Páginas vistas en total

viernes, 31 de julio de 2015

1965. Sanfermines: El Cordobés y Nueva York


Bronca histórica a Manuel Benitez, "El Cordobés"
Hace 50 años. 13 de Julio de 1965. Frío en el tercer toro; al sexto, que cerraba plaza, no quiso ni verlo. "Córtate el pelo, córtate el pelo,  córtate el pelo... ¡El Cordobés!", cantaban los tendidos. Y los de sol tiraban pan y almohadillas al ruedo. En medio de la lluvia de objetos, entró a matar (sin haber dado un pase) por dos veces. Y, ya descompuesto, no acertó con el descabello ¡hasta el 12º intento! Al retirarse, arreció la lluvia de almohadillas.
El Cordobés se detuvo y dio, por fin, el primer pase de toda la tarde... ¡a una almohadilla!
La foto de Gómez recoge el momento (ver una magnífica secuencia en el blog de Ángel Inda). Se ve a la derecha, en el callejón, a dos miembros de la policía armada recibiendo, quizás, instrucciones.
Salió por la puerta trasera del hotel, pagó la multa, y ya nunca volvió a Pamplona.
Una pena, porque, como mínimo, El Cordobés era un torero valiente y divertido, como podéis ver en este trocito extraído de este magnífico vídeo de "Leyenda viva":


Los gigantes en Nueva York
No fue durante el periodo sanferminero -que estaban muy ocupados en Pamplona-, sino en Octubre, cuando los hijos de Tadeo Amorena (el creador de los gigantes, allá por 1860) cruzaron el charco y se plantaron en Nueva York con motivo de la Feria Internacional.
Pusieron los organizadores -dando muestra de racismo puro y duro- una condición: que Toko-toko y Braulia -precisamente, los reyes americanos-, de tez más oscura, se quedaran en Pamplona para evitar posibles disturbios.
El resto de Reyes bailaron en Nueva York haciendo la competencia a los más altos rascacielos (ver imágenes de Face)
Según me comenta J.G., un usuario de Face "Esto me recuerda cuando fue la comparsa de gigantes y cabezudos a Nueva York y la organización local quería vallar las calles para ver el desfile y desde aquí respondieron que no, que era un desfile totalmente desorganizado que no se entendía como desfile sino como fiesta de todos".

Los encierros de 1965
A destacar:
  1. la caída de uno de los toros en la misma puerta del corralillo y los dos varazos que se lleva por parte de un resolutivo pastor
  2. La bonita toma de la curva del antiguo Hospital Militar y las carreras por Santo Domingo
  3. El choque con el toro, al retirarse un mozo en la Plaza Consistorial
  4. Las carreras de un puñado de mozos por Mercaderes y Estafeta
  5. Las caídas en la curva de Telefónica y entrada al callejón
  6. Y en el ruedo, una cogida sin más consecuencias que un buen tarantantán. Y, como tantas veces, el impecable trabajo de los dobladores, entre ellos el Chico de Olite, que fue el doblador imprescindible (todas las mañanas sanfermineras, desde 1933 hasta el 77, estuvo en el ruedo) y se convirtió en otro mito sanferminero.


El retorno de los mansos
Se hacía a pie, hasta 1972. Salían de la Plaza y bajaban por la rampa que une el Paseo Hemingway con la Cuesta de Labrit, y seguían por la Calle del Vergel hasta los corrales del Gas. Supongo que cruzarían el Arga por el Puente de San Pedro, pero no he encontrado ningún testimonio gráfico de ello. Yo tengo un vago recuerdo de verlos bajar la rampa. Pero también tengo otro recuerdo, aún más vago, de verlos deshaciendo Estafeta, lo que contradice lo anterior. Quizás alguien me ayude a desolvidar como lo han hecho estas fotos de 1965, de Zubieta y Retegui.


Puedes ver algunas curiosas imágenes de aquel 1965 en Face.

jueves, 30 de julio de 2015

Joseba Arregi: "Navarra, el antiguo Reyno"

"se han encontrado centenares de restos arqueológicos que acreditan sobradamente que la Ribera y parte de la Zona Media era territorio celtíbero hasta la conquista romana, el último de los cuales ha sido la estatua ibérica hallada hace tres años en Beire adscribible al pueblo celtíbero que habitaba allí"

Navarra es todo un enigma. Que haya sobrevivido hasta hoy sin unidad de raza, de lengua, de cultura... ni siquiera de paisaje… El último ataque contra la personalidad de Navarra viene de parte del nacionalismo vasco. Da gusto que Ioseba Arregui, un (ex?) nacionalista hable así de Navarra

