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sábado, 16 de abril de 2011

Traslado de La Dolorosa


La salida de San Lorenzo
Un momento muy emocionante es la salida a la calle por la puerta principal de la iglesia de San Lorenzo. La gente, que abarrota las inmediaciones de la parroquia, quiere ver a su Dolorosa y los portadores, que conocen la ansiedad del pueblo, quieren satisfacerla lo antes posible.
Pero, además de la estrechez de la puerta por la que tiene que salir el paso, está la dificultad añadida de los escalones que tiene que ascender. Los portadores de la primera fila deben subir casi de rodillas para no desequilibrar el paso y, para volver a ponerse en pie, necesitan la ayuda de los hermanos que les esperan en el exterior. Toda la tensión y emoción de esos segundos se salda en un prolongado aplauso.


La Cofradía de San Saturnino
si deseas ver más imágenes...
En Pamplona, a los momentos grandiosos, paradójicamente, los llamamos "momenticos". El que viene a continuación se ha ganado, sin duda, en sus dos años de existencia esa denominación:
En la Calle Mayor, a la altura del número 6, los chicos de Iñaki Lacunza esperan la llegada del paso. El mazo señala el momento en que éste debe detenerse. La Pamplonesa deja de tocar y el imponente silencio se rompe suavemente por una melancólica canción. Las voces, las guitarras... pero, sobre todo, los rostros de los muchachos de la Cofradía transfieren la emoción a la multitud, que apenas si logra contener las lágrimas. En un momento muy concreto, el jefe del paso, a orden de mazo, pide a los portadores cimbrearlo y bailar a la Virgen. Emoción a raudales. La lenta, muy lenta, salida coincide con el final de la canción. Hay que estar allí:


Nota: En la entrada anterior hay un vídeo con esta preciosa canción interpretada, con una sobriedad impresionante, por su autor, Iñaki Lacunza. Escuchad la guitarra.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Patxi, yo te conozco bien. Y lo que estás haciendo por Pamplona, por las cosas de nuestra ciudad, no tiene precio.
Agnóstico pamplonica

desolvidar dijo...

Agnóstico pamplonica: creo que nos conocemos. Por encima de ideas, de creencias,está el intento de llevar esta ciudad y (sobre todo) sus gentes hacia adelante en un proyecto común que recoja lo mejor de nuestro pasado, de nuestra infancia.
Y Pamplona, sin San Fermín, sin los sanfermines, sin la Dolorosa, sin sus canciones... sin muchos otros ingredientes se queda sin raíces.
Estas de acuerdo, verdad?

Anónimo dijo...

Desde Levante, donde estoy acompañando a una tía enferma, muy agradecido, Víctor Manuel.

Ramón dijo...

Creo que el director del paso y todos sus integrantes se merecen otro aplauso.Estan que lo bordan,sobre todo cuando levantan a la Virgen y la bailan.¡Aguantad aguantad!El año que viene no me lo pierdo.Desolvidar ¡convócanos!

desolvidar dijo...

Nadie sabíamos nada de que se iba a bailar a la virgen. Fue una sorpresa y tuve la inmensa suerte de poder captar (cazar)el golpe del mazo, las órdenes del director del paso y el baile. Por eso os agradezco a ti, RamónM y a ti Víctor Manuel por haberlo valorado