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domingo, 24 de marzo de 2019

Antonio Archanco, el alcalde que quiso ser mozo

Solía decir el buen corredor Miguel Ángel Eguíluz (minuto 4'48'') que, cuando haces un buen encierro, te sientes más importante que el Alcalde de Pamplona (lo dijo antes de que alguno desprestigiara el cargo).
Cuando el amigo José Castells Archanco me ha mandado estas fotos de su abuelo, Antonio Archanco Zubiri, trajeado como corresponde a un Alcalde (Octubre de 1942 - Diciembre de 1944), incluso vara en mano, intentando reconducir a un toro rezagado, me he preguntado cómo se habría sentido don Antonio tras su temeraria acción. 
Y tengo clara cuál habría sido su respuesta: "Me he sentido... como un mozo más".
Aparecen en la foto (las tres son de Galle) no menos de seis guardias, uno de los cuales parece decirle al Alcalde: "pero, don Antonio, ¿qué hace usted? ¡Ande, retírese, que nos tiene a todos en vilo!
Me dice Jose: "Más que hazaña me parece un locura lo que hizo y algún capón le habría arreado mi abuela al llegar a casa. A mí me lo contó hace años Manolo Aldave, pamplonés de 1915, castizo de la calleja de la merced, pero no le creí."
Don Antonio Archanco parece hacer caso a la autoridad y se retira a un segundo plano, dejando el protagonismo a otros mozos. Varios guardias ya se han retirado, buscando la protección de algún portal.
Estamos al final de Estafeta de un encierro de los Sanfermines de 1943. Detrás del toro se ha formado -para darle espacio al toro y facilitar que no se vuelva- una barrera de mozos a la altura de lo que desde 1956 es el Bar Fitero y entonces era el Bar Prados. 
El cornúpeta ha adelantado unos metros en la buena dirección y está a la altura de la calle Tejería, a nuestra derecha.
Echo en falta al gran Germiniano (¡vaya nombrecito!) Moncayola, con su boina, su vara y su blusa, que hizo de pastor desde el 29 al 45. Seguro que no andaría lejos.
Un mozo de ropa oscura cita de cerca al morlaco que, ahora sí, parece que avanza con un trote más decidido. El Alcalde, con toda tranquilidad, observa la jugada. Dos guardias (y medio) siguen en el recorrido. 
No vemos el desenlace, pero no debió de pasar nada ya que la hemeroteca de los Sanfermines de 1943 ni siquiera reseña la presencia de Antonio Archanco en el recorrido del Encierro. 
Lo que me resulta extrañísimo, ya que no creo que haya habido otro alcalde que haya corrido, trajeado como corresponde al cargo, delante del toro. Y sin trajear, yo creo que tampoco.

A. Archanco en los SF de 1944
Y al año siguiente -1944- lo vemos en los momentos previos al chupinazo en el balcón del Ayuntamiento. Es el que tiene la cara más adelantada y sonriente:

Y de este mismo año de 1944 ya saqué en su día este NO-DO  en el que con toda claridad se puede ver al Alcalde Sr. Antonio Archanco desfilando parsimoniosamente. 

Álbum de Antonio Archanco
Su nieto, José Castells Archanco, lo reconoció inmediatamente en las imágenes y me proporcionó este magnífico álbum Antonio Archanco, Alcalde de Pamplona, al que añado ahora estas tres fotos del alcalde-corredor

sábado, 23 de marzo de 2019

Origen de algunos elementos del Caballo Blanco

1. bóveda y elegante ventana; 2. escudo Pamplona 4. Cruz Mentidero
Por su aspecto de mesón medieval, el Caballo Blanco del Redín pamplonés puede dar el pego a algún despistado. Es, fundamentalmente, una construcción nueva, hecha entre 1959-61, pero que recicla elementos antiguos, y muy antiguos, de diversas procedencias

1. Casa del Orfeón,
También llamada Casa de Escudero, Palacio de Aguerre, Casa principal del mayorazgo de Eguía, Ansoleaga 33, futuro Maisonnave... Finales del XV.
De este primer origen tenemos
- la bóbeda donde está la barra del bar, orientada de oeste (se ve desde la calle del Redín) a este
- la elegante ventana sobre la puerta de entradas
De ambos ya hemos hablado suficientemente en la entrada "De la Casa del Orfeón, al Caballo Blanco"

2. El escudo de armas de Pamplona
El Escudo Pamplona en el Matadero (puerta junto al puente) o en Casa de los pastores
Situado también en la fachada principal, al este de la puerta de entrada y a la altura de la elegante ventana, hemos señalado que su origen está en el antiguo Matadero Municipal (ver imagen superior), ubicado junto al puente de la Rochapea, en la Plazuela de Arriasco.
Sin embargo, dice Arazuri en "Plazuela de Arriasco": "Casa de los pastores. El caserón que actualmente ocupa el lado noroeste de esta plazuela, y que en su modesta pero amplia fachada exhibe orgullosa el escudo de Pamplona...".
Y como se ve en la imagen de arriba, son ubicaciones cercanas pero distintas. Así que habrá que seguir investigando. A ver si consigo una foto del escudo en su ubicación original.

3. Aportación de Julio Urdín

Dice Julio: "En conversación que mantuve con uno de los hermanos Lasa (constructores de Uharte) me comentaron que parte del material (vigas de madera) de derribo de la casa Patio el Fuerte fue a parar a la obra del edificio del Caballo Blanco.

Era una casa muy bonita y me interesaría saber si existe alguna pista sobre las figuras (ver foto superior, con un ave: ¿pavo?) con las que contaba".
Para mí, esto que cuenta Julio es absolutamente nuevo. Así que yo publico los datos y fotos que amablemente me da Julio y a ver si alguien puede aportar algo más.