EL MUNDO 29/07/15


Los gobiernos forales se han equivocado al excluir la realidad nacionalista vasca en Navarra, pero el nuevo Ejecutivo cree que con la lengua llegará la conciencia vasquista, y con ésta la aceptación del nacionalismo.
NAVARRA, la Comunidad Foral que lleva también el nombre de Antiguo Reyno, es, probablemente, junto al reino de España, la entidad política dentro del Estado que mayor continuidad histórica puede argüir a su favor. Deriva de uno de los primeros reinos que surgen en España tras la desintegración de los reinos visigodos y la invasión de los árabes. Su historia alcanza la cumbre con Sancho III, quien decía de sí mismo ser Imperator Hispaniae, y que llegó a gobernar buena parte del reino de Castilla-León, parte de Aragón, la Rioja y por supuesto Navarra.
De Navarra salió uno de los tres arranques de la reconquista, junto con el de Castilla-León y el de Aragón-Cataluña. La batalla de Las Navas de Tolosa está vinculada al rey navarro. Pero la falta de continuidad en las dinastías propias, la llegada de distintas dinastías francesas, la dificultad en la afirmación del poder real hacia el absolutismo por la oposición frontal de los nobles navarros, la división de éstos en agramonteses y beamonteses, dejaron a Navarra a disposición de la conquista del reino de Castilla, ya convertido en reino de España.
Navarra, su reino, se mantiene como el reino de la Baja-Navarra, la sexta merindad de ultrapuertos, con Juana de Albrecht como reina, madre de Enrique III de Navarra, que llegó a ser, con el nombre de Enrique IV, rey de Francia, convirtiéndose al catolicismo para ello, e inaugurando así la dinastía de los borbones, vascos por parte de padre, pues Juana de Albrecht contrajo matrimonio con el marqués de Borbón y padre de Enrique IV. Ya dentro del reino de España, Navarra conserva sus fueros, e incluso tras la primera guerra carlista, en 1841, negocia y pacta con la monarquía liberal el Amejoramiento del Fuero, Amejoramiento que mantiene su continuidad en el actual estatus jurídico foral de la Comunidad navarra, incorporada a la Constitución del 78 y que precisamente por esta razón no necesitó ser sometida a voto refrendatario, pues su legitimidad histórica estaba fuera de toda duda.
Quien conozca Navarra de norte a sur y de oeste a este sabrá que Navarra es una especie de compendio geográfico del conjunto de España, e incluso de toda Europa: desde montañas de nieve eterna, hasta desiertos como las Bárdenas reales. Todo cabe en Navarra, todo está en Navarra, todo se encuentra en Navarra.
A su lado, la historia de Euskadi no puede ofrecer ni unidad ni continuidad parecidas. La primera vez que Euskadi llega a ser sujeto político es gracias al Estatuto del 36, que duró bien poco. Y la segunda, y por ahora última vez, con el Estatuto del 79, ya dentro del marco de legitimidad de la Constitución de 1978. Euskadi, a diferencia de Navarra, no puede, como sujeto político, reclamarse de ninguna legitimidad histórica que no esté enmarcada en la legitimidad de las constituciones democráticas españolas, en la de la Segunda República y en la de la Monarquía constitucional de 1978.
Desde la Transición a la democracia, uno de los gritos nacionalistas más escuchados en Euskadi, no en Navarra [falso, a mi juicio ,ver 4º párrafo del enlace.Yo lo he escuchado demasiadas veces], es el de Nafarroa Euskadi da, Navarra es Euskadi. Pero ¿cómo va a ser Navarra, la Navarra inveterada, parte de un invento radicalmente nuevo como es la Euskadi soñada por Sabino Arana? Fue ya demasiado tarde cuando algunos nacionalistas ensayaron darle la vuelta al eslogan: no es que Navarra fuera Euskadi, sino que valía la inversa, Euskadi era Navarra. Pero ya la definición de las circunscripciones electorales para el Parlamento Vasco se había diseñado para que Navarra pudiera incorporarse a Euskadi, y no a la inversa: los tres territorios de Álava, Vizcaya y Guipúzcoa cuentan con el mismo número de representantes electos en la cámara de Vitoria, 25 cada uno de ellos, despreciando olímpicamente el número de habitantes de cada territorio, Bizkaia doblando fácilmente los de Álava. Y el escudo de Euskadi mantiene un espacio vacío esperando la incorporación de Navarra.
Hoy es fácil afirmar que los distintos gobiernos de la comunidad foral se han equivocado al adoptar políticas defensivas frente al nacionalismo vasco. Y es fácil argumentar, desde el cambio de gobierno subsiguiente a las últimas elecciones autonómicas, que todos los gobiernos navarros, especialmente los dirigidos por UPN, han excluido la realidad nacionalista vasca que también tiene su presencia en Navarra.
Estas afirmaciones olvidan, por un lado, el planteamiento conquistador, imperialista [penúltima línea del enlace] del nacionalismo vasco de Euskadi con respecto a Navarra y, por otro lado, también olvidan que la lengua vasca ha sido reconocida como oficial en las zonas en las que se acredita su presencia en Navarra. Otra cosa es que la bandera vasca, de raíz nacionalista, la ikurriña, no haya sido reconocida como enseña oficial, dado que representa simbólicamente a una minoría de navarros [perdone, Sr. Arregui, si se sienten representados por la ikurriña, no son navarros, sino, como mucho, nabarros], parte de los cuales hasta antes de ayer defendían y legitimaban el terror de ETA.
El nuevo Gobierno de Navarra, liderado por el nacionalismo del PNV y sostenido por Bildu-Sortu y las marcas de Podemos, afirma por boca de su nueva presidenta saber que es un Gobierno nacionalista –que los de Podemos se lo apunten bien– en una comunidad en la que el nacionalismo es minoritario, pero que su política, a diferencia de los gobiernos anteriores, va a ser una política de integración, y no de exclusión.
Las palabras de los discursos inaugurales, como los llaman en EEUU, pueden cargar con todo, hasta que llega la prueba de la realidad. Pero esta prueba no sólo llega desde la realidad tozuda, sino que, en la mayoría de los casos, se encuentra ya en los mismos discursos inaugurales si se escucha todo lo que en ellos se dice, y lo que está escrito en los programas. En el caso de Navarra, y teniendo en cuenta que la historia de terror de ETA aún es reciente y que ETA no ha desaparecido, y que incluso cuando desaparezca, sus efectos, su significado, su herencia seguirán marcando la historia vasca, uno de los elementos principales para conocer la capacidad de integración del nuevo Gobierno es su relación con la historia del terror de ETA.
La impresión es que hablan poco de la historia, que la referencia fundamental es el futuro, y que cuando parece que se refieren a la historia lo hacen en términos globales: disposición a condenar todos los actos de violencia –futuro–, condena de todos los atentados a los derechos humanos que hayan podido haber. Pero ningún reconocimiento de que es el terror de ETA el que ha marcado la historia vasca en los últimos 55 años, en el sentido en que ETA misma lo ha reclamado insistentemente hasta el punto de afirmar que ETA era el acontecimiento fundacional de la historia y del pueblo vascos.

