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domingo, 31 de julio de 2016

Angulas (de Ciga) para el buey (de Bildu y Cia)

Los seis carteles de Javier Ciga que anunciaron en su día los Sanfermines.

ANGULAS PARA EL BUEY
BLANCO SOBRE NEGRO
Dulanz
No hay mayor desprecio que no hacer aprecio. Hace año y medio, la Fundación Ciga ofreció al Ayuntamiento de Pamplona la cesión de 80 obras del pintor, y hasta ahora. Ni palabra. La callada por respuesta, lenguaje de los incompetentes. El interés que los munícipes del cambio demuestran por el arte contemporáneo es el del bombero torero por la energía eólica.
Sokadantza (baile de la cuerda) (1914)
Contar en el centro de la ciudad con una colección permanente de uno de los pintores navarros más reconocidos y cotizados les inspira tanto como mirar a las musarañas.
Mercado en Elizondo, 1914
Otra cosa son los gaztetxes, los ‘abeles azcona’ y las camisetas serigrafiadas. Cultura de la buena. De la que perdura en la retina no más de una hora y en el recuerdo, ni eso.
"El Viático en la montaña Navarra. El Baztán” (1917)
Les ponen en bandeja poder exhibir en el casco antiguo un legado artístico durante 25 años y se lo tienen que pensar. Será la falta de costumbre de darle al coco. Se les ha pasado hasta la prórroga. Lo que para unos es una oportunidad, para otros, un rompecabezas. Lo peor del desinterés oficial es no tener ninguno.

sábado, 30 de julio de 2016

2. Crítica a López Echevarrieta sobre "Jai Alai" y zorcico "Maite"

Los Bocheros durante el rodaje de Jai Alai, en 1940

viene de 1. López Echevarrieta: Jai Alai (zorcico Maite)

Tras exponer la opinión de Alberto López Echevarrieta sobre Jai Alai, he descubierto un par de documentos del mismo autor en los que rectifica, en gran parte, la versión inicial. La pena es que aquellas páginas de internet que tratan de este tema no se han enterado del cambio de opinión y siguen defendiendo alguna o varias de las ideas del primer documento de López Echevarrieta.
Si repasáis su escrito, veréis que no aporta ninguna prueba, ningún documento, en las muy graves declaraciones que hace. Se trata, pues, no propiamente de opiniones formadas, sino de unas presunciones que más bien parecen fruto de ese victimismo tan habitual en algunos medios.
Como él mismo ya se retrata a la hora de señalar las causas de la no aparicion de la cinta de la película ("destrucción del negativo", "eliminación de cualquier vestigio") o de la no continuidad de su director ("listas negras", "depuración"), achacando todo a que "lo vasco no era bien visto por las autoridades franquistas", me limitaré a ir al grano para no eternizarme en la crítica.
Examinemos sus presunciones:
Este cartel rompe, todavía, bastantes prejuicios
1. "Se destruyó el negativo original de Jai Alai y desaparecieron las copias"
Dicho así, puede parecer que Alberto López Echevarrieta estaba allí, en el momento y lugar de la destrucción (por ser demasiado vasca”). Nada más lejos de la realidad. Pocos meses después se ve obligado a reconocer que no hubo persecución alguna contra la película, sino un simple fracaso de taquilla. Se lo dice Luz Achúcarro, participante en 1940 en el rodaje de Jai Alai:
“Recuerdo muy bien esta película -añade-, ya que, cuando se estrenó al año siguiente en el cine Buenos Aires, fue un autentico fracaso de taquilla. Claro que iba en un lote con otros títulos con los que no podía competir: “Blancanieves y los siete enanitos” y “Las cuatro plumas”, ambos en color y de estreno. “Jai Alai” era muy cutre, en blanco y negro."
2. "Su director no volvió a hacer cine, como si hubiera sido depurado"
Tampoco acierta aquí. No hubo listas negras. Y se lo dice Ricardo Santana Rodríguez, hijo de una hermana del propio director de la película, Ricardo Rodríguez Quintana, sobrino, por tanto, de él, que además fue su padrino. Quien -más o menos- señala lo siguiente:
Ricardo Rodríguez Quintana destacó en muchas facetas de la vida; fue una persona excelente, con una visión de futuro extraordinaria, tuvo condiciones para muchas cosas. Su vida, de película, no se acabó con el fracaso de Jai Alai.
de Euskadi.eus
3. “Maite se cantó en Jai Alai en euskera"
Ésta es la única de las opiniones que sigue manteniendo López Echevarrieta y también la única en la que aporta un testimonio: “según me dijo en cierta ocasión Felipe Caballero (componente de Los Bocheros, intérpretes de 'Maite' en la película), hasta el zortziko"Maite" se cantó ¡¡¡en euskera!!!, lo cual, entonces, para algunos, era una provocación".
Y como podéis imaginar, algunas páginas (que hablan de oídas e incluso escriben mal -como muchas- la letra en euskera) dan por hecho lo que dice López Echevarrieta.
Yo voy a aportar algunos documentos que dicen lo contrario, que la versión original es en castellano.
Si la versión original fuera en euskera, habría partituras, registros... y se hace un poco extraño que las primeras grabaciones (que, además, podemos escuchar) de Maite en la Biblioteca Nacional aparezcan en castellano:
  • 1942 (sólo dos años después de la película) por Los Xey
  • 1947  otra vez por Los Xey
  • 1953 por el Orfeón Pamplonés, con Martín Lipúzcoa de director
Y tenemos que esperar al noveno registro (de 1958, con el "Cop. by Pablo Sorozábal 1946") para que, al fin, aparezca una partitura ("música notada") con la versión en euskera. Pero fijaos bien cómo lo dice: "letra de Sorozábal, Romero y Shaw; adaptación al vascuence del R.P. Nemesio de Echániz". No deja lugar a la duda de cuál es la letra original:



