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miércoles, 2 de noviembre de 2011

Los Iruña'ko: iruñerías, bilbainas y más

Han caído en mis manos un par de viejas cintas con canciones de Los Iruña'ko (Los "de Pamplona"). He hecho una pequeña selección de aquellas que por su rareza, su gracia o su sentimiento me han llamado  más la atención. El denominador común de todas ellas es ese "aire de familia" entre las que denomino "iruñerías" (siguiendo a Premín de Iruña) y las "bilbainas": están hechas en español, pero introducen alguna palabra vasca, o imitan la forma de pronunciar el castellano que suele tener el vascoparlante. Por cierto, esas palabras vascas (maitia, ene...) las he escríto con grafía castellana (maitía, ené...) para que todo el mundo sepa cómo se pronuncian.
Al tener que digitalizarlas, me he visto obligado a bajar bastante el volumen para que no distorsionaran. Así que os pido que las escuchéis con el volumen a tope, ya que el sonido de origen es muy suave.
Muchas de ellas se encuentran totalmente olvidadas, no en los recuerdos de aquellos castizos que, como Miguelo, basta que alguien arranque (cuando no son ellos mismos), para que, como un resorte, se lancen a "ejecutarlas". Pero ni siquiera aparecen en Internet bastantes de ellas.
Los Iruña'ko llevaron el nombre de Pamplona y de Navarra por medio mundo (por lo menos), porque tenían a su tierra en el corazón, en la misma medida que los pamploneses y los navarros tenemos en el nuestro a Los Iruña'ko.

Desde hace 10 días puedes ver esta placa en la calle Mayor
Iruñerías:

1. Hay un farol coloráu
Forma parte del himno del Aldapa, compuesto por Manuel Turrillas, personaje que , como Los Iruña'ko, ha marcado la vida cultural y festiva de Navarra.
En la esquina de la Plaza del Castillo (seguramente la que da al Paseo Sarasate, popularmente también, Paseo Valencia) pusieron uno de los primeros semáforos. Estaba todavía en rojo, cuando el protagonista empezó a cruzar. El manga blanca (los guardias llevaban entonces unas mangas blancas), celoso de su deber, hizo sonar el silbato, sacó el recetario y le impuso una multa de cinco pesetas (0,03 €. ¡qué majicos eran entonces!).



Hay un farol coloráu
en la esquina de la plaza,
hay un farol coloráu;
por no esperar que s'apague,
manga blanca m'a silbáu,
ha sacáu la libretica
y un duro que s'a jibáu
¡¡¡riáu riáu!!!

2. Por la Plasa Ayuntamiento 
Es un trocito delicioso del himno del Irrintzi, también de Manuel Turrillas.  Por lo visto, a Turrillas le tenía muy preocupado (él era de Barásoain) cómo circulaban por Pamplona los aldeanos que venían a la capital. No creo que haga falta ninguna traducción; tan sólo decir que, en otras versiones, en vez de chulubita o churubita, se dice chuflainica. Vamos, una manera jocosa de llamar al chiflete, perdón, al silbato de los guardias. Y lo de salió de la raya supongo que se referirá a los límites de algún paso de peatones.



Por la Plasa Ayuntamiento, ¡chun!
un aldeanico pasó;
como salió de la raya, ¡chispún!
el guardia va y le chufló.
Al oír la chulubita ¡pi!
el pobre se avergonsó,
se puso coloradico ¡chispún!
y toa la gente se rió.

3. Ya me ha dicho la Pranchisca
También de Turrillas, forma parte de Joshé Miguel, pasacalles en el que se nos cuenta los avatares de un mozo, vasco él, que coge "el Roncalesa" para venir a sanfermines a disfrutar con la Peña La Única.


Ya me ha dicho la Franchisca
que me quiere ver correr
el ensierro, que le disen
miedo que no hay que tener.
También dise la Franchisca
que me quiere ver bailar
por el Paseo Valensia,
mucho que le hase gustar.
¡Viva la juerga,
viva el placer,
venga la bota
que quiero beber!
¡Viva la jota
y el chacolí!
¡¡¡Viva San Fermín!!!


4. Oí a un Muthiko cantar 
Forma parte del himno de la Peña Muthiko Alaiak, y fue compuesta ¡cómo no! también por Manuel Turrillas. Mutiko, mutil es mozo, muchacho, pero en este contexto creo que se refiere a un miembro de la Peña, por eso lo escribo con "th", como el nombre original. Ésta es la versión de Los Iruña'ko:


Oí a un Muthiko cantar
en la Plaza del Castillo,
oí a un Muthiko cantar:
"no sé qué tiene Pamplona,
la vieja Iruña sin par,
que quien conoce sus fiestas
nunca las puede olvidar"

Bilbainas
Prefiero referirme a estas hermosas canciones que giran alrededor del Bocho con el nombre de bilbainas, mejor que el de bilbainadas. Esta última expresión siempre me ha parecido despectiva y no creo que lo merezcan los temas cantados por Los Xey, Bocheros, Chimberos, Cinco bilbaínos o los mismos Iruña'ko. Y bilbaina, escrito sin tilde, porque, aunque según la RAE debe escribirse bilbaína, con tilde, los naturales de Bilbao y los vascoparlantes en general la pronuncian sin ella. Así, la propia palabra nos da una información añadida sobre el contenido y la forma de la canción.