Fuente: Atlas de Navarra
El segundo elemento para calibrar el valor de la voluntad integradora es el referido al euskera. Ha quedado dicho que todos los gobiernos anteriores reconocían la oficialidad del vascuence en determinadas zonas en las que se acreditaba su presencia viva. Pero la voluntad del nuevo Gobierno es el de extender la oficialidad del euskera a todo el territorio navarro, aunque no haya constancia de la presencia viva de esta lengua en los últimos siglos [y en grandes partes de Navarra, nunca jamás, no se olvide].
Me imagino que el nuevo Gobierno navarro recurrirá a la voluntad de inclusión para explicar la política expansiva que en términos lingüísticos pretende llevar a cabo. Pero se trata de una inclusión que implica una exclusión previa, la de la voluntad mayoritaria de los hablantes de las zonas que no son vascoparlantes. Inclusión por extensión obligada, inclusión innecesaria, inclusión por ingeniería sociolingüística. E inclusión desde el convencimiento implícito de que con la lengua llegará la conciencia vasquista, y con ésta la aceptación del nacionalismo.
El nacionalismo tradicional y el radical, que busca sustituirle, afirman lo mismo: sabemos que la sociedad vasca y la navarra no son homogéneas en el sentimiento de pertenencia, pero ya los convenceremos. Reconocen una realidad social que es plural, pero la consideran incorrecta, piensan que debiera ser de otra forma. Es el antiguo compelle intrare ("oblígale a entrar") del evangelista Lucas, al que recurre San Agustín y sirve de legitimación a la Inquisición: oblígales a entrar, aunque sea por la fuerza del convencimiento. Es decir, no aceptan realmente el valor positivo del pluralismo sin el que la democracia es imposible, pues siguen pretendiendo una sociedad homogénea, con paciencia, y usando medios al parecer indiscutibles como la política lingüística al servicio de una inclusión como interés sólo de parte.
Todo está dicho y escrito para quien lo quiera ver, escuchar y leer.

martes, 28 de julio de 2015

AGAO en INSUPERABLE (1)


La Asociación Gayarre de Amigos de la Ópera de Navarra, con su Coro Premier Ensemble, tomó parte en el programa que se emitió ayer lunes, a las 10 de la noche, por el primer canal de TVE.
Fue un auténtico lujo la presentación de AGAO que hicieron Íñigo Casalí y Eduardo Solano y la soberbia actuación de Víctor Castillejo, Juan Castro, Cristina Ramos, Ariadna Martínez, y del conjunto de actores, que dejo boquiabiertos a los miembros del jurado.
Un buen empujón para la ópera en Navarra. Gracias.



Algunos comentarios emocionados en Face

Los Iruña'ko: 5. Bullicio Pamplonés (Estampa Navarra)

Esto sí que lo hacen bien nuestras peñas
(viene de Los Iruña'ko 4)

Hambre de España, hambre de Navarra
Por todos los sitios constatan Los Iruña'ko el hambre de folclore español: pasodobles, muñeiras, y siempre, siempre, al final, una estampa navarra. 
Cuando Iñaki la presentaba siempre decía algo de Navarra y de Pamplona: que estaba al norte de España, al sur de los Pirineos, que allí había un encierro, que los toros corrían por las calles... Esa explicación gustaba tanto como la propia música.
Y si hacemos caso a las palabras de Kike Los Arcos, esa explicación de Iñaki tenía que ser genial, porque la interpretación del Himno del Bullicio es una auténtica gozada.
Creada en 1958 por Manuel Turrillas, os podéis descargar aquí la partitura (nº 035)


Bullicio Pamplonés

(Manuel Turrillas)

A la una, a las dos, a las tres,
bum bum bum
el Bullicio Pamplonés.
Ven a fiestas a Pamplona,
cuando quieras divertirte,
y verás los del Bullicio
lo simpáticos que son;
no desprecies, si te invitan
con la bota o el porrón;
que la empalmas?... bueno,
de los curdas,  campeón.
Tres cosas hay en Pamplona,
y muy castizas las tres:
el encierro, las chavalas
y el Bullicio Pamplonés.
Los valientes pamplonicas,

al correr en el encierro,
dejan acercarse al toro
por gozar de la emoción;
a la plaza van los guindas,
y si grita algún guasón:
¡el cohete!... ¡pumba!
de cabeza al callejón.
Y muy castizas las tres…
Ay, Juancho, qué te pasa,
que estás chocholo,
que por el calle t’ibas
hablando solo;
de firme con Bullicio
beber chacolí,
y ahora cabeza alegre,
¡aúpa San Fermín!