Así pues, ya sabéis la Maite original es en castellano (1940) y la "adaptación al vascuence" de Echániz es de 1946.
El primer (y único) registro de una grabación en euskera en la BNE de Maite ("Maite, eguzki eder") es de 2008.
Valencia, 08.07.44
Para terminar con la documentación, lo mejor sobre Sorozábal que he encontrado en la red es "Programa Pablo Sorozábal", firmado por Concha Gómez Marco, quien, siguiendo a la BNE, en su página 12 dice:
Maite, eguzki eder es un zortziko con texto en castellano de Federico Romero y Guillermo Fernández Shaw, que formaba parte de la película Jai Alai, dirigida por Ricardo Rodríguez, y que en 1946, Sorozábal editó como partitura independiente para cuatro voces y piano, con texto en euskera de Nemesio Etxaniz. El éxito de esta obra hizo que el autor escribiera nuevas versiones para coro mixto con o sin acompañamiento y la de coro mixto y orquesta. 
Exactamente lo mismo dicen en la Fundación Joaquín Díaz (buscar Maite), en ERESBIL, el archivo de música vasca, y Catàleg Col·lectiu de les Universitats de Catalunya.
En You Tube, Maite, cantada en vasco, sólo la he encontrado en dos ocasiones, ambas por Luis Mariano.
Como veis, es ingente la cantidad de datos que dan pie a pensar que fue en castellano como se cantó Maite en la película Jai Alai. La candidatura de Maite, eguzki eder llega, en cambio, demasiado tarde (2002) y defendida, además, por alguien que ha tenido que rectificar, al poco tiempo, en sus apresurados juicios sobre Jai Alai.
Ustedes (si han tenido la paciencia de llegar hasta aquí) juzguen.