5. Hay un paraje en Bilbao
Como dice la imagen (pincha para ver mejor), se trata de una creación de Timoteo de Urrengoechea (1899-1993). La peluquería de "ese ladino francés" ya desapareció. Una pena, pero he conseguido un documento excepcional que confirma la existencia de ambos.
Me encanta el "realismo bilbaino" de esta canción: paraje, ladino francés...
Cantan Los Iruña'ko, a continuación del  paraje en Bilbao, un par de estrofas que, a mi juicio, no tienen nada que ver con la primera. Pero, me han hecho tanta gracia...


Hay un paraje en Bilbao;
no dais con él. (bis)
Es la peluquería
de Carbonell.
A ese ladino francés
le tocó la lotería,
y en la Plaza Nueva ha puesto
una gran peluquería.
***
La abuela te ha traído
un serdico robáu;
en la chimenea aguarda, maitía,
con el rabo cortáu
***
¡Ay ay ay, ay ay ay!
chiquitos (vasos de vino) por aquí,
chiquitos por allá;
¡ay ay ay, ay ay ay!
si con nosotros vas,
moscorra (borracho) acabarás

2. Ené, que risas hisimos
Recreación de un botellón de finales del  XIX
El registro más antiguo en la BNE es de 1942. Aparece como autor José Moro, pero mucho me temo que éste sea tan solo el autor de los arreglos y que la canción original sea de mediados del XIX y que su autoría sea popular. No sabía yo qué era el Sendeja, pero ya me he enterado de que es una vieja calle de Bilbao llamada la Sendeja, supongo que diminutivo de senda. Chalos y todo nos hiso significa que nos aplaudió. Como en la canción anterior, de nuevo nos encontramos con un cambio de decorado que nos dice que poco o nada tiene que ver con la canción que sigue. Lo más curioso de "Deseos tengo para casarme" es el respeto y confianza con la que le habla la hija a la madre y la respuesta desairada de la progenitora:



Ené! (¡Vaya!), ¡qué risas hisimos
al pasar por el Sendeja!
Chalos (aplausos) y todo nos hiso
desde el balcón una vieja
***
-Deseos tengo para casarme,
amatxo maitía (madrecita querida);
búscame pronto un novio,
mutila gaztía (mozo joven).
-Tú eres muy joven ezkontzezko (para casarte)
neska zikiñe zirikako.(chica cochina incordiante)
Si no te callas, te voy a dar
bi belarriondoko (dos bofetadas)

Me hace gracia que en algún foro del Noticias sientan rendida admiración por que saquemos estas cosicas del olvido

Y más: "La del pañuelo rojo"
Y para terminar, cambiamos el decorado. A este delicioso zortziko no podemos clasificarlo como "canción bilbaina" aunque en su origen se llamara "Zortziko a Bilbao" o aunque, como todas las anteriores, esté escrita en lengua castellana pero usando algunas palabras vascas. En todas las iruñerías y bilbainas domina el tono jocoso; en ésta, sin embargo, quien manda es el sentimiento amoroso típico de la 2ª mitad del siglo XIX y de la 1ª del XX: entreverado con las costumbres y sentimientos religiosos.
Fue compuesto en 1864 por Avelino de Aguirre y popularizado (con retoques en música y letra que lo mejoraron considerablemente) por el tenor Ignacio Tabuyo durante el primer tercio del siglo XX.
Aclaraciones: "cuando la oración suene": se refiere al "toque de oración", al anochecer, cuando todos, y especialmente todas, deben estar recogidos en casa. El ariñ-ariñ (hoy arin-arin) es, como su nombre indica, una danza muy rápida. Ené (ene, pero pronunciado igual) es una exclamación traducible como "¡vaya!". Maitía (en vasco, maitia) es querida, cariño. 
Y hablando de maitia, este vídeo va dedicado, por los buenos recuerdos que me trae este zortziko, a Maite, compañera de curso en la universidad. Sé que entonces te gustaba mucho y espero que te siga gustando:


La del pañuelo rojo
(Zortziko a Bilbao)

Aunque la oración suene, 
yo no me voy de aquí:
la del pañuelo rojo 
loco me ha vuelto a mí.

Juntos rezar podremos, 
la oración que yo sé.
¡Ay! No me dejes solo, 
que yo me moriré.

ah... ah... ah...

¡Aupa! que el campanero

las oraciones ya va a tocar.
¡Ené! que yo me muero, 
maitía, maitía, ven acá.

Si luego el ariñ-ariñ 
pudiéramos bailar,
apriétame la mano 
un poquito al pasar.

Yo te diré: ¿me quieres?; 
tú me dirás que sí.
Nadie oirá lo que dices 
al son del tamboril.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Eres la bomba Patxi desolvidando hasta los Iruñako. Parecia ayer cuando nos quedábamos afónicos cantando sus canciones. Casualmnente yo me las sabías casi todas

desolvidar dijo...

yo también pensaba que me las sabía casi todas pero me he encontrado con 3 ó 4 de ellas, preciosas todas, de las que no tenía ni idea y como no están en la Red, me gusta enredar para que estén ya de por vida.
Un abrazo, compañero de afonías, más que de sinfonías

Echenique dijo...

Me alegro que estas canciones tan alegres y socarronas las desolvide "El Coreforino" y no otros,que yo me sé,con toda su manipulación política.¡Enhorabuena Patxi!

desolvidar dijo...

Echenique,por desgracia, esos otros (que tú te sabes) odian a muerte estas canciones porque representan al País Vasco, a Navarra y a lo vasco en general compatible con España y que "caía bien" en "Madrid".
Y se han inventado que esas canciones, al menos las bilbainas, ridiculizan al vasco y las han llamado "bilbainadas".
Vamos, que ni por asomo las van a desolvidar y menos a reivindicar. De este modo le han dejado el camino abierto a Coreforino.

Echenique dijo...

Me has abierto los ojos.Gracias