4. La Cruz del Mentidero (J.J. Martinena)
Sin duda el elemento más antiguo, al menos en su versión original. Estuvo situada originalmente en la Calle Mercaderes (en el lugar conocido como el Mentidero) hasta que en 1842 se llevó al cementerio y después, a finales del 60 (07/12/1960 "Ha sido colocada la Cruz Mentidero"), fue colocada aquí.
Nos lo cuenta Martinena:
"El punto donde iniciamos nuestro recorrido como lo hace el Cortejo Real, es decir saliendo de la calle Navarrería y marchando en dirección a la Plaza Consistorial, fue siempre, como lo es hoy todavía, una encrucijada de calles, donde confluyen nada menos que cinco: Mañueta, Navarrería, Curia, Calderería y Mercaderes. 
Entre esta confluencia y la embocadura de la calle Estafeta existía una especie de plazoleta, que en la época medieval se conocía como el Cairefort o Calleforte de la Navarrería, y más tarde, ya en el siglo XVI, como el Mentidero, porque parece ser que constituía el punto de encuentro y de conversación de las gentes del barrio.
Por eso mismo, por ser un lugar tan frecuentado, se instaló allí la picota o piloric –lo que en Castilla llamaban 'rollo': una columna o pilar de piedra en la que se ejecutaban algunos castigos afrentosos, como era el de la exposición de los ladrones y malhechores a la vergüenza pública. 
Según un documento conservado en el archivo de la Catedral, parece que ya en 1275, antes de la destrucción de la Navarrería por las huestes de Eustaquio de Beaumarché, ya existía en este lugar el citado pelleric. No sabemos desde cuando, posiblemente a raíz de la reconstrucción de 1524, la antigua picota adquirió la forma de crucero, al añadirle en su remate una cruz.
En una carta de donación de Carlos III el Noble a su servidor Jaquemín Lois, del año 1390, se cita ya “la cruz de la Navarrería, cerca nuestro Chapitel”. Otro documento de 1460 se refiere a una casa de esta calle entonces rúa mayor, cuya delantera daba “al cairefort de la Navarrería, donde está la cruz”. Y aún hay otro de 1466 que habla de “una botiga que sale a la plaza delante de la cruz”.
El año 1500 aquella antigua cruz, que por su antigüedad debía de encontrarse muy deteriorada, fue sustituida por otra, actualmente emplazada en el Redín, junto al mesón del Caballo Blanco, en cuyo fuste lleva una cartela con la siguiente inscripción: 
A HONOR Y REVERENCIA DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO Y DE LA VIRGEN MARÍA FICIERON FAZER ESTA CRUZ GARCÍA DE LANZAROT, MERCADER VECINO DE PAMPLONA Y JOAQUINA MARTÍN DAOIZ, SU MUGER, LA QUOAL FUE PUESTA A CINCO DE NOVIEMBRE DE MIL QUINIENTOS.
Según contaba el que fuera Archivero Municipal Vicente Galbete, en abril de 1842, por motivos más jacobinos que jacobeos, el Ayuntamiento acordó trasladar la cruz al cementerio, donde permaneció más de un siglo casi olvidada, y donde en cierta ocasión y para colmo de males le cayó encima un árbol que mutiló su remate, del que desgraciadamente se perdieron varios fragmentos.
En 1961, mediante un nuevo acuerdo municipal, fue restituida a su antiguo barrio y colocada, como ya hemos dicho, junto al mesón del Caballo Blanco, donde todavía puede verse, aunque sin la cruz de su remate. Fue entonces cuando, según testimonio de Elías Martínez de Lecea, para recordar su primitiva función como picota, se añadieron unas viejas cadenas a la antigua abrazadera de hierro con argollas que todavía conservaba y conserva hoy en la parte superior del fuste de piedra, un poco más abajo del capitel.

jueves, 21 de marzo de 2019

El Ayto. de Bildu, de espaldas al Arga

Desde 2017, no se ha podido remar en el tramo del Arga que usa el Club de Remo
La no reparación de la presa de Santa Engracia significaría, de facto, el final del Club Náutico de Remo de nuestra ciudad.
Un documento, encargado por Bildu, apuesta por la eliminación de todas las presas (¿y los presos, qué?) e, incluso, por el traslado a medio plazo del Club Natación.
Si eres socio del Natación, Amaya, del Club de Remo... y votaste a estos impresentables, estás a tiempo: "Rectificar es de sabios".

UPN: "Asiron trata de regatear otra vez su compromiso de reparar el azud de Santa Engracia"
UPN ha exigido "a Asiron y a sus concejales de Bildu y de Geroa Bai que cumplan de una vez sus promesas y los acuerdos municipales"