viernes, 29 de julio de 2016

Canito inmortalizó más de 70 Sanfermines

las fechas de1912-2016, quedarán para siempre en su gorra, escritas a rotulador
La cámara de Canito inmortalizó más de 70 Sanfermines
Al atuendo sanferminero añadía una gorra blanca en la que ponía: ‘Pamplona 1912’ y el año en que estuviera, escrito a rotulador. 
Más de 70 Sanfermines significa que en los años 40 ya estaba Canito en Pamplona con su cámara y que pudo fotografiar al pastor del Encierro Germiniano Moncayola, vara en mano, llevándose al toro con su blusa:

NACHO DUSMET Pamplona
Para Canito, estar en Pamplona era como estar en su “tierra de Alicante”. No es para menos. Estuvo durante 70 años inmortalizando todos los Sanfermines. No faltó a ninguno. “En Pamplona he cogido alguna que otra borrachera con Hemingway en Casa Marcelino. He pasado alguna de las mejores tardes de mi vida en estas tierras. Solo pido salud y suerte a los pamploneses”, decía antes de presentar una exposición de sus fotografías en Pamplona en el año 2013.
Al pañuelico rojo, siempre le sumaba una gorra blanca de la que no se desprendía nunca. Llevaba escrito: Pamplona 1912 y el año del que se tratara. Además de centrarse en cada uno de los toros, también se centraba en el público. En los tiempos de la fotografía con carrete y negativo, las corridas no era extraño ver la gorra dando una vuelta a la plaza por el burladero fotografiando al público y al día siguiente repartiendo las instantáneas a los fotografiados.
Era tal su afán por los Sanfermines y Pamplona, que el objetivo de la cámara con la que inmortalizó la cogida mortal de Manolete en 1947, la dejó en el museo que Marcelino Jiménez montó en un piso de la calle Estafeta.
En 2012, cuando se le entregó un dibujo de Kukuxumusu con un reloj que simbolizaba que por él no pasan las horas, Canito decía, “Que tenga fuerzas para un Sanfermin más”, porque no se cansaba de esta fiesta que conocía y sabiamente manejaba.
Gracias a sus fotografías durante las fiestas queda patente cómo cambia la fisionomía de la ciudad y de las celebraciones. Cuando se le preguntó en 2013, sobre si había cambiado mucho la fiesta a lo largo de los años afirmó que “media plaza lo toma en serio y la otra media no, un poco así de cachondeo. Creo que los Sanfermines eran antes más bonitos, había escritores... Con Hemingway daba gusto. Ahora es diferente, no hay personalidades. Pero, lo bueno es que en San Fermín somos todos iguales. Es una familia”.

Exposición y homenaje
Aquella frase la dio durante la presentación de una gran exposición de su trabajo en Pamplona, en el Palacio del Condestable. Mitos reunió durante el verano de 2013 setenta de las mejores fotografías del alicantino. La muestra, dijo el entonces alcalde Enrique Maya, era un “homenaje muy merecido a uno de los habituales de la plaza de toros y de las fiestas”. Los pamploneses pudieron ver en distintos formatos las instantáneas de los mitos nacionales e internacionales a quienes fotografió, como Ava Gardner o Hemignway, y también alguna otra de sus fotografías más significativas, como la cogida de Manolete.
En 2010 el Ayuntamiento de Pamplona ya había homenajeado durante las fiestas a Canito, junto al periodista Javier Solano, por su labor divulgadora de las fiestas de la ciudad. “Siempre llevaré a Pamplona y a esta tierra en el corazón. Si algún año no me veis por Sanfermines pensad: Canito ya se ha marchado al otro barrio.” 
Impresionántes imágenes de Canito

