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jueves, 14 de enero de 2016

Adiós a Manolo Lucia

63-65. Campo de Gramática: Osés, Oiz, San Vicente, Pérez, Ímaz y Pajares
Lucia, Orzanco, Iribarren, Munárriz y Zunzarren


A Manolo Lucia

No perdono a la muerte enamorada, 
no perdono a la vida desatenta, 
no perdono a la tierra ni a la nada...
Volverás a mi huerto y a mi higuera: 
por los altos andamios de mis flores 
pajareará tu alma colmenera...
A las aladas almas de las rosas... 
de almendro de nata te requiero: 
que tenemos que hablar de muchas cosas, 
compañero del alma, compañero.

(Miguel Hernández: Elegía a Ramón Sijé)


Primer recuerdo: 09.05.2011. Seminario de Tudela (1961-62)
Señor, aquí estoy. Grano de trigo soy...
Domine, ecce adsum. Frumentum Christi sum...
Llamada también "El Molinero". Letra: Popular; música: Ramón Casajoana
Esta canción se cantaba los domingos en misa. Llegaba el momento de la comunión y se levantaban Lucia y Urzainqui. Y la bordaban.
Hay que reconocer (con el tiempo uno se da cuenta) que la letra es bastante masoquista y truculenta, pero a mí me gustaba porque la asocié al domingo, un día de fiesta.
Lucia, Juan Manuel Lucia Garayalde, era, además de compañero de curso, un buen amigo. Años antes, habíamos sido monaguillos en San Juan Bautista (Jesús y María), con Jesús Urdín, Heradio Villanueva, José Joaquín Zabala.., y estudiado en la Escolanía Santa María la Real (fundada por D. Javier Redín). Aquí a Manuel se le llamaba "el abuelo" porque en la nuca tenía un corroncho de pelo blanco, muy definido, que contrastaba con el pelo rubio.
En Tudela, además de buen estudiante, jugaba muy bien a fútbol y, como digo, cantaba de maravilla. Vamos, que podía despertar la envidia (sana, por supuesto) de cualquiera. Y, sin embargo, por su carácter tranquilo y, sobre todo, por ser una buenísima persona, era muy difícil no sentir simpatía hacia él.
Manolo, recibe desde este blog un fuerte abrazo.
(ver entrada completa)



Segundo recuerdo: 25.08.15
Otra vez recordé en este blog a Manolo con respecto al tema del chupinazo 2015 y el ninguneo al que fue sometida La Saeta para lanzarlo, por parte de alcaldía:

Cuenta Juan Rived, historiador y miembro de La Saeta, que tras el parón administrativo por la Guerra Civil y los cambios en la Ley de Asociaciones, La Veleta, creada el 30 de Enero de 1930 (el 30 del 30), no pudo darse de alta con el mismo nombre y la misma Junta Directiva, ya que era "dudosa", políticamente hablando. Concretamente, su Presidente había pertenecido a Izquierda Republicana...
... Dos cosas quiero destacar:
Unos días antes del Chupinazo (cuando ya se sabían ignorados por alcaldía), Íñigo Royo publicó una preciosa documentación sobre La Veleta-La Saeta que muestra a las claras la continuidad Veleta-Saeta.
Y dos: me ha dado un vuelco el corazón cuando, gracias a esa documentación de Íñigo, me he enterado de que el "polémico y peligroso" presidente de La Veleta (que tuvo que dimitir, pero continuó como socio; no sería tan "peligroso") no era sino el padre de mi amigo y compañero de estudios Juan Manuel Lucia Garayalde.
Él me dijo -alguna vez (hacia 1958) que subí a su casa (Plaza del Castillo, 43-5º; se entraba por la belena del Iruña, conocida como "la de Pintamonas")- que su padre pertenecía a La Saeta, y me enseñó una foto en la que recibía una cornada, creo que en el Callejón.

Tercer recuerdo: 11.01.16
Tras el funeral, y el encuentro de los compañeros de curso, me vino a la cabeza otro recuerdo de los años en el seminario:
Estábamos en el salón de actos. Nos echaban la película Molokai, de 1959. Y en los créditos apareció el nombre del director: Luis Lucia. Manolo estaba sentado a mi lado y le pregunté si ese Lucia era algo para él. Me dijo que sí. No recuerdo qué grado de parentesco. Yo le creí, porque Manolo nunca tomaba el pelo. Si así fuera, la verdad que el carácter de Manolo y de Luis Lucia no eran nada parecidos.
Pero a pesar de la diferencia, fuera o no pariente, merece la pena ver este vídeo en el que Luis resume su vida en cuatro minutos. Interesantísimo, por la originalidad y heterodoxia de este hijo de ministro (curiosa, y pedagógica también, la peripecia vital de Luis Lucia padre)



¡Manolo, muchas gracias! Por tu amistad, por tu compañerismo, por tu bondad


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2 comentarios:

Asun dijo...

Lamento enterarme tan tarde, pero sobre todo, aunque sabía de su enfermedad, lamento enterarme del fallecimiento de Manolo Lucia, a quien traté durante muy corto tiempo, pero de quien guardo el recuerdo entrañable que dejan las personas "de bien". Sin duda quienes lo conocisteis mejor añadiréis otras virtudes; yo señalo dos: su cordialidad y su forma de enfrentar la vida a pesar de las malas pasadas que, a veces, nos juega.
Paz a su alma.

Anónimo dijo...

Muy emocionante, el detalle de homenajear a Manolo Lucia, es muy bonito; lo conocí a él y a su hermano, el portero de fútbol, también a su hermana, viuda de Javier Arrasate, muy buena gente.
Muy bien Patxi por tu bonito gesto.
Abrazos.
Jesús G.