Manuel Turrillas usa algunas expresiones del habla pamplonesa y de los vascoparlantes que venían a fiestas, que han quedado en desuso y, por tanto, requieren una pequeña explicación:

"empalmar": no se refiere a ir "de empalmada", de gaupasa, pasar la noche de juerga, sino a cogerse una buena borrachera
"curda": borracho y borrachera
"guinda": cobarde, lo contrario de valiente. Expresión pamplonesa
"chocholo": lelo, atontado... es palabra vasca
"el calle": en vez de "la calle". Son errores habituales del euskaldun de entonces, que ignoraba o tenía dificultades con el castellano. Mi padre solía contar: "Ayer se me murió el otro vaca; hoy uno"
"de firme": beber con ganas, a tope
"chacolí": mira el enlace
"cabeza alegre": lo que indica: alegre, bien contentico por el vino

Nota: tengo que decirte, querido lector, que me ha resultado muy difícil encontrar en alguna página (tampoco en la de la propia peña) la letra completa de este himno. Y menos una grabación con solera. No sé muy bien a qué se dedican las peñas (bueno, viendo la pancarta, ya sé a qué), pero me temo que no precisamente a conservar su patrimonio y a compartirlo por la Red.

lunes, 27 de julio de 2015

Los Iruña'ko: 4. Año 1963. Preparando la vuelta


(viene de Los Iruña'ko 3)

Cinco hermanos
Nos cuenta Kike Los Arcos (y esta vez a la primera) que una vez, para decir "¡Buenas noches!", le hicieron 18 tomas porque "se le lenguaba la traba". Y añade: "Y salió a la de 19".
Esto demuestra que Los Iruña'ko trabajaban sin presión y en un ambiente distendido.
E Iñaki Astondoa corrobora que, más que cinco artistas, eran cinco amigos, cinco hermanos, una familia. Y que jamás tuvieron ningún problema de convivencia.
Y eso que nos dicen con tanta naturalidad, como sin darle importancia, yo creo que es muy difícil de lograr. Muchos grupos se han disuelto por el afán de divismo de alguno de sus miembros, por no sentirse alguno valorado, o simplemente, por no llevarse bien. 
Y nuestros Iruña'ko se llevaban pero que muy requetebién.

Enrique e Iñaki en "La bella Mónica"
Los ligues
Nos lo cuenta Enrique Abad. Él sólo "ligaba" con "La bella Mónica" (mientras no la tengamos interpretada por Iñaki Astondoa...). Joaquín y Alberto, siempre juntos, hasta en el portal de Mayor 54. Kike Los Arcos, con la de turno. Iñaki... no dice nada Enrique (muy discreto él), pero basta ver a Iñaki en las siguientes actuaciones, para darse cuenta de que quien tenía éxito, quien arrasaba en los escenarios, era él. Alto, guapo, rubio, romántico, simpático y un poco desvergonzado... Los de seguridad tendrían trabajo para contener a las fans, cuando Iñaki movía sus caderas.

Seis canciones
En las que la estrella es Ignacio Astondoa. "Cuándo, cuándo, cuándo" (San Remo'62), "Valencia" (José Padilla, 1924),"Le bateau blanc" (Gilbert Bécaud), "24 mila baci" (Celentano. ¡Muy bueno el chiste de 24000 apaches! Con ese título la conocíamos entonces), "Gondolí, gondolá" (San Remo'62) y "Al di là". Son seis joyas, grabadas en Canadá,  que nos pueden dar una idea de la categoría musical de Los Iruña'ko y de su versalilidad, hasta en los diferentes idiomas.

De Canadá, a EEUU, a México... y a la cárcel
(pincha, a ver si lees)
Tras dos meses y medio en Canadá, vuelven a EEUU, iniciando una gira por Tucson (Arizona), pero unos problemas de papeles con inmigración les hacen retornar por 3ª vez a México. HermosilloCiudad JuárezChihuahuaCorralesMonterreyTorreón... tienen la suerte de disfrutar del buen hacer de nuestros paisanos.
Precisamente, en Torreón los 5 Iruña'ko resultaron detenidos por el exceso de celo de la Superiora de no sé qué orden, que confundió a Alberto Huarte -protagonista indiscutible de la mayor parte de las anécdotas- con un sátiro asaltaconventos. Más vale que el Obispo, anfitrión de Los Iruña'ko, puso una buena penitencia a la Superiora.

Clan Sinatra, nueva gira, y preparando la vuelta
De Nogales viajan a Las Vegas para unas pruebas actuación con el clan Frank Sinatra. Se les ofrece un contrato de cinco años. Pero ya llevaban 3 años en EEUU, México, Canadá,  y -según Enrique Abad- dijeron que no, cuando tenían que haber dicho sí. Todo un síntoma de que ya estaban tomando la decisión de volver.
Anunciando ya su despedida, inician una última gira por centro y parte de sudamérica: Nicaragua, El Salvador, Costa Rica, Panamá, Venezuela, regresando a Puerto Rico y Canadá, México, Nueva York...
Por todos los sitios constatan el hambre del folclore español: pasodobles, muñeiras, y siempre, siempre, al final, una emotiva estampa navarra, la despedida de un conjunto que fue el mejor embajador de nuestra tierra.


Pero eso lo veremos en...
(Continúa en Los Iruña'ko 5)
Algunos comentarios de Face

sábado, 25 de julio de 2015

Tengo una pregunta para usted


Ayer me llamó profundamente la atención esta "Carta de los lectores". Expresa lo que muchos hemos pensado, pero no hemos sido capaces de explicitar. Algo hemos hecho mal, o mejor, algo hemos dejado de hacer, para que Ramón, el autor de la carta, tenga que plantear esta pregunta, 40 años después de la muerte del Dictador, y casi 37 de la llegada de la Democracia. 
Yo creo, Ramón, que hay mucha gente de bien que defiende la presencia de la ikurriña en el balcón del Ayuntamiento de Pamplona, y que sabrá responderte. Y, por supuesto, nuestro alcalde, el Sr. Asirón, historiador objetivo donde los haya.
Mil gracias, Ramón, por tu pregunta.
Curiosamente, estos días corre por la Red (y hay que leer los comentarios) esta foto que encabeza la entrada como una terrible provocación. Me pregunto por qué la hacen correr ahora, si la foto es de hace 4 ó 5 años.
Pero vamos a la carta:

Una de las cosas que he aprendido en la universidad es que, cuando eres estudiante, la única pregunta absurda es aquella que no se formula, y que puede que, cuando a uno le da vergüenza hacer una pregunta, más de un compañero también tenga tal interrogante. 
Dicho esto, y haciendo uso del derecho fundamental de moda, esto es, el de libertad de expresión, me gustaría y agradecería que algún ciudadano me respondiera a una serie de preguntas que llevan rondándome la cabeza desde hace tiempo, pero para las cuales no he podido aún obtener respuesta. Las preguntas pueden sonar, igual, absurdas, pero, tal y como he dicho anteriormente, la única pregunta absurda, cuando se es estudiante, es la que no se hace. Y, además, a nadie le hacen daño unas preguntas. 
Las plantearé de forma sencilla, aunque a alguno pueda parecerle que sea demasiado directo: 
1. ¿Por qué mostrar la bandera del país del que uno es nacional, en determinadas zonas de nuestra ciudad se considera una provocación
2. ¿Una provocación a quién
3. ¿Cuál es el proceso mental por el que pasa una persona para asociar la bandera del país del que uno es nacional con algo tan remoto, pasado y superado como puede ser el franquismo o el fascismo
4. ¿Por qué una persona puede, en determinadas zonas y en determinados eventos de nuestra ciudad mostrar orgulloso la bandera de una comunidad autónoma vecina, pero en cambio no puede mostrar orgulloso la bandera del país del que es nacional por miedo a que le silben, escupan, insulten o incluso agredan? 
Y por último, pero no menos importante: 
5. ¿Cuál es el proceso mental por el que pasa una persona para insultar, agredir a otra persona, a otro ser humano, por el hecho de mostrar la bandera del país del que uno es nacional? 
Agradecería enormemente que alguien me respondiera a estas preguntas con el mismo respeto con el que yo las he planteado y, a ser posible, con la misma concisión. 
RAMÓN TUDANCA SALSAMENDI

viernes, 24 de julio de 2015

Los Iruña'ko: 3. En América

Los mejores de Europa y América. Y grandes amigos
(viene de Los Iruña'ko 2)

Así pues, el 15 de noviembre de 1961 vuelan a México, y una semana después se estrenan en el Nuevo Social Club de México capital. Es el pistoletazo de salida de tres años de éxitos por Norte, Centro y Sur del continente americano, compartiendo escenarios con figuras como Lilian de Celis, Trío Calaveras.., entablando además amistad con conjuntos como Los Platters, como nos cuenta Enrique Abad.
Tras los seis meses mexicanos -con muy buena acogida, pero sin cobrar (como vimos)-, el 6 de mayo de 1962 parten para Puerto Rico, donde estarán cuatro meses. Preciosa la anécdota que nos cuenta Joaquín sobre la paternidad de Alberto tras año y medio sin ver a su mujer, Charo Solchaga.
El 4 de septiembre están en los estudios de televisión en Buenos Aires, donde actúan junto al humorista Gila y la primera actriz y cantante mexicana Evangelina Elizondo. Pero un golpe de estado les obliga a anular algunas actuaciones, tras un mes de estancia en Argentina.
Vuelven a México, su 2ª casa, donde celebran con entusiasmo su retorno.
Pero tan sólo un mes después, en noviembre, ya están en Nueva York para iniciar una gira por Estados Unidos y Canadá. En este último país tuvieron que hacer hasta tres bises, nos cuenta Kike, el día del debut. Y José Oteiza, de turismo por ese país, destaca el éxito que allí tenían.
Y llegamos ahora a una verdadera joya: una actuación de Los Iruña'ko en Radio Canada. Quiero señalar que son presentados nada menos que por la periodista y presentadora de radio y televisión, Lizette Gervais. Y en la canción que nos ofrecen "Chica chica boom" se ve el sello inconfundible del quinteto pamplonés: divertidos y desenfadados. Y un Ignacio Astondoa y los dos Enriques, sublimes.
Y terminamos con otra joya. La interpretación de La novia, obra que compuso en 1961 el chileno Joaquín Prieto para su hermano Antonio, que es una pieza que nos emociona a todos y que es en la que más cómodo se sintió Enrique Abad.
Le he puesto la letra porque, aparte de que siempre viene bien, puede sorprender a más de uno.



(continúa en Los Iruña'ko 4)

jueves, 23 de julio de 2015

V.M. Arbeloa: Banderas y sensibilidades


Sobre este tema de las banderas, vital para Navarra -aunque algunos mamporreros quieren echar vaselina para que traguemos la ikurriña- Arbeloa (y César Oroz) nos recuerda lo evidente: que los navarros ya tenemos desde hace siglos nuestra bandera (que nos representa a todos) y no necesitamos otras advenedizas que lo único que hacen es dividirnos.
Y quiero agradecer a Víctor Manuel su halagadora cita:
Lo decía el gran Dalí:
"lo importante es que, aunque bien,
hablen de ti";
pero si quien piropea es Víctor Manuel,
sobre hojuelas miel
Banderas y sensibilidades
A muchos nos gustaría que el alcalde de Pamplona no nos mintiera, ni nos disimulara y ocultara sus intenciones, sus propósitos y sus hechos. Como ocurrió cuando hizo ondear la bandera vasca, la diseñada por los hermanos Arana Goiri, oficial en la Comunidad Autónoma Vasca, y declaró después que lo había hecho en homenaje a la presencia de no sé qué parlamentarias vascas de Bildu. Con ese criterio, que no es exactamente el contemplado por la ley, los balcones de todos los ayuntamientos podrían llenarse de banderas, en fiestas o no, invitando, cuando se quiera, a unos y otros personajes de cualquier lugar del mundo.
Chupinazo en Viana
Por ejemplo, cualquier día que visite Viana el vecino alcalde de Logroño, luciría en el balcón de la ciudad navarra la bandera riojana. Cuando el jesuita Alberto Pérez tire el cohete de las fiestas de Tudela, el alcalde izquierdaunidista podría hacer ondear la bandera de la Ciudad del Vaticano. Y lo raro es que no se desplegara la bandera francesa en el balcón central del ayuntamiento de Pamplona, cuando hace unos días nos visitó el alcalde de Bayona. Qué despiste, ¿no? ¿O no tienen, además de la vasca, una mala bandera francesa que poner?
Dejémonos de bromas. El argumento principal, utilizado por casi todos los defensores de la bandera vasca es que representa a muchas sensibilidades en Navarra o a una parte de las sensibilidades de los navarros. Para empezar, ¿qué es eso de las sensibilidades? Sensibilidad, aparte de calidad de las cosas sensibles, es la facultad de sentir, propia de los seres animados. Pero en el hombre la sensibilidad es parte integrante de su inteligencia sensible, que abarca la razón, la voluntad, la memoria, los sentimientos, y ninguna de estas facultades, que distinguimos en la unidad de la inteligencia humana, va por libre ni campa por sus respetos: todo acto intelectivo es sensitivo y viceversa. Así que, tratándose de actos relacionados con banderas, símbolos de cualquier clase, arte, amor, amistad, repulsa… son actos de la inteligencia humana completa, con mayor o menor grado de razón, volición o sentimiento.