El grupo municipal de UPN en el Ayuntamiento de Pamplona ha criticado este miércoles que el alcalde, Joseba Asiron, "trata de regatear otra vez su compromiso de reparar el azud de Santa Engracia que lleva más de un año semiderruido sin que el Ayuntamiento haya hecho absolutamente nada".
Los regionalistas se han referido así a la licitación de un 'Modelo de planificación fluvial' que se debate en la Gerencia de Urbanismo y que, "según el pliego del contrato, ha de tomar como referencia un documento encargado por Bildu y que apuesta por la eliminación de todas las presas e incluso por el traslado a medio plazo del Club Natación".
La licitación de este nuevo contrato llega, según ha informado UPN en un comunicado, "después de meses de promesas sobre la reparación del azud de Santa Engracia, vital para el disfrute deportivo del río al mantener un nivel mínimo de profundidad en ese tramo incluso durante los episodios de estiaje".
Deprimente tablón de anuncios del Club de Remo
"La no reparación de esa presa, que data del siglo XIII, significaría de facto el final del Club Náutico de nuestra ciudad, una institución que no sólo ha fomentado la práctica deportiva y ha logrado grandes éxitos a nivel nacional durante décadas, sino que ha jugado un activo papel social en el barrio, especialmente con los jóvenes", ha subrayado.
La 'Propuesta de Trabajo para el ámbito fluvial en Iruña-Pamplona (río Arga)', encargada por Bildu a Fluviales River Innovation S.L en 2018, apuesta, según han explicado los regionalistas, "no solo por la no reparación de este azud, sino por la eliminación de todos los elementos que califican de ajenos al río como presas, molinos o pasarelas aunque, como en este caso, lleven siglos en dicho lugar".
José Mari Gil Jurío lleva 40 años en el club, 24 entrenando,
“En estos años he enseñado a cientos de niños”.
Según han añadido, el informe rechaza incluso ejecutar medidas contra las inundaciones y recomienda a los afectados la contratación de seguros. "Ahora el pliego de condiciones del nuevo contrato también solicita que se aporten 'posibles actuaciones en los elementos construidos que afecten al espacio fluvial del río: puentes, presas...'", han expuesto.
Para UPN, "el nuevo proyecto significa dar portazo a las promesas de reparación del azud y la consolidación de un proyecto para los ríos de Pamplona radicalmente contrario al mantenido hasta ahora y que, a lo largo de distintas legislaturas y con corporaciones de distinto color político, ha logrado integrar el Arga, el Sadar y el Elorz, en el día a día de nuestra ciudad".
"Con esta estrategia Pamplona no habría construido jamás el paseo fluvial o ninguna de las pasarelas, ni hubiera rehabilitado espacios como el Molino de Caparroso, por lo que la ciudad seguiría viviendo de espaldas a su río, en cuya recuperación ambiental también se ha trabajado intensamente", ha manifestado.
Pincha para ver las sugerencias del Club de Remo
A su juicio, "en esta legislatura no se ha invertido ni un sólo euro en el río Arga que no fuera planificado o incluso licitado por UPN", por lo que ha acusado a Bildu de "postureo y ecologismo de cartón piedra". En este sentido, ha exigido "a Asiron y a sus concejales de Bildu y de Geroa Bai que cumplan de una vez sus promesas y los acuerdos municipales, reconstruyan el azud y dejen de tratar de engañar a los ciudadanos".
Por eso, ha reclamado que "se paralice esta licitación, porque se basa en un documento-propuesta que no genera el más mínimo consenso a nivel municipal ni ciudadano y sobre el que no han permitido debate alguno". "No puede aprobarse por la puerta de atrás, por la mínima y en el tiempo de descuento un documento que puede comprometer las políticas respecto al río de las próximas legislaturas sin antes, además, tratar de buscar una visión común de ciudad sobre el tema", ha concluido UPN.

miércoles, 20 de marzo de 2019

De la Casa del Orfeón, al Caballo Blanco

Derribo ‘Casa del Orfeón’ Galle 1958. La ventana gótica, sobre la puerta de acceso
Aquel año de 1958, cuando se derribaba la llamada "Casa del Orfeón", en Ansoleaga 33 (trasera del Maisonnave), hubo dos niños, de parecida edad (9-10 años), que -cada uno por su cuenta- exploraron el solar en busca de cámaras y pasadizos secretos. Uno se llamaba Isidro y el otro Juan José. Aunque entonces no se conocían, seguro que ahora, tras leer estas líneas, harán por conocerse e intercambiar emocionantes recuerdos.
Escuchemos lo que nos ha contado Isidro:
La bóveda, ayer 19.03.19, en el Caballo Blanco
Recuerdo haber jugado bajo dos bóvedas subterráneas que aparecieron en un solar, donde construyeron el actual Hotel Maisonnave. Con una de aquellas bóvedas hicieron el Caballo Blanco...
Yo nací en 1949, y calculo que sería a final de los 50. También recuerdo que en el centro de dicho solar había un pozo...
El hotel no estaba en las fechas que estoy hablando (se hizo entre el 63-65). No había más que un solar donde habían derruido la construcción anterior, entre las calles Ansoleaga y la calle Nueva. En ese solar, y bajo tierra estaban las dos bóvedas que comento.
1932 Chacolí de Culancho (Arazuri)
Corriendo fui a la hemeroteca y lo primero que encontré, me entusiasmó: 
...de Culancho. En los años cincuenta era conocida como Casa Escudero, por el apellido de sus últimos propietarios, y también como la Casa del Orfeón. Cuando se derribó, quedaron a descubierto unos lóbregos sótanos medievales, con galerías abovedadas de piedra y unas angostas escaleras. Aquellas galerías, junto con los elementos ornamentales que parecieron más dignos de conservación -en realidad, todo el edificio lo era- fueron reaprovechados en la construcción del Mesón del Caballo Blanco, en el Redín"  
Pero lo que encontré en 2º lugar me llevó al éxtasis: el otro niño, Juan José, 28 años después, estaba escribiendo un artículo en Diario de Navarra -18 de Enero de 1986-, contando todo lo que había descubierto desde aquella primera exploración:
Recuerdo bien que cuando mi padre leyó en el periódico la noticia de los hallazgos, me empeñé en que me llevase a verlos. Conseguí colarme en el recinto de la obra por la parte de la Calle Nueva y allí se podían ver dos puertas que se abrían en el muro: una más grande, de arco apuntado, que daba acceso a una galería con bóveda de piedra, y otra más pequeña y angosta, por la que me metí a curiosear, y llegué a entrar en una oscura sala, donde no había más que escombros y zaborra, en lugar de las cámaras y pasadizos secretos que yo esperaba encontrar. 
Ansoleaga 33. En fin, sin comentarios
Nota: aunque el artículo de Juan José lleva la fecha del 18.01.86, he encontrado algún otro de 11 años antes (25.01.75) con este título: 'Nuestro Casco Viejo, en peligro' y estas frases: "Era casi como el acto de desagravio, tras el lamentable derribo del palacio de Aguerre -la casa del Orfeón- en las antiguas Tecenderías. Parece que el Ayto, al fin, ha reaccionado de su habitual letargo en este aspecto..."

