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domingo, 8 de enero de 2017

Prohibido condenar

Recuerdo, allá por la Transición, en un mitin en el Anaitasuna, que Patxi Zabaleta se acercó al atril y empezó su discurso así:
“Queridos hermanos… digo… compañeros…”
Y en el mismo mitin a otro orador se le volvió a escapar el mismo ramalazo curil:
“Porque, gracias a Dios… perdón… a la lucha del pueblo…”
Yo creo que en esta negativa -por parte de Bildu- a utilizar el término “condenar” está muy presente ese ramalazo religioso que han heredado los sucesores de Batasuna. 
A fin de cuentas, dicen que ETA nació en los seminarios.
Monseñor Setién y Jesús LezaunNo he conseguido la cita exacta de Lezaun, pero
lo escuché hace bastantes años en la tele y la idea era, más o menos, ésta: "¡Cómo se puede
comparar a un joven de ETA, con una pistola roñosa, con una tanqueta de la Guardia Civil!"
Yo no me atrevo a decir tanto, pero sí que afirmo que el rechazo frontal a ETA no nació en ellos. En los seminarios quienes tenían más predicamento eran los Setién, Lezaun...  ["El obispo de San Sebastián, José María Setién, pasó el sábado día 20, como puede verse en la fotografía, a unos dos metros de la pancarta que sostenían los hijos de José María Aldaya, secuestrado por ETA hace 261 días, sin dirigirles siquiera la mirada" ¿dónde estará esa foto de El País?]Con esos mentores no es de extrañar que en toda mi vida de militancia contra ETA, los compañeros de seminario a los que he saludado en manifestaciones, concentraciones... contra ETA se puedan contar con los dedos de la mano de un manco que, después del accidente, siguió trabajando en la serrería.
Sobre la actitud de cierta Iglesia ante el Terrorismo, me ha llegado por Google+ el siguiente comentario que invita a la reflexión:
A fin de cuentas, dicen que ETA nació en los seminarios.Se puede uno imaginar cómo marca de por vida a un niño escuchar de los mayores esa conversación, dónde queda el amor al prójimo, la enseñanza de Dios es compasivo y misericordioso; saber que algunos predican esto y por otro lado dan refugio y apoyo a terroristas.Despues de todos esos terribles años de secuestros ,extorsiones y atentados casi a diario, ahora, para colmo de males, tenemos a los testaferros de ETA en las instituciones, porque así lo han decidido los ciudadanos con su voto. Indignante y vergonzoso, una falta de respeto a las víctimas.
Pero, retomemos el asunto de la palabra condena...
Se está llegando al esperpento de que Bildu y su marca blanca, Aranzadi-Podemos, rechazan pero no condenan la última agresión sexista ocurrida en Pamplona.
Dice Romera en su columna que, si los plenos se hicieran con diccionario, nuestros ediles se evitarían muchos problemas.
Pues nada, veamos qué dice el diccionario.
Y en su 3ª acepción –la que se refiere a la condena social- dice que “Condenar es
3. tr. Reprobar algo que se tiene por malo, como un hecho o una conducta."
¿Cómo es posible, entonces, que Bildu y compañía rechacen, reprueben… las agresiones sexistas, pero no las condenen, si es exactamente lo mismo?

Pues para ellos, por lo visto, no. Muchas veces les hemos oído –ya desde los primeros atentados terroristas- que ellos nunca condenarían a ETA porque el concepto de “condenar” incluye un sentido religioso (¡ya estamos con el ramalazo!). Para ellos condenar es demonizar, convertir a sus héroes en demonios.
Como veis, seguimos con el mismo ramalazo religioso de aquel mitin del Anaita.
Pero, hemos mirado el diccionario y por ninguna parte aparece ese sentido religioso excepto en su 10ª acepción no transitiva, sino reflexiva, pronominal, como condenarse:
10. prnl. En el catolicismo, incurrir en la pena eterna.
Y de eso no se trata, precisamente.
En resumen: quien no condena, tampoco rechaza ni reprueba. Así de sencillo. Al menos con el Diccionario de la Real Academia Española en la mano.
Y si tanto les importan, últimamente, las agresiones sexistas, ¿por qué se ponen tan tiquismiquis con las palabras?
¿Os lo digo? Va: si no condenan las agresiones sexistas es porque, a continuación, deberían condenar a ETA.
Y eso -ojalá me equivoque- no lo harán jamás.

2 comentarios:

Ispán dijo...

Al final , Don Francisco Javier, aparte de dejar de decir , condenamos, es un brindis al sol , o como dice el biblista “ dar caza al viento”. Eso es como si el cartel dijera .” En este municipio de ……estamos contra o no toleramos el robo”. Bueno, se supone que eso debe ser así, por tanto , parafraseando el chiste, aunque la cuestión no es para risas “..Oye , de que habló el cura en la homilía. Pues del pecado. Y que dijo. Que no era partidario” pues lo mismo, es el cartel , que no son partidarios faltaría más. Y al hilo de lo anterior como “A fin de cuentas, dicen que ETA nació en los seminarios…….” , no diría yo tanto, pero si que surge en ambiente juvenil incluso no tan juvenil, del nacionalismo “jelquide “ y racial sabiniano ( me resisto a calificar de católico lo que no podía serlo nunca ) y que unos cuantos ( no tan poquitos) miembros de religiosos y clero secular vascongado deberían hacer , aquello de examen de conciencia , y demás requisitos penitenciales como es el propósito de la enmienda sobre la particular ayuda y participación en semejante engendro criminal, y la vocación eventual de algunos de “trabucaire” o de auxilio . Examen en el que posiblemente podría incluirse alguno de sus superiores, “ inspectores” o “ vigilantes” , que lo sabían y estaban cuando menos en la comprensión o en la equidistancia. Tal vez se confundieron , en vez de ser la tierra vascongada leales del rey de Castilla y luego de España, creyeron en sus delirios que eran la Irlanda católica sometida desde el siglo XVI y XVII de una u otra forma a los dictados opresores del colono calvinista” knoxista “ escocés , o del galés, o inglés de la corona o del gobierno republicano inglés de Cronwell, sin saber que aquellos irlandeses luchaban con la ayuda de España tanto contra los ironsides con los demás colonos. Lo que tampoco pega mucho con esa imitación aranista de la bandera británica.
¡Ah! Por cierto , no se equivocará , no condenarán, antes criaran pelo las ranas.

Anónimo dijo...

Siempre en el clavo. El problema es que no se les cae la cara de vergüenza, ni a ellos ni a sus socios.