y un profundo enamorado de los pueblos de la geografía abulense, actuaba como el letrista del proyecto. Se encargaba de rimar las bondades, la geografía y el orgullo de las localidades afectadas
Lucio Navarro Martínez fue el motor puramente musical de esta obra.
Prestigioso compositor y Director de Banda de Música. En la década de 1940, la legislación obligaba a los ayuntamientos a contar con directores técnicos para sus agrupaciones. Lucio Navarro ganó por oposición la plaza de director de la Banda Municipal de Ávila y, posteriormente, dirigió también la de Cuenca.
Como compositor y director, se encargaba de estructurar la melodía popular, orquestarla para los instrumentos de viento y percusión propios de las bandas, y adaptarla para que tenores como Enrique Zamora pudiesen lucirse en las grabaciones de estudio.
3. E. Giménez (Música / Arreglos)
Habitualmente, en las producciones de Discos Columbia de los años 40, esta tercera figura operaba como el adaptador o arreglista musical para orquesta de estudio. Mientras que Navarro componía la estructura pensada para una banda de pueblo, Giménez adaptaba los papeles para que la Orquesta Columbia (con violines y secciones de estudio adicionales) realizara la grabación en los micrófonos de la discográfica de manera equilibrada.
El idilio con el Valle del Tiétar
Olavarría y Navarro no solo compusieron "Arenas de San Pedro". El tándem funcionaba tan bien ensalzando los "oasis de verdor" de la provincia que pocos años después repitieron la misma fórmula componiendo otro famosísimo pasodoble de la región: "Piedralaves".
Ambos creadores utilizaban sus visitas veraniegas y sus cargos oficiales para impregnarse del folclore local y componer himnos festivos en forma de pasodoble que, gracias al prensado de Columbia en San Sebastián, acabaron sonando en los gramófonos de media España.