Simpecado de la Hermandad del Rocío en Navarra
Pero las banderas políticas, que son símbolos -representaciones sensorialmente perceptibles de una realidad-, no representan “sensibilidades”, ni siquiera opiniones, convicciones, voluntades ni proyectos de las personas. Representaron un día la realidad del señor feudal, caudillo, príncipe, rey absoluto, y luego pasaron a representar a las regiones, países, reinos…, y sus pueblos respectivos. Hay otras banderas, no políticas, que representan empresas, asociaciones, organismos, clubes, y hasta estados de opinión, como puede ser la bandera del arco iris. Si la bandera de la Comunidad Autónoma Vasca tuviera que estar en los balcones, por representar opiniones, convicciones, deseos, “sensibilidades”, procedencias, lenguas… debieran estar, desde luego, las banderas de los países de los inmigrantes residentes y otras muchas más. En muchas localidades navarras, verbi gratia, se habla mucho más árabe, búlgaro, rumano, o inglés que vasco.
Y no me vengan con el ejemplo de Ultrapuertos y del País Vasco Francés, porque las comarcas y los departamentos franceses no tienen bandera propia. Si llegan un día a ser una Comunidad, al estilo de las españolas, ya veremos qué bandera eligen. Viniendo más cerca, ¿en cuántos ayuntamientos vascos, regidos por el PNV o por Bildu, pusieron en lugar preferente la bandera española junto a la vasca, antes de que les obligaran por ley?
Por otra parte, a los ignaros arcaicos, que todavía repiten eso del “trapo” de las banderas, hay que recordarles que eso es tanto como decir con un tonto desprecio que los símbolos más importantes y útiles del hombre, los números, las letras… o el dinero, son sólo tinta o papel. ¿Y?
Volvamos al caso en Navarra. No, no es un tema menor, aunque lo parezca. Quien sabe algo de semiología, y de historia particularmente, lo sabe bien. Es de una de esas cosas culturales, espirituales, que tienen mucha influencia en la convivencia y hasta en las cosas de comer, por si así alguien lo entiende. ¿Problemas de esencias, de pertenencia? No sólo eso: problemas de vivencia, de convivencia, de coexistencia. “¡Problemas de identidad!”, dicen algunos con desdén. ¿Y les parece poco la identidad? ¿Pueden vivir ellos sin saber, sin querer ser lo que son? ¿O sin atreverse a decirlo? ¿O no son nada ni nadie? Y lo pregunta quien es patriota de muchas patrias y hombre de muchas banderas. No hagamos como tantos que, dándoselas de “progres” internacionalistas aquí, en España, tras renegar de la bandera nacional española -la histórica, la de hace tres siglos- homenajeaban con entusiasmo la bandera soviética en Moscú o gritaban: “¡Patria o muerte!”, bajo la bandera de Cuba.



De un Gobierno nacionalista-independentista vasco en Navarra -que algunos simples. simplistas o simplificadores llaman “nacionalista” sin más- no podemos esperar mucho en este ámbito, como acabamos de ver, y como lo veremos de continuo. Sólo deseo que “el cambio” en este punto no sea un cambio a peor y más traumático. El error mayor tal vez esté en el empeño de no incluir en la bandera secular navarra todo lo vasco que hay en la Navarra histórica, como suele repetir Patxi Mendiburu. Tanto hablar del Estado navarro, del Reino de Navarra, de la “lingua navarrorum” (mira sobre todo algunos comentarios)… ¿y luego le ponen a todo eso la bandera de los Arana Goiri?
Lo peor es que no habrá paz, y la vida en Navarra será más difícil, mientras entre todos no seamos capaces de reconocer, respetar y honrar, sin reparos y también sin fanatismos, nuestro primer símbolo político foral. Navarra, como toda Comunidad, como todo País, como toda Nación, merece tener su bandera propia.
Víctor Manuel Arbeloa es escritor
Algunos muy sabrosos comentarios de Face 

miércoles, 22 de julio de 2015

Los Iruña'ko: 2. De Madrid a México


(viene de Los Iruña'ko 1)

¿Locura juvenil?
Y llegó el día. El 16 de agosto de 1959 Los Iruña'ko salen de Pamplona rumbo a Madrid, dispuestos a comerse el mundo. Ellos solos, sus instrumentos... y siete mil pesetas. Lo que algún periodista definió como "una locura juvenil", ni fue juvenil - Alberto ya frisaba los 33 años y Joaquín cumplía ese mismo día los 27- ni fue, en un sentido estricto, una locura. No tenían ningún contrato, pero sí tenían plena confianza en sí mismos: sabían que muy pocos llegaban a lo que ellos eran capaces de hacer (y de aprender).
Pero tenían que darse a conocer. Sin ser una locura, sí que fue una aventura. Tan poco programada que ni siquiera su destino fue Madrid, sino que hicieron escala en Valladolid y allí se presentó el quinteto navarro en el Auditórium de esa ciudad, en los festivales de verano.