jueves, 28 de julio de 2016

1. López Echevarrieta: Jai Alai (zorcico Maite)

Hacía unos cuantos años que quería hincarle el diente a este zorcico de Pablo Sorozábal y ahora, por fin, he encontrado una buena excusa (en su momento os la daré a conocer) para hacerlo.
Sorozábal, padre
Maite es un zorcico compuesto por Sorozábal como parte de la banda sonora de la película Jai Alai, rodada en 1940 en Elanchove (Vizcaya). 
Cuando me he puesto a investigar sobre esta película, origen de Maite, he comprobado que varias páginas que la tratan con alguna profundidad están muy influenciadas por este artículo de López Echevarrieta, que hoy os presento tal cual (incluso respetando algunos localismos, como bilbaino, sin tilde) apareció en el periódico "Bilbao", editado por el Ayuntamiento de Bilbao.
Mañana (si ningún otro tema le quita la prioridad) intentaré hacer una valoración crítica del mismo.
Y le dedico tanta importancia a la canción Maite porque no creo que haya nadie -de cierta edad- por estos lares que no conozca el zorcico de Sorozábal y que  no se haya quedado prendado de su belleza y misterio.
Escuchémosla, también, y tan bien, cantada por Rafa en los sanfermines del 14, en el Nuevo Casino:

Pero, para misterio, lo que nos cuenta -y cómo lo cuenta- López Echevarrieta en este artículo. Por cierto, os pido que os fijéis en si aporta alguna prueba:

38  BILBAO  2002.eko martxoa Bilbao en el cine-Bllbo zineman (103)

Se busca la película “Jai Alai”
Primera película vasca tras la guerra civil, se retiró de circulación tras su estreno desapareciendo las copias
Al hablar del cine que se hizo en el País Vasco tras la guerra civil hay siempre una película que sale a colación, "JaiAlai". Los historiadores la citamos, pero aportando pocos datos, salvo que la realizó un bilbaino, Ricardo Rodríguez Quintana, con producción madrileña. Sabemos que su argumento se desarrolla en Elantxobe, que intervienen marineros y pelotaris, y poco más.
Muy pocos recuerdan haber visto este film por el hecho de que, tras su estreno comercial, fue retirado de circulación, desapareciendo tanto las copias como el negativo original. Tampoco en las filmotecas hay rastro fílmico alguno, por lo que "Jai Alai” es uno de esos grandes misterios del cine, avivados por el morbo de la época en que fue realizado, y que su director no volvió a hacer cine, como si hubiera sido depurado. ¿Tiene algún mensaje subliminal no cazado por los censores en el guión y descubierto en la proyección?

Quintana, un buen comienzo
“Jai Alai” se rodó en Elantxobe en agosto de 1940 con guión escrito por el propio Ricardo Rodríguez Quintana, bilbaino nacido el 2 de abril de 1904 y vecino de la calle Ascao 2-bis 5R izquierda, según J. B. Heinink, que lo sabe todo sobre él. Comenzó su carrera cinematográfica en 1933 en los Estudios Orphea, de Barcelona, donde intervino como ayudante en "El café de la Marina” (Domingo Pruna) y "El canto del ruiseñor" (CarlosSan Martin), ambas del año citado. Contratado por Benito Perojo marchó a Madrid donde se estableció.
Es posible que la guerra civil le pillara en Madrid, donde poco antes de su inicio estuvo ayudando a Francisco Camacho en la realización de “El cura de aldea". No hay noticias de posibles actividades cinematográficas durante el conflicto belico, pero en 1940, al poco de terminar éste, escribió el guión  de "Jai Alai’’, totalmente ambientado en el País Vasco - "las fiestas típicas vascas, el esfuerzo atlético de los remeros y los jugadores de pelota, el encanto melódico de las canciones ancestrales, el espectáculo dramático e impresionante de la galerna, terror de los viejos pescadores”, resaltaba la publicidad-, y, con gran atrevimiento, lo pasó a censura consiguiendo el visado correspondiente, a pesar de que en la inmediata posguerra “lo vasco” no era bien visto por las autoridades franquistas.

