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miércoles, 13 de enero de 2016

"Trato de favor", por Chon Latienda


“Una concejala de Bildu, Maider Beloki, atropella a dos ancianos el día de Nochevieja y la Policía Municipal no le practica la prueba de la alcoholemia”. Esta es la noticia destacada del inicio de año foral.
Empiezo por recordarle al lector la celosa actuación que tuvieron en 2014, nada menos que cinco policías municipales, con el entonces concejal Ignacio Polo en un percance de tráfico. Aquellos policías se dedicaron en exclusiva a hacerle un seguimiento, cuando Ignacio Polo iba de peatón, con la única intención de cazarlo, ya que, en vez de intentar prevenir un delito al ver que iba algo perjudicado impidiéndole coger su coche, esperaron a que el concejal lo cometiera para crucificarlo.
Y así lo hicieron. Pero la tortilla siempre da vuelta, y todo lo que en el caso Polo se argumentó como bueno para justificar una sectaria actuación, hoy se les vuelve como un boomerang.
Vayamos al inicio del accidente ocasionado por la concejala de Bildu.

Así celebró el sindicato de Maite González (centro, de oscuro) el día de San Saturnino 2014
¿Qué policía interviene? Maite González, secretaria del sindicato policial APM. Ya en febrero del año pasado puso su cargo a disposición de sus compañeros por el malestar que generó al criticar la formación de la academia. La misma que lideraba los escraches al alcalde Maya. La misma que decidió multar a algunos concejales porque interpretó, a su libre albedrío, que era un abuso que los ediles hicieran uso de la tarjeta de aparcamiento que el Ayuntamiento les facilitaba para ejercer sus funciones. La misma a la que no le importó que esa misma concejala de Bildu tuviera aparcado su coche en un reservado. La misma que interpretó que la concejal de Bildu ni “deambulaba ni apestaba” para no hacerle un control de alcoholemia después de haber atropellado a dos personas. Y la misma que ha “radiado” el atestado del accidente en las redes sociales. Una joyita.


Luego tenemos al director de Seguridad, Xabier Ibáñez, el encargado de garantizar la seguridad ciudadana y de velar por la convivencia pacífica, que no se le ocurrió otra cosa que presentarse en rueda de prensa con la concejala de Bildu para avalar su declaración y la actuación de la policía a pesar de decir que la prueba de alcoholemia “es obligatoria” y que “habitualmente se hace” tras un accidente (¿entonces?).


Sigo con el concejal de Bildu, Joxe Abaurrea, muy indignado por la “invasión a la intimidad” que hubiera supuesto hacerle la prueba de alcoholemia a su compañera de partido, “invasión” que en algún momento sufrimos cualquier ciudadano y que hasta ahora Bildu no había denunciado, pero lo tiene muy fácil: como su partido, Bildu, gobierna en el Ayuntamiento, que cambien la norma y supriman tamaña “invasión a la intimidad”. Y aprovechando que la concejala de Bildu pasó por Duque de Ahumada, Joxe Abaurrea hizo un cántico a las “corruptelas de UPN y PSN”, olvidando que no hay mayor corrupción que justificar los asesinatos para obtener rendimientos políticos.
Y si de “invasión a la intimidad” hablamos, vergonzoso, y me atrevo a decir que delictivo, ha sido el relato pormenorizado de la concejala de Bildu dando datos de los atropellados y de la enfermedad que tiene la señora, dato éste facilitado con la única intención de minusvalorar las consecuencias de su atropello.

San Saturnino 2014: ensañándose en el padre mediante el hijo.
Girando ligeramente el cartel para una mejor lectura. Gracias
Pero, ¿qué es lo que más le ha molestado a Bildu de todo esto? Pues que este suceso se haya sabido; de ahí que aludan a la “caverna mediática”, esa que poco les importó utilizar para hacer público, con todo lujo de detalles, el atestado de Polo, la denuncia al hijo de Maya o la prueba de alcoholemia practicada al familiar de una edil.
Desde el Ayuntamiento de Pamplona se empeñan en decirnos que no ha habido trato de favor hacia la concejala de Bilbu, pero a quien a todas luces se le está dando un trato de favor es a la agente de policía, secretaria del sindicato APM, que intervino en el atestado. Al más puro estilo de Belén Esteban, se le está permitiendo que se pasee por todos los medios dando datos internos de su trabajo y amenazando a todo aquel que ose denunciar su actuación, algo que a ningún otro funcionario se le permitiría hacer.
No descartemos que, a tenor de lo que va a pasar a ser el premio Príncipe de Viana, ésta pueda ser nominada.
Pavor.
Chon Latienda es comentarista política

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