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sábado, 24 de agosto de 2019

La Chata Pirigüeta, la versión navarra

Si preguntas a Google por "la chata pirigüeta" (pincha), verás que la mayoría de las páginas son navarras. Extrañado por este hecho, he ido a la Fundación Joaquín Díaz y he encontrado que allí nuestra "chata pirigüeta" navarra se convierte en la "chata merengüela" o "Reina Berenguela" castellano-leonesa y, encima, cantada por Rosa León.
Estamos, pues, ante una canción infantil, de antiquísimas reminiscencias, y extendida por todo el ámbito hispanohablante.

La "pirigüeta" navarra
Entiendo que en Castilla y León el pueblo, los críos... pasaran de "Berenguela" a "Merenguela" o "Merengüela", pero me llama la atención que en Navarra -y más habiendo tenido una reina Berenguela- se haya convertido en "pirigüeta".
No quiero comerme mucho la cabeza con este tema, pero yo relaciono "pirigüeta" con "pizpireta" (mi madre la decía mucho para designar a una muchacha graciosa, presumida).
Alejandro Ciarra en su "Canciones Populares Infantiles en las calles de Pamplona -años 40-" también recoge la canción y relaciona "pirigüeta" con "perijuelo" (diablillo).
En El Villar Arnedo (Rioja) llaman, en cambio, "pirigüeta" a la voltereta...
Y en la Ribera, nos dice Iribarren en su Vocabulario navarro, "pirigüelta" equivale también a voltereta.

La Chata Pirigüeta en Sanfermines
Sea como fuere, dicha canción infantil ha formado, además, parte del Hit Parade Sanferminero. Un par de ejemplos:
Las canciones del año (1940, pinchad, merece la pena).-
Un periodista local publicaba una reseña festiva en la que desvelaba qué canciones eran las que entonaban los mozos de Pamplona ese año, y decía así: Hasta nuestro balcón, abierto, llegan esta madrugada, ininterrumpidos, los clamores de la gente indomable que espera a las siete de la mañana cantando el “¡No hay quien pueda!” (2'15"), “San Fermín tiene la culpa...” (pincha y baja un poco), “Uno de enero, dos de febrero...” pincha, lee y alucina) o “La chata pirigüeta”.
En aquellos Sanfermines se producía una transformación muy curiosa: el banquero, el barrendero, el cura que venía del pueblo a fiestas de extranjis, todos, sin conocerse de nada, podían desgañitarse juntos cantando La Chata pirigüeta.

Y este documento de la hemeroteca del DN (05/07/1966):
Cartilla de urbanidad sanferminera  Para uso de Aborígenes y Forasteros, conteniendo 21 Consejos Prácticos sobre lo que se puede hacer en Pamplona por San Fermín, aunque se sea pamplonés, y lo que no se puede hacer, aunque se sea turista o extranjero.
Se puede:
Cantar hasta la afonía “La Chata Pirigüeta”, “Mustafá” (¿comodoro? jajaja ¡pomodoro!), “Juanita Banana” o “Favila y el Oso” (de ésta, ni idea), así como otros aires alegres y pegadizos, nacionales o extranjeros, bailando jota a jota hasta que se le salte el cuantajotas. Gastarse una fortuna en la tómbola y cuando, por fin, le sale algún billete premiado, regalárselo a una viejica o a un ciego, etc.
El vídeo, muy de Pamplona
Para el audio he contado con la colaboración de mi hermana Anunchi, quien la canta tal y como la cantó de niña, exactamente como se ha cantado en la Pamplona de los años 50.
Para las imágenes, entrañables, las de Inge Morath en su primera visita a la ciudad, en 1954.

La Chata Pirigüeta (la versión navarra)

La chata pirigüeta, güi, güi, güi
como es tan fina trico, trico, tri
como es tan fina layún, layún...
se pinta los colores güi, güi, güi
con gasolina trico, trico tri
con gasolina layún, layún...
Y su madre le dice güi, güi, güi
Quítate eso trico, trico tri

Quítate eso layún, layún...
Que va a venir tu novio güi, güi, güi
a darte un beso trico, trico tri
a darte un beso layún, layún...
Su novio ya ha venido güi, güi, güi
ya le ha besado trico, trico tri
ya la ha besado layún, layún...
(Y le ha dejado las iniciales...)

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