¿“lo vasco” no era bien visto por las autoridades franquistas? ummm, no sé, no sé...
Nombres vascos y euskera
"Jai Alai ”, producida por Ángel Gamón, cuenta la historia de la rivalidad entre Josetxu y Mikel por el amor de Mirentxu en el ambiente de unas pruebas deportivas organizadas durante las fiestas de Elantxobe. Josetxu acaba ganando tras salvar la vida de su rival, Mikel, a punto de morir ahogado. El argumento aparentemente no presentó problemas a una censura, que admitió, incluso, los nombres vascos de Mirentxu, Mikel, Josetxu, etc., algo realmente inédito para el año 1940.
Se contó con música de Pablo Sorozábal y la actuación de "Los Bocheros" que cantaron "Habanera", "Traunla lay”, la estampa bilbaina "Boga, marinerito" y, según me dijo Felipe Caballero (componente del conjunto) en cierta ocasión, hasta el zortziko "Maite" ¡¡¡en euskera!!!, lo cual, entonces, para algunos, era una provocación.

Empiezan los problemas
La película se acabó de rodar en los Estudios Roptence, de Madrid, obteniendo el permiso de exhibición el 31 de diciembre de 1940, estrenándose ese mismo día en el madrileño Palacio de la Música. El 15 de abril del año siguiente se proyectó por primera vez en el bilbaino Buenos Aires. Sin embargo, al poco tiempo se truncó la carrera cinematográfica de "Jai Alai” empezando por la desaparición de las copias y la destrucción del negativo original.
Su visión se reduce, por tanto, a aquellos espectadores iniciales. Las generaciones posteriores nos tenemos que contentar con el “érase una vez...” por las razones indicadas. Nos consta que la Filmoteca Vasca ha rastreado por todas las cinematecas del mundo sin encontrar huella de la película en cuestión, por lo que su estudio resulta imposible.
¿Encierra algún mensaje subliminal? Esta situación nos lleva a pensar que "Jai Alai ”, a pesar de la bula de los censores, pudo haber caído en desgracia por ser “muy vasca” y, asustadas las autoridades, eliminaron cualquier vestigio de ella. Nunca más se supo de este misterioso film que, como he señalado antes, tuvo algunas licencias.
Acrecienta el morbo el hecho de que su realizador, Ricardo Rodríguez Quintana, con un futuro prometedor en el cine, no volviera a dirigir nunca más un largometraje. Tan solo un corto de escasa difusión. Vamos, como si hubiera pasado a engrosar alguna lista negra.
Sabemos que una cadena local norteamericana emitió "Jai Alai”, posiblemente prestada por algún particular. Esa copia está en celuloide inflamable, un gran peligro para su conservador porque puede deflagrar en cualquier momento produciendo una catástrofe a su alrededor. Dada la edad de la película, su emulsión está a punto de desprenderse del soporte.
Lo que pretendemos es recuperar la película para Filmoteca Vasca, entidad que se encargaría de sacar un contratipo en material moderno que la preservara para siempre, quedando así a disposición de cualquier estudioso.

Si alguien puede aportarnos alguna pista sobre la localización de "Jai Alai”, le agradecería que nos lo comunicara a través del siguiente E-mail: anton@bilbao.com por lo que les quedaríamos sumamente agradecidos.

miércoles, 27 de julio de 2016

Paco Cano, 'Canito', fallece a los 103 años

Nació Canito en Alicante, el 18 de diciembre de 1912. Tenía, pues, 103 añitos
Última hora: muere el mítico fotógrafo taurino Canito. 
Descanse en paz.
En las últimas horas han ido llegando noticias preocupantes sobre la salud de Francisco Cano, 'Canito', decano (siete décadas) de los fotógrafos taurinos españoles, que durante muchos años trabajó en Sanfermines y que se ha asomado a este blog en varias ocasiones.






● A sus 103 años es el decano de los fotógrafos taurinos españoles y durante muchos años trabajó en Sanfermines

Pamplona fue su segunda casa: más de 70 sanfermines lo avalan
Canito recibió en 2014 el Premio Nacional de Tauromaquia tras 70 años en activo, en los que ha fotografiado a todas las figuras del mundo taurino, desde espectadoras como Ava Gardner a figuras como Manolete. Habitual en San Fermín, Canito fue el único fotógrafo que estuvo presente en la cogida mortal de Manolete en 1947.