Pero eso no es más que el aperitivo del artículo completo, en el que Juan José denuncia lo que fue un derribo totalmente injusto:

En junio de 1958 se derribó en la calle Ansoleaga la llamada Casa del Orfeón, con elementos de finales del XV 
Algunos de los materiales más notables se reutilizaron para edificar el Mesón del Caballo Blanco en El Redín 

Un derribo del que surgió el Mesón del Caballo Blanco             por Juan José Martinena
En el mes de junio del año 1958 se cometió en Pamplona uno de los atentados más lamentables que se recuerdan, contra el patrimonio histórico de su casco antiguo. Me refiero al derribo de la noble casa principal del mayorazgo de Eguía, en la calle Ansoleaga, la rúa de Tecenderías del burgo medieval de San Cernin. Su fachada trasera daba a la Calle Nueva y era más conocida como Casa Escudero y también como la ‘Casa del Orfeón’. Nadie hizo nada para evitarlo; tampoco la Institución “Príncipe de Viana”, tal vez habituada a intervenir en monumentos de mayor importancia. Así que se valló el solar, la piqueta empezó a hacer su trabajo y en poco tiempo la histórica construcción había desaparecido para siempre.Y con ello, la memoria colectiva de esta ciudad perdió uno de sus edificios más dignos de conservación. 

Una casa de finales del siglo XV 
Comparar con la Casa del Orfeón
Los antecedentes de la casa palaciana se remontaban nada menos que a los últimos años del siglo XV, cuando reinaban en Navarra don Juan de Labrit y doña Catalina de Foix. Fue allá por el año 1492 –el mismo en que Colón descubrió y ganó para Castilla el Nuevo Mundo- cuando nuestros últimos reyes privativos donaron a su fiel y bien amado secretario Antón de Aguerre ciertas casas derruídas, sitas en la rúa de las Tecenderías, detrás de la iglesia de San Cernin, que afrontaban con la casa del prior de Arróniz. Nada más recibir la merced, Aguerre hizo edificar en aquel sitio la que había de ser su nueva casa. Sobre un recio basamento de piedra en el que se abrían dos puertas de arco apuntado, se alzaba una sobria fachada de ladrillo, con amplios balconajes en su planta principal y una galería o solana de arquillos ojivales, similar a la de la recuperada casa del Condestable, bajo el vuelo señorial del amplio alero. 
Andando el tiempo, la casa quedaría vinculada al ilustre mayorazgo de los Eguía, uno de los linajes de abolengo que tenían su vecindad en el antiguo burgo de San Cernin, el más poblado, próspero y principal de la ciudad. 

Sede de la Diputación del Reino 
Un hecho que nos puede dar una idea de la consideración y prestigio de que gozaba la casa es que, en los salones de su planta principal, tuvo su sede y celebró sus sesiones la antigua Diputación del Reino desde diciembre de 1818 hasta marzo de 1824. También se reunió aquí la efímera Diputación Provincial que establecieron en su lugar las nuevas autoridades liberales durante el Trienio Constitucional, tras la sublevación de Riego en 1820. Fue para mí una sorpresa encontrar esta noticia en los libros de actas y cuentas del Vínculo de esos años, mientras redactaba el libro El Palacio de Navarra en 1984. Tras la restitución de Fernando VII a la plenitud de su soberanía, en la sesión del 6 de febrero de 1824, la Diputación del Reino, que había sido repuesta en sus funciones por el monarca, acordó iniciar gestiones para trasladarse a otra casa más amplia, la del barón de Armendáriz en la calle de San Francisco. En aquella gran mansión barroca, que estuvo situada en el solar del hoy clausurado convento de las Salesas, había de permanecer la corporación hasta 1846; aunque diez años antes, a consecuencia de los cambios políticos ocurridos en España, ocupó de nuevo su lugar una Diputación Provincial que sustituyó definitivamente a la del Reino. 

El chacolí de ‘Culancho’ 
1932 Casa del Orfeón J.J.Arazuri
Posteriormente, la otrora noble casona de la calle Tecenderías, ya un poco venida a menos, albergó la imprenta y fábrica de naipes de Donato Cumia, así como la redacción y talleres de ‘La Lealtad Navarra’, periódico carlista que se publicó entre los años 1888 y 1897, fecha esta última en la que reapareció bajo la nueva cabecera de ‘El Pensamiento Navarro’. Su lema era Dios-Patria-Rey y el precio del ejemplar, 5 céntimos. Y entrado ya el siglo XX tuvieron aquí su sede la Federación Obrera y el Orfeón Pamplonés. También se elaboraba en sus bodegas, según J. Joaquín Arazuri, el famoso chacolí llamado de ‘Culancho’. Hacia 1950 era conocida como Casa Escudero, denominación que hacía referencia al apellido de sus últimos propietarios. No obstante, para muchos pamploneses, entre los que se contaba el ilustre periodista Baldomero Barón Rada -’Romedobal’-, seguía siendo la Casa del Orfeón. 

