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martes, 26 de febrero de 2019

Los patinazos de “Conocer Pamplona”


Pamplona y chavales de 11 años
"Conocer Pamplona" es un programa dirigido a escolares de 11 años. Pamplona y 11 años son dos razones de peso para exigir un cuidado exquisito. Precaución que, evidentemente, no está presente en el programa escolar sobre la historia de Pamplona, publicado recientemente por el Ayuntamiento. Errores de bulto, imprecisiones y, sobre todo, "arrimar Pamplona a su sardina".
Con Pamplona y, menos, con chavales de 11 años, no se juega.

Juan José Martinena, doctor en Historia y director del Archivo General de Navarra, repasa aquí algunos de los errores en los que cae el relato histórico de este programa dirigido a escolares de 11 años. El historiador se centra en la época que más conoce, la medieval, aunque ofrece una primera visión, somera y descriptiva, del tono general del texto: “Hay numerosos errores, y sobre todo imprecisiones; sobran cosas y faltan otras, y hay una excesiva reiteración de distintos epígrafes, como el monumento a Los Caídos, o la invasión de 1512”, asegura.

1. El incendio y destrucción de Navarrería 
Se produce, según el programa Conocer Pamplona, tras las campañas de Almanzor. “En el siglo X no se puede hablar de la Navarrería, habría que hablar de Iruña, que todavía no es la que resurge hacia 1320, sino la civitas episcopalis. Había una especie de régimen teocrático en el que el obispo es el señor territorial”. 

 2. Fundación del burgo de la Navarrería 
“Aparte de que no se funda en la fecha en que se indica, no se puede hablar de burgo. La Navarrería es la población inicial, la que tiene estatuto de ciudad. Los burgos nacen separados de esta –ocurre en muchas ciudades de Europa–, y tienen un estatuto jurídico distinto. En los siglos XI al XIII, los de la Navarrería son labradores o menestrales del obispo y del cabildo, como en otros lugares lo eran de un señor feudal. En cierto modo se empiezan a asemejar a un burgo a partir de 1319, cuando el obispo cede la jurisdicción territorial de la Navarrería al rey”. 

3. El burgo de San Miguel 
El texto de Conocer Pamplona se refiere a la Navarrería, San Cernin y San Nicolás. “Pero se ignora al burgo de San Miguel (ver vídeo), que estaba anexo y contiguo a la Navarrería y se destruyó en la guerra de 1276”. 

4. Las fiestas de San Fermín 
Según el programa para escolares del Ayuntamiento de Pamplona, “la fiesta de San Fermín no surge hasta el siglo XVI”. Juan José Martinena cree más probable que se empezó a celebrar en el siglo XIV, cuando el rey Carlos II deposita una reliquia en la parroquia medieval de San Lorenzo. “Lo que ocurre es que las actas del Ayuntamiento solo se conservan desde el año 1550, pero para entonces eran ya algo conocido y tradicional”. 

5. “Tradición”, no “leyenda” 
Sin salir de las referencias al patrón navarro, el programa Conocer Pamplona, menciona el bautizo de San Fermín por parte de San Saturnino, “según la leyenda”. La expresión adecuada sería, “según la tradición”. 
¿Y por qué no esta Catedral románica del siglo XII? Interpretación de Martín Larráyoz
6. La catedral de Pamplona 
En este caso, la crítica del historiador pamplonés se refiere a la imagen utilizada para recrear la catedral de Pamplona en uno de los puntos de la línea temporal referida a la arquitectura medieval. La ilustración muestra la fachada de Ventura Rodríguez realizada en el siglo XVIII. “Aunque hay noticias fiables de cómo pudo haber sido la fachada original. Se podría poner una imagen del claustro, que la gente lo identifica y es medieval”. Según Martinena, tampoco se dice nada de la catedral prerrománica, “que la hubo, y no hay duda de que existió antes de la románica del siglo XII”. 

7. El castillo de Luis I el Hutín 
El programa Conocer Pamplona ubica su localización donde ahora se encuentra el Hotel La Perla, en la Plaza del Castillo. “La torre apareció hace un año debajo de donde estaba el bar Tropicana. Solo en el caso de que tuviera una planta rectangular excesivamente alargada podía llegar hasta La Perla. El castillo de Peñafiel, donde nació el príncipe de Viana, también tiene una planta prolongada. Y hay que tener en cuenta que, en el momento que se construye, la Navarrería está arrasada; ello explicaría su emplazamiento escasamente estratégico, como se vería años más tarde”. 