Algunos retazos gráficos de su biografía
Nacido en Alicante, el 18 de diciembre de 1912, Canito saltó a la fama por ser el único fotógrafo presente en Linares cuando, en 1947, Islero mató a Manolete:

Debido a su capacidad de ganarse la confianza de todo el mundo, fue capaz de conseguir retratos absolutamente espontáneos de las estrellas del cine, la canción, la literatura.., como Ernest Hemingway, Ava Gardner, Gary Cooper, Sophia Loren...
con Charlton Heston en Pamplona, en 1962
Este blog tuvo el honor de recoger las imágenes de Canito de un albaserrada, de nombre Hatero, que en 1982 consiguió el Trofeo Carriquiri  por una pelea de 10' en la suerte de varas:

En julio de 2013, con 100 añitos, estuvo en Pamplona con motivo de una exposición -Mitos de Cano- de 70 fotografías suyas en el Condestable:

Canito, el más importante fotógrafo taurino de la historia, capturó imágenes tan impresionantes como ésta:
Francisco Cano: contraluz en el callejón en los encierros de 1961

martes, 26 de julio de 2016

Gracias, carterica

Mi carterica hoy, disfrutando de una merecida jubilación
Hoy quiero rendir homenaje a mi cartera.
En los veranos del 65, 66 y 67 (con 15, 16 y 17 años) estuve trabajando en Gaseosas Odériz y de peón en la construcción (la ampliación del gimnasio y frontones de los Escolapios la hicimos entre Víctor Eusa y yo). Gracias a esos trabajos –aparte de lo que entregaba en casa-, tenía algunos ahorrillos.
Al terminar el Preu, a finales del verano del 67, me dijo la mamá que, si pensaba ir a la Universidad, no podía ir hecho un zacarro, sino que tenía que ir decente, con una cartera y bien vestido.
Yo siempre había sido (y lo sigo siendo) del estilo de Antonio Machado:
Ni un seductor Mañara, ni un Bradomín he sido
—ya conocéis mi torpe aliño indumentario—,
Pero intenté hacerle caso y, además de heredar alguna chaqueta y corbata de mi hermano mayor (que ése sí que era un dandi), me fui a Gráficas Rodríguez, hacia el número 61-63 de Carlos III, y me compré una carterica negra, sencilla y con asas.
El primer día que fui a clase, ya vi que mi carterica no era precisamente lo más normal, ya que la mayoría llevaba carpetas de esas de gomas. Y enseguida la dejé aparcada. Pero, de vez en cuando, cuando iba un poco elegante a la Uni, solía llevar la cartera.

En el Faustino (bar de la Uni), nosotros tres con ella
Cuando acabé la Universidad y empecé a trabajar de profesor en Vitoria, Oñate, Mondragón, San Sebastián y Pamplona, ya la carterica era mi compañera inseparable. No era un mamotreto y me cabía en la mochila cuando iba en bici al Instituto Ibaialde de Burlada (varias décadas antes de que los concejales de Podemos pusieran de moda lo de ir al trabajo en dos ruedas).
Para entonces, ya mi cartera tenía sus años (22, el primer año de Burlada), y como veía cómo cuidaban el material mis alumnos, de vez en cuando les preguntaba cuántos años le echaban a mi cartera. Cuando les decía la edad, alucinaban: “¡ahí va, si tiene más años que yo!”, decían.
Un día me fui con la cartera a Gráficas Rodríguez y les agradecí el buen resultado que me estaba dando la carterica. Les pregunté qué tal les iba el negocio y me dijeron con tristeza que iban a cerrar. Cuando se lo conté en casa, enseguida me dijeron: “¡Claro, con clientes como tú!”
Cuando me jubilé (01.10.10), mi cartera ya tenía 43 añitos. Hoy sigue conmigo, aunque la tengo cómodamente sentada en un silloncico, junto a la ventana. Se merece una digna jubilación, siempre muy cerca de mí. El año que viene, allá por Septiembre, cumplirá ya medio siglo.
¡Miradla qué guapa!
Cualquiera que haya sido profesor, sabe que no todos los días son buenos, que hay clases a las que uno entra con miedo, o sale amargado de ellas.
Mi carterica sabe todo eso y siempre –en los ratos buenos y en los malos- ha estado a mi lado. Tenerla en mi mano del asa, o llevarla bajo el brazo, siempre me ha dado seguridad. Parece como que me dijera: “¡Patxi, tranquilo, eres profesor!”
Y lo mismo que Alfonso X El Sabio regaló a la ciudad de Sevilla un lema agradeciéndole su fidelidad, yo también le hago a mi cartera ese mismo regalo porque siempre ha estado conmigo y "no madeja do" jamás.