Se derribó en 1958 
Lamentablemente, el histórico caserón –uno de los más antiguos e interesantes que existían en la ciudad- fue demolido en 1958 para levantar en su solar el actual Hotel Maisonnave (1963-65). En el curso de los trabajos de derribo salieron a la luz abundantes restos de origen medieval, con muros de piedra, galerías abovedadas de cañón apuntado y unas elegantes ventanas góticas.
Bueno, Juanjo no era tan precoz;
fue unos años después...
Recuerdo bien que cuando mi padre leyó en el periódico la noticia de los hallazgos, me empeñé en que me llevase a verlos. Conseguí colarme en el recinto de la obra por la parte de la Calle Nueva y allí se podían ver dos puertas que se abrían en el muro: una más grande, de arco apuntado, que daba acceso a una galería con bóveda de piedra, y otra más pequeña y angosta, por la que me metí a curiosear, y llegué a entrar en una oscura sala, donde no había más que escombros y zaborra, en lugar de las cámaras y pasadizos secretos que yo esperaba encontrar. 
Aquellas galerías, junto con los elementos ornamentales que se consideraron dignos de conservación –en realidad hay que decir que todo el edificio lo era- fueron reutilizados en las obras del actual Mesón del Caballo Blanco, que por esas fechas se iba a empezar a construir en el Redín; peculiar edificio de inspiración gótica, que en tiempos del alcalde Miguel Javier Urmeneta llenó de orgullo a los habitantes de la que entonces era todavía una provinciana capital de tercer orden, como decía el título de un poemario poco conocido de Ángel María Pascual. 
Mientras tanto, en el solar del edificio medieval, del que nunca debieron haber salido aquellas piedras góticas, se iban levantando las paredes anodinas del futuro hotel, sin relación alguna con el entorno que las enmarcaba. Claro está que por entonces estas cosas no le preocupaban a la gente, al menos en Pamplona. Aquí nadie soñaba todavía con las acertadas rehabilitaciones de nuestros días, a veces complicadas y siempre costosas, pero que sin duda agradecerán las generaciones futuras. 
Casa del Orfeón Galle 1958
Todavía hoy, cuando ha pasado ya más de medio siglo, produce verdadera pena ver las fotografías del derribo, que se conservan en la fototeca del Archivo Municipal. Alguna de ellas la incluí en mi libro La Pamplona de los burgos, publicado en 1974. Son unas elocuentes imágenes en blanco y negro, que muestran aquellos viejos muros de piedra, convertidos ya en una lastimosa ruina. A mí me llama la atención sobre todo una de ellas, que muestra una hermosa ventana lobulada, con su fino parteluz del siglo XV, que parece estar aguardando al trovador que viniera a rondar a la hija del señor de la mansión, y que en lugar de eso, en medio de las obras que la rodean amenazadoras, lo que en realidad contempla impasible es su triste e inminente final. 
En el libro que acabo de citar publiqué también un bonito dibujo en color de la fachada principal de la casa, la que daba a la calle Ansoleaga, que allá por los años 20 del siglo pasado, hizo el conocido y polifacético abogado J. Joaquín Montoro Sagasti, fallecido en 1976, para un curioso manuscrito de Ignacio Baleztena y Jesús Etayo, titulado 'Iruñako inda zarrak' –las viejas calles de Pamplona- que se guarda en el Archivo Municipal.

martes, 19 de marzo de 2019

Pasarela Labrit: Asirón se lo inventó todo

Por fin, Don Enrique Maya se ha decidido a hablar en vasco
Asirón se lo inventó todo: el derribo de la pasarela del Labrit no cuenta con expediente ni informes que lo avalen
UPN constata que "no existe expediente para el derribo de la pasarela de Labrit" 
Los regionalistas confirman que "es mentira que los autores de la pasarela aceptaran como vinculante el informe de la empresa Ideam" 

1. Después de acudir al área de Ciudad Habitable y Vivienda del Ayuntamiento de Pamplona, el Grupo Municipal de UPN en el Consistorio ha constatado que "a día de hoy no existe expediente específico para el derribo de la pasarela de Labrit” y que "el principal informe municipal al que ahora se alude para justificar la decisión tienen en realidad fecha posterior al anuncio de Abaurrea (Bildu) de su demolición

2. Los regionalistas han señalado además que "después de examinar toda la documentación existente en el área, se confirma que es mentira que los autores de la pasarela aceptaran como vinculante el informe de la empresa Ideam, como repetidamente han afirmado los ediles de Bildu y Geroa Bai”. 

3. De hecho, tal y como demuestra un correo electrónico entre el Ayuntamiento y los diseñadores de la estructura, estos propusieron otra empresa y sólo aceptaban la contratada por Bildu y Geroa Bai si su labor era supervisada por ella. Sin embargo, como han recordado los concejales de UPN, "los portavoces de Asirón han repetido una y otra vez que los técnicos de la pasarela habían aceptado la empresa elegida, para tratar así de dar validez a sus estudios”. Además, el informe elaborado por los técnicos municipales, que presenta fecha de 6 de marzo de 2019, parte de esa premisa. 

Imagen de Navarra.com
4. Tampoco existe en el área rastro de las soluciones que, según el contrato, debía aportar Ideam, con su correspondiente valoración económica. Estos estudios responderían a 8.000 euros del contrato firmado con el Ayuntamiento. 

5. También es "falso”, según han explicado, que la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Navarra hubiera recomendado oficialmente a la empresa Ideam, otro de los argumentos utilizado en su defensa. 

Los concejales regionalistas han destacado que "Bildu está construyendo por fascículos y a rebufo de las solicitudes de información de los grupos de la oposición la justificación de su decisión de derribar la pasarela”. Por eso, han afirmado que "las prisas por desmontarla antes de las elecciones y las lagunas en la tramitación de este asunto están abocando al Ayuntamiento a una terrible indefensión jurídica frente a las aseguradoras en un más que posible pleito”. 


En el Mesón se halla la Cruz del Mentidero
(ojo, Asirón) antigua picota de la Navarrería, 
que conserva los hierros oxidados y las 
argollas que sujetaban a los condenados.
"Es injustificable que Asiron pretenda derribar la pasarela a toda prisa y en unas pocas semanas, después de haberla mantenido cerrada y sin mantenimiento durante tres años, agravando los problemas que sí presentan las planchas decorativas inferiores y sin abordar los problemas de seguridad que de ello derivan”, han sostenido. 