8. El Privilegio de la Unión y el derribo de las murallas 
Portalapea
El texto de Conocer Pamplona asegura que con el Privilegio de la Unión de 1423, “se derribaron las murallas” que separaban los burgos. “Si hubieran leído el Privilegio habrían visto que en el capítulo XII dice: ‘No se hagan nuevas murallas a día de hoy, más las que están, que se mantengan y si caen, que se rehagan’. “Su desaparición fue un proceso largo. Las puertas de Portalapea y de San Lorenzo se mantenían en pie todavía en 1800 y las murallas se fueron asimilando urbanísticamente a medida que se construían casas que se apoyaban sobre esos muros”.

9. El rey tras el Privilegio de la Unión 
El programa didáctico asegura en el punto dedicado al Privilegio de la Unión (1423) que “el rey pasó a ser el único señor de la ciudad”. Martinena asegura que el señorío había pasado del obispo al rey un siglo antes, “con la cesión de 1319”. 

Gentileza de Jose Castells
10. La confusión entre Castilla y España 
Según el texto de Conocer Pamplona, “Navarra fue conquistada por Castilla/España”, binomio que aparece en varias ocasiones en el relato. “La conquista la hace Castilla y es cierto que en la crónica aparece en algún momento la palabra España. Sería un término más moderno. De hecho, hasta que entra el sistema constitucional de 1836, los reyes, hasta Fernando VII, firman como reyes de Castilla, Aragón, Valencia, Mallorca... Es decir, con la intitulación medieval”, apunta el historiador. “En cuanto a la palabra España, conviene recordar que la primera página del Fuero General de Navarra (1238) dice: ‘Aquí comienza el primer libro de los fueros que fueron fayllados en Espayna...’, añade. 

11. Luis de Beaumont y la conquista de Navarra 
Balcón a dos calles del Palacio del Condestable | ©Joseba Aldaz
El de Luis de Beaumont es quizás el retrato más caricaturizado que ofrece Conocer Pamplona. “Es el mejor ejemplo de colaborador con los invasores de Navarra. ...era bajito, fornido y que quien cenaba con él, no sabía dónde iba a comer al día siguiente”, dice el programa escolar. Como asegura Martinena, “si Luis de Beaumont murió en 1462, poco pudo tener que ver con la conquista de 1512. Tampoco se debe olvidar el hecho de que Pamplona era una ciudad mayoritariamente beaumontesa. Cuando en 1471 un regidor quiso abrir una de las puertas a los agramonteses, dicho regidor fue ejecutado y aquella puerta pasó a llamarse durante mucho tiempo la puerta de la traición. De hecho, el condestable tenía la casa (ver imagen) en lo que entonces era el corazón de Pamplona (en la actual calle Mayor)”, explica Martinena. 

12.  ¿La Inquisición en Pamplona? 
Juan de Albret y Fernando el Católico
El recorrido histórico de Conocer Pamplona dedica una entrada a la Inquisición española. “No sé hasta qué punto, en algo que quiere ser una aproximación a la historia de Pamplona, se puede considerar imprescindible este epígrafe. Los procesos más conocidos, como el de Zugarramurdi, no afectan directamente a la historia de Pamplona, sí acaso a la de Navarra”. 

13. Juan, no Juana de Albret 
El texto dedicado al monarca Juan de Albret se ilustra con la imagen de una mujer, la reina Juana de Albret. “No sé por qué se recurre a esta efigie cuando existe al menos una del rey don Juan que ya ha sido publicada en alguna ocasión. Su mujer y reina “propietaria” del reino era Catalina de Foix, a la que recientemente se le ha dedicado la avenida del Ejército”, recuerda Martinena. 

14.  Ignacio de Loyola y los legitimistas 
La entrada dedicada a Ignacio de Loyola dice que “cayó herido en Pamplona defendiendo las armas de España contra los legitimistas navarros”. Martinena corrige: “Junto con el ejército francés vinieron un número indeterminado de fuerzas navarras agramontesas, lo cual facilitó la entrega de la ciudad. Pero tras la toma del castillo, la bandera que se puso en él fue la del rey de Francia, no la de Navarra, lo que constituyó una decepción para los legitimistas navarros” agrega.

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