lunes, 25 de julio de 2016

Los Iruña'ko: Pañuelo bordado (M. Turrillas)


No la había oído desde mis quince años y, al escucharla ahora, me ha dado un latigazo en el pecho. Como si se despertara un trocito de corazón que llevaba muchísimos años esperando este momento. Y es que la recordaba casi completa. Es tan fácil y tan pegadiza que, ya verás, te vas a sorprender varias veces canturreándola.
Hay mucha gente que dice que recordar es una de las palabras más bellas del castellano. Y no les falta razón. Re-cordar es volver a pasar por el corazón (cor, cordis). Y efectivamente, al escucharla después de cincuenta años, ha vuelto a pasar por el corazón, y he sentido ese agradable apretón en mi pecho.
Y ¡cómo no! este vals es también de Turrillas y lo cantan los Iruña'ko. Por el timbre, yo creo que el solista es Enrique Abad. Corregidme si me equivoco.
La he encontrado tanto en la Biblioteca Nacional Española, como en Eresbil, institución documental al servicio de la música vasca. En ambas con la fecha de 1960.
La música es tan fácil que seguro que te pasa como a mí, que te crees capaz de haberla compuesto tú y que te fastidia que se te hayan adelantado.
Y lo dicho, prepárate a canturrearla durante todo el día.
Yo este vídeo se lo he dedicado al pañuelo de fiestas y, especialmente, a las fiestas que, con un polémico cartel, acaban de explotar en Tudela. Que las disfruten con alegría y buen humor. Es también un guiño evidente a la Pañuelada de Estella.
Y también se lo dedico a Paqui, para ver si coge la indirecta y me borda un pañuelo tan bonito, por lo menos, como el de la canción.
¡Felices Fiestas, Navarra!



Pañuelo bordado
(Manuel Turrillas, 1960)
Un pañuelo de seda yo tengo,
que mi nena me lo regaló;
lo bordaron sus manos divinas
con el oro del más fino amor.
En sus pliegues me trae el recuerdo
del cariño que siente por mí;
en mi pecho encendió dulce llama,
ya sin ella no puedo vivir.
En mis sueños contemplo su cara,
su mirada es mi sola ilusión;
a su lado me siento dichoso
y le doy mi cariño con esta canción:
Tengo un pañuelo de seda,
que mi chata lo bordó;
lo llevo siempre guardado, olé,
cerca de mi corazón.
Como nacen las flores en mayo,
 en mi pecho nació un dulce amor
por la niña, más linda y graciosa,
que en España jamás viera el sol.
Su carita de rosa temprana
y su boca, coral de marfil,
fueron causa, desde ese momento,
del amor que por ella sentí.
Como sé que a mi amor corresponde,
pues sus ojos no saben mentir,
con cariño le brindo esta copla,
por ser la morena más guapa y gentil:...

sábado, 23 de julio de 2016

Los Iruña'ko: Los de La Única (Turrillas)