En su opinión, "la jugada de Bildu y Geroa Bai, en contra no sólo del criterio de UPN y PSN, sino también de sus ex socios de IE y Aranzadi apesta a nervios electorales y a juego sucio contra la oposición”. 
Dijeron que la pasarela no se podía arreglar, cuando los informes de 2016 ya decían cómo hacerlo;
dijeron que existían informes técnicos municipales cuando en realidad son posteriores al anuncio de demolición;
dijeron que los autores de la obra habían aceptado como vinculante el criterio de la empresa Ideam, pero hay pruebas escritas de que no es así;
dijeron que la Universidad de Navarra había recomendado a esa empresa, pero tampoco es verdad…”, han enumerado.
Por eso, se han preguntado "cuántas mentiras más hacen falta para intentar justificar el derribo de la pasarela que tanto ansían Asiron y Geroa Bai”.

lunes, 18 de marzo de 2019

El Caballo Blanco (el Redín, Pamplona)

La postal, no sé; pero el cartel de la Feria del Toro es de 1963
Estoy convencido de que la mayoría de mis conciudadanos considera el paseo por la Plazuela de San José, Calle del Redín y Rincón del Caballo Blanco como el que más sabor medieval y pamplonés tiene. Hasta el punto de que casi ni nos damos cuenta de que este mesón sólo existe desde 1960 ca.
1903 ca. (pincha)
Tuve la suerte de conocer el Redín desde los años 50, durante los 10 primeros años de mi vida, y de ser consciente de cómo revolucionó todo ese entorno la construcción del Caballo Blanco.
Cuando alguien defiende eso de que "cualquiera tiempo pasado fue mejor", le suelo enseñar la foto del Redín de comienzos del XX y enseguida rectifica.

El sueño de Urmeneta
Desde que mi padre me lo presentó de niño, siento por Miguel Javier Urmeneta una gran admiración, que ha quedado plasmada en nueve entradas de este blog: por su promoción del vascuence en años de Dictadura, por la Plaza Gótica que no pudo hacer en la calle Dormitalería y por la profunda transformación del Redín, el lugar de juegos de mi infancia. 
A pesar de ello, no mereció en 2014 el voto de la oposición (que hoy gobierna Navarra y Pamplona) en la concesión, a una con Huarte, de la Medalla de Oro de Navarra por el despegue en su desarrollo industrial.
Bóveda del Palacio Aguerre (Ansoleaga 33)
Urmeneta, alcalde desde 1957 a 1964, hizo Pamplona, hizo Navarra. Al revés que otros, que la están deshaciendo.

Notas del repórter, DN 15.02.59 domingo:
"Nos hablaba ayer el señor Alcalde sobre sus deseos de restaurar y de ornamentar el bello paraje del Redín, pero en una forma que lo llenaría de singular encanto, aparte del arreglo de las troneras y además de la colocación de jardines.
Vimos un proyecto y unos planos ejecutados por los arquitectos don Víctor Eusa y don Francisco Garraus que son magníficos, a base de montar la casa medieval aparecida en el edificio (Ansoleaga 33) que últimamente ocupó el Orfeón Pamplonés en la calle de Tecenderías, propiedad de los señores Escudero.  
El aspecto exterior tiene un ambiente arquitectónico admirable y el interior ofrece comodidades y ventajas al turista del mayor confort y de un singular atractivo, con diferentes dependencias en las que no falta el bar ni la sala de estar ni una tienda para la venta de objetos típicos y de productos del país. 
Luminosa imagen del Caballo Blanco. Redín
El conjunto es sencillamente precioso, pero una cosa pone reservas al sueño del señor Urmeneta para su realización. Considera elevado el presupuesto global de millón y medio de pesetas. aunque nosotros consideramos que su amortización, por ingresos de servicios, sería fácilmente salvado. De todos modos, el proyecto será llevado a cabo, aunque no en su totalidad para aminorar el gasto, eliminando algunos elementos decorativos, pero nosotros quisiéramos que se efectuase en su integridad, según el plan trazado. porque es primoroso y porque estamos seguros que se salvaría pronto el aspecto económico. Bastaría con sacarlo en arriendo. 
Es posible que se le ponga el nombre de «Mesón del Caballo Blanco» porque, según los viejos pergaminos de nuestro Archivo Municipal, aquí hubo uno así denominado." 

Calendario de la construcción del Caballo Blanco
1959. Gentileza de J.M. Muruzábal
De la misma hemeroteca de DN extraemos los siguientes datos:
15/02/1959 Entrevista -que acabáis de leer- a Urmeneta sobre el presupuesto, nombre, arquitectos, planos...
21/10/1960 Se nos avisa que pronto se retirará el andamiaje.
07/12/1960 Ha sido colocada la Cruz Mentidero (que fue de Mercaderes al Cementerio)
17/12/1960 Urmeneta visita el Caballo Blanco para observar los jardincillos.
14/10/1961 Se abre a CONCURSO PUBLICO el arriendo del negocio del restaurante y bar. 
06/10/1961 El Pleno del Ayuntamiento acordó dar el nombre de «Mesón del Caballo Blanco» al edificio medieval construido en el solar en que se alzaba el cuerpo de guardia del Redín 
31/12/1961 ...INAUGURACIÓN DEL MESÓN DEL CABALLO BLANCO

Mesón del Caballo Blanco (J.J. Arazuri)
Ciga "Chacolí" (recreación)
El Pleno del 6 de octubre de 1961 acordó dar el nombre de «Mesón del Caballo Blanco» al edificio medieval construido en el solar en que se alzaba el cuerpo de guardia del Redín.
Este mesón se hizo con una de las bóvedas (interesante comentario que hay que investigar) aparecidas al derribarse el antiguo palacio de Aguerre en las Tecenderías Viejas, en las cuales y durante muchos años estuvo el famoso chacolí de Culancho.
Existen antecedentes de una casa u ostalería del Caballo Blanco en Pamplona. Esta antiquísima posada estuvo en la calle Mayor de los Cambios del burgo de San Cernin. Así, en 1377: «fue ahorcado Francés Cathelán en las horcas de Aceylla por haber robado algunos escudados, florines, morlanes y blancas, más una cruz de plata a varios huéspedes de la casa del Caballo Blanco, situada en los cambios de Pamplona» (7. IDOATE. Florencio. Cat. Comptos. t. LII, núm. 875).