Luis Sagi-Vela
Una vez en ya Madrid empiezan a actuar gratis en las fiestas de los barrios hasta que una tarde, en la kermés de Chamartín, son escuchados por Luis Sagi-Vela, uno de los mejores cantantes de ópera y zarzuela, y que entonces era también director artístico de la casa de discos Zafiro.
Sagi-Vela cayó en la cuenta inmediatamente de que había dado con un valioso zafiro que añadir a su Casa de discos, y firmó un suculento contrato de tres años: 50 discos fueron grabados con Zafiro y ciento y pico más quedaron apalabrados.

Aúpa Osasuna y La Única
Entre todos ellos -nos cuenta Enrique Abad-, el primero fue el Himno de Osasuna, de Manuel Turrillas.
Iñaki Astondoa cuenta una bonita anécdota de cómo surgió el hoy superfamoso y parasitado "A San Fermín pedimos". Al quedar corto, según los de la Casa Zafiro, el Himno de La Única que estaban grabando, Joaquín Zabalza tuvo que improvisar esa coplilla que quedó añadida al himno de Turrillas. La anécdota se habría quedado en eso, si no es porque, en los sanfermines de 1962, un grupo de mozos, corredores habituales de Santo Domingo, se colocaron ante una imagen de San Fermín que sacaban por una ventana del antiguo Hospital Militar y empezaron a cantarla. Luego, con la presencia de las cámaras fue tomando una fuerza impresionante. Y hasta ahora.

Festival de Benidorm
Los Iruñako ya van siendo conocidos y son llamados a los principales programas de radio y televisión, siendo presentados por locutores tan famosos como Boby Deglané, José Luis Pécker o Antolín García. Y codiciados por todas las salas de fiesta de toda España.
En 1960 son invitados al Festival de la Canción, que celebraba su segunda edición. Es el que luego llevó el nombre de la ciudad de Benidorm. Su participación en el 60 y el 61, ganando el Premio de Interpretación y de Ritmo, supuso un salto cualitativo y su despegue definitivo. Como dice con orgullo Joaquín, no ganaron las canciones de Augusto Algueró o Maxi Baratas, sino ellos mismos. Y las puertas de Europa les fueron abiertas.
Era tal la confianza que tenían en sí mismos que eran capaces de improvisar en situaciones tan complicadas como la del Pasapoga lisboeta en donde, caídos uno tras otro en la pista, interpretaron "Maite" desde el suelo, saliendo airosos.

Bicoca mexicana
Los primeros meses de 1961 los dedican a preparar nuevos discos y a hacer galas en radio y televisión. Por desgracia, cuando he ido al archivo de televisión y he preguntado por Los Iruña'ko, la respuesta ha sido negativa. Un incendio arrasó el material gráfico del conjunto navarro.
Siguiendo sus actuaciones a lo largo y ancho de la península, en Ceuta conocen a Juan Rey, quien será su representante en los años siguientes.
Y en Sitges un empresario mexicano vio en ellos una ganga y les ofrece la oportunidad de cruzar el charco. El 15 de noviembre de 1961 cogen el avión con destino a México, pero cuando, tras seis meses de actuaciones, van a cobrar, el empresario mexicano ha desaparecido.
¡Vaya comienzo en la América soñada!



(continúa en Los Iruña'ko 3)

martes, 21 de julio de 2015

Luis Carlos Rueda: Elegía a un torero

En Cistierna (León) nació Luis Carlos
Luis Carlos, te has ido como te gustaba a ti: sin que nadie se enterara, sin hacer ruido. Ni siquiera he podido darte las gracias por todos los años que pasamos juntos en el Departamento de Filosofía.
Hace mucho tiempo, a comienzos de los 90, me enseñaste este poema y te dije que lo publicaras, que tenía mucha fuerza, y podía aliviar un poco, al menos, a las víctimas de ETA.
Pero no te pareció el momento. Te gustaba hacer las cosas a tu manera.
Ahora que ya no me puedes reñir.., aunque, a mi juicio, es ya demasiado tarde...

ELEGÍA A UN TORERO

¡Olé tus quiebros!
¡Hace falta casta para engañar a la España Cañí de tus amores juveniles!
¡Trabajador de brega! ¡Diestro que ordena a los peones! ¡Cuántos habrán muerto por tus órdenes!
¿Y sus viudas? ¿Y sus madres? ¿Y sus hijos?
¡Lo mismo da! (Berdin da!).

Impertérrito el ademán, bigote en ristre como el inmortal Caudillo, leguleyo de impuestos revolucionarios, farsante de una noche con “El Loco de la Colina”, defensor del trabajador, luchador contra el paro, sucesor sabiniano...
Oficialmente inválido, políticamente portavoz de las huestes de Hitler, alegre y combativo con tu rictus de amargura.
¿A quién quieres engañar?
Tal vez a un público fanático que sólo gusta de la sangre y de la muerte.

¡Victimario! : el verdadero torero nada suplica a su enemigo; lo vence o muere en la pelea.
Tú te arrodillas implorando una pensión que niegas a personas inocentes e impotentes.
¡Luchador de mierda! ¡Fascista convencido! ¡Que te vayas!
Te mereces el hacha y la serpiente de la muerte.

Tus manos... ¿Cuál? ¿La izquierda...?
¿O la de tus obispos y activistas de goma dos, tiro en la nuca y parabellum?
¡Trabajador de tres millones al año sin rendir cuentas a la Hacienda del Estado opresor, tu querida España!
¡Justicia social! ¡Cobarde! ¡Pesetero! ¡Carcelero! ¡Miserable!

Nota: los restos de Luis Carlos Rueda Estrada se encuentran en el tanatorio San Alberto hasta mañana, día 22, a las 09.15, cuando serán trasladados al crematorio. Descanse en paz

domingo, 19 de julio de 2015

Los Iruña'ko: 1. Los comienzos

El salón de la casa de Alberto Huarte, lugar de ensayo de Los Iruña'ko
Joaquín Zabalza solía contar una anécdota que nos puede dar una idea de hasta qué punto Los Iruña'ko eran conocidos y, sobre todo, queridos en Pamplona. 
Un día, una vez disueltos Los Iruña'ko, entró Joaquín en una peluquería de Pamplona. Uno de los clientes lo reconoció y le empezó a reprochar que se hubiesen separado. "No tienen ustedes derecho a hacernos esto a los navarros", se quejó amargamente aquel hombre. 
Y no me extraña. La historia de Los Iruña'ko fue tan intensa y tan redonda que, muchos años después de haberse extinguido, todavía sigue alimentando vivencias y nostalgias de unas cuantas generaciones de pamploneses. Sin ir más lejos, Iñaki Lacunza, alumno de Joaquín, cada vez que en El Pocico interpreta "Guitarra mágica", dedicada a su maestro, no puede -ni quiere- evitar la emoción.
Así pues, no están, ni mucho menos, olvidados, porque fue tan grande su éxito y, sobre todo, su humanidad que dejaron una profunda huella en varias generaciones de navarros. 
Pero sí que la gente joven (basta ver la encuesta de 1991) desconoce hoy en día quiénes fueron Los Iruña'ko. Por cierto, tras ver este vídeo, me he dado cuenta de que sería muy conveniente que en las pruebas para policías municipales y forales se incluyera alguna preguntica sobre este grupo navarro. Da demasiada tristeza que un agente, supuestamente al servicio de los pamploneses, no sepa quiénes fueron Los Iruña'ko.

Si este zaguán pudiera hablar...
1. Los comienzos (hasta agosto del 59)
Joaquín Zabalza, Alberto Huarte, Kike Los Arcos, Iñaki Astondoa y Enrique Abad fueron los componentes definitivos de este grupo formado a mediados de los 50 a partir de otros conjuntos navarros. 
Joaquín y Alberto llegaron desde el Trío Iberia, grupo en el que estaba Josecho García, también miembro fundador de Los Iruña'ko. Este grupo, siguiendo la estela de Los Panchos, se dedicaba fundamentalmente a cantar boleros. Pero, a finales de 1953 -cuenta mi amigo Ignacio Murillo-, dieron un golpe de timón a su trayectoria. Ese giro que dio el Trío Iberia fue el embrión de lo que, dos años y medio más tarde, en junio de 1956, fueron ya Los Iruña'ko.
Cuenta Ignacio que, escuchando a Los Melódicos -grupo al que pertenecía Enrique Los Arcos- alguna canción del folclore pamplonés y sanferminero, a Joaquín se le encendió la bombilla y cayó en la cuenta de que la música que en las calles pamplonesas cantaban las peñas estaba todavía sin grabar. Ni cortos ni perezosos se pusieron manos a la obra y, con el beneplácito de Manuel Turrillas -autor de la mayoría de esas canciones-, las arreglaron y ensayaron (en el salón de Mayor 54-1º, la casa de Alberto Huarte) durante los dos años siguientes.
Necesitaban un buen acordeonista, y ahí tenían al miembro de Los Melódicos Enrique Los Arcos, que se incorpora en 1956.
La voz impresionante de tenor de un joven del grupo Trinos Cirboneros, al que habían escuchado en el Gayarre, les pareció el anillo que necesitaba el dedo de Los Iruña'ko, y llamaron a finales del 56 a Enrique Abad.
En 1958 abandona el grupo Josecho García, pero se incorpora al mismo Iñaki Astondoa.
Pero no sólo el folclore navarro. Tuvieron también que aprender todos los ritmos de moda en aquella época. Es increíble cómo de aquel salón de Mayor 54, mirándose en el espejo, para corregir o aprobar sus posturas, saliera su estilo especialísimo, original. Cuando el día 7 de julio (ver enlace de Facebook) de este año tuve el honor de ser invitado a visitarlo, sentí por todas partes el aroma  de Los Iruña'ko.
Y así quedó el grupo, dispuesto para la gran aventura, y hasta su disolución en 1965:
Joaquín Zabalza: director artístico, tenor 2º, guitarra, bajo, pandereta, armonista
Alberto Huarte: bajo, guitarra, administrador
Kike Los Arcos: acordeonista, barítono 2º
Enrique Abad: Tenor 1º, solista, instrumentos rítmicos
Ignacio Astondoa: barítono, solista, guitarra

En este vídeo fijaos especialmente en la persona que aparece en el 1'11". Me sonaba, pero no caía. Ahora ya sé. Es...





...Jokin Idoate que, por supuesto, conoce bien a Los Iruña'ko

Nota: quiero agradecer a Jesús Garatea, conocedor y amigo de Los Iruña'ko, el material videográfico proporcionado, obra  SP Estudio de Alfonso Segura,  para poder subir a la Red la vida y la obra de este entrañable grupo
(continúa en Los Iruña'ko 2)