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martes, 14 de noviembre de 2017

La carta de Justiniano, por Julia Navarro


Desde que Marx y Engels escribieron en el Manifiesto Comunista (1848) aquello de "¡Trabajadores de toda la Tierra, uníos!", no sé qué pintan en Cataluña, Euskadi, Navarra... esos que se autodenominan 'Izquierda' coqueteando con el nacionalismo separatista.
Tenía ganas de hacerme eco de este artículo de Julia Navarro del día 9. Perdonadme el retraso, porque 6 días en estos tiempos es una eternidad.

La carta de Justiniano
  • Muchas gentes de sectores progresistas se han percatado ahora de que izquierda y nacionalismo es como mezclar agua y aceite
Se me hizo un nudo en el estómago cuando ayer leí en El País la carta de Justiniano Martínez a Paco Frutos. Precisamente el mismo día en que las encuestas auguran un descenso en intención de voto para Podemos. 
A quienes no hayan leído el texto de Justiniano Martínez les recomiendo que lo busquen de inmediato en la Red. 
Justiniano Martínez fue guerrillero, responsables del PCE en Murcia, también responsable del PCE en Madrid. Fue detenido, torturado y pasó unos cuantos años en la cárcel. 
Él recuerda como gritaba libertad y amnistía y que por eso perdonó a su torturador. Pero sobre todo Justiniano da las gracias a Paco Frutos porque el ex secretario general del PCE y uno de los líderes de CCOO ha sido capaz hace unos días de subirse a una tribuna y arremeter contra el independentismo catalán recordando que la izquierda ni ha sido ni puede ser nacionalista, además de poner en valor cuanto se hizo en la Transición, esa Transición denostada por algunos de los líderes podemitas. 
Paco Frutos alzó su voz autorizada lamentando la deriva de los actuales dirigentes comunistas y estos le respondieron desautorizándole y diciendo que ya no representa a nadie. 
Pero va a ser que sí, que Frutos lo mismo que Justiniano Martínez representan a esos miles de hombres y mujeres que militaron en las filas del PCE y sus historias son un ejemplo de sufrimiento, de sacrificio de generosidad y de inteligencia política. Pero representan no solo a quienes militaron en el PCE sino a esos millones de ciudadanos que creyeron y apoyaron la Transición y que hicieron posible con su apoyo el paso de la dictadura a la democracia y a la puesta en marcha del régimen de democracia y libertad del que venimos disfrutando desde 1977. Y la Transición no habría sido posible sin la generosidad del PCE, de su apuesta decidida por la reconciliación. De manera que si de algo nos podemos sentir orgullosos los españoles es precisamente de nuestra Transición. 


“En tanto que representativa del Estado que nos reconoce, hemos decidido colocar aquí hoy, en la sala de reuniones del Comité Central, al lado de la bandera de nuestro partido, que sigue y seguirá siendo roja, con la hoz y el martiIlo, la bandera del Estado español. En lo sucesivo, en los actos del partido, al lado de la bandera de éste, figurará la bandera con los colores oficiales del Estado. La bandera no puede ser monopolio de ninguna facción política ni mucho menos podríamos abandonarla a los que intentan hacer uso de ella para impedir el paso de la dictadura a la democracia (…..). ”


S. Carrillo, en rueda de prensa, 14 de abril de 1977
Así que Justiniano Martínez ha escrito una carta a Paco Frutos y ha recordado de dónde venimos. Ha alzado la voz para decir que él sí que fue un preso político. Y es que en nuestro país todavía hay hombres y mujeres que fueron presos políticos y por eso resulta un sarcasmo que se considere presos políticos a los miembros del ex Govern catalán. La simple comparación es injuriosa para quienes sufrieron cárcel en los años de la dictadura. 
No me extraña nada que Podemos esté empezando a perder pie por su política de apoyo al independentismo. Como dice muy bien Justiniano Martínez, en Cataluña se hacen huelgas por los del “tres por cent” (escándalo de corrupción por el cobro de comisiones del 3% atribuidas a los dirigentes políticos convergentes), huelgas convocadas por patronos y gobiernos. 
Yo no sé si muchos de los que hoy con tanta arrogancia y soberbia se erigen en representantes de la izquierda han leído el artículo de Justiniano Martínez, pero me gustaría saber, en caso de que lo hayan leído, si han sentido una sacudida en su conciencia. 
Empieza a haber un hartazgo evidente de las gentes de verdad de izquierdas ante el adanismo de quienes se dicen hoy de izquierdas. La izquierda y el nacionalismo es como intentar mezclar agua y aceite. Imposible. Insisto, les recomiendo el artículo de Justiniano Martínez.
Julia Navarro es comentarista política

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