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domingo, 25 de agosto de 2019

Una solución para el remo pamplonés

Pincha para ver la presa de Santa Engracia en Noviembre de 2015 (gracias Maksym Diachenko)
No sé cuántos escritos lleva José Mari Gil, ilustrándonos sobre el estado del Arga y suplicando una solución para la Presa de Santa Engracia. Desde noviembre del 2017 están sin poder remar. La continuidad del remo en Pamplona pasa por dar una solución, siquiera provisional (un sistema sencillo, rápido y eficaz para retener el agua del Arga), mientras se trabaja la solución definitiva. La pelota está en el tejado del Ayuntamiento (ver comentarios).
1. Presa de San Pedro  2. Puente de San Pedro  3. Puente de la Rochapea 
4. Puente del Plazaola  5. Presa y puente de Santa Engracia
El estado del río Arga a su paso por Pamplona 
Si por primera vez un visitante de nuestra ciudad medianamente observador y con algún sentido estético medio ambiental hiciese caminando los aproximadamente 1.800 metros que transcurren en el cauce del río Arga a su paso por Pamplona entre las presas de San Pedro y Santa Engracia, quedaría desagradablemente sorprendido de lo que iba a contemplar. 
2. Puente de San Pedro
Probablemente no entendería muy bien por qué inmediatamente aguas arriba y abajo del puente de San Pedro se había dejado crecer un verdadero bosque con evidente peligro de desbordamiento en subsiguientes riadas. 
3. Puente de la Rochapea y embarcadero destrozado
Continuando en la dirección de las aguas se encontraría en las orillas con lo siguiente: árbol cruzado (gracias, O.Y.) de lado a lado; un poco antes de llegar al antiguo molino, todavía habitado, derrumbe de rocas y de viejos muros; atascos de troncos en el puente de la Rochapea, con un tajamar roto; un embarcadero totalmente destrozado. 

Aguas abajo, y en la margen izquierda, restos de una casa quemada (Casa de Barquilleros) con los cimientos al aire y evidente peligro de caída al cauce. Pasando el puente del antiguo Plazaola (haz favor de pinchar), numerosos derrumbes y restos de rocas. Margen derecha, árbol caído y otro a punto de caer al río. 
También en la margen derecha, y pasado el puente en forma de arco de las Oblatas, un embarcadero, aparentemente de adorno, ya que, para que cumpliera su cometido sería preciso, al menos, lo siguiente: embarcaciones, un local para guardarlas y monitores para enseñar a remar. 
¡¡¡Mucho ánimo, José Mari!!!
Sin embargo, no existe ninguna de las tres condiciones, pero aunque existieran, y dada la cercanía de la presa y con muy poca corriente, se acercarían peligrosamente a la misma. Y para finalizar su bonito recorrido, nuestro turista ya no entendería absolutamente nada al contemplar el desastre de la presa de Santa Engracia medieval del Siglo XII y con una rotura central (...). 
Y no nos engañemos; una cosa es mantener en todo lo posible la salud ambiental del Arga, en lo que todos estamos de acuerdo, y otra muy distinta soportar el aspecto patético que tiene actualmente.
Pamplona y sus ciudadanos no se lo merecen. 
JOSÉ MARÍA GIL

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Nuestra postura es clara: estamos trabajando para reconstruir el azud. Y no vamos a escatimar esfuerzos para recuperar el remo en nuestro río Arga en ese espacio. Os iré comentando cómo avanzan las cosas
Enrique Maya Miranda, Alcalde de Pamplona

desolvidar dijo...

Mil gracias, Enrique. Me encanta eso de "nuestro río Arga". Una ciudad no puede vivir de espaldas al río