Algunos seguiremos soñando con tomarnos un vino 'Navarra' en la Plaza Gótica de Dormitalería
Resumiendo
1. El Caballo Blanco fue un proyecto personal de Miguel Javier Urmeneta Ajarnaute para dar vida al Redín, objetivo que se consiguió con Sobresaliente cum laude.
2. Se llama así porque hubo en el XIV en la calle Mayor una posada con ese nombre.
3. No es, del todo, una edificación ex novo, ya que integra a la perfección una bóveda del Palacio de Aguerre, entre Ansoleaga y Nueva. Arquitectos, Eusa y Garraus.
4. Se construyó sobre un antiguo cuerpo de guardia, en ruinas en los años 50, al que (no sé por qué) nosotros llamábamos la "casa del chocolatero".
5. Empezó a construirse ya en 1959 (foto gentileza de Josemari) y se inauguró el 31.12.61.
6. ¡Muchas gracias, Señor Alcalde!

Para completar esta entrada, puedes visitar el álbum "Caballo Blanco", con unas cuantas fotos que muestran la evolución de este ríncón desde 1903

sábado, 16 de marzo de 2019

Niño de Elche, en Baluarte

El Niño d'ElChe, el Che y la dama delChe
XIII Festival Punto de Vista 
Niño de Elche protagonizó una ‘performance’ sugerente y emotiva 
‘Los aires llevan mentiras’ jugó con los sonidos y dejó al público sin palabras

La voz y la respiración, al límite                                                       EVA FERNÁNDEZ Pamplona
Desgarrador, experimental, sorpresivo...” eran algunos de los calificativos que el público que asistió ayer a la performance de Niño de Elche en Baluarte dejó caer tras la actuación este “multidisciplinar” e “inclasificable” artista, que protagonizó ayer la sección Dokbizia del Festival Punto de Vista. 
Niño de Elche, en la sala Muralla de Baluarte. CALLEJA
Poeta y cantaor flamenco, este ilicitano de 34 años dejó al público entre desconcertado y boquiabierto durante su interpretación en la sala Muralla de Los aires llevan mentiras. Una improvisación artística de cincuenta minutos, en los que se entregó sin límite al beatboxing, una forma de sonido vocal que se basa en la capacidad de producir ritmos de cualquier tipo, compases y sonidos musicales utilizando la propia boca, la nariz , los labios, la lengua y, por supuesto, la voz; y que impregnó de emoción el ambiente de la sala, cuyas paredes de piedra devolvían con nuevos significados los sonidos que emanaban de su garganta. 
Sonidos animales (aullidos, gemidos...), sonidos humanos (gritos, suspiros, lamentos, oraciones...), sonidos electrónicos, de motores, del más allá... Sonidos estridentes, sonidos silenciosos... De ritmos flamencos, de música árabe... Sonidos de la naturaleza (del viento, del mar...). Todos perfectamente entrelazados entre sí y surgiendo inagotables gracias al talento de su emisor. 
“Esta actuación me ha quitado la capacidad de hablar y de expresarme”, señalaba David, de 34 años. “Es una conexión intensa a nivel emocional, pero difícil de explicar”, apuntalaba su amigo Pello, de 39. 
Precisamente, bajo el lema La voz nunca miente, la sección Dokbizia de esta XIII edición del Punto de Vista reivindicaba la voz. Como “canal universal” y también como “instrumento propio”, con matices infinitos, texturas y tonos, que a veces contiene significado y otras propone nuevas formas de comunicación alejadas de la palabra. 

“Ha sido muy sugerente. ¿La voz miente?, ¿la voz no miente? Y si lo hace, ¿hasta dónde? Creo que la actuación del Niño de Elche ha sido totalmente experimental y acorde con la temática y con el público del festival. Sólo puedo decir que me ha encantado”, señalaba Clara, de 24 años. 
“El artista ha llevado la voz al límite, en un experimento vocal increíble. Tan pronto ha sido flamenco como gregoriano... Incluso más allá. Una sorpresa para todos. Lo habíamos escuchado, pero no en directo. Y no nos ha decepcionado”, admitía Nicolás, de 23. 
El Niño de Elche jugó al principio sólo con su propia voz, pero luego también usó el micrófono. Lo cogió, lo lamió, se lo metió en la boca, se lo sacó, lo acercó a su respiración y lo tiró. Eso fue como un disparo. Después, se le escuchó exhausto, entrecortado, jadeante, tartamudo y, por último, perdió su voz; se quedó mudo. 
“En ocasiones, me ha roto. Parecía que se le partían las cuerdas. Un curro físico, muy físico. Sugerente, emocionante. Fuera del repertorio habitual. No puedo decir más”, concluía Marta, de 47 años.
***
Vosotros, no sé (seguro que también), pero yo me he quedado con las ganas de conocer mejor qué hace Niño de Elche. Muy especialmente os aconsejo que escuchéis de 7'38 al final:


Y en éste os recomiendo escuchar el Comienzo-presentación (muy simpático) y, tras los aplausos, pasar rápidamente al minuto 3'28 para admirar todas las acrobacias acústicas del ilicitano:

jueves, 14 de marzo de 2019

Pamplona, mi ciudad, mi casa


¿Os habéis fijado en que, desde hace unas semanas, ya no se habla del "Gazteche"? ¿Por qué será? Es un tema que electoralmente no les interesa, por la horrorosa gestión del Gobierno de Barcos, especialmente, y por los apoyos a la ocupación privada de espacios públicos de Podemos y Bildu.
Por otra parte, casi todos los partidos por Navarra lo están haciendo muy requetebién (hay algún verso suelto...) y esta vez aún hay menos excusas para no votar.
Y, como dice Arturo, "algo habrá que hacer para devolver la cordura y el progreso al lugar que llamas casa"

Meterse en política 
Nací hace 31 años en el hospital Virgen del Camino, un día 23 de febrero. Será por lo coyuntural de la fecha que algo de revolucionario se me quedó pegado a modo de tara.
La mayor parte de mi infancia y adolescencia la he pasado entre formación y divertimento en el barrio de Iturrama. Soy, como dicen los ingleses, “born and raised” (nacido y criado). 
Visten el fondo de muchos de mis recuerdos rincones del Casco Viejo, Azpilagaña, El Ensanche, Mendebaldea y por supuesto Iturrama.
Pamplona, para mí, es mi ciudad y es mi casa.