Lo mismo que los himnos de la mayor parte de las Peñas de Pamplona, "Nosotros, los de La Única" o "Los de La Única" fue compuesto por Manuel Turrillas. 
He leído por ahí que lo compuso en 1953, pero no he podido comprobarlo. Lógicamente fue antes de que en septiembre de 1956 la grabaran Los Iruña'ko.
Como es sobradamente conocido (y se cuenta a continuación), la parte de la jota original (que desconozco) no agradó a Los Iruña'ko, quienes -con permiso del Maestro Turrillas- la sustituyeron por el archifamoso (y recientemente parasitado) A San Fermín pedimos.
Ésta es la partitura:

Y aquí tenéis el vídeo con la versión de Los Iruña'ko y unas imágenes espectaculares de 1928:




Los de La Única
(Manuel Turrillas)
Nosotros, los de La Única,
somos de buen corazón,
y las fiestas de Pamplona
son toda nuestra ilusión.
Con música y alegría,
y derroche de buen humor,
para gozar de las fiestas,
como esta Peña no hay dos.
Corremos en el encierro
con mucha vista y valor,
y vamos a todas partes
cantando nuestra canción.
San Fermín, San Fermín,
viva la Peña La Única
San Fermín, San Fermín,
viva San Fermín.
A San Fermín pedimos,
por ser nuestro Patrón,
nos guíe en el encierro,
dándonos su bendición











Adjunto también la documentación sobre el origen del A San Fermín pedimos:

Origen del A San Fermín pedimos: Septiembre 56
El Cántico del Encierro es un añadido al himno de La Única, de Manuel Turrillas.
Leo en el Pensamiento Navarro, en septiembre (no alcanzo a ver el día. Ver, detrás, Nota) de 1956:
Pincha para ver lo subrayado
"Desde Casa Arilla nos llegó pronto un recado para que nos pusiéramos en contacto con un representante de la Casa Columbia, la famosa grabadora de discos americana. Nos llevaron a San Sebastián, nos oyeron y, sin más, nos propusieron la impresión de unas cuantas de las composiciones pamplonesas. que les maravillaron. Han pasado a discos los himnos del Muthiko, Oberena, Irrintzi, La Única y Bronce de Iruña, más una estampa de Navarra y dos jotas"
NotaEste es el recorte de prensa más antiguo que se conserva sobre Los Iruña´ko y está fechado el 17 de septiembre de 1956. En la página 10, El Pensamiento Navarro titulaba: “Seis canciones de música pamplonesa han sido impresionadas por la Agrupación Iruña´ko”. En aquel momento, ese germen del exitoso grupo posterior estaba compuesto por Josecho García, Alberto Huarte, Joaquín Zabalza y Enrique Los Arcos.
Según Ignacio Murillo, la grabación de San Sebastián con la Casa Columbia fue algo anterior a la fecha del Pensamiento Navarro: en agosto del 56.

Y entresaco del libro Los Iruña'ko. 50 Aniversario, de Juan Echenique e Ignacio Murillo:
“Fue entonces cuando nació el estribillo más célebre de los muchos que alegran las fiestas de San Fermín. Los Iruña'ko acababan de grabar el himno de La Única y en la casa de discos les dijeron que la grabación se había quedado algo corta y necesitaban que se añadiera algo más. Era, lógicamente, la época de los discos de vinilo. Joaquín, director artístico del grupo, era quien se encargaba de los arreglos. Acompañado de Enrique Los Arcos y su acordeón, se puso a ello. ¿Qué se podría añadir? Tras darle algunas vueltas a la cabeza encontró la idea, inspirándose en un amigo, Miguel Echenique, que había resultado herido en uno de los encierros de los Sanfermines de ese año. A San Fermín pedimos / por ser nuestro patrón / nos guíe en el encierro / dándonos su bendición. Acababa de componer, sin saberlo, el cántico que los mozos pamploneses entonan en tres ocasiones bajo la imagen del Santo, en la cuesta de Santo Domingo, antes de que se inicie cada uno de los encierros”.

Por lo que respecta a la música, ésta salió del acordeón de Kike Los Arcos, pero él mismo ha reconocido que no la inventó él, sino que la tomó de la calle.