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domingo, 12 de julio de 2015

1964. Carlos Hugo en Sanfermines. NO-DO


El encierro de Carlos Hugo
Así pues, como ya dijimos en la entrada dedicada a los sanfermines de aquel año, Carlos Hugo no corrió el encierro en 1963 (como afirma Jaime Peñafiel y otras páginas), sino en 1964. Y he conseguido una doble prueba: el Pensamiento Navarro del martes, 14 de Julio de 1964 y la Revista Montejurra (de donde he sacado la foto que encabeza esta entrada) en la que se hace referencia a ese encierro que corrió el Príncipe.
Según el Pensamiento, los Príncipes llegaron a Pamplona el domingo, día 12 de Julio de 1964, al mediodía y fueron al Monumento de los Caídos, en cuya cripta colocaron una corona de flores.
Recuerdo perfectamente que mi madre, a punto de dar a luz a mi hermanico Nacho (nacido el 15.07.64), fue a saludarles, y yo mismo, con mis 14 años, le eché la mano al hombro y le dje algo así como "¡aúpa machote!". Él me dedicó una sonrisa. Irene llevaba un vestido de color naranja (o salmón, según mi madre) que causó sensación.
Por la tarde, sigue el periódico carlista, visitaron Olite, Sangüesa ("vosotros sí podéis entrar...") y Javier. Luego, a las 10 de la noche, hubo una "brillante recepción en el Hotel de los Tres Reyes".
Y es al día siguiente, el lunes, 13 de Julio, cuando Carlos Hugo corre el encierro. Así lo cuenta El Pensamiento:
(pincha)
EL PRINCIPE DON CARLOS DE BORBON-PARMA CORRIO EN EL ENCIERRO DE AYER. DESPUES DE VISITAR, CON SU ESPOSA, LA PRINCESA DOÑA IRENE, LA CAPILLA DE SAN FERMIN, REGRESARON A MADRID  Su Alteza Real el Príncipe Don Carlos Hugo de Borbón-Parma había mostrado firmes deseos de correr en el encierro de ayer, anunciando que lo haría en el trayecto de Santo Domingo, Plaza del Ayuntamiento y Mercaderes. Y, en efecto, acompañado de varios amigos pamploneses, se estacionó en la primera de dichas calles antes de que se disparase el cohete anunciador de que los toros emprendían la carrera desde el corralillo de la Rochapea. En cuanto los toros fueron soltados, el Príncipe empezó a correr, vestido al estilo de nuestros mozos y con el pañuelo encarnado al cuello. Entró en la Plaza Consistorial a muy poca distancia de los pitones de las reses con una serenidad y una agilidad admirables. Así llegó hasta mediada la calle de Mercaderes, en que, burlando a las fieras, dejó que pasasen y dio por terminada la carrera, viendo así ya cumplido su propósito. Los mozos, al reconocerlo, le hicieron objeto de su más viva simpatía, aplaudiéndole por su decisión y valentía y muchos de ellos abrazándolo. Se oyeron gritos de “¡Viva el Príncipe machote!”. Su egregia esposa,  la Princesa Doña Irene, que presenció el paso de los toros desde el balcón central del Ayuntamiento, acompañada de varios concejales y de otras distinguidas personas, en cuanto vio que Don Carlos regresaba de Mercaderes para buscarla y unirse a ella, corrió hacia las escaleras de la Casa Municipal y lo recibió emocionada, abrazándolo. Fueron momentos de una intensa emoción.
Así pues, es absolutamente fantasioso lo de que "no sólo corre delante de los toros sino que incluso realiza un peligroso quite, con el periódico que llevaba en la mano, cuando uno de los astados está a punto de empitonar a un corredor en la calle de la Estafeta". Y muy bonito, pero también fruto de la imaginación, lo de "El entusiasmo desbordante del público que llenaba el coso, vitoreando al príncipe Carlos Hugo, con esa vehemencia que solo los navarros saben poner ese día, sobre todo si tienen dos copas de más, impresionó profundamente a la hija de la reina de Holanda, ignorante de que todo estaba preparado de antemano". 
Y, por supuesto, es también otro bulo que corriera el encierro para impresionar a Irene. Si lo hizo, fue para identificarse con los mozos navarros.
Similar motivación debió de tener para meterse en la mina, en el Pozo de Sotón durante el verano del 62: conocer de primera mano la dura realidad de los mineros asturianos. 
Y darse a conocer. Como cantaban los carlistas:


Para ser el Rey de España
hay que picar el carbón,
como lo hizo Carlos Hugo
en el Pozo de Sotón

Sí que es cierto que en los Sanfermines de 1963 Mondeño, el torero que luego se metió fraile, brindó un toro a la hermana de Carlos, Mª Teresa.

Carlos Hugo en el NO-DO
No, no hay vídeos de Carlos Hugo corriendo el encierro. Pero sí he encontrado un par de NO-DOs en los que aparece. Y me ha parecido muy curioso que este príncipe, que ayudó al carlismo a desprenderse de veleidades tradicionalistas y a evolucionar hacia un "socialismo autogestionario", apareciera en el Noticiero del régimen franquista.
Está claro que a Franco le gustaba jugar con las aspiraciones a la sucesión de todos los pretendientes.

1. Visita a Amsterdam y La Haya (marzo del 64):


2. Boda en Roma de Carlos e Irene (29.04.64):




Nota: quiero agradecer a Víctor Sierra-Sesumaga la Revista Montejurra que me ha proporcionado

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