[Para todos los que consideráis a Pamplona vuestra casa, para todos los que os indignáis con lo que están haciendo con nuestra Ciudad, va esta joya de Iñaki Lacunza:
]


Cuando uno tiene este perfil y este ánimo tan local, lo que ocurre en la ciudad y las decisiones que se toman en ella no son cosas que a uno le pasen desapercibidas.
Nazkagarria (vomitivo)
Debido a una chiripa del destino y a varios cientos de votos que quedaron en el limbo democrático hace cuatro años, nuestra cuidad cayó en manos de los que menos se lo esperaban.
Señores y señoras (?) que han hecho de esta ciudad bastión de retroceso, irrealidad y falsa identidad. Atados de pies y manos a un gobierno con sede en Ajuria Enea y habiendo conseguido Pamplona como trofeo, se han dedicado a la política de minorías y a la del golpetazo sobre la mesa.
Entre el reguero de alcaldadas quedan la imposición de la ikurriña un 6 de julio, la dejadez y el ninguneo al comercio del casco viejo, varios homenajes al terrorismo y la permisividad con los ‘katxorros’ y sus ‘okupaciones’ entre otras.
Las decisiones tomadas, la actitud e ideología de quien las toma, unido al sentimiento de pertenencia a un lugar que también consideras un poco tuyo, hace que te coloques en tesituras que antes ni te planteabas y se te pasa por la cabeza que en tiempos de descontento, de polarización, de corrupción y de barro, algo habrá que hacer para devolver la cordura y el progreso al lugar que llamas casa. 
ARTURO LECUMBERRI MARTÍNEZ

miércoles, 13 de marzo de 2019

Pasarela Labrit. Prisioneros de la prisa

Preparativos para el desmantelamiento de la pasarela. GOÑI
Prisioneros de la prisa por tapar sus vergüenzas de no haber cumplido sus propios plazos:
Las previsiones del departamento de Conservación Urbana y Proyectos indicaron en su día que la Pasarela del Labrit, reparada y adecuada, estaría de nuevo en uso a finales de 2017. 

Si ahora el tema prioritario es la seguridad, no se entiende que, tras la retirada del falso techo, que presenta una oxidación generalizada, resultado de tres años de abandono  por parte del Ayuntamiento de Pamplona, el lunes 25 continúen con la retirada de la estructura de la Pasarela: “La pasarela hasta el día de hoy no ha presentado fallos estructurales", dicen sus autores.

Hoy miércoles
Hoy miércoles 13 de marzo de 2019 comenzarán  a retirarse las placas metálicas, un trabajo que afectará al tráfico y que, según el calendario elaborado desde el área que dirige Joxe Abaurrea, concluirá el viernes 22 de marzo, de manera que el lunes 25 podrá comenzar el desmontaje de la pasarela

Sin embargo...
Los creadores de la pasarela de Labrit afirman que no hay daños estructurales 
El equipo redactor del proyecto critica que no tienen tiempo para alegar antes de que se desmantele 
M.M. Pamplona 
Tras la moción de UPN en la comisión de Urbanismo para mantener la pasarela y en la que el equipo de gobierno (Bildu y Geroa Bai) se reafirmó en su decisión de desmantelar la estructura por seguridad, el equipo redactor insiste en que no presenta daños estructurales para tomar esta decisión. Una medida que el bipartito ampara en un informe de la empresa IDEAM, y que avalan los técnicos de Urbanismo. Un informe, que critican los arquitectos e ingenieros autores de la pasarela, no han recibido, así como tampoco el del jefe de proyectos y arquitecto municipal. “Ni tan siquiera la reapertura del expediente”.
Foto Javier Muru Fraile
 “La pasarela hasta día de hoy no ha presentado fallos estructurales. No se han producido los que el informe de IDEAM afirma que se deberían haber producido, sin aportar explicación ante tal incongruencia, ni tampoco otros. Únicamente el falso techo, que es un elemento decorativo, presenta una oxidación generalizada. Ello es resultado de tres años de abandono e inacción por parte del Ayuntamiento de Pamplona una vez se detectó que debía ser sustituido”, afirman. 
También critican que no se les haya dado tiempo para una réplica  ante las instancias municipales. “Supuestamente, van a conceder 15 días a las compañías aseguradoras, empresa constructora y autores, para poder acceder a la infraestructura. Este dato es absolutamente incongruente con la fecha con la que anuncian, miércoles 13 de marzo, el inicio de la retirada del falso techo. De hecho esta medida , ya iniciada con la retirada del suelo, supone una manipulación de una prueba para un posterior proceso judicial. A no ser, que manejen un calendario que vaya más allá de los procedimientos administrativos y del derecho”. 
A lo que añaden: “El Ayuntamiento, después de tres años sin hacer nada, parece haber decidido desmontar rápidamente la pasarela sin ni siquiera esperar a que el equipo redactor pueda dar réplica al informe y a exponer sus argumentos técnicos como los que mejor conocen la infraestructura”. También apuntan que, si bien el informe reconoce la complejidad del proyecto “en su lugar, realiza una aproximación básica y con errores en cuanto las consideraciones de trabajo que modifican las conclusiones finales, en contraposición con el modelo complejo y continuo con el que se diseñó la pasarela”.

¿Para cuándo este puente?
Un ejemplo, a pequeña escala, de que el motivo último de tanta prisa es tapar las vergüenzas por el incumplimiento de plazos, es el puente bajo la muralla del Caballo Blanco.
Imposible olvidar este otro desaguisado: "El puente se abrirá a finales de mes (enero del 17)".
Más de dos años después, seguimos esperando. ¿
Alguien sabe por qué?