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martes, 17 de junio de 2014

San Fermín con la nueva mitra

¡Qué elegante está Fermín con la mitra de Pelegrín!
Ayer lunes, día 16 de junio, el joyero Javier Pelegrín, con 46 años de oficio a sus espaldas, entregó en la Capilla de San Fermín la mitra para el Santo. Un trabajo que ha vivido "como un sueño" y en el que ha invertido alrededor de tres meses. "Estoy muy contento con el resultado", confesaba dos horas antes de la entrega.
Éste es el momento de la colocación:

Como hace 300 años, la imagen de San Fermín va a poder estrenar una nueva mitra que, como en­tonces, será fruto de una dona­ción. 
Santos Villanueva, párroco de San Lorenzo, recibió hace al­gunos meses un encargo bastan­te especial: un navarro, afincado en Madrid y que acababa de falle­cer, había dejado escrito que una parte de su herencia (alrededor de 20.000 euros) tenía que destinarse a elaborar una nueva mitra para San Fermín.


El donante anónimo no dio de­talles de los ornamentos que de­bía Ilevar el tocado, así que el pá­rroco se puso en manos del joye­ro Javier Pelegrín Domenech y le encomendó el trabajo coinci­diendo con el primer día de la escalera sanferminera, el 1 de ene­ro. "La idea es que se pueda es­trenar el próximo 7 de julio, en la procesión, y yo creo que no habrá problemas para tenerla termina­da, porque la llevamos bastante adelantada", explica el joyero.
"Para un pamplonés y navarro creo que es un gratísimo honor, una gran satisfacción, poder ha­cer este trabajo", reconocía Javier Pelegrín. De su jo­yería han salido otras piezas singulares, como las reproduccio­nes de las mazas de los ayuntamientos de Pamplona y Corella, algunas de las medallas de Navarra o la reproducción en miniatu­ra de la barandilla de Pamplona con el león del escudo.

Medidas y pruebas
 
Pelegrín se puso a trabajar inmediatamente. Lo primero que hizo fue encargar una plancha de plata que ha ido moldeando y cortando a conveniencia para luego pasar a tomar medidas al Santo. "Desmontamos la mitra que lleva habitualmente, para así tener unas medidas más ajustadas. so­bre todo porque una mitra no se hace todos los días y quería com­probar cómo estaba elaborada", asegura. 
Así que Pelegrín moldeó la es­tructura en plata y la fijó a una cruz de sujeción hecha en latón que luego irá encajada en la cabe­za de San Fermín. Cuando la tuvo preparada volvió nuevamente a la capilla del Santo para la prime­ra y única prueba, y ajustarla.
A partir de ese momento el jo­yero se centró en los detalles de orfebrería que llevaría la mitra. "Por delante lleva en la parte infe­rior unos medallones; encima una cruz y luego la sagrada for­ma, todos en plata dorada; y a los lados unas ramas. Por detrás la palma del martirio. Luego hay que hacer unas chapas -también de plata- para tapar todo el inte­rior de la mitra", explica Pelegrín.
La última parte del trabajo a la que se ha enfrentado el joyero son las ínfulas, dos cin­tas anchas que cuelgan de la par­te posterior de la mitra y que Pe­legrín también ha realizado en plata, a tono con el resto

La cuarta Mitra
1767, museo parroquia                 1776, procesión                     1777, capilla      

Hasta ayer San Fermín disponía de tres mitras. Las tres fueron recibidas en un plazo de sólo 11 años. 
La más antigua data de 1767. es la única de tela, concretamente de seda, y está bordada en oro. Fue un rega­lo enviado desde Madrid por María Teresa Palomino, seguramen­te para agradecer algún favor. Se conserva en el museo de la propia parroquia de San Lorenzo.
En 1776, procedente de México, llegaron a Pamplona una mitra y un báculo enviados por Felipe Iriarte, natural de Alcoz. La veci­na María Fermina Ciriza la entre­gó en el Ayuntamiento, tal y como contaba en un articulo el anterior archivero municipal. José Luis Molíns. En una carta, Iriarte explicaba que había sido elaborada en Cantón y enviada luego has­ta Acapulco, por lo que los des­perfectos tuvieron que ser reparados en Pamplona por el platero José Jiraud. Es la que luce el Santo en la Procesión.
La tercera mitra, la que habitualmente luce el Santo en la ca­pilla de la Iglesia de San Lorenzo, la donó en 1777 el entonces obis­po de Pamplona Juan Lorenzo Irigoyen y Dutari, natural de Errat­zu.
Y la cuarta, elaborada por Pelegrín, ha sido entregada el 16 de junio de 2014. 

Agradecimientos 
Quiero dar las gracias, en primer lugar, a José Luis Molinero quien el 18 de abril se puso en contacto conmigo para darme la noticia de que su amigo ("como un hermano") Javier Pelegrín era el encargado de elaborar la nueva mitra, y ha puesto a mi disposición imágenes y materiales.
Y al Diario de Navarra por el seguimiento oportunísimo sobre esta noticia y haberme facilitado hacer esta entrada.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

En las cosas que son elementos de referencia en las tradiciones de la ciudad, la verdad es que no soy muy partidario de novedades, y tratándose de una cosa tan delicada como una pieza de orfebrería, menos aún. Si fuésemos consecuentes, ahora le tendríamos que cambiar también al santo la capa del siglo XVIII y ponerle una a juego, moderna y posconciliar, de las que solían exponer antes en el escaparate de la librería "Manantial" cuando estaba en la calle Sancho el Mayor.
Puede ser que esté equivocado, pero en todo caso me queda la tranquilidad de conciencia de que no he tenido nada que ver en este asunto. Pero por encima de todo, con mitra nueva o con mitra barroca, el santo es el santo ¡Viva San Fermín!

J. J.

Admin dijo...

Bravo Javier Pelegrin!! Maestro!