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viernes, 2 de febrero de 2018

La profecía de Perales

¡Esto sí que es dar la matraca! Yo también me cambiaría de celda
Fue en 1979 -según la BNE-, cuando, dentro del álbum “Tiempo de otoño”, apareció una de las canciones más bellas de José Luis Perales: “Un velero llamado libertad”.
Perales en su villa natal, Castejón de Cuenca.
Hace un par de días alguien descubrió en la letra de esta canción una faceta nueva de este gran compositor y cantante. Una faceta sorprendente en estos tiempos de incredulidad y laicismo.
José Luis Perales, además de letrista, escritor, compositor, cantautor, productor... además de todo ello, este castejonero de Cuenca (¿os dais cuenca?) es profeta. Sí, como lo oís.
La etimología de esta palabra es muy clara. Procede del latín eclesiástico 'propheta', tomada del griego 'προφήτης' (prophétés) - "que dice, habla con anticipo" -. La voz se descompone en pro (antes), phémi (yo hablo) y el sufijo -tes (agente) (DRAE).
Hablando en plata, la palabra 'profeta', de origen griego, pasa al latín como 'praedictor' (sí, el famoso Predíctor, aunque éste no predice, sino que 'post-dice', pero es el primero que te dice que te has quedado embarazada) y es el que tiene el don predecir, de decir lo que va a ocurrir antes de que suceda.
¿Cuánto antes? En el caso del profeta Perales son 38 años antes.
En cuanto veas la letra, te darás cuenca de que no hay duda. José Luis Perales la ha clavao, ha hecho un pleno al quince. Mirad
Y se marchó
Y a su barco le llamó libertad
Y en el cielo descubrió gaviotas
Y pintó esteladas en el mar
Por si alguien aún no ha caído aún en la cuenca, le facilitamos este vídeo con unas imágenes muy gráficas.

1 comentario:

Echenique dijo...

Ese barco quiere navegar por Europa, pero Europa no le da la patente de corso. Si hace la travesía del Atlántico se encuentra con descendientes de españoles por todas partes, salvo por el norte norte, donde es insignificante y moriría en el intento. No tiene más remedio que navegar por el Mediterráneo, pero se toparía con italianos, tan parecidos a los españoles, o nordafricanos, todavía más despreciables según su mentalidad. ¡ Virgencita que me quede como estaba ! Pues ni como estaba. Ya se han ido multitud de empresas. Cataluña se empobrece. Se lo ha ganado a pulso, por